<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545</id><updated>2012-01-26T22:46:15.435-08:00</updated><title type='text'>La campana de cristal</title><subtitle type='html'>POST-TUMOR</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>110</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-3918097871191787473</id><published>2012-01-11T21:47:00.001-08:00</published><updated>2012-01-11T22:05:28.275-08:00</updated><title type='text'>Fake queer</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Si John Cameron Mitchell había dicho recientemente en una entrevista que “Ser gay ya no es suficiente”, entonces a Leonard le gustaría agregar que ser un buen follador tampoco lo era. Al despertar en las poco cálidas sábanas de aquel artista auto-considerado y socialmente consagrado “neo-queer”, Leo sintió estar en el departamento de un joven de diecisiete aún cuando el hombre propietario de la habitación tenía más de treinta. El ataque de los hombres que, o no maduran, o deciden invertir el dinero en otra cosa. Hasta antes de abrir los ojos y unos minutos después, nuestro protagonista creía (o así lo deseaba) pensar que aquel hombre reputado invertía todo en sus videos que divulgaba en su mayoría en fiestas urbanas, algunas de gran talante pero la mayoría ilegales. No podía negarlo, lo que más le atrajo a Leonard de Paco, porque ese era su nombre, se refería a sus piezas, lo veía cual ser luminoso del pensamiento queer. Pero por desgracia, todo sueño previo a una gran fiesta termina en resaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había iniciado la noche anterior, donde metido en uno de los pocos pantalones en los que ahora entraba, producto de su reciente incremento de peso, Leonard fue a una fiesta “ilegal”, aunque en México casi cualquiera lo es, pero con las medidas adecuadas, el alcohol necesario y el dinero previsto, todos los problemas se encuentran resueltos. El consumo de droga seguía a tope, aunque algunos preferían no arriesgarse con la fingida guerra contra las drogas que se desarrollaba en el país, se sabía de antemano que los primeros en pagar son los más inofensivos, tradúzcase como los consumidores o repartidores en menor escala, chivos expiatorios, incluso en alguna ocasión llegó el rumor de que la policía irrumpió en una fiesta que se encontraba limpia de droga; los comandantes de la ley intentaron sacar provecho de la fiesta al extorsionar a los bebedores en turno, sin embargo al no obtener suerte, los mismos policías, quienes traían droga consigo, arrestaron a unos cuantos y les acusaron con la droga como evidencia. Así estaban las cosas.&lt;br /&gt;Bamboleándose de un lado a otro con su nuevo corte que excluía sus míticos rulos, Leonard apenas sabía controlar el alcohol, ni Europa ni su mejor amiga alemana cambiaría eso… quizá sólo el aumento de su masa corporal le hiciera más resistente a la intoxicación etílica… quizá, quizá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ahí con Edgard, hacía más de un año sin salir de fiesta con su siempre buen amigo, jota incondicional, compañero de dramas, se habían peleado por situaciones que no caben enunciar (algo respecto a un novio y acostones con el mismo), pero ni los hombres y mucho menos una buena verga ahora podrían separarlos, ¿el secreto? Que desde hacía un mes eran folla-amigos, se acostaban ocasionalmente cuando se sentían en periodo de sequía, lo que consentía a Edgard cada tercer día. Leonard no tenía miedo a una relación por Edgard ya que esto era imposible, sabía que no era el único en la cama de su amigo y eso no le incomodaba, por otro lado, le causaba un gran alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vamos a colocarnos, quiero un churro, anda- dijo Edgard con su usual alegría que desbordaba por todos los poros.&lt;br /&gt;-No tengo ganas de drogarme, ya estoy algo ebrio, y sabes bien lo que pasa cuando fumo y bebo.&lt;br /&gt;-Te pones pachipedo y besas a quién no deberías. Pero ahora no estás tan desesperado, ya te has follado a suficientes y sobre todo, besado con más de los que podrías contar.&lt;br /&gt;-Pues… no estaba desesperado, lo hice porque quería hacerlo y ya.&lt;br /&gt;-Como quieras, voy a conseguir droga y te vas a colocar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como fue, Edgard no prometía al tanteo y ambos se pusieron pachecos, podría ser esa la razón por la que al toparse con Paco, el gran artista queer, Leonard lo viera con una aureola iluminándole. De ahí en adelante todo era una película mal editada en la memoria del escritor. Paco saludándolos, ¿no estaba demasiado viejo para esas fiestas?, ¿no se veía muy joven de cerca?, ¿cuántos de los diálogos en su mente había proferido su boca?, ¿cuántos ahora eran íntimos? Eso es lo que detestaba de la droga en él, un par de fumadas lo colocaban y terminaba por hablar de cosas en las que debía mantener un poco de discreción, pero de algo estaba seguro, el sexo con Paco fue celestial, le domaba desde todos los ángulos que la satisfacción podía prestarle, al fin había encontrado a un teórico y práctico de lo queer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llegó a la habitación poco aseada de Paco.&lt;br /&gt;-Hola- le dijo Paco tendiéndole una taza de té de hierbas relajantes. Leonard lo miró algo desconcertado –Es de hierbas- dijo Paco- aunque al parecer no de las que te gustan.&lt;br /&gt;-Ya, gracias- sorbió un poco, estaba en su punto, un hombre que sabe hacer té, probablemente volvía a la idealización del objeto… ya corría un riesgo al ver a las personas como objetos, pero no era momento de darse a las disertaciones humanistas cuando la noche anterior el mismo Paco le había utilizado como objeto masturbatorio… pero ¿entonces cómo lo había disfrutado tanto? ¿Paco estaba consciente del placer ajeno…?&lt;br /&gt;-¿Estás bien?- preguntó Paco, quién al estar más cerca se le notaban ya las arrugas cercanas a los cuarenta, el mito de que se quitaba la edad podía ser cierto, aunque era sólo un chisme arrojado por la comunidad gay celosa de sus éxitos, nadie que se yergue como icono queer teme a la transformación del cuerpo, la mutación del mismo y el concepto género… -¿Lo estás?- insistió Paco. Leonard debía dejar de pensar en tanta estupidez.&lt;br /&gt;-Claro, claro- pero Paco no era atractivo, tenía los dientes chuecos, empezaba a tener entradas bastante sobresalientes en la cabeza, donde la palabra “entrada”, por causa de la alopecia, debía ser secundada por la de “salidas”. Además tenía su pancita digna de alguien que bebe todos los fines de semana, pero eso no le desagradaba, su ex novio, el escritor-filósofo, lo que fuera, tenía una pancita similar y Leonard sostenía que era aquello que le hacía humano, alguien con el intelecto de Pedro, su ex novio, no podía ser más que una deidad casi bajada del cielo, ¿lo mismo ocurría con Paco, estaba repitiendo patrones…?&lt;br /&gt;-¿Y si somos las palabras?- dijo Paco en tono burlón levantando la ceja izquierda.&lt;br /&gt;-¿Perdona?- Leonard se había perdido, una vez más, en sus pensamientos.&lt;br /&gt;-Es lo que repetías ayer una y otra vez en el taxi cuando veníamos camino a casa, “¿Y si somos las palabras?”&lt;br /&gt;-Oh… si dije eso es que ya estaba mal. Es una frase de Virginia Woolf, la digo cuando me pongo ebrio…&lt;br /&gt;-Claro, esa mujer loca que se ahogó en el rio porque escuchaba voces.&lt;br /&gt;-Bueno, no creo que estuviera loca, creo que parte de su convicción por las letras, incluso la vida misma, le llevaron a tomar esa decisión.&lt;br /&gt;-Niño, pero sí que estás crudo, estaba loca y ya. ¿Quieres algo para desayunar, o eres de los de coge y corre?&lt;br /&gt;Leonard suspiró –Pues suelo ser de los de folla y no te veo más, la verdad, y por cierto ¿qué edad crees que tengo?&lt;br /&gt;-No sé, unos veinte o menos… ¿por?&lt;br /&gt;-¿Y tú?&lt;br /&gt;-No te voy a decir mi edad.&lt;br /&gt;-Ya sé que es algo con lo que se bromea acerca de tu vida y todo, pero igual me gustaría saberlo.&lt;br /&gt;-Pues no creas que voy por ahí mezclando mi vida diaria con mi trabajo, son dos cosas diferentes mis piezas y escritos de lo que soy yo.&lt;br /&gt;-Pues por tu postura política pensaría que tu obra es parte esencial de ti.&lt;br /&gt;-Lo es, pero lo político se queda en lo público, yo no soy mi obra.&lt;br /&gt;-Pero las piezas de tus performance, los textos de arte y vida tan sustentados en…&lt;br /&gt;-Mira que te veía como de dieciocho, pero te di veinte porque parecías inteligente, ahora creo que debes ser menor de edad.&lt;br /&gt;Leonard no pudo dejar de sonrojarse ante el comentario, mira que le quitaran cuatro años no era poca cosa, pero todo se aplicaba al aspecto banal de la idea, no parecía de diecisiete por fuera, más bien por su idolatría a los falsos iconos pseudo-queer. Ser gay, buen follador y “hacer” obra queer no bastaba, era necesario llevarlo a un estado latente de vida.&lt;br /&gt;-Te da pena, eh. Tranquilo, aquí tienes las de ganar, si eres menor de edad pero te gusta el sexo es normal, mientras no me demandes- Paco sacó una risotada algo fingida, o así le pareció a Leonard, a quién todo él le parecía algo falso.&lt;br /&gt;-No es eso, es solo que hacer dentro de un museo no es suficiente para mí, debes llevarlo más allá.&lt;br /&gt;-¿Qué más sugieres? Por el momento tenemos parte de la batalla perdida pero seguimos en pie. Salimos del clóset, no nos linchan, hablamos sobre ello, hacemos obra entorno a ello, algunos se travisten como acto político, crean un personaje y al final dejan la peluca en casa porque eso no son ellos.&lt;br /&gt;-Hablas de un travestismo sin núcleo, falso, la mayoría lo hace por convicción, espectáculo, sobrevivencia, notoriedad, lujo, gusto, acto contestatario, pero siempre tienen en mente que bajo la peluca son ellos los que se encuentran y nadie más, en esas cabezas está la noción de usar tacones, no es idea de nadie más, tú más que nadie debería saberlo.&lt;br /&gt;-¿Por qué? Si nunca me he travestido.&lt;br /&gt;-Pero en tu último ensayo parecía como… -ahí estaba el punto de algunas jotas. Son como… parecen a… huelen según… se visten con… van a fiestas ilegales, consumen drogas, alcohol, arman jueguitos visuales en el acto y después se dicen en privado que esa peluca no es la suya.&lt;br /&gt;-Lees demasiado, ¿no te han dicho que dejes los libros y empieces a vivir un poco?&lt;br /&gt;-¿Lo dices tú quién escribe una cosa y hace otra? – Leo, quién hasta el momento seguía desnudo, tendido en la cama con el té de hierbas en las manos, puso la taza en el buró, buscó sus calzoncillos, el pantalón y la playera con la que había llegado.&lt;br /&gt;-¿Entonces no tomas el desayuno?&lt;br /&gt;-Pues no, sí soy un poco de los que cogen, se corren y después corren fuera de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del lugar, no pudo dejar de cuestionarse si era él un clavado con llevar una “actitud” no sólo gay sino queer al mundo exterior, más allá de lo sexual y la salida del clóset. Ir en contra de todas esas actitudes heteronormativas de la sociedad en la que vivía, donde incluso los homosexuales se veían involucrados en el sistema en que fueron educados, no por ello se consideraba activista o anarquista, era sencillamente su tipo de vida, se vive en un mundo misógino y homofóbico, pero más allá ¿era necesario tener que toparse con todas esas actitudes retrógradas por el simple hecho de tener una buena follada? Tiempo de abstinencia sexual, queer no significa sexo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-3918097871191787473?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/3918097871191787473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2012/01/fake-queer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/3918097871191787473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/3918097871191787473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2012/01/fake-queer.html' title='Fake queer'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-4923879702674391156</id><published>2012-01-03T23:18:00.001-08:00</published><updated>2012-01-03T23:20:31.653-08:00</updated><title type='text'>Rehabilitación</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663366;"&gt;No, no, no, decía Leonard en su cabeza mientras bajaba de aquel lujoso automóvil, del que si volviera a ver en la calle, ni siquiera podría recordar… era azul, sin mayor característica, claro, tenía cuatro neumáticos, ¿algo más? Un volante que tras de sí conllevaba una horrible realidad: las citas. Una vez más Leonard salía con hombres para probar suerte a la que todos los homosexuales más o menos cuerdos, pero bastante adictos, se entregan: la búsqueda del sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sexo con extraños, sexo después de la primera cita o la tercera, sexo por el sexo, la soltería le pega bien a cualquiera que tenga el tiempo suficiente no sólo para buscar sino también para encontrar, así como tener el sitio adecuado para salir en una ciudad tan pequeña sin tener la noción de un deja-vu o lo que es peor, encontrarte con tu cita anterior. Aún cuando sólo se busque sexo, si no se tiene un departamento propio y se vive con los padres, la tarea se convierte en una labor titánica de conquista situacional, porque ante todo las cosas debían planearse. La obtención de un territorio primero se daba en la mente y después, con mucha suerte, se decantaba en una cama… que en su mayoría se quedaban algo cortas según las expectativas, como la del muchacho del automóvil azul. Su cama ni siquiera era individual, pues al mozo, quién era un total snob proclive a las nuevas tendencias minimalistas, terminó por decorar su habitación con la noción de “menos es más”, pero cuando Leonard entró aquel cuarto amueblado casi en su totalidad con tonos entre blanco y azul, pensó que menos era menos. Menos estantes para colocar libros, menos espacio para sentarse, cama mínimal de menor tamaño, muy mona claro, pero proclive a la inutilidad o a la fuerza de gravedad, sí, porque mientras tenían sexo en más de una ocasión Leonard casi se cae de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde habían quedado esas kingsize que solía acaparar? Siempre tendría en mente al hombre de casi cuarenta años que en un bar de Valencia le dijo “Y tengo cama kinsize”, y eso que ni siquiera habían charlado durante quince minutos, por supuesto, la cama una delicia y la compañía bastante especializada. Pero al volver a México en su pequeña ciudad de provincia donde apenas llegaban a los ciento setenta y cinco habitantes, comparada con Valencia, no era ni siquiera una golosina, era más bien un dulce caduco. Por ello había dicho sí al chico de nariz prominente, automóvil azul y cama pequeña, aunque seguía sin entender su economía del espacio, puesto que su casa era de dos pisos, pero ¡claro! él también vivía con sus padres, al menos por el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengo un departamento en CV- dijo el chico de la nariz grande, CV era la ciudad donde había estudiado Leonard- pero ahora tenemos tiempo, después me voy al antro.&lt;br /&gt;-Ya, entiendo, pues ¿qué es lo que te gusta hacer?- Leonard se sentía en forma una vez más, desde que había llegado a México apenas había tenido tiempo en reparar que tenía una fuerza palpitante en la entrepierna. Entre los malos trabajos de medio tiempo, las prácticas sociales en la editorial en la que ahora laboraba, así como concluir un par de créditos para la universidad, no veía el sentido de gastar tiempo y espacio en buscar algo que no encontraría: el tonto y cursi amor, porque si lo había tenido en Valencia sería justo reencontrarlo de regreso, en este lado del hemisferio. Pero no, no, no, con todas las dificultades que el sexo imponía (como la persona, el sitio, la hora y toda la planeación) el acto sexual se presentaba como una acción infinitamente más sencilla que tener una cita decente, el tiempo, siempre el tiempo.&lt;br /&gt;-Pues lo que tú quieras- le dijo el chico narizón. Leonard no podía negar su encanto, tenía cierta altanería que cubría sus facciones poco agraciadas, su piel más bien descuidada pero impávidamente reparada por los mil productos químicos (que sin saber dañaban más su piel), así como su ropa y el acto de quitársela, le daban al chico un aire bastante apetecible.