domingo, 28 de febrero de 2010

¿De qué más podíamos hablar? O quizá ¿qué más podemos buscar?

-¿Pero qué no lo sabías?- le dijo Eliee directamente a Leonard –Nadie entra a esta clase para ver las películas, todo mundo entró porque quería ligarse a cualquiera, el problema es que son puros cualquieras los que están en la clase.
-No sabía que debía entrar con interés de ligarme a cualquiera.
-Cualquiera no es un cualquiera. Bueno, ay- dijo y dio un manotazo sumamente afeminado- ¿no me entiendes? Después de tanto tiempo en el mercado de lo gay y no gay ya no sé dónde buscar- se quedó algo pensativo- antes iba a los antros todas las semanas y era como esos personajes de “Queer as folk” que hablan sobre conseguir hombres los jueves y después tomarlos por la madrugada del viernes y cagarlos a la mañana siguiente.
-El problema es que Leonard no ve a los hombres como un falo, eso ya lo hemos discutido- dijo Murat entrando en el aula con delicadeza y opulencia… ¿no era acaso la competencia visual de Edgard?
-Ese no es el punto. Todos quieren a alguien para cojer los viernes por la noche. Es de ley.
-Yo no lo hago… -decía Leonard cuando fue interrumpido por Eliee.
-Que no lo hagas los viernes pues, hazlo los sábados, los jueves, los domingos, los lunes, pero el punto es hacerlo.
-Aquí la cosa no es el sexo por el sexo ¿por qué no podemos?...
-Callar- dijo Murat alzando la mirada al ver que Edgard entraba a la clase, la cual hablaba de la escena queer en el mundo entero; una clase sumamente ambiciosa pero exquisitamente jugosa.
-Señoritas- Edgard le dirigió una solemne reverencia a los tres amigos ahí sentados.
Leonard no pudo más que apartar la mirada. No sabía por qué, pero sentía que la derrota ante Edgard era sumamente vergonzosa.
-Ed, qué bien que estás aquí. Leonard, Murat y yo discutíamos sobre el hombre como falo y algo más… ¿tú qué opinas?
-Que es un tema muy viejo. Lean a Freud, para él todo era sexo, un falo y la castración del falo. Además, en nuestra realidad los bares existen para poder echarte una copa con alguien, los antros para bailar con otro alguien, llevártelo a la cama y después olvidarlo. Que también los amores aparentes se conocen por el contacto de fulano de tal o mengano de cual quién te presenta porque necesitan un conecte, y aquí en la escuela ya sea para un trabajo final o algo así. Pero el amor en la homosexualidad… ese está perdido y bien muerto ¿o no Leonard?
-Yo de amor no sé nada- dijo Leonard aún sin verlo a la cara.
-Nadie puede percatarse enteramente de saber algo sobre el amor y mucho menos sobre la homosexualidad- enunció Murat.
-No te equivoques Murat, yo de homosexualidad se mucho, por eso te digo que el amor no existe dentro de ese rubro- Edgard inclinó su cabeza hacia su hombre derecho.
-Eso lo dices porque seguro nunca te has enamorado- dijo Leonard mirándolo a los ojos.
-Pero si hace un segundo dijiste que de amor no sabías nada- casi cantó con su entonado ritmo de voz Edgard- pero les voy a contar una historia que no saben queridos, en especial tú Leo. Me enamoré como todas ustedes jotas de aquí, pero como bien saben el primer amor es el peor de todos, él me dejó porque yo era un indeciso, perdido, dramático, emocional, caótico, le daba interés a todo, ¿y saben qué más?, que yo cambié por el infame y aún así no lo notó, estaba muy sumergido en su interior, porque todas nostras las maricotas somos unos narcisos de mierda, nos gusta el pene porque nos gusta nuestro pene, nos gusta todo eso, a la mierda lo que piensen, pero todas ustedes son una recién nacidas.

Murat empezó a reír.