&lt;br /&gt;-Mira, a mí me gusta que me dominen- Leo se acercó seductoramente hacia el muchacho, como una curiosa mezcla de femme fatale transexual, ni hombre ni mujer, era un chico afeminado, eso jamás se lo quitaría de encima, pero por su reciente incremento de masa corporal carecía de sus facciones del afamado toy boy que alguna vez fue, ahora tenía veintidós años, casi los veintitrés, y como alguna vez enmarcó el famoso escritor Yukio Mishima, los jóvenes comienzan a perder su frescura al pasar los veintidós, su mejor momento sea quizá de los diecisiete a los veinte, después comienzan a decaer paulatinamente. Leonard bien lo sabía cuando se veía al espejo, ya no pertenecía al mercado de los hombres de cuarenta años o más, al menos no de la forma en que alguna vez lo llevó por medio de la prostitución. Al contrario ahora, al sobrepasar esa primera primavera, podía gozar con los de su misma especie, los jóvenes de veinte y treinta años.&lt;br /&gt;La variedad siempre había estado en él, pero quería dejar de parecerse el personaje principal de la película “Sleeping Beauty” de Julia Leigh, una puta que ni siente placer porque se droga todas las noches para quedarse dormida mientras la penetran. Nada, la dominación debía ser consciente, o sino quién domina llegaría a la violación, el dominado siempre tiene el control de la situación, al menos en el sexo.&lt;br /&gt;-Si cariñito, pero no beso, es que… soy sincerotengonovio- la última frase la había dicho tan rápido que parecía una sola palabra.&lt;br /&gt;-No me importa, sólo estamos aquí para follar.&lt;br /&gt;-Pues sí, es la primera vez que le hago esto de ponerle los cuernos.&lt;br /&gt;-Pero no…&lt;br /&gt;-Y le acabo de decir que estoy contigo y no me deja de molestar por la blackberry, que cómo me choca pero no puedo vivir sin este aparatito- y era verdad, desde el momento en que el chico narizón le dijo “hola”, no soltaba su teléfono celular, o mecanismo de comunicación, anejanación, plataforma hipertextual, aparato que provoca artritis. Leonard daba gracias a las diosas que nada de eso le interesara.&lt;br /&gt;-Lo hace adrede- Leonard se cerró la bragueta- Mira, si tienes tiempo y si quieres lo podemos dejar aquí, pero sería una pena, la verdad me pareces lindo- Mentiras, se dijo por dentro Leo, le sorprendía lo fácil que salían las falacias de su boca con tal de tener un buen acostón, ¿al menos un acostón en meses?, ¡diablos! Odiaba tener tantas ocupaciones y que ninguna le llevara a nada o le diera tanta satisfacción como tener sexo con hombres. Lo aceptaba, era un ninfómano.&lt;br /&gt;-No cariñín… ¿cómo se llama esa canción?- en la habitación, que contenía pocas cosas, se podía apreciar un enorme televisor con algún video de Jennifer Lopez meneando sus seguramente nuevos implantes de glúteo.&lt;br /&gt;-Ni idea.&lt;br /&gt;-¿Cómo, no sabes nada de música? Muy mal niño.&lt;br /&gt;-¿Entonces?- Leonard sonrío poco convencido de su propia actuación.&lt;br /&gt;-También me pareces lindo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acostaron y el chico narizón logró en Leonard una culminación, nada más, un breve orgasmo contenido. Había pasado lo que tanto le auspició Karen, una de sus más experimentadas amigas, “Algún día ya no tendrás orgasmos con todos los que te acuestes, sólo empezarás a tener… culminaciones, seguro termina y ya, eyacularás pero no sentirás nada… naaaaadaaaa”, ¿cómo podía no equivocarse alguien que no tenía pene? El final el chico tuvo su orgasmo y dijo “Que rico”. Tardó más de media hora en decidir qué se pondría para salir de antro y Leo sólo deseaba salir de aquella casa. Cuando lo logró fue gracias a que su acompañante se apiadó de él y le sacó a la carretera más cercana, después de todo la situación no dejaba de tener un aire de puta.&lt;br /&gt;-Fue un placer conoce…&lt;br /&gt;-Claro, claro- dijo Leonard sin ponerle atención y se bajó del automóvil azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Existían dos opciones en esa ciudad? Chicos con los que se puede ligar, salir de fiesta, cena o algo de atrevimiento sin llegar a más, incluso un par de besos desganados; o los muchachos que se usan como pañuelos de papel desechables, “úsese y tírese” –Córrase sobre ellos y después póngalos en el bote de basura- pensó Leonard. A su parecer se esquematizaban en gran medida las relaciones. Los chicos esperaban algo serio o en su defecto una experiencia sexual complaciente pero ligera en todos los aspectos, en resumidas cuentas, un pene, un culo, pero sin darle nombre o personalidad al sexo, ¿por qué a la gente se le complicaba tener sexo y después de eso seguir siendo amigos?, ¿tan difícil era conseguir un folla-amigo?&lt;br /&gt;Era momento de rehabilitarse, ¿pero rehabilitación?, ¿de qué manera y en qué sentido? Si se refería a que dejaría todo lo que ya era por el simple hecho de haber realizado un viaje, pues no, no, no, algunas cosas se reafirmaban y como Amy Winehouse había cantado alguna vez, no tenía tiempo qué desperdiciar, si eso iba a ser una rehabilitación significaba que volvería a ser una persona que entra nuevamente al ruedo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-4923879702674391156?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/4923879702674391156/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2012/01/rehabilitacion_03.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/4923879702674391156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/4923879702674391156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2012/01/rehabilitacion_03.html' title='Rehabilitación'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-8897548662653219987</id><published>2011-08-08T01:08:00.000-07:00</published><updated>2011-08-08T01:10:57.237-07:00</updated><title type='text'>El tiempo pasa</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Tan caprichosas eran las horas en aquel parque valenciano que Leonard no las sentía pasar, sin embargo tenía la ferviente idea de que en cualquier instante todas caerían enjutas y algo decadentes, caerían sobre él y marcarían el momento de su partida. Se suspendían, se alargaban… al final las olvidaría, quedando el breve aroma de la nostalgia y la sensación de algo… de que algo ahí sucedió. Que los días se sustituyeron mutuamente cambiando sus nombres como quién intercambia una moneda por otras dos que juntas valen lo mismo que la anterior. Seis meses en la llamada “madre patria” y las experiencias habían sido sencillamente maravillosas. No es que lo maravilloso fuera sencillo, sino que no existía otra palabra para enunciar aquellas horas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Su estancia en España había culminado. Los últimos dos meses corrieron cual caballos desbocados. El tiempo pasó tan rápido con el simple hecho de que las últimas horas ahí, sentado, transcurrieran más lento. –Lo vale- se dijo Leonard mientras suspiraba con aire de autosuficiencia. Le parecía curiosa la sucesión de los eventos, cual argumento succionado por la tinta de algún autor amateur a quien al final todo le salía bien o medianamente aceptable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Recordó los viajes, las malas clases, las buenas clases, los artistas inexistentes, se recordó a sí mismo cuando pisó tierra europea, ¿era distinta a la otra tierra? No, ahora lo sabía, no sabía si realmente la gente era del todo distinta o si quizá los escritores más amargados (de aquellos que tanto le gustaban) tenían la razón sobre la naturaleza humana y su triste similitud en los bordes de la maldad y la bondad. Esos bordes dicotómicos –Pero eso no pertenecen a mis autoras, ni de esos escritores amargados, eso es mío- era suyo y lo atesoraba. Creía en la carencia de los bordes dicotómicos y se daba cuenta, que aunque humano el mismo, jamás entendería a su propia raza porque apenas reconocía su dedo pulgar de la mano derecha, ¿era ese el mismo dedo que le había acompañado durante toda su vida?, ¿había mutado? Había crecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Como los dedos pulgares (fueran de la mano o los pies) realmente no notaba cuando crecían. Como él… ¿era el mismo o había crecido? Tenía unas fervientes ganas de sacudir Víctor y preguntarle si notaba alguna diferencia en él, ¿pero cómo podría decírselo? Apenas se conocían un par de semanas atrás y el chico de tez clara y ojos azules poco podía saber sobre Leonard, cualquier Leonard (si es que todos los que había sido él eran uno y ese uno eran todos), no deseaba recapitular mentalmente todas las tonterías en las que había incurrido antes de llegar a Valencia y mucho menos las que cometió en los últimos meses.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;No tenía otra concepción de la vida (y el mundo) que él extrañando a Víctor y el tiempo que pasaron juntos. Se sentía tan egoísta y al mismo tiempo ofendido por el mundo (y la vida) por haberlo creado de esa manera, que el contexto influyera tanto en su persona. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Tiempo atrás había dejado a Pedro, como dejó a Jean-Paul, como dejó al otro y al otro antes de ellos dos, ¿existía otro? Siempre podría haber otro, de eso estaba consciente. No podía dramatizar más las relaciones. Todos se iban pero él permanecía con una visión más clara de sí mismo frente a la actitud con la que debía afrontar las relaciones. Él existía y no precisamente porque se hubiera elegido, como tanto le habría encantado difamar, sino porque existía con todo lo demás como conjunto. Existía con la conciencia propia, ni dudarlo, pero de la misma manera permanecía dicha conciencia gracias a la vida yacente en el mundo. Contaba los sucesos que le habían llevado hasta ahí. Las huídas desesperadas, las rupturas, las ansias de tener un poco de éxito, estudiar más, saberlo todo y descubrir la nada dentro del conocimiento. Y al finalizar la estancia (que si no dramatizaba las relaciones al menos estaba dramatizando un poco ese momento, las horas longevas) sólo le quedaba Víctor, y no porque fuera la última opción, el relleno dentro del tiempo… Víctor era todo lo contrario, era la única razón por la cual se quedaría en Valencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Deseaba sacudirlo una vez más con total pasión, devorarlo en un beso y llevárselo en las entrañas o abrazarlo y fundirse en su piel, perdiéndose para siempre dentro de él y al final ¿dónde estaría Leonard?, ¿sería igual que todos los hombres dentro del suelo mexicano o español?, ¿sería él algo distinto como para merecer a un chico tan estupendo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Leonard sería una persona dentro de otra, sin importar que él fuera mexicano y Víctor español, las almas se fundirían y sin dar a luz un hijo, dos hombres podrían ser uno sin rozar la obviedad de sus nacionalidades, no existiría territorio geográfico, ni un océano entre ellos; no tendría que preocuparse porque le llamaran una vez más snob sólo porque amaba a su chico de ojos azules, europeo, de tez clara e intelectual; no habría de preocuparse por las normas derridianas de si se ama a lo “qué es la persona… y por qué la persona es así” antes de amar a “la persona con entereza”; en la fusión de los cuerpos no le interesaría nada de eso porque entonces él sería parte de Víctor y no sólo lo amaría a él, sino también a sí mismo. Uno solo caminaría como el ser sin patria, de costumbres híbridas y algo extrañas. Ni una cosa ni otra nada más que el ser humano buscando los límites, exactos de la conjugación con otros seres para hablar, comer, mirar… sin nacionalidad, sólo usos y costumbres, todo era cultural pero carente de institución como tal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;¿Por qué si sabía su corazón se encontraría con Víctor… al final el resto de su cuerpo terminaría por extrañarlo?, ¿por qué en la teoría, con toda esa plenitud emocional e igualdad como ser humano sin más, era tan difícil la práctica?, ¿por qué el espacio afectaba tanto aún cuando el tiempo parecía determinado a favorecerlos? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Pero lo recordó. -¡Ah las horas!- pensó- estas horas caprichosas que me dejan estar a su lado y sentir que son días, semanas, quizá meses. Pero una vez concluidas estas horas, todo equivaldrá a una muerte paulatinamente dolorosa. Con el fin de las horas vendrá la separación, mi muerte. Me iré yo. Por primera vez el que se va soy yo. Y otra vida empezará y como un gato he de tener que aprovechar las vidas restantes, ¿serán mis otras vidas tan fuertes como para poder soportar que Víctor esté tan lejos… y aún más allá de eso, saber que pasará mucho tiempo antes de que lo vuelva a ver?- El tiempo, se percató, no siempre estaría de su lado. Cuando supo eso instantáneamente abrazó a Víctor, sentados en la banca del parque lo abrazó y cerró los ojos como un niño pequeño quién cree que con su pequeña rabieta podrá frenar lo inevitable. –Le diré, le diré que lo amo, le diré lo que pienso, le diré que preferiría abandonar todo y estar a su lado. Pero no puedo- se contuvo, se detuvo, no sólo porque sabía que a su chico de ojos azules no le gustaban las lágrimas o los pensamientos dramáticos, sino porque parte de él le decía que en su otra vida, después de las horas, él tendría que madurar más rápido y utilizar toda la prudencia con la que ahora cargaba, utilizar la prudencia de las otras vidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Ser maduro o prudente nunca había sido la especialidad de Leonard, pero entendía que lo más sano era disfrutar ese momento y… ¿y después?... su prudencia no se lo permitía decírselo, pero después, ya el tiempo lo diría. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-8897548662653219987?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/8897548662653219987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/08/el-tiempo-pasa.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8897548662653219987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8897548662653219987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/08/el-tiempo-pasa.html' title='El tiempo pasa'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-5812938474657518643</id><published>2011-06-01T07:28:00.000-07:00</published><updated>2011-06-01T07:29:47.330-07:00</updated><title type='text'>Zero</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Los estudiantes blandían sus mamparas de color rojo y negro, gritaban en la vía pública, se movían furtivamente entre las personas para pedirles su opinión. Los estudiantes estallaban en risas, gritos, algunos drogados, otros totalmente lúcidos. Los estudiantes existían sin existir. Estaban ahí el mismo día cuando se hacían las elecciones para el nuevo gobierno en España, mientras los ciudadanos decidían mediante el voto cuál podría ser el menor mal para su país, ¿apostarían nuevamente por la izquierda?, ¿estarían con la derecha?, ¿Qué acaso un país católico no tenía una doble derecha? Una doble mano derecha, lo diestro, ayudaba a escribir sus leyes parlamentarias. Los estudiantes estaban ahí para exigir una democracia mientras los reyes vivían de una pensión que los padres de aquellos chicos pagaban. España se decía estar en actividad. Era mayo… otra vez.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Leonard se sentía en una especie de vacua representación del filme “The dreamers” de Bertolucci. A él siempre le había parecido que la película era pobre en cuanto a la época social/revolucionaria donde se establecía la acción: El mayo del 68. Una representación de los hechos inocua. Estos mayos del 68, ¿qué pensar de ellos?, ¿qué podía saber de ellos? Sólo recientemente, de unos años a la fecha, se había dedicado a instruirse en los acontecimientos de aquel año en distintos países, sobre todo en México. La investigación no sólo le entristeció al enterarse de todas las atrocidades cometidas en su país frente al movimiento estudiantil, sino el fuerte oleaje de indiferencia que se desprendía frente a las nuevas generaciones. En su caso particular, al pertenecer a una familia que se consideraba “tranquila” y ajena a todas esas acciones contestatarias, había vivido en la total ignorancia. Ni sus padres, abuelos, escuelas, profesores de primaria, secundaria o bachillerato le habían enseñado nada sobre el tema, fue hasta la universidad, donde todos parecían saber del movimiento del 68, cuando Leonard se dispuso a investigar el asunto. ¿Cómo había podido vivir así? Sin lugar a dudas por ello, en ocasiones, el mundo le parecía aburrido o poco atrayente, pues ignoraba todo lo que sucedía en el exterior.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Ahora, bien informado gracias a sus amados libros, que si algo les agradecía a sus padres era esa falta de censura, admiraba como los estudiantes españoles, la mayoría de ellos blancos, hermosos y algo sucios (porque así debía ser su imagen contestataria) se manifestaban frente a las plazas principales de aquella ciudad. Era verdad, no se encontraba en la capital de España y los chicos no tenían la culpa de su gran herencia europea en los rostros, los cuerpos, los ojos, pero sí de una identidad caduca, una donde se interesaba más por la mistificación del evento sin realmente proponer algo nuevo y mirar a su entorno. Si hubieran visto a su alrededor se habría percatado de la joven latina que daba panfletos para el partido socialista, o de la chica con gafas y acné que entregaba la propaganda del partido de derecha, si se hubieran volteado a ver eso se darían cuenta de lo estereotipado que es el planeta, de lo prototípico que puede llegar a ser España. De lo “lindo” de una sociedad sujeta a acciones que ayudan a la sublimación de su indignación, porque así eran llamados, estos alumnos, grandes, mayores, burgueses que salían a la calle, no tan burgueses, gente bonita y no tan bonita, pero la mayoría sin ser realmente inmigrante (al menos en la ciudad donde estaba Leonard), porque los inmigrantes no tienen voto, muchos son ilegales y la mentalidad de algunos citadinos de ahí era que los inmigrantes sólo sirven para recoger la mierda de sus perros. Estos activistas eran llamados, “los indignados” -¿Honestamente de qué estaban indignados? Y dicha indignación ¿a qué se refería?, ¿en qué desembocaba?- se preguntaba Leonard -¿y su monarquía?...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;“No creas que nuestra monarquía es rica y vive tan bien como la inglesa”, le habían dicho algunos españoles nativos de aquella ciudad, “el rey, en su momento evitó un golpe de estado”, el franquismo pesaba, la historia y la desunificación de España también, “los reyes viven de pensión”… y el toro negro pesa más como imagen unificadora que la bandera roja y amarilla. Lo único que tenía en mente Leonard es que él no entendía nada de eso. Le preguntó a Pedro, su novio, pero este tampoco se interesaba demasiado en la política, todo lo que no fuera filosofía no valía mucho la pena para él, aunque lo irónico de la ecuación es que se especializaba en filósofos griegos y por ende, también en la democracia. Leonard sabía que Pedro le mentía porque no quería que tuvieran diferencias, ambos eran de carácter fuerte, el artista siendo volátil, el filósofo tajante, existía el diálogo, pero como se sabían cortos de tiempo, aunque se amaban tenían muy presente la partida de Leonard en un par de meses, preferían no complicar su relación más allá de la falta de tiempo, el fin del cuatrimestre les complicaba mucho sus agendas, sobre todo la de Pedro. Sin embargo, en la mente de Leonard, toda esta falta de tiempo le parecía sólo un pretexto para no hablar claro sobre el tema, sobre cualquier tema, su relación merecía ser analizada desde varias perspectivas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Las elecciones pasaron y el partido conservador ganó un auge temible, España había perdido la confianza en los partidos socialistas y de izquierda. En las escuelas los alumnos había sido reabsorbidos por sus tareas, exámenes, trabajos. Los alumnos habían dejado de existir como entes pensantes y creativos para al final pertenecer al sistema opresor que les hacía leer cuatro libros en un mes, memorizarlos sin analizar, hacer un control de lectura sobre el activismo en la red y al final se podían encontrar dentro del examen con preguntas totalmente ajenas al activismo, apegadas a datos superfluos como fechas, nombres, cuestiones circunstanciales. Los estudiantes estaban ahí, indignados de pertenecer a un sistema que los exprimía en tiempo y espacio, pero no en intelecto o activismo, ahí en el país del aparente eterno confort ¿qué podía esperar Leonard? No tenía futuro, ¿en México lo tendría? Seguramente tampoco.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Mayo había terminado. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-5812938474657518643?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/5812938474657518643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/06/zero.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5812938474657518643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5812938474657518643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/06/zero.html' title='Zero'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-7445017382454347177</id><published>2011-05-03T17:04:00.000-07:00</published><updated>2011-05-03T17:05:45.114-07:00</updated><title type='text'>No sueltes a los gatos</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;La vida es un sueño, el sueño se pierde dentro de su propia ontología, el sueño perdura, se pierde la vida, la vida se convierte en un sueño y entonces ya no existe la palabra sueño nunca más, no con la connotación onírica… ahora se le llama vida, así de simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Psss, pssss- se escuchaba en el fondo de la habitación, lo escuchaba Leonard –psss, hey… ¡hey! Tú… tú… despierta- la voz resonaba nuevamente cada vez más cerca, pero él no despertaba, ¿realmente estaba durmiendo? Pero si analizaba justo antes que la vida era un sueño, entonces todo era vida, la única forma de despertar se vinculaba con la muerte y Leonard tenía tanto tiempo que no deseaba morir. Quería vivir –psss ya tío, por favor, ¿estás bien?- le insistía la voz. La habitación se hacía cada vez más grande, al menos así lo presentía de forma sonora, y los murmullos, existían los murmullos. Como si fuera el país de las hadas o un bello lago dentro del pantano, un lago a media noche… salió el cisne en su sueño, ¿o era la realidad?, bailaba como Natalie Portman en “Black Swan”, era Odile, era Odette, era Odile, era Odette, era su reproductor de música con el soundtrack de la película y Clint Mansell revoloteándole en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Está bien?- se escuchó de manera más clara la voz de una mujer- ¿tío, estás bien?- dijo la muchacha al quitarle el auricular del oído. Leonard se levantó en un respingo y con sobresalto.&lt;br /&gt;-Sí, sí, sí, ¡no sueltes a los gatos!- gritó muy angustiado.&lt;br /&gt;-Bueno hombre, ¿de qué hablas?- dijo el chico.&lt;br /&gt;Leonard se había quedado dormido en la biblioteca, sobre una pila de libros dedicados a Luis Buñuel. Su estudio sobre el director aragonés lo estaba matando.&lt;br /&gt;-Era un sueño ¿he machote?- dijo la chica –exámenes finales, siempre son iguales, más para los extranjeros- dijo al dirigirse al otro chico- vale, te cuidas y no horrorices a los demás, que estamos estudiando.&lt;br /&gt;-Sí, claro… emm, claro- pestañeó Leonard. “Los extranjeros”, pensó, “no nos quitamos la mala fama de ERASMUS”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apagó el reproductor de música. El ensayo ya casi estaba terminado después de casi comer, cagar, follar, mear y dormir con Buñuel, por más escatológica que se tornara la cuestión (en cualquier sentido, religioso o de mierda), ya nada tenía sentido en su cabeza, no bajo los lineamientos de la realidad, pero sí dentro de una extemporánea fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y que si fuera yo una fantasía?- pensó Leonard mientras recogía su ejemplar de la novela “Belle de Jour” escrita por Kessel- que se escribiera una historia sobre mí y que esa historia fuera mi vida, una especie de fascículos, capítulos bastante mórbidos de aventuras frívolas con hombres, sin hombres, sobre el arte y la teoría del arte. Sería muy interesante, ¿por qué no? Ser el alter ego de un escritor que desea exponer sus pensamientos por medio de la ficción, pues la realidad le pesa demasiado… ser… ser un remedo de la realidad con elipsis poco convenientes, una historia que sólo conozca mi pensamiento puesto que el mío es el del escritor, quién no conoce el de nadie más, apenas el suyo, y por ello lo pone en papel, externándolo todo como una fantasía, un sueño, lo onírico, y así no tendría que matarse o matar a nadie, no tendría que erradicar su vida o su sueño, pues podría hacerlo conmigo. Yo podría ser todo o nada en un segundo, yo podría ser la creación de un dios bajo su propio universo atemporal o el accidente del destino, la válvula de escape… podría no existir en realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su estudio le estaba atrofiando las ideas, aún cuando dormía más, mucho más que en México tenía regresiones a los antiguos amores, las antiguas amistades, lo que estaba dejando dentro de su identidad. La sociedad opresora que ahora le cambiaba… Leonard siempre se amoldaba a las nuevas circunstancias, era una puta de corazón, pero no una por placer, como Sévérine, la protagonista de “Belle de Jour”, sino una por necesitad, te adaptas o mueres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogió sus pertenencias y salió de la biblioteca aún un poco adormilado. Eran casi las nueve de la noche y allí, en aquella ciudad de España todo lucía tan tranquilo y conveniente, parecía un sueño, pero uno de esos rosáceos muy absurdos que se venden en las películas hollydoodenses, no un sueño provocativo, onírico como película de vanguardia creada por Buñuel. Normalmente su vida parecía un cúmulo de sueños tormentosos. Se sumergía en su vena más surrealista sin siquiera saberlo o intentarlo. Al repasar sus últimos dos años de vida podía decir que efectivamente su vida era una fantasía no democrática que le convenía sólo a él. No involucraba en ningún sentido a nadie más, incluso los que se creían retratados en su piel, en su escrito personal al que llamaba existencia, los que se habían ofendido, los que le hubieron insultado, todo eso quedaba atrás y lo recordaba con una sonrisa. Eran malos entendidos y parte de él se arrepentía por carecer de una facilidad de entendimiento. Para darse a entender, para entender mejor las cosas. La interpretación de los otros sobre su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard era demasiado abierto, hablaba con mucha gente y decía mucho más con acciones que con palabras. La escritura de su propia vida era el máximo ejemplo, esa fantasía que corría por sus venas y discurría entre los pixeles. Incluso alguna profesora utilizó el conocimiento personal que tenía para criticar su obra, pero él se lo buscó, quién se expone peligra por la simple razón de existir de una manera u otra. Leonard existía como personaje de su propia historia, eso le hacía feliz, pues aunque parecía sufrir más de lo que gozaba; cuando lograba la estabilidad emocional, analizaba que toda esa experiencia valía en gran manera… aunque fuera un sueño.&lt;br /&gt;¿Qué tenían los espectadores contra el sueño, contra su sueño como Leonard? ¿Por qué les parecía fácil juzgarlo? “Porque estaba ahí”, pensó Leonard, quien no lo desea, lo quita, se calla, deja de soñar y muere, muere con toda su creación frente a la crítica oportuna. Morir también podía ser un arte, y como todo dentro de la ficción, podía hacerlo bien o muy mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se contoneó por las calles españolas, llegó a su departamento e instaló los cinco libros que llevaba en la mochila. Buñuel a reventar, estaba enbuñuelado, el buen buñuelo, dulce y grasoso. Dentro de esa dulzura se encontraba su vida, de la mano de la grasa se hallaba la satisfacción. ¿Por qué se encontraba repentinamente feliz? El teléfono móvil sonó… era él, no pudo dejar de sonreír. Un mes se había pasado en un suspiro, el mes al lado del nuevo amante y siempre le llamaba, todos los días pues se encontraban en el primer ardor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola guapo- dijo Leonard al contestar.&lt;br /&gt;-¿Cómo estás mi amor?- dijo una voz muy varonil al otro lado del auricular.&lt;br /&gt;-He tenido un día de lo más extraño, pero también vivificante… claro, si a eso le atribuyo el hecho de que ahora creo que el sueño es la vida y el despertar la muerte.&lt;br /&gt;-¿Quieres decir que estás soñando justo ahora? Porque, guapo, estamos hablando y yo estoy consciente de eso, o inconsciente, ¿sabes lo que significa? Que estamos soñando juntos- el hombre al otro lado empezó a reír.&lt;br /&gt;-Siempre lo pillas ¿eh?, ¿cómo es que lograste seducirme tan pronto, tan rápido?&lt;br /&gt;-Sólo es que congeniamos muy bien, eso es todo mi amor.&lt;br /&gt;-Eso es todo. El congeniar…&lt;br /&gt;-En el momento adecuado y en la instancia perfecta, nada más. Si sostienes que vives en un sueño… no, no, que la vida es un sueño, entonces cada instante es un episodio, un nuevo sueño, como las películas que tanto te gustan ver en el cine. Cada momento segmentado es una nueva escena que representa un nuevo sueño. Así que vivamos nuestro sueño dentro de la escena ¿vale? Siempre y cuando todo dure.&lt;br /&gt;-Durará lo que tenga que durar, y después… quizá la muerte.&lt;br /&gt;-Y después a seguir soñando mi amor. Bueno, te tengo que dejar, estaba en receso, debo regresar a dar clase.&lt;br /&gt;-No tortures demasiado a tus alumnos, no todos mueren por ser filósofos.&lt;br /&gt;-No- volvió a reír la voz- no mueren, porque viven en la filosofía y aquí nos la pasamos soñando, mi vida.&lt;br /&gt;-Pues mientras no sueñes tanto con tus alumnos…&lt;br /&gt;-No seas celoso. Soy muy estricto.&lt;br /&gt;-Y yo sé que no debo envidiar a tus alumnos, tengo la mejor parte de ti.&lt;br /&gt;-Tienes la mejor escena y el mejor sueño.&lt;br /&gt;-Te quiero- dijo Leonard.&lt;br /&gt;-Te amo- contestó la voz. Esa voz. Pero Leonard no podía contestarle que lo amaba, pues no era así- nos vemos esta noche, ¿te parece?&lt;br /&gt;-Siempre estoy a tu disposición- cuando se escuchó decir aquella oración, Leonard se dio cuenta que nuevamente era una puta que se adapta, pero ahora sí, dentro de ese sueño era una puta por placer. Quería demasiado Pedro, su nuevo hombre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-7445017382454347177?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/7445017382454347177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/05/no-sueltes-los-gatos.