-Me encanta que te parezca risible Murat querido.
-No amabas si acaso necesitabas un cambio por parte de la otra persona.
-Se espera un cambio por reciprocidad, pero el hombre del falo por el falo no deja de ser hedonista y candente. Los hombres son pura pulsión de vida canalizada a la no reproducción embaucada en el goce total. Los chicos sólo quieren divertirse, ya nadie quiere un romance absurdo, ni seguridad, ni un novio, sólo buscan...
-Cojer- le cortó Leonard- Ya déjalo en paz Edgard, tu punto queda bien resuelto, si eso es lo que va contigo pues qué mejor, pero algunos de nosotros aún buscamos amor.
-El hombre intelectual, bien vestido, cultísimo y con dinero- recitó Eliee y empezó a reír- Tiene razón Leo, Ed, ay muchos culos que te puedes romper, pero los de Murat, el mío y el de Leo se quedan reservados para alguien de mayor aliciente.

Edgard se quedó callado con la mirada fija en Leonard, quién le dijo con total descaro a la cara.

-Ni digas que somos poca cosa que no es verdad, mueres por cojerte cuando menos a Murat.
-A mí, ¿por qué?
-Ay Mut, yo muero por cojerte- le dijo y volteó a verlo Eliee.
-No, la verdad es que mi estilo son más como Leo.
-Gracias- sonrió Leonard- si se puede hacer algo habrá que invitar a Trish.
-No creo que seamos el estilo de él.
-Dilo por ti Eliee, pero yo no me maquillo tanto como para que la homofobia de Trish se manifieste- se ufanó Murat.
-Más bien tendremos que incitar su homofilia- apuntó Leonard.
-Sigan jugueteando chicas, sigan con eso- Edgard se retiró, pero justo antes Leonard le dijo.
-Para eso lo tenemos ¿no?
Edgard alzó la ceja izquierda y salió del aula mientras los tres chicos compartían miradas de complicidad. Después estallaron en una tonta risotada.

5 comentarios:

  1. Siempre he querido hacer un tipo “crítica” de tus escritos, pero nunca puedo, tal vez por la buena redacción, por el excelente desarrollo del tema o por el tema mismo, la verdad no sé. Lo único que sé es que de verdad me gusta como escribes.
    Me parece que Davo ya te ha invitado varias veces a los círculos literarios que hacíamos en la Rana de la Casona, y ahora yo te hago la invitación a los Circos Literarios por parte de los Habitantes de Moria, estate al pendiente si aceptas la invitación, ¿de acuerdo?
    Creo que no te lo había dicho… pero tu Blog me agrada :)
    Nos veremos. Y una disculpa por el tiempo, pero la escuela destruye mi vida social.
    Espero sigas pasando a mi Blog, siempre es un placer tener firmas tuyas.
    Yo, por mi parte, seguiré pasando por aquí. Y ahora ya soy seguidor de tu otro Blog, también :)
    Salud!
    Chau!

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  2. Diana, ¡qué gusto!, con lo que me encantan los comentarios (aún los anonimos), muchas gracias por leer las cosas que pongo aquí, y mil gracias por comentar.

    Beto. No te preocupes por nada, vamos que mis textos salen de botepronto, no los pienso mucho... dependen mucho del estado de ánimo, así que tus comentarios pueden estar bajo la misma metodología (¿no?) no sé, quizá temes comentar por ser "políticamente incorrecto" (es una suposición ehhhhhh, quizá yo estoy siendo políticamente incorrecto jajajaja) no te preocupes por lo que pongas, todo ayuda, nos hace crecer, los comentarios muy serios, los que se dan con ánimo, desdén, orgullo y como diría mi querida Austen, los que se dan con prejuicio. Yo escribo siempre desde el prejuicio (en verdad, de eso me he dado cuenta) porque conozco muchas cosas, pero escribo mejor cuando supongo y desconozco, así que no te preocupes, críticas siempre acepto, son geniales, más si provienen de tales o cuales dedos, en verdad. Siempre digo, ¡oh Émile Zola!, cuánta razón tienes cuando nos dices que "Estamos aquí para vivir en voz alta". Gracias por comentar, en verdad, eso siempre me llena. Sobre los círculos literarios me había comentado Davo pero sin decirme lugar, fecha y hora. Si me comentas con todo gusto iré a llenarme de todos ustedes y sus escritos.

    Saludos a los dos y gracias por pasar, eso siempre ayuda...

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  3. Excelentes los diálogos y las reflexiones sobre el tema; un tema que jamás perderá vigencia.

    Muchas gracias por todo tu apoyo!!

    BESOTES GUAPO!!!!!!!!!!!!

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  4. Gracias mi tan estimado Stanley. Besotes de regreso chico aún más guapo!!!

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Lalalea aquí