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7445017382454347177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7445017382454347177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/05/no-sueltes-los-gatos.html' title='No sueltes a los gatos'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-8095656924785408807</id><published>2011-03-27T21:18:00.000-07:00</published><updated>2011-03-27T21:22:59.622-07:00</updated><title type='text'>Lo otro</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 17px;font-size:15;" class="Apple-style-span" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;Pensar ya en México como el país de la otredad le preocupaba un poco a Leonard. Esa noche antes de dormir llamó a sus padres y en la conversación no pudo dejar de describir a México como su país de origen pero al cual ya no pertenecía, la verdad se escondía bajo la irremediable verdad de que Leonard se había quedado sin patria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Acusado constantemente de un esnobismo bastante recalcitrante, por colocar a Europa sobre América, y creer que el primer mundo era mejor (“primer mundo” en términos muy áridos, ya que toda nación tiene su primer y tercer mundo integrado), Leonard tuvo que cruzar un océano para darse cuenta que el nivel educativo no era mejor, que los chicos europeos tampoco lo eran, que los franceses no sabían lo que querían y que los españoles no bailaban en las discotecas para homosexuales; la fantasía se destruyó, el idilio, Europa no era mejor, sin embargo no moría por regresar a México, en todo momento repetía “No quiero volver a México”, pero otra parte de él se enfurruñaba al pensar que allí tampoco tenía muchas posibilidades. Estaba cansado de las ligeras discriminaciones a su persona, de tener siempre que anteponer su intelecto para ser respetado, ser ufano respecto a su nivel cultural, odiaba estar a la defensiva, aunque existían momentos donde se preguntaba la razón de hacerlo todo el tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Para la gente europea existían problemas que debían ser tratados con urgencia, como explotación al continente africano, el gobierno no democrático de algunos líderes en la Unión Europea y la creciente aglomeración turística, un arma de doble filo. Cuando estas preocupaciones surcaban los oídos de Leonard, no dejaba de pensar que en México las cosas estaban peor, mucho peor que en cualquier país de la Unión Europea, y que en efecto, la mayoría de los europeos que conocía no habían sufrido ni una piza de lo que la gente en México sufría, no para los jóvenes que se quedaban sin educación, o que si se educaban, no tenían muchas oportunidades laborales, no es que fuera muy distinto en España, donde sabía de jóvenes que tenían dos carreras y aún así no lograban colocarse en algún empleo, pero sencillamente ahí las cosas eran distintas, los pepenadores en ocasiones hasta vestían mejor que él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Regresar a México se refería a que tendría que estudiar una especialidad que aún no tenía ni la más remota idea de cuál sería, pensaba que probablemente iría a esa máxima casa de estudios para probar suerte en Historia del Arte, pero ahora que estaba en España y paladeaba la visión de los historiadores respecto al arte la única reacción que podía tener era el llanto. Conocía chicos que desde su bachillerato estudiaban historia del arte, “Desde los quince años estoy estudiando arte” le dijo su compañera francesa, “Es mi tercer año en la carrera”, dijo su compañero español, y aún así ninguno de los dos conocía bien la obra de Duchamp, leído sobre Kosuth o escuchado sobre Beuys, sin embargo tenían un amplio conocimiento frente al renacimiento y el barroco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;No sabía si en México la educación respecto a la historia del arte sería igual que en Europa, era completamente improbable, pero al estar ahí en sus clases teóricas de escultura para dummies, le remitía a sus tiempos en el bachillerato cuando debía teñir las bacterias para verlas al microscopio… así de excitante, pero para eso estaban los gustos de las personas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Eso le llevaba a buscar una especie de consuelo o excitación en los rincones más banales de España, el alcohol, un poco de drogas (porque ya no le sentaban bien ¿se hacía viejo?), los hombres, sobre todas las cosas los hombres y el sexo. El buen sexo, el mal sexo, el sexo con desconocidos, el sexo con conocidos, el no-sexo con los conocidos porque las cosas terminaron mal, como con Jean-Paul a quién seguía viendo pero sólo le dedicaba una fría mirada, siempre se decía “Los franceses no saben lo que quieren”, ¿pero la homosexualidad en aquella ciudad española sabía lo que querían? Todos en la discoteca vestían similar, con sus playeras de cuellos muy grandes y mostraban la palidez de sus pectorales, otros usaban bronceados irreales, casi todos tenían el mismo peinado donde el cabello de los lados y el de atrás estaba muy corto, mientras la melena superior se encontraba peinada hacia atrás con laca, crema para moldear o sólo mucho lubricante… eso Leonard no lo averiguó porque no se acostó, beso y sobre todo, tocó el cabello de alguno de ellos. Esos lugares le ponían nervioso, no encajaba, no era guapo, no era europeo (más que en el pensamiento, lo que ahora le avergonzaba ínfimamente y hasta no podía tomar un libro de Jane Austen sin sentir un poco de remordimiento intelectual), no era alto, delgado, su tez demasiado latina, su cabello sólo parecía gustar a las mujeres de ahí, aún así se divirtió demasiado, ¿la razón?, esa discoteca, salvo que nadie bailaba, era igual que en México, los chicos eran muy similares, en México las jotonas querían ser muy europeas, mientras en España las jotonas sencillamente eran muy europeas. Se dio cuenta que él era igual, al menos en el pensamiento. Que al igual que los europeos de ahí, sabía muy bien lo que quería, pero el deseo de la vanidad (ya fuera vanidad por verse bien o sencillamente frente a la cultura y el intelecto) lo llevaba a una frustración inherente. ¿A quién engañaba? Debía ser lo que era, un chico latino, un chico de México, y lo era, su naturaleza salía por inercia, pero jamás en su vida había deseado tanto hablar de forma coloquial y tener el sentido de sobrevivencia del buen mexicano. Justo en ese momento se sentía sin patria, no se creía un verdadero mexicano y cuando su compañera de piso francesa le dijo “Eres europeo de corazón”, no pudo más que estremecerse con un poco de terror, la chica francesa lo dijo de la mejor manera, pero Leonard lo tomó como una estocada, él no quería ser europeo, pero tampoco mexicano… ¿latinoamericano le quedaba mejor?, ¿le serviría mejor viajar a otro continente? De cualquier forma existían tres más. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;La cuestión no era seguir huyendo, eso lo llevaba haciendo desde que tuvo su relación con Nick, el chico inglés, la gran muestra de su esnobismo, y huyó de él, ahí cuando quería huir de su homosexualidad, pero aún así no se podía escapar de lo que se llevaba en la sangre. Era igual con todo lo demás, aunque quisiera huir de los problemas en México siempre encontraría dificultades en otros países, aunque creyera que los homosexuales en aquella ciudad de España tenían una vida más liberal, lo único de lo que podía percatarse es que las cosas estaban peor ahí, pues sólo encontraba hombres que seguían el patrón imperialista de la homosexualidad, sin conciencia propia, sin identidad; aunque pensara que estaban mejor en la educación sobre el arte, la verdad es que los alumnos ahí eran unos autómatas sin opinión sobre el arte contemporáneo. Europa no era un mundo mejor, no era el primer mundo que sus arduas lecturas y sus grandes estudios le habían vendido, Europa era un cúmulo de gente orgullosa que le podía discriminar a la menor provocación, Europa era un viento irreversible de indiferencia que se levantaba frente a la homosexualidad y la mentalidad queer, Europa era un continente donde no podía conseguir un zumo (jugo) de frutas fresco o un poco de piña en su comida. Pero, Dios, ¡cuánto amaba Europa! No quería regresar a México, porque al final no quería volver a casa. Al estar ahí en su mini departamento compartido y de gran ventanal, lo mejor que sentía era la libertad solventada, dinero, departamento, libertad para salir cuando quisiera y acostarse con quien quisiera; muy similar cuando tenía su departamento en la ciudad donde estudiaba, la diferencia ahora es que tenía otra mentalidad, antes sólo le interesaban los círculos culturales e intelectuales, ahora que todo eso le había decepcionado prefería la feria de las vanidades, al menos esa se compraba y se vendía bajo la misma imagen, no como el mundo del arte que se decía muy intelectual y al final sólo era una reverenda mierda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;A la única conclusión que podía llegar era que al regresar a México tendría que independizarse al por mayor, tener su propio espacio, y que ese momento en España no se volvería a repetir, no a sus veintidós años, no con esa mentalidad, más le valía dejar de pensar que su viaje a Europa era una experiencia improductiva, al menos ahora no podía envidiar a nada ni a nadie, Europa no era envidiable, México tampoco, nada le era envidiable dentro de las culturas establecidas o el pensamiento contemporáneo de dichas culturas, era un extranjero en el mundo, Utopía no existía, al menos en los dos países donde había estado no eran su Utopía artístico homosexual. Debía buscar otra cosa, la otredad, “lo otro”, al menos en su mentalidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-8095656924785408807?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/8095656924785408807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/03/lo-otro_27.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8095656924785408807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8095656924785408807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/03/lo-otro_27.html' title='Lo otro'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-8022496380716482436</id><published>2011-03-25T14:45:00.000-07:00</published><updated>2011-03-25T14:58:10.934-07:00</updated><title type='text'>Sexo por el sexo</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Una vela encendida en el buró para eliminar los malos olores, la escoba fuera de la habitación, el pensamiento de un nuevo peinado… Leonard se sentía fabuloso y no sabía la razón. Acababa de asear su habitación, tenía una fiesta en un par de horas y aún no estaba arreglado. Estaba ligeramente insoportable aún para sí mismo; todos sus cambios de humor y los picos emocionales, ¿por qué estaba feliz?, quizá fuera el té que acababa de tomar, la infusión de hierbas le hacía bien, quizá porque en ese día en particular no había llovido, y aunque no fue un gran día soleado, al menos no estaban inundándose las calles; posiblemente era su disco de Los Bunkers que sonaba de fondo, la canción “Miéntele”, la veladora, el dulce aroma y el séquito de hombres que pasaban por su ventana y la habitación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Ese día recibió la llamada de José, un hombre terriblemente atractivo de treinta años, no había estado con un hombre más sexy, más ardoroso y más… casado. Le tuvo que decir “No”, al teléfono le dijo “Hoy no puedo, tengo mucho trabajo”, mentira, la verdad es que deseaba no volver a verlo, temía involucrarse, había sido agradable la semana, pero que se quedara en LA semana, ¿cómo respondían sus principios ante ello?, él se decía feminista y gay salido del clóset, decía tantas cosas y hacía otras tantas. Esa mañana se levantó con una idea en la cabeza “La mujer que es engañada”, la esposa de José que seguro ya sabía las manías homosexuales de su esposo pero prefería no hacerlas evidentes, una mujer enclaustrada, olvidada ¿tenían hijos?&lt;br /&gt;Esa mañana, cuando todos esos pensamientos llegaron a su cabeza, Leonard supo que era momento de terminar los encuentros. José era agradable, apasionado, pero con él no se podía más que entender el concepto de lo efímero, sí, como todas las relaciones, pero aquí no podía engañarse, por más que José le dijera “Chico guapo, chico rico”, eso sólo significaba que quería más sexo, más libertad y placer, y dentro de los estándares de un gay en el clóset, casado de treinta años, sólo significaba que los chicos latinos de veintidós años eran para pasar un buen rato, no más. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;La sorprendió darse cuenta que ahora sí le importaban todas las mujeres engañadas por sus maridos homosexuales, que las había en todo el mundo, tanto México como España. Ahí, mujeres viendo el televisor en la noche o sentadas en la salita leyendo un mal libro romanticón, eso o quizá (siento muy optimistas) mujeres que también tenían un amante para pasarla bien… fuera el caso, ahora a Leonard le importaba, ¿por qué, si cuando se prostituía, las cosas eran muy similares? Hombres con los que quedaba para tener sexo, hombres que le pagaban, hombres de treinta, cuarenta, ocasionalmente de cincuenta años que seguramente eran casados, él no preguntaba pues necesitaba el dinero, distinto a la actualidad donde estaba con un hombre casado por gusto, tenía sexo sin dinero, sexo sin emociones, sexo sin compromisos, era sexo por el sexo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;-Qué vacío- pensó Leonard al prepararse para la fiesta, sin embargo se sentía muy optimista, ¿el negarse a un hombre así era la señal de estar avanzando, o el haber estado con él sólo significaba que estaba aún más en decadencia? &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-8022496380716482436?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/8022496380716482436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/03/sexo-por-el-sexo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8022496380716482436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8022496380716482436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/03/sexo-por-el-sexo.html' title='Sexo por el sexo'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1098903446994126400</id><published>2011-03-07T17:36:00.000-08:00</published><updated>2011-03-07T17:38:44.473-08:00</updated><title type='text'>Insuficiencia y saciedad</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Insuficiencia y saciedad. Dos palabras que cruzaban la cabeza de Leonard. Una persona, dos, tres, cuatro extranjeros, gente distinta todos los días por el primer mes; después el vació, nada quedaba más allá de la repetición. Se repetía, una y otra vez, la repetición del vació, ¿cómo era eso posible?... No más drogas, se decía, no más alcohol, no más ¿qué?, ¿para qué estás aquí?, canturreaba una voz, ¿para qué, para qué?, ¿para reafirmar el cliché?, ¿rememorar qué?, ¿vivir qué?, no más, pensó Leonard, no más pensamientos por favor. Pero su cabeza ya no era suya, su mente estaba perdida, y entonces analizó los conceptos: cabeza, mente, alma, sentimientos… empezó a reírse porque recordó cuando salió de fiesta en México al lado de Alina y no dejaba de meterse hierba toda la noche. En ese momento le decía “Mira que tengo algo serio que decirte Alina… pero… es que vienes con todo tu atuendo navideño y me desenfocas por completo”. Ese día Alina tenía un sombrero rojo, ropa negra y pelusa blanca sobre su atuendo. Ambos se encontraban en el sofá de Latika fumando un par de porros después de haberse comido más de un pastel con hierba. Era la banalidad, era lo superfluo y aún así Leonard intentaba encontrar un pensamiento lo suficientemente coherente e interesante para charlar con Alina, pero ella, ¡la insensata de Alina! Usaba un gorro rojo y tenía pelusa blanca en su ropa negra… ¡le recordaba tanto a la navidad! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;br /&gt;¿Pero por qué estaba en ello?, se volvía Leonard hacia el chico con rastas que se encontraba a su lado, ¿quién era?, era un italiano que conoció en una junta marxista y resultó que los dos eran un par de gays que no encajaban ahí. Cervezas y porros, le prometió el italiano. Pero nada de sexo, apuntaló Leonard. Ya todo le parecía barato, frugal; las clases, los alumnos españoles, los del intercambio, el alcohol a un euro, los hombres en su cama, el francés que golpeó y después le llamó sólo para decirle “Leonard, a ti te gusta la violencia gratuita. Yo no hice nada malo”. Nada malo. La maldad y la bondad estaban erradicadas en ese momento, pero ¿le gustaba la violencia gratuita?... recapacitó, que, la afección por el drama no era más que una muestra de ajetreo irracional, el abandono ante las emociones, sí, le gustaba la violencia, le encantaba violentarse a sí mismo y detestaba la felicidad, por eso estaba ahí, tirado en el sofá de un completo desconocido, quizá el italiano menos atractivo que haya visto en su vida, ¿o era la droga lo que le hacía verlo feo?, era su reflejo, la violencia, el tormento, otra vez… la infelicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pensó que al cambiar de continente cambiaría la situación?, l-a-s-i-t-u-a-c-i-ó-n, no me levanté para esto, estuvo a punto de gritarle al sustituto de su amada profesora de cine. ¡No me levanté para que me quiera explicar Hitchcock una vez más!, ¡no viaje para hacerme adicto al sexo sin escrúpulos con un francés que se encuentra totalmente negado!, ¡no me cultivé para esto, para desintegrar mis neuronas en honor a Italia y sus perfectos y masculinos habitantes!(porque sí, el italiano ahora le parecía muy atractivo), ¿le interesaría eso al profesor suplente?, ¿le interesaría la vida de Leonard a alguien que no fuera Leonard?, empezó a reír, era una pregunta demasiado autoindulgente. No había cambiado en nada, él no había cambiado en nada, seguía siendo igual de severo consigo mismo y al mismo tiempo patético. Estaba saciado, lo tenía todo, toda esa levedad, estaba cansado, ya había sido en su momento la misma perfección, ¿qué quedaba?, ¿vivir?, ahí se sentía insuficiente... el italiano empezó a tocarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta, quería decirle, basta que no quiero que me toque un hombre como tú. Eres guapo, le diría, eres la promesa del buen sexo, el buen cuerpo, los porros y la cerveza, pero por más vulgar que se entienda… ¡YA NO ME ENTRA MÁS!, ni el sexo, ni los porros, ni la cerveza, ni los italianos, ahora me quedan tan justos que me evitan el respirar… ¿lo entiendes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El italiano no parecía haberle escuchado y seguía tocándolo. Es más, empezó a creer que no lo escuchó porque él no había proferido palabra alguna. Era como una especie de Iris Murdoch afectado por su propio alzhéimer sintético. Las palabras lo abandonaban, sólo le quedaba la comunicación del cuerpo, ¿negarse?, ¿al placer?, ¡pero ni que fuera frígido! Sin embargo era como comer de un plato delicioso, llenarse la boca de dicho platillo aún cuando no queda espacio en el estómago. Eso era el sexo con el italiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la vida no tenía ni la remota idea. La existencia se le había olvidado. Se sentía insuficiente, no encontraba artistas en aquel continente, no hacía ni una sola amistad con la que pudiera hablar sobre el arte, no había expuesto nada, ni publicado… tienes mucha sensibilidad, sientes demasiado, le había dicho su amiga de República Checa. Pero no era verdad. Leonard no sentía nada, estaba vacío dentro de su propia saciedad. Lleno de basura. Insensible como toda la sociedad “globalizada” y ya era momento de soltarse, dejarse llevar a nuevos estrados que no fuera la dicotomía. Ni la perfección, ni el caos (aunque el caos bien pertenece a la perfección). Ni insuficiencia, ni saciedad, sólo todo lo contrario. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1098903446994126400?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1098903446994126400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/03/insuficiencia-y-saciedad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1098903446994126400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1098903446994126400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/03/insuficiencia-y-saciedad.html' title='Insuficiencia y saciedad'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1689556629884864427</id><published>2011-02-28T11:44:00.000-08:00</published><updated>2011-02-28T11:57:08.864-08:00</updated><title type='text'>Bolena en las entrañas</title><content type='html'>&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-¿Me quieres?- preguntó entre las sombras tranquilamente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-No sé- contestó el otro con mucha más calma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-¿Me quieres o no? Tienes que decírmelo- insistió Leonard bastante ebrio en la oscuridad. En la oscuridad porque el francés no besaba en público, en la oscuridad porque aunque el francés tenía novio en su país natal, sus padres lo sabían y se decía protector de los derechos homosexuales… el francés, no besaba en público.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-Me tengo que ir- dijo Jean-Paul algo mareado y cansado de tanta palabrearía insensata por parte del estúpido mexicano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-¡Necesito saberlo!, ¡sólo dime si me quieres!- gritoneó Leonard. Estaba ahí, el drama estaba nuevamente en su vida como catalizador de la existencia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-No sé, ya te dije que no sé- el francés se veía bastante irritado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-¡Sí o no!- vociferó Leonard. Estaban en su departamento. La fiesta sonaba en el exterior, ellos se encontraban en la habitación de Leonard, se habían escondido porque el francés lo evitaba en público. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;El tiempo se presentía lento pero no tranquilo, asfixiante sería la palabra que le venía a la mente a Leonard, su pseudo relación de un mes con el francés era eso, asfixiante, una relación sustentada en el sexo y la infidelidad. Jean-Paul tenía novio, un novio que no lo quería (pues este amaba a su ex novio), aún así el francés amaba a su novio pero le era infiel (sospechaba Leonard) en un frenesí de venganza. Se follaba el mexicano como sinónimo de aparente libertad, era como decirle a su novio en Francia “Mira, tú amas a tu ex novio, yo me follo al mexicano”. Después Leonard se enteró que todo lo publicaba en su facebook, como él en algún momento lo hacía en los blogs. Todo eso le parecía una mala serie norteamericana, y se preguntó si acaso la vida dictaba lo que pasaba en la televisión, o era la televisión la que se incrustaba en el inconsciente colectivo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-No- dijo Jean-Paul y rompió la lentitud del tiempo, el sopor, el ardor, la ambigüedad emocional. “NO” dijo Jean-Paul, no lo quería, ya ni hablemos de amar, sencillamente no lo quería. ¿No era eso lo que quería Leonard?, ¿una respuesta? Karen, su amiga en México, le había dicho que cualquiera que pregunta debe someterse a la respuesta. Entonces ahí estaba la contestación, un “NO”. Pero eso no fue todo, también hubo una plusvalía- Sólo quiero jugar contigo- remató el francés con una sonrisa burlona… al menos le pareció ver una sonrisa porque estaban en la oscuridad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;La reacción de Leonard fue como la de Ana Bolena al ser acusada de perder al primogénito de la nación. Ardió en llamas por el interior y lo cacheteó, golpeó fuertemente su rostro con la mano abierta. De un momento a otro Leonard había pensado en hacerlo, pero sin mayor preámbulo, cuando recuperó la conciencia, ya lo había hecho. Lo golpeó, con mano abierta, como una jotona de la más baja ralea, como una princesa estúpida, todo un gay indignado sin dignidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;-¡LÁRGATE!- gritó como nunca en su vida- ¡LÁRGATE!- y vio como el francés se ofendía hasta la médula y salía al salón principal como todo un Enrique VIII herido en el orgullo, ¿o sería mejor decir un Luis XIV?, sí, un Luis XIV, porque Enrique VIII habría devuelto la cachetada, Enrique VIII habría besado en público, Enrique VIII hizo a Ana Bolena pagar, cualquier cosa o aspecto, pero no sería la orgullosa indiferencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;Leonard se quedó cual Bolena, con la imposibilidad en las entrañas. Le era insuficiente, todo su conocimiento, toda su cultura, el que cruzara “el charco” (como llamaban los mexicanos al atlántico), que expusiera en lugares algo reputados, que terminara cuentos, novelas, críticas, que fuera un alumno perfecto o un buen amigo, un hijo modelo, que supiera ocultar toda su vanidad, que supiera engañar, nada le servía con un hombre como Jean-Paul al que el orgullo le era sinónimo de vida. Jean-Paul no le quería, como nadie le había querido cual pareja. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#663300;"&gt;No debió golpear a Jean-Paul, debió golpearse a sí mismo, explotar. Pero como una Ana Bolena abortista, ella no podía hacer nada para no perder al hijo, ella no podía hacer nada para quedar embarazada si no la penetraban… Leonard no podía hacer nada ante el desinterés y la falta de afecto por parte de Jean-Paul, nada más que controlar sus emociones, y eso no lo logró.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="LINE-HEIGHT: normal; MARGIN-BOTTOM: 0pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;A la mañana siguiente le envió un mensaje pidiéndole disculpas por haberle gritado y abofeteado, también le solicitaba el verlo en persona para aclarar la situación, pero Jean-Paul no contestó. Ese día no salió de su departamento, tomó un libro y lo devoró sin mayor interés que el vaivén de las páginas; escuchó “Koop Islands Blues” y no fumó ni un cigarrillo. Volvió a pasar, perdió otro hombre ¿y qué? La vida, su vida, en todos lados era igual, porque sin importar donde se encontrara los patrones psicológicos no se perderían. Cerró el libro, era media noche y salió a bailar. La vida seguía con o sin Francia a su lado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt; &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1689556629884864427?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1689556629884864427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/bolena-en-las-entranas.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1689556629884864427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1689556629884864427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/bolena-en-las-entranas.html' title='Bolena en las entrañas'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-3680817556318507299</id><published>2011-02-25T09:22:00.000-08:00</published><updated>2011-02-28T11:56:28.502-08:00</updated><title type='text'>Erasmus</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;Según la wikipedia, santa madre de toda la información falsa, ERASMUS es el &lt;span class="apple-style-span"&gt;acrónimo&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;del nombre oficial en idioma inglés:&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;European Region Action Scheme for the Mobility of University Students, "Plan de Acción de la Comunidad Europea para la Movilidad de Estudiantes Universitarios”. Lo que lleva a que un alumno&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; Erasmus es un chico o chica, europeo que se encuentra de intercambio en un país de Europa que no es el suyo. &lt;/span&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Los Erasmus eran muy comunes en la nueva escuela de Leonard (que ya ni tan nueva, un mes se había pasando volando), estos chicos se la pasaban haciendo fiestas, estudiando poco, saliendo cada noche, bebiendo vino barato, teniendo sexo con otros Erasmus y sobre todo, engañando a sus parejas. La mayoría de estos jóvenes tenían novios en sus países natales, pero, conociendo la mala fama de los alumnos Erasmus, muchos terminaban con sus novios o hacían una pausa durante su estancia. Jean-Paul era un Erasmus. Jean-Paul tenía novio en Francia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Lo irónico de la ecuación es que ahora Leonard era una total Du Barry, amante de un chico francés, amante de un Erasmus que sólo deseaba ¿divertirse?... la verdad era que Leonard se estaba involucrando cada vez más con su chico francés, ya lo llamaba así “SU CHICO FRANCÉS”. El chico a veces delicado, en otras tantas arrogante, amoroso, tierno o vehemente, Leonard no podía dejar de pensar que si la distancia entre él y Jean-Paul no fuera tan grande, entonces quizá sería el hombre perfecto. Pero claro, la perfección no existía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Sentado en el sillón de su departamento, con cigarro en mano (lo estaba intentando dejar) tomaba la obligada taza de café vespertina. Un hombre acababa de salir de su departamento, un hombre español no muy joven pero tampoco viejo, algo feo pero de cuerpo atlético… sin embargo a Leonard no le importó. Quedaron de verse para tener sexo pero después él se sintió desinteresado, veía al español como un paño húmedo y arrugado, viejo, triste, blasfemo… ¡era una blasfemia!, le gustaban las cosas vulgares de México, -Le gustan los grupos musicales para chicas y pensó me seduciría con sólo decir que era mitad español y mitad mexicano- Leonard estaba molesto, pero ¿por qué?, ¿qué le hacía hervir la sangre?- además- vociferó, en ese momento estaba sólo en su departamento, las chicas con las que compartía el sitio habían salido- dijo que era joven… ¡joven! Joven se es aún a los treinta años, dijo tener treinta años, pero él tenía casi cuarenta… ¡y cinco!, a la mierda con ese hombre…- se quedó callado. Jamás en su vida se había sentido tan inferior, superfluo, se había dejado tocar por ese vejestorio ignorante lleno de frustraciones homosexuales, lo quería de “amigo sexual”- pero si ya tengo un amigo sexual, ese es Jean-Paul… pero… pero… ¡carajo!- se había prometido no comprometerse con nadie, ni de manera social, ni mucho menos de forma emocional. Sin embargo ahí estaba Jean-Paul, él con toda su conducta francesa, su gusto por lo kitsch pero su gran nivel cultural ante las leyes, la historia de su país, un intelectual sin duda, algo prepotente pero inteligente… no del todo, en algunos puntos era cerrado y conservador. Se batía en duelo si era necesario por el simple hecho de proteger una idea, una idea errada, aunque supiera que estaba errada la defendía por mero orgullo. “Los opuestos se atraen”, pensó Leonard.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;¿A quién pretendía engañar? Sí, el vejete español tenía un par de canas, pero no era feo, tenía muy buen cuerpo, un excelente color de piel, pero parecía faltarle personalidad y alma. No se podía interesar en él, aunque había estado en tiempo pasado con otros hombres viejos, calvos, gordos, hombres que le pagaban por sexo. Pero este que era por placer, pues sencillamente no le daba ninguna clase de bienestar. Estaba a tres centímetros de amar a Jean-Paul, porque sólo pensaba en él, por eso todos los demás le parecían o muy viejos, o muy feos, o muy ignorantes, muy torpes, obtusos, blancos, calvos, muy gordos, muy delgados, muy amanerados, muy masculinos, muy musculosos, muy altos, muy bajos, muy distantes de lo que no era Jean-Paul y sus hermosos ojos color marrón claro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;-Pero él tiene novio, un hermoso novio francés con el cual se la pasa teniendo sexo en lugar de entrar a sus clases- se decía Leonard a sí mismo al recordar que Jean-Paul había alardeado de su poder para pasar sus materias con mucha facilidad “Prefiero ir a tener sexo con mi novio y hacer fiestas”, le dijo Jean-Paul – ¡Y ya!, pues ama a su novio, ¡que vaya a Francia para follarlo! Yo no estoy aquí para ser su juguete sexual, maldito Erasmus de mierda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;No es que Leonard quisiera un novio definitivo en España (lugar donde estudiaba), sobre todo porque no podía tener una relación estable después de sus seis meses (ahora cinco… ¡cinco meses!, moría de miedo, el tiempo se acababa) pero lo que sí quería era alguien especial para pasar esos meses… y Jean-Paul lo era en muchos sentidos, pero no en otros tantos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#330033;"&gt;Sólo estaba seguro porque se odiaba. Primero por involucrarse con un francés; después por intentar hacerse el indiferente y llevar a un vejete español a su departamento; al final por dejar de ser objetivo sólo porque ya nadie le importaba más allá de su chico francés. &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,0,51);font-size:12;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-3680817556318507299?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/3680817556318507299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/erasmus.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/3680817556318507299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/3680817556318507299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/erasmus.html' title='Erasmus'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-7390507074848821193</id><published>2011-02-17T05:53:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T05:55:14.332-08:00</updated><title type='text'>Desayuno francés</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Leonard despertó a las siete de la noche en su cama. Estaba sólo y se sintió ligeramente triste porque él no estaba ahí. Hacía cinco horas que lo había dejado en su departamento después de haber pasado la noche juntos y casi toda la mañana abrazados. Jean-Paul era su nombre. Un chico francés de su edad que quizá no se asemejaba mucho a los estándares estéticos del eurocentrismo, sin embargo, el punto aquí se refería a que Jean-Paul era diferente.&lt;br /&gt;Mitad francés y mitad español, más orgulloso de su parte francesa, el chico estudiaba derecho, era ávido en la manipulación de la ley, los libros y los hombres. No podía negarse, la primera vez que Leonard lo vio pensó que era un francés poco agraciado, sin embargo cuando empezó a hablar con él se dio cuenta que era muy culto y bastante inteligente. No le importó que estuviera ligeramente pasado de peso o que su estilo no fuera el más indicado para vestir, lo único que le intrigaba se refería a si Jean-Paul era gay. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;&lt;br /&gt;Leonard compartía su departamento con un par de chicas, una de ellas era francesa de nombre Chloe, su amigo era Jean-Paul. Desde la primera noche en que fueron presentados Leonard se percató que a Jean-Paul no le agrada, sencillamente porque era latino, un chico de tercer mundo y seguramente una persona bastante ignorante. Al platicar juntos ambos chicos se quitaron un par de prejuicios, aunque eso no significaba mucho. Todo se relajó cuando Leonard asistió a una fiesta en el departamento de Jean-Paul, y después, algo ebrios los dos, se acostaron.&lt;br /&gt;Fue una noche bastante activa, y de alguna manera, la mañana fue aún mejor.&lt;br /&gt;-¿Te molesta si fumo?- dijo Jean-Paul con un español poco elaborado pero entendible.&lt;br /&gt;-No hay problema- contestó Leonard. La verdad es que sí lo había, pero estaba demasiado encantado con la compañía del chico francés que poco le importó.&lt;br /&gt;-¿Te gustaría desayunar? Quiero café… necesito café- el chico francés no sólo era algo adicto a la nicotina, sino también a la cafeína, igual que Leonard.&lt;br /&gt;-Me conformo con desayunarte a ti- Leonard se sonrió y después no pararon de besarse. Disfrutaba mucho el estar entrelazado con Jean-Paul. Le daba una calma que no había experimentado en meses.&lt;br /&gt;Esa mañana, abrazados los dos, hablaron de Simone de Beauvoir, Moliere, Napoleón, Luis XIV, madame de Pompadour, de que los franceses no querían mucho a María Antonieta porque igual no era francesa, de Voltaire, de Goethe, Enrique II de Francia, de la dinastía Tudor, de muchos temas de forma somera, de los poetas que conocían y les agradaban, de la música, de Mylene Farmer y que de alguna manera bastante bizarra Jean-Paul amaba a Madona y Lady Gaga. Empezaron a construir el día los dos juntos.&lt;br /&gt;-He vivido mucho tiempo en París, no soy de ahí pero tengo muchos amigos en París… te gustaría ir, bueno, más porque estudias arte.&lt;br /&gt;-¿Te gustaría ir conmigo?&lt;br /&gt;-Sí, podemos ir los dos juntos a París, conozco la ciudad muy bien. Cuando conoces París ya nada es igual, todas las demás ciudades son malas. Esta ciudad es mala.&lt;br /&gt;-A mí me gusta mucho esta ciudad- si supiera, pensó Leonard, cómo son las ciudades de donde yo vengo.&lt;br /&gt;-Ya verás París- Jean-Paul lo rodeó y lo besó hasta la saciedad.&lt;br /&gt;Desde hacía tanto tiempo que Leonard no se sentía tan tranquilo y feliz al lado de un hombre. No quería soltarlo, temía que si lo dejaba en ese momento, entonces el chico francés se iría y desaparecería como todas sus anteriores conquistas sexuales. Pero él lo sabía, Leonard lo sentía, esta no era una típica conquista sexual. Sí, el sexo había sido estupendo, quizá esperaba mayor experiencia en el chico, pero la culpa la tenía Leonard por haber compartido la cama con tantos hombres mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Leonard se levantó el encantó se rompió. Jean-Paul siguió fumando y le ignoró fríamente, después de terminar su cigarro le dijo:&lt;br /&gt;-Tengo que ir a comprar más cigarros.&lt;br /&gt;-Claro… quiero bañarme, después creo que me voy.&lt;br /&gt;-Como quieras- dijo Jean-Paul sin mayor sentimiento, no con indiferencia o desagrado, tampoco con ganas de retener a Leonard, sencillamente era un amplio “como quieras” en todo el sentido de la expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Como quieras- bufó Leonard en su habitación algo cabizbajo porque se había dicho que no estaba dispuesto a querer o interesarse en nadie una vez que estuviera en Europa, pero ahí estaba Jean-Paul y no veía la hora de volver a estar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-7390507074848821193?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/7390507074848821193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/desayuno-frances.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7390507074848821193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7390507074848821193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/desayuno-frances.html' title='Desayuno francés'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-2094084029987347203</id><published>2011-02-13T18:44:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T18:52:12.114-08:00</updated><title type='text'>El viejo pensamiento en el viejo mundo</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;No se podía competir… aunque el asunto en el viejo mundo no se tratara de competencia, sencillamente no se podía competir. Los americanos tenían una noción distinta del mundo, y los latinoamericanos aún más distinta que los americanos, por lo tanto, estando del otro lado del mundo, Leonard no lograba una completa adaptación con los europeos. Eso no significaba que su vida en aquella nueva ciudad fuera mala, es más, sentía cada emoción con una nueva autenticidad, recién nacido, recién sacado el ovillo intelectual, ahí, Leonard, el chico snob y cuasi citadino, el mismo que había tenido época de esplendor y después de derrota, ese Leonard no existía. Leonard era nada, un vacío, no contundente, más bien un vacío que evocaba levedad y pureza, un vacío decidido a llenarse con un nuevo contenido, de eso se había dado cuenta en las primeras semanas cuando intentó tontamente seguir su ritmo de vida anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía ser que los alumnos de intercambio escolar no estudiaban. La mayoría del tiempo permanecía al lado de otros jóvenes de intercambio dentro de Europa, el viejo mundo, todos encantadores aunque no siempre pensantes. Quizá el prejuicio de que todos los europeos eran pensantes debía ser el mayor lastre en la cabeza de Leonard (que eso le sirviera para respetar más a sus contemporáneos latinos), su panorama no se abría hacia el mundo, sino a la introspectiva, sobre sus raíces, estaba empezando a valorar más sus orígenes y eso, aunque irónico, le daba un toque de satisfacción a su vida.&lt;br /&gt;Con un par de materias (no había tomado muchas asignaturas) se sentía un poco relajado para completar el curso sin mayor problema, estaba finalizando la carrera, el último suspiro, la cúspide de la montaña… ¿o sólo el principio de la escalada? Seguramente podría ponerse a divagar por horas sobre la importancia de terminar etapas en la vida y que sin mayor problema se inicia otra etapa, por la simple razón de que una cosa sucede a la otra, nada más, no existe estatismo sino es hasta la muerte, y Leonard no estaba ni remotamente muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentando regresar al estilo de vida de cuando se encontraba solo y tenía su propio departamento (hacía un par de años en la ciudad que estudiaba), salió las primeras semanas de bar en bar, un par de discotecas y un par de hombres también, ahí la oportunidad de tener sexo internacional era bastante accesible, sin embargo eso no le satisfacía, ¿había un problema ahora con el concepto de eurocentrismo?, ¿Que los chicos, y no tan chicos, de tez blanca, ojo claro, pelo rubio y uno que otro con pectorales marcados, perforaciones corporales y acento para él extraño, ya no le satisfacían? Eso pertenecía al pasado, el pasado en el presente. Le escandalizó, primero, que el haber cambiado de ambiente sólo le trajera una adicción por el pasado, lo seguro en algunos aspectos y peligroso en otros tantos (el VIH siempre estaba ahí como una escalofriante amenaza); después le pareció chistoso que “el viejo mundo” le trajera viejas experiencias. No obstante era momento de cambiar, ¿de qué manera? No lo sabía, pero estaba seguro, que aunque no dejaría el sexo continuo, preferiría ser menos impulsivo cuando conociera a un chico; también se relajaría dentro de los estudios, su último semestre debía ser tranquilo, era el paso previo a la realidad laboral, después de su estancia en el extranjero regresaría a su país para buscar trabajo, intentar hacer una maestría y quizá al fin consagrarse como el homosexual que deseaba ser, una propuesta estable para una relación amorosa, madurar un poco más a sus próximos veintidós años, ingresar al mundo real y… se sentía como una nena de quince años haciendo esa lista mental.&lt;br /&gt;Volvía a la no-existencia, sin embargo esta no le frustraba, parte de él estaba como recién ingresado al instituto, era absurdo, pero así se sentía, con quince años otra vez… sí, estaba como una pequeña nena de quince años, o peor aún, como un niño de doce años que acaba de descubrir la sexualidad, pues no podía dejar de ver a los extranjeros y desearlos.&lt;br /&gt;-Aquí todos son atractivos- pensaba Leonard- estoy algo cansado de que hasta el hombre que entrega el periódico sea sexy –se quedó pensativo por un momento, tontamente pensativo- no… creo que no me cansa que todos sean guapos y de cuerpo ardiente. Todos son apetecibles, ¿cómo contenerme ante eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le estaba haciendo una costumbre sentarse en la terraza de su departamento a tomar café y fumar durante un par de minutos los fines de semana, cuando los chicos europeos entraban, unos, al gimnasio que se encontraba al lado derecho de su departamento, y otros, a la piscina que se encontraba al lado izquierdo. Era una pena que a lo único que fuera adicto (además de los hombres) fuera la cafeína y la nicotina (estaba dejando de lado la escritura y la lectura, se estaba relajando demasiado), aún así ahora conocía a franceses mucho más adictos y no sabía a ciencia cierta si eso le satisfacía o irritaba, pero algo era verdad, no le era indiferente. La inteligencia de Leonard, al igual que sus adicciones, se diluía entre sus presentes compañeros de aula. Todos ahí eran muy inteligentes y cultos, no rozaban la creación, pero de una u otra manera la alta cultura se encontraba en sus cerebros, eso no implicaba el total razonamiento de dicha cultura, solía ser que algunos de sus compañeros pensaban que el único fin del arte era la comercialización. Le sorprendía el alto conocimiento que tenían sobre el arte europeo de siglos anteriores, desde la prehistoria hasta el neoclásico; sin embargo les fallaban las vanguardias, pero su gran deficiencia se encontraba en el arte contemporáneo, la mayoría no conocía ni siquiera a Santiago Sierra.&lt;br /&gt;-El problema es del sistema educativo- les dijo frente al grupo uno de sus profesores de arte vanguardista- claro, también es suyo, pero sobre todo a la educación que han recibido.&lt;br /&gt;El profesor tenía más de los cincuenta años, quizá casi sesenta. Él mismo decía dar clase por mero pasatiempo, aunque era una “Verdadera pavada que ustedes no se interesen en el arte contemporáneo”, decía él.&lt;br /&gt;Leonard lo amó desde el momento en que citó a la educación contextual, puesto que él pensaba igual que el profesor “Todo depende de la educación”. Se dijo a sí mismo, después de salir de su primera clase con aquel hombre, que estaba enamorado una vez más de un vejete.&lt;br /&gt;Un chico francés que conoció con anterioridad (la primera semana de su estancia en Europa), llamado Jean-Paul, le había dicho “Por lo que veo te dejas sorprender por los hombres grandes y más cultos, supongo que debes tener cuidado con eso”. Jean-Paul tenía, al igual que Leonard, veintiún años, era mitad francés y mitad español, pero vivía en Francia, un chico muy altivo pero con un aire indescriptiblemente seductor. Para Leonard era una tautología, pues con ese comentario que había hecho Jean-Paul sobre los hombres “más cultos”, el chico francés demostraba cierta experiencia como intento de seducción. El seductor joven con adulta dentro de la subversión. Leonard se preguntaba si acaso era gay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ligeramente frustrado, se preguntaba si todo este asunto de que sus compañeros no supieran de arte contemporáneo no era más que la muestra de una mala elección de universidad. Como siempre quizá Leonard se equivocaba de rumbo, ¿y por qué? Por mera cobardía. Había escuchado por boca de otros estudiantes de intercambio, que la escuela de Bellas Artes (muy cercana a su escuela de Historia de Arte) tenía un nivel práctico muy por encima de otras escuelas europeas. Leonard optó la teoría antes de la práctica porque no se sentía a un buen nivel creador… pero ¿cómo llegar a un mejor nivel si no se propone tener un nuevo reto, uno verdaderamente difícil? Era el viejo sentimiento: el de inferioridad, y eso no debía apocarlo. Se alzaría como Juana de Arco pidiendo por más, mostraría su obra con seguridad y después intentaría exponer, aunque fuera, en una galería cercana. Era el reto dentro de su viaje. Exponer. Un chico del nuevo mundo mostrando nuevo arte. Sí, ser pomposo con eso de “les daré una muestra de arte contemporáneo”, egocéntrico, pero por el bien común prefería pensar en Hal Foster con el artista como etnógrafo. No impondría nada, ni diría cuál era su verdad. Sólo daría muestra de lo que sabía hacer. Todo con humildad. Pedía a Dios, a la vida misma o quién rigiera al mundo más humildad... después se reprimió al pensar que Simone de Beauvoir diría que eso no era muy existencialista.&lt;br /&gt;Pero ¡qué absurdo!- rió Leonard- igual, el pensar en Simone de Beauvoir como regidora de mi pensamiento existencialista tiene poca concordancia, es sólo el apego a una ideología... es seguir a otra cosa, un pensamiento ajeno y no independiente, es regresar a lo viejo- se sonrió. Ahí, donde se encontraba, esos tontos pensamientos no le afectaban, sólo le daban gracia. Debía llevar su vida sin dramas. Eso sí que sería una novedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-2094084029987347203?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/2094084029987347203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/el-viejo-pensamiento-en-el-viejo-mundo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2094084029987347203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2094084029987347203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/el-viejo-pensamiento-en-el-viejo-mundo.html' title='El viejo pensamiento en el viejo mundo'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-2469048577278092255</id><published>2011-02-02T12:46:00.000-08:00</published><updated>2011-02-02T13:07:49.491-08:00</updated><title type='text'>El cisne blanco</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Sentado en la terraza de su nuevo departamento en el extranjero, Leonard tomaba su café en espera de su próxima clase. El departamento quedaba a veinte minutos caminando de la escuela. Sentía un ferviente terror en las venas. Eran aproximadamente las tres de la tarde y ese era su mejor día según el cambio climático, pues estaba la temperatura a 14 °C, era perfecto, tomando en cuenta que él, como joven latino estaba acostumbrado a los 24 °C. Ahora los 14 °C eran el apóstrofe de la magnificencia. -¡Qué sublime!- pensó –Mejor que cualquier clase, mejor que cualquier compañero del aula…- Leonard se encontraba algo deprimido. La universidad que había seleccionado dependía exclusivamente de la teoría del arte y no sobre la creación. Ahí la gente hablaba de textos, conocimiento, pero no de una construcción de juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conocimiento, en aquella universidad a la que asistía, era obligado, sin embargo el uso de dicho conocimiento era más bien ignorado. A los estudiantes de su presente universidad les faltaba una conciencia de la creación tanto como la discusión y el debate del arte contemporáneo, ¿significaba que ahora Leonard sentía una abolición del arte clásico?, ¿Qué era bueno estudiarlo pero no tanto, que mejor sería crear, hacer, meterse de lleno y devorarse las materias desde una visión creativa?. Se volvía a sentir como pez fuera del agua. En algún momento, cuando entró a la universidad de su país, se sintió inadaptado, él venía de una escuela cuadrada sobre medicina; ahora en el extranjero su escuela era de teoría del arte, el problema era que él venía de una escuela de creación, aún cuando su especialidad fuera la teoría, no podía dejar de sentirse incómodo. ¿Por qué no había pensado en una escuela de Bellas Artes?, ¿cuál había sido la razón para huir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de partir de la casa de su abuelo, se había acostado con Sebastián un par de veces. El jardinero, aunque discreto, había resultado un gay bastante fogoso, incluso Leonard pensó que se enamoraría no de él, sino de su manera de tener sexo con él. Al final tuvieron que separarse, ninguno de los dos pretendía poner en peligro su situación frente al abuelo de Leonard; primero porque Sebastián era su alumno predilecto, así como su tutorado, por lo tanto dependía enteramente de Don Leonard; en segundo lugar, porque Leonard necesitaba el dinero para su viaje, dinero que consiguió. Así que la solución fue tener sexo un par de veces y después separarse el uno del otro sin mayor interés. Pero claramente eso no significaba que Sebastián estuviera de acuerdo. “Parece que siempre estás huyendo”, le había dicho a Leonard, “Siempre estás corriendo de un lugar a otro”, y era verdad. Estaba justo ahí, en la terraza, huyendo de todo. De su hipocresía frente a su familia, de Orlando y los proyectos que tenía con él, de su deficiencia de escritor… en pocas palabras: de lo mismo de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estar en el extranjero debía ser una nueva experiencia, no un rencuentro con sus entidades anteriores. Se sentía débil, asustadizo, como el cisne blanco del “Lago de los cisnes”, un cisne que en varias ocasiones se ve derrotado por el cisne negro. Leonard deseaba ser el cisne negro, anhelaba con toda su alma poder convertirse en la deseada ave seductora, libre de todo pensamiento aparentemente intelectualoide, presto a las bajas pasiones y seguro de sí mismo, sin embargo parecía no obtener nada si no estaba en la zona segura, una llena de confort. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-2469048577278092255?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/2469048577278092255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/el-cisne-blanco.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2469048577278092255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2469048577278092255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/02/el-cisne-blanco.html' title='El cisne blanco'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-621772437653292826</id><published>2011-01-07T23:12:00.000-08:00</published><updated>2011-01-07T23:13:09.049-08:00</updated><title type='text'>Sebastián</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;La casa se encontraba finamente situada en un vecindario modesto pero de honrada reputación. Los habitantes de la región eran en su mayoría jubilados algo adinerados que cumplían la función de no dejarse morir. Con una aparente avenida principal repleta de árboles inusitadamente verdes así como pascuas sembradas de forma obligatoria en las parcelas, se podría decir que la localidad se definía a sí misma como región para gente anacrónicamente acomodada. La vida en aquel lugar era como una película antigua con el chico del periódico entregado el diario a primera hora, el lechero con embases de cristal, el cartero asistiendo dos veces a la semana entregando el correo.&lt;br /&gt;El señor Leonard recibía mucha correspondencia de un sin número de amigos de distintos lugares del mundo, que curiosamente le escribían muy seguido, algo contradictorio a sus amistades y familiares cercanos, que ni le visitaban muy a menudo y mucho menos le escribían. La gente lo consideraba una persona inteligente pero de tajante opinión; no se podía intimidar con Don Leonard, porque entonces comenzaba la manipulación de ideas, las largas charlas de té y café en su casa, los métodos para crear nuevos sistemas de enseñanza, las pláticas por sus jardines y cuasi hortalizas, sobre la importancia de la agricultura, el repudio hacia lo transgénico, la creciente falta de agua, el eminente caos mundial frente a la guerra, el libre comercio, la presidencia nacional y extranjera, la decadente educación juvenil, que los nuevos chicos no leen ni escriben, las nuevas redes sociales que tanto le excitaban, sobre su sitio web donde se podía descargar y solicitar distintos tipos estrategias para la educación, sobre todo la redacción de textos críticos. También le preocupaba la triste realidad del gobierno nacional, los diputados, las escuelas… nadie le seguía el ritmo al anciano que, de anciano, apenas tenía la cabeza blanca.&lt;br /&gt;Don Leonard, a sus setenta años, tenía una complexión ligeramente robusta, cabello blanco y unos dientes postizos, de ahí en fuera nada le distanciaba de un hombre de cuarenta años, pues tenía más fuerza y vitalidad que esos “hombres de oficina”, como solía decir él. Estaba a punto de dejar, para alivio de sus colegas, la presidencia dentro de uno de los tantos sectores dedicados a la educación nacional. Con más de cuarenta años de servicio, viudo y siete hijos “sacados adelante”, en sus propias palabras, estaba pensando en jubilarse y dedicarse al fin a una de sus grandes aficiones: la jardinería.   &lt;br /&gt;Sus vecinos le respetaban por su gran desempeño en el sector educativo, contrario a sus colegas que deseaban tenerlo lejos por su facilidad para complicar los trámites y querer cambiar “el sistema”. Como presidente de un importante sector, problematizar era su especialidad, y eso enfadaba a sus compañeros y subordinados de trabajo, aunque no por ello dejaban de respetarle, por un lado era prácticamente intocable. En su localidad de vivienda se le conocía por su pequeña escuela de jardinería, por la que prácticamente no cobraba pero sólo los más osados sobrevivían el nivel que imponía. Oportunamente los habitantes de aquella acomodada comunidad se preguntaron ¿Cuál es la necesidad de Don Leonard al poner una escuela de jardinería?, ¿cómo es que tiene tiempo después de su demandante trabajo?, ¿se requiere aprender jardinería?, ¿quiénes querrán hacerlo?&lt;br /&gt;La verdad se remitía a que el Señor Leonard no quería quedarse sin actividades, por eso abrió la escuela; también la jardinería era de su gusto y el compartir siempre había sido un gusto aún mayor, por lo que abrió sus puertas a cualquiera que quisiera aprender todo lo que él ya sabía, cosas que constaban netamente a la jardinería de modo funcional, paisajismo ornamental o agricultura para tener un pequeño huerto en casa. Al inicio varios jóvenes obligados por sus madres (deseosas de deshacerse de sus hijos malcriados) asistían a las clases con Don Leonard, pero pocos sobrevivían a las arduas jornadas, sólo los más decididos persistían, Don Leonard no era complaciente y tenía un carácter práctico, lo que se define en: dar las indicaciones correctas y sin tacto, precisión en las instrucciones, la paciencia correcta sin más, si alguien cometía un error le instruía con mano firme y obligaba a sus estudiantes a ser resolutivos, igual fue con sus hijos, de la misma manera lo era con sus nietos.&lt;br /&gt;De entre todos sus estudiantes resaltaba un joven bastante humilde, dedicado, respetuoso,  quizá no muy docto pero solvente, sabía tomar las decisiones correctas y pensaba antes de hablar. Se llamaba Sebastián y asistía a una escuela de agronomía de poco calibre y él siempre decía que aprendía más con Don Leonard que en la escuela, la habría dejado de no ser porque el anciano le obligaba (y financiaba) los estudios, pues en el mundo actual “Un papel vale más que el conocimiento” decía el Señor Leonard con mucho sarcasmo. Era su pupilo y lo quería tanto como si fuera uno de sus nietos, quienes muy rara vez la visitaban salvo el nieto que llevaba su mismo nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que vio Leonard al llegar a casa de su abuelo fue a Sebastián en una escena que rozaba lo erótico, tanto que se sonrojó y luego avergonzó el sentir eso en la casa de su venerable abuelo. Al bajar del taxi su maleta y entrar por la reja principal vio a un muchacho de tez muy morena, cabello excesivamente negro y algo corto, complexión ligeramente delgada  pero de marcada musculatura en los brazos, producto del trabajo excesivo. Sin camisa, el muchacho bañado en sudor paleaba la tierra para poder sembrar un pequeño árbol, y al descansar de su labor se secó el sudor de la frente y vio a Leonard que estaba embobado viéndole. &lt;br /&gt;Leonard, como era normal en él, sintió una ráfaga de emociones: primero excitación, después vergüenza y al final gracia, pues la escena que había presenciado parecía extraída de una novela barata dedicada a mujeres urgidas. El muchacho se acercó.&lt;br /&gt;-Hola. Tú debes ser Leonardo- el muchacho le tendió la mano a Leonard, quién le veía a la cara, tenía un poco de barba (descuido temporal), unos ojos negros bastante seductores y labios ni muy ligeros ni muy carnosos, sus facciones eran imponentes, nada de delicadezas ni barbillas afiladas, tenía una presencia bastante varonil.&lt;br /&gt;-Sí, pero puedes decirme Leonard, igual que mi abuelo. ¿Y tú eres?- Leonard tomó la sudorosa mano de aquel joven.&lt;br /&gt;-Sebastián. Estudio y trabajo con tu abuelo desde hace un par de años. Me ha contado mucho sobre ti.&lt;br /&gt;-¿Sí?- se sorprendió Leonard, no pensaba que su abuelo, ese hombre siempre tan ocupado, pudiera dedicarle un poco de su tiempo aunque fuera en el pensamiento. Nadie le visitaba porque se sumergía demasiado en sus proyectos personales a tal grado que desplazaba a su familia y amigos más cercanos. Pero Leonard estaba ahí por razones personales.&lt;br /&gt;-Me dijo que eres escritor y estudias arte, ¿Qué tal es eso?&lt;br /&gt;-Bien, las dos cosas muy bien.&lt;br /&gt;-Y que ahora te vas de viaje. Pero, perdón, no te entretengo más, tu abuelo muere por verte y le emociona mucho el que pases la navidad y el año nuevo con él.&lt;br /&gt;-Seguro- musitó Leonard.&lt;br /&gt;Y esa fue su primera impresión en casa de su abuelo. Nunca había visto a Sebastián antes, pero la verdad es que las visitas a su abuelo no eran muy constantes o largas, esta era su primera larga estancia después de la muerte de su abuela, y la razón era el dinero, eso sí le avergonzaba y no tenía remedio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó la última semana de clases en su facultad, cuando estaba dispuesto a salir de vacaciones, Roco, el respetadísimo crítico de arte, historiador de cine y profesor de su facultad, le citó en su oficina.&lt;br /&gt;-Me parece ya nos conocemos joven- dijo Roco mientras encendía un cigarro e invitaba a Leonard a tomar asiento.&lt;br /&gt;Leonard no sabía qué pensar, ¿por qué le había citado aquel hombre que nunca se involucraba con sus alumnos?&lt;br /&gt;-Claro, fue en una ponencia y alguna vez me dio clase.&lt;br /&gt;-Sí, sí, tu ensayo fue… ¿cómo decirlo? Intrincado, tienes una facilidad para encontrar referentes algo difíciles de conectar, Rulfo, Deleuze, Woolf, Freud, Beauvoir y algo de Brontë, me costó un poco de trabajo entender al primero y a la última, pero igual te fue bien ¿no?- Roco parecía poco interesado en ello.&lt;br /&gt;-Bastante bien, saqué la mejor nota.&lt;br /&gt;-Claro, claro- abaniqueo un poco con la mano para difuminar el humo – pues bien, soy Roberto Cortés, mejor conocido como Roco, me conocen con ese nombre porque así firmo mis textos.&lt;br /&gt;-Leí varios, me agradó mucho el que escribió sobre el cine danés… aunque sobre sus escritos críticos no estoy de acuerdo con su texto acerca de la película “Las horas”.&lt;br /&gt;-Lo supongo, adoras a Virginia Woolf y seguro comprarías lo que fuera que tuviera su nombre, lo entiendo, lo entiendo. Pero siendo directos Leonard, tú tampoco fuiste muy justo con algunas películas de Haneke.&lt;br /&gt;-¿Ha leído alguno de mis textos?- eso sí era una sorpresa.&lt;br /&gt;-Tienes talento, pero la verdad la palabra no me gusta, es como decir que tienes un don o algo así; no, no, la verdad es que eres un chico trabajador y ya, tienes habilidad para escribir y te has cultivado. Tienes una irrevocable inclinación por los textos de la burguesía y la aristocracia, pero eso no es un crimen, por lo mismo te gustan tanto las películas de época, supongo… y Virginia Woolf también. En fin, estás aquí porque la doctora Gi y yo creemos vale la pena mandarte de viaje a estudiar- Roco guardó silencio y le dio la espalda a Leonard.&lt;br /&gt;-¿Perdón?- Leonard no creía lo que le decían.&lt;br /&gt;-Lo que escuchaste- Roco dio una gran bocanada de humo y volteó a ver a Leonard a la cara- la Doctora Gi te tiene un gran aprecio, la verdad no lo entendía hasta que identifiqué tu ensayo y leí otras cosas tuyas, te falta pulirte mucho en tantos aspectos que me sería imposible enunciarlos justo ahora, pero la verdad vale la pena que la universidad invierta en alguien como tú. Te queremos mandar de movilidad estudiantil al extranjero, son muchos trámites de los cuales no estoy muy consciente, eso tendrás que hablarlo con la secretaria académica, pero el nexo con la universidad ya está hecho gracias a la Doctora y a mí, sólo tendrás que ver varias cosas y la visa, claro está.&lt;br /&gt;-Pero… es… que… -Leonard no sabía si estar agradecido o algo ofendido por ni siquiera consultarle. Él no tenía mucho dinero para irse de viaje, además ¿a dónde sería el viaje?&lt;br /&gt;-Es la Universidad de V… en el país de E... bajo la especialidad de Historia del Arte, cruzarás el atlántico, ¿no es lo que un señorito snob como tú desea?&lt;br /&gt;-Pero…- Leonard seguía sin palabras.&lt;br /&gt;-Dime si aceptas o no. Ya me dijeron que rechazaste otra oferta y se la diste a un chico llamado Orlando, que si no me equivoco es tu amigo, sólo porque te pareció truncaba tu último semestre, pues te digo que te ofrecemos un último semestre en el extranjero, pero también te advierto que ésta oportunidad no la puedes traspasar con total indiferencia y mucho menos recibirás otra.&lt;br /&gt;-Encantado la acepto.&lt;br /&gt;-Así me gusta- Roco sonrió- tienes esta semana antes de salir de clases y dos antes de que sea navidad para hacer todos tus trámites. Previo a salir de vacaciones quiero que me presentes una lista con las materias que deseas tomar allá, esas las dejamos a tu disposición, y claro se te dará una ayuda económica, no es mucho, lo demás correrá por tu cuenta, los trámites, el boleto de avión, etc. Leonard, quiero ver que aprendes allá y quiero presenciar resultados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quedaba más remedio que buscar los medios económicos para asistir, y él, cual personaje de William Makepeace Thackeray extraído de “La feria de las vanidades”, acudió a su padre para ver qué podía hacer, no como escalador, sino cual montañista social frente a su precaria situación económica.&lt;br /&gt;-Sabes que te podemos pagar el viaje, la estancia y varios gastos. Pero también sabes que no tendrías mucho dinero para moverte- el padre de Leonard, quién también se llamaba Leonard, terminaba su cigarro mientras cerraba uno de sus tantos libros sobre administración de empresas y comercio- ir a otro continente no es sólo… por estudio, también podrías ir a distintos países estando del otro lado, viajar algo, no mucho, ¿por qué no le pides dinero a tu abuelo? Te quiere mucho.&lt;br /&gt;-De una forma muy extraña, sabes jamás aceptó que estudiara arte y que me dedicara a la escritura.&lt;br /&gt;-Sólo porque él también es escritor y sabe que las cosas no están muy bien en el medio. Podrías pasar la navidad y el año nuevo con él. No tiene mucha compañía, aunque dudo eso le afecte demasiado, se mantiene todo el tiempo ocupado y supongo que ahora en vacaciones seguirá laborando en su escuela de jardinería. Pídele ayuda, él jamás te la negaría, sobre todo si es por cuestiones de estudio, a mí nunca me la negó.&lt;br /&gt;-Papá, eso es distinto, tú eres su adoración, siempre has sido lo que un hombre debe ser según sus estatutos, yo no soy ni mínimamente eso.&lt;br /&gt;-Ve, habla, eres bueno en eso, aprende varias cosas de su modo de vida, trabaja con él si es necesario y también tómate un descanso, estuviste muy tenso el último semestre. La zona donde vive es muy aburguesada pero cerca de ahí existe una gran parte de campos de cultivo, quizá puedas acompañarlo en sus viajes y paseos, además, si alguien puede seguirle el ritmo sobre sus temas de conversación, ese eres tú.&lt;br /&gt;-Lo haré, aunque me habría gustado pasar la navidad con ustedes… y el año nuevo y todo eso.&lt;br /&gt;-Siempre lo haces, tanto que el año pasado estabas tan desanimado y te quedaste en ese hotel ¿recuerdas?, no parecías muy apegado. Te dará un aire fresco y nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí que había sido un aire fresco y nuevo.  El primer día, al instalarse en la casa de su abuelo, quién curiosamente le recibió apresuradamente pues tenía que salir a realizar unas compras, conoció a Sebastián y charló un rato con él.&lt;br /&gt;-Te dejo por unas horas hijito- dijo su abuelo. A Leonard siempre le desconcertaba que un hombre tan  imponente le llamara hijito- me llevo a Clotilde- la ama de llaves- pero te quedas con Sebastián, él te puede ayudar a instalarte.&lt;br /&gt;-Claro abuelo, yo veo.&lt;br /&gt;-Nada de abuelo.&lt;br /&gt;-Abuelito- Leonard sonrió ante la exigencia de su abuelo. No por vergüenza sino más bien por sorpresa, era su forma de decirle que los formalismos no tendrían que presentarse entre ellos.&lt;br /&gt;-Bueno hijito, me voy, confía en Sebastián, es buen muchacho.&lt;br /&gt;Una vez que su abuelo se había ido, Sebastián condujo a Leonard a la habitación que le habían asignado. La casa de su abuelo no era muy grande en comparación con su “aparente” ingreso económico, sin embargo era lo suficientemente amplia para una pequeña familia, y tomando en cuenta que sólo serían ellos dos, Leonard sintió que tendría la intimidad suficiente para leer o escribir, hasta cierto punto era todo un sueño burgués, muy usual en él.&lt;br /&gt;-¿Te gusta la habitación?- le preguntó Sebastián, quién se había limpiado escuetamente el sudor, puesto una playera y cargado sus maletas.&lt;br /&gt;-Me agrada- la habitación era espaciosa, sabía muy bien, porque conocía la casa de antemano, era una de las más grandes. Contaba con una cama matrimonial, un buró de un lado y del otro una mesita de noche, una pequeña vitrina bastante añeja, un amplio clóset, un escritorio de madera, un ropero rústico, una ventana más grande de lo usual y al lado de ella se encontraban dos sillones personales y una mesa de centro en medio de ambos sillones. La ventana daba al jardín trasero, de donde podía ver muy bien la habitación de su abuelo. Curiosamente el estudio y la habitación de su abuelo constaban de una construcción separada de la casa, estaba situada un poco más allá del jardín trasero –lo que siempre me sorprende de esta casa es que los jardines sean mucho más grandes y bonitos que la casa en sí.&lt;br /&gt;-A Don Leonard le gustan las plantas.&lt;br /&gt;-Lo sé. Me consterna que viva en un par de habitaciones en la parte trasera, deja la casa sola.&lt;br /&gt;-Clotilde se la pasa todo el día por aquí, ya la conocías ¿verdad?&lt;br /&gt;-Por supuesto, desde que era muy pequeño. Nos desconfío en lo más mínimo de ella, pero no me agrada que pase tanto tiempo solo.&lt;br /&gt;-Bueno, tú familia podría venir más seguido.&lt;br /&gt;-Quizá, gracias por la recomendación.&lt;br /&gt;-No era para que te ofendieras.&lt;br /&gt;-Lo sé, pero supongo tenemos que ser los malos de la historia frente a Clotilde y sus alumnos de jardinería ¿no?, la familia que nunca lo visita.&lt;br /&gt;-Pues algunos lo entienden, saben que Don Leonard es muy exigente, pero por cómo te trató antes de irse, supongo te quiere mucho.&lt;br /&gt;-Teme… teme de alguna manera quedarse solo. Aunque te tiene a ti, jamás había escuchado decir sobre uno de sus subordinados que es buena persona, en tu caso, buen muchacho.&lt;br /&gt;-No soy su subordinado, soy su alumno.&lt;br /&gt;-Aún peor, yo he visto como trata a sus compañeros de trabajo, es exigente si considera que no tienen el nivel; con sus alumnos no sólo es exigente, sino también cruel.&lt;br /&gt;-Supe granjearme su respeto.&lt;br /&gt;-Bravo- dijo Leonard no sin sarcasmo.&lt;br /&gt;-Seguiré afuera trabajando- Sebastián se retiró con cara de incomprensión, de alguna manera no sabía qué pensar sobre la familia de su tutor, pero de cualquier manera, aquel nieto tenía un aire anacrónico bastante desubicado.&lt;br /&gt;-Como gustes.&lt;br /&gt;Cuando Sebastián se encontraba en el jardín delantero, Leonard buscó una ventana que pudiera darle una buena imagen del mozo trabajador, y pensó para sí que la navidad, el año nuevo y toda su estancia ahí, podía ser… increíble.   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-621772437653292826?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/621772437653292826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/01/sebastian.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/621772437653292826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/621772437653292826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2011/01/sebastian.html' title='Sebastián'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1033045201134711155</id><published>2010-12-17T20:38:00.001-08:00</published><updated>2010-12-20T22:30:19.605-08:00</updated><title type='text'>Sofismos</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Cuando se vieron Edgard no hizo más que abrazar a Leonard, quién a modo de aceptación le devolvió el abrazo, se quedaron prendados el uno del otro por un par segundos.&lt;br /&gt;-Nada viene a mi… cabeza- balbuceó Leonard aún cuando estaban abrazados.&lt;br /&gt;-Gracias por venir- le dijo al oído Edgard, después se separaron. Otra cita sabatina, otro momento de café, caminata y más planes por efectuar.&lt;br /&gt;-Me extrañó muchísimo el recibir tu llamada.&lt;br /&gt;-Tengo que admitirlo… me tardé en hacerla- dijo Edgard no sin mostrar una cara algo apenada.&lt;br /&gt;Leonard conocía a Edgard desde tres años atrás, habían sido amigos íntimos hasta que Orlando, el ex novio y hasta ahora única ex pareja de Leonard, se acostó con Edgard. Después rompieron con su amistad. Leonard continuó estudiando en la universidad mientras Edgard probaba suerte como asistente en una galería de la capital. Sin saber nada sobre Edgard, Leonard se preguntaba si su amigo había conseguido el ascenso deseado, pero la verdad es que sólo había pasado un año que no se hablaban bien, y siendo más precisos, sólo unos cuatro meses que Edgard estaba de asistente en la capital, una corta cantidad de tiempo pero a él le parecía toda una vida.&lt;br /&gt;-No es tu culpa, yo tampoco te llamé- Leonard no quería admitirlo, pero pensó que jamás se volverían a relacionar de alguna manera- ¿Cómo te ha ido? ¿Lograste todo lo que querías? Te ves… igual, sólo que un poco más delgado.&lt;br /&gt;-Y tú subiste de peso… también sigues con lo glamuroso.&lt;br /&gt;-Bajé de peso y volví a subir. Tengo un aspecto rollizo pero rozagante ¿no te parece? Y el glamur lo aprendí de ti, recuerda que yo no tenía sentido del buen vestir.&lt;br /&gt;-Mejoraste- Edgard sonrió tenuemente- no me ha ido muy bien, el mundo del arte es una tontería, una mierda, más desde el punto de visa burocrático, económico y de sentido netamente subjetivo. Se da lo vendible, los que tienen conexiones o los que se saben mover. Aquellos que convencen con sus discursos aparentemente honestos, humildes y hasta supuestamente espirituales, pero la verdad es que no hay sustancia en sus propuestas, nada más allá de una pose bien elaborada. ¡Ay Leo! Si supieras el número de obra que llega hecha por pseudoartistas que no mide el alcance de sus piezas. Muchas son aceptables, el galerista debe mistificarlas si acaso quiere venderlas.&lt;br /&gt;-No suena muy justo el asunto.&lt;br /&gt;-La universidad es una hermosa burbuja.&lt;br /&gt;-¿No pretendes regresar para terminar la carrera?&lt;br /&gt;-Sólo me falta un año, claro que quiero regresar. A ti te falta un semestre, si no me equivoco.&lt;br /&gt;-El semestre que sigue- suspiró- y termino los estudios, pero no estoy muy entusiasmado con nada en particular. Ni en continuar ni en terminar. Supongo que el ambiente de la escuela de arte no se compara a las galerías, pero digamos que allá tampoco hay mucha justicia. Cualquiera entrega una basura como trabajo final y el profesor le da un significado garrafal. Todo puede tener trascendencia, se mistifica a la obra de una manera inaudita.&lt;br /&gt;-No te creas Leo. Todo inicia en las estúpidas escuelas de arte y su pensamiento conductista.&lt;br /&gt;-¿A qué te refieres?&lt;br /&gt;-De algún modo se inclina al público y alumno al pensamiento social. Eh asistido a otras escuelas como asistente de galería para buscar a algunos artistas que también son profesores. En ocasiones los espero hasta que terminen sus clases y no dista mucho de nuestra facultad. Incitan a sus alumnos a seguir un cauce de ayuda más bien social, pública, cultura y nacional. Los que trabajan a la introspección son mal vistos por clavarse en sus gustos personales, los profesores gritan, rezan y susurran porque sus alumnos sigan sus pasos, provoquen, inciten, hagan rupturas, hagan acto de presencia. Después, si algo sale mal, el profesor no sabe dónde meter la cabeza, el alumno tomó un camino inducido que crea frustración en él… es… bueno, hasta diría que es lo políticamente correcto en el arte.&lt;br /&gt;-Te entiendo. Políticamente correcto pensar en los temas sociales y la transgresión. Involucrarse con los temas que se consideran “serios” de alguna manera- Leonard parecía muy seguro de sí mismo. Le agradaba que Edgard y él se entendieran tan bien.&lt;br /&gt;-Encontrar una voz propia no es difícil, el mantenerla, ahí se encuentra la verdadera dificultad.&lt;br /&gt;-No tanto por la calificación en la escuela de arte, sino por la visión que se tiene de uno mismo- Leonard se quedó en silencio por un momento- Edgard, este semestre me cuestioné de alguna manera el ser egoísta. De un modo en que en mis trabajos y piezas no hablé de nada más que gustos personales, que curiosamente- apuntó con sarcasmo- no conllevan a un referente social de fácil accesibilidad…&lt;br /&gt;-No te entiendo- Edgard se detuvo en seco y lo volteó a ver.&lt;br /&gt;-Que mi obra no tiene fondo social o cultural, es sólo una fantasía superficial de mis ideas egocéntricas.&lt;br /&gt;-¿Quién te dijo eso?- a Edgard parecía que la idea le daba mucha gracia. Acercó una de sus manos al rostro de Leonard, le acomodó uno de sus tantos rulos para poderle ver bien a los ojos y esperó una respuesta.&lt;br /&gt;-La mitad de los docentes y la otra mitad de los alumnos, ellos creen que soy un posador- la voz de Leonard se asemejaba a la de un niño acusando a su hermano ante la madre que puede efectuar alguna clase de castigo. Ante eso Edgard empezó a reír.&lt;br /&gt;-Pero Leo- siguió riendo y se sentó en uno de los pórticos perteneciente a la gran avenida que caminaban- todos en esa facultad son unos posadores, al menos la gran mayoría, aquellos que te dicen posador es porque ellos también lo son. Los que te ven con naturalidad, esos te puedo asegurar que no son así- Edgard le besó una mejilla. No se lo esperaba- Y los profesores, ¿sabes cuántos de ellos deben fingir ser rudos, prudentes o tan siquiera pensantes porque creen tener la misión de hacer pensar a sus alumnos? El problema es que tú ya piensas, tienes una opinión y aún así te gusta ser banal. No me lo tomes a mal, tu banalidad es algo que disfrutas pero también piensas. Los últimos meses que te vi dentro de toda esta aparente superficialidad, fue cuando me di cuenta que estabas cansado de tomarte todo tan en serio, incluso a ti mismo. Eres un depresivo Leonard- volvió a reír- y siendo banal es la única manera en que no te deprimes en tu aire existencialista. Dime la verdad ¿prefieres ser una especie de Virginia Woolf dispuesta a tirarse al río, o una María Antonieta en sus mejores años de derroche?- Edgard le sonreía con una pureza casi insana en él. Leonard no lo había visto, hasta ahora, con un auge tan limpio y rozagante, incluso algo añejo pero orgulloso de su experiencia.- No tienes que contestarme Leonard. Es más, no tienes que ser nadie más que tú. Tus gustos son tuyos y nada más. Lo que ha de consternar a algunos de tus profesores es que tengas tanto conocimiento y sensibilidad, pero que lo reduzcas a una labor meramente entrópica y fantasiosa. Pero así eres tú. Estudias lo que te gusta, repeles lo que se te impone.&lt;br /&gt;-Parece que me conoces de hace años.&lt;br /&gt;-Tres, para ser preciso- Edgard guardó silencio, agachó la cabeza y al levantarla prosiguió- quería disculparme por todo lo que te hice…&lt;br /&gt;-Ed, no sólo tú hiciste cosas malas. Ya lo olvidé y no quiero hablar de ello. Me incomoda un poco.&lt;br /&gt;-Entonces no lo has olvidado.&lt;br /&gt;-¿Qué importa ahora? ¿En verdad crees que somos culpables de algo? El otro día hablé con Trish. Te alegrará saber que está bien. Gana dinero, no mucho, pero lo suficiente para regresar el próximo año a la facultad. Me dijo ‘¿Quién puede juzgar a la gente si es buena o mala? ¿Bajo qué régimen se dice lo que está bien o mal?’. Después recordé de todo esto del contexto, la educación, los códigos sociales, el inconsciente colectivo, lo contaminados que estamos, todo parece una trampa dialéctica. Es verdad, ¿quiénes somos para juzgar los gustos y acciones de los demás? Incluso cuando se mate, engañe y exista la venganza todo parece tener una justificación que se absuelve según el entorno. Nadie parece ser el culpable. Sólo se hacen las cosas y el mundo sigue girando. Pensar en todo, eso me frustra.&lt;br /&gt;-Pero tú conoces muy bien todo eso. La manipulación, el engaño, la traición, el ascenso y el empoderamiento de alguien que parece saber qué es lo mejor para los demás. Por eso te entusiasman tanto las cortes. Piensa en Enrique VIII.&lt;br /&gt;-Lo sé, lo sé… pero matar a tantos, incluso a las mujeres que amaba.&lt;br /&gt;-Que amaba. En el pasado. Enrique VIII es el sueño de cualquier déspota. Mató a sus esposas porque lo traicionaron de algún modo dentro de su retorcida cabeza, ¿y quién, en algún momento, no desearía poder matar al que le decepciona o da problemas?&lt;br /&gt;-Yo jamás podría hacerlo.&lt;br /&gt;-Quizá nadie dentro de la posición de un súbdito, pero cuando se tiene poder, entonces te das cuenta que todo está a tu disposición, salvo la confianza de quienes te rodean. Todos querrán manipularte.&lt;br /&gt;-De algún modo ellos también lo crearon, sus súbditos crearon a Enrique VIII. Siempre creamos a nuestros déspotas, les alimentamos y empoderamos. Son como los comentarios y las emociones que permites te lleguen o afecten.&lt;br /&gt;-Ay Leo, pero si tienes el espíritu postmoderno por dentro, para decir con delicadeza que careces de algún déficit al momento de relacionar las cosas. Mira que pasar de lo despótico a las emociones…&lt;br /&gt;-No bromeo Ed. Yo le di valía a los comentarios externos de profesores y compañeros, también permití que me afectaran emocionalmente. Tendría que hacerme cargo de mis emociones, yo les di acceso.&lt;br /&gt;-Eso no les permite el ser descorteses.&lt;br /&gt;-Pero sí a ser honestos consigo mismos respecto a lo que piensan y dicen.&lt;br /&gt;-No te engañes Leonard, mucha de esa gente cree que su vida, la gran mentira que llaman vida, es una verdad. Se encuentran inconscientes de su propia falsedad, así que el ser “honestos consigo mismos” no es más que otra manera de prolongar su disociación.&lt;br /&gt;-¿Y quiénes somos nosotros para juzgarlos si vemos todo desde afuera? Es otra interpretación. Es otra mentira sobre su realidad.&lt;br /&gt;-Y tenemos problemas de percepción ¿no?- Edgard se puso de pie- ¿ves? Por eso es mejor ser banal.&lt;br /&gt;-Sofismos- dijo Leonard con gran coquetería. Estaba feliz de reencontrarse con un buen amigo, alguien que, si no compartía su misma visión, al menos estaba de acuerdo con los problemas que tenían todos sobre la disociación, sobre todo ellos dos. Sus diferencias los acercaban un poco más. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1033045201134711155?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1033045201134711155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/12/sofismos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1033045201134711155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1033045201134711155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/12/sofismos.html' title='Sofismos'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-4097759582268830980</id><published>2010-12-11T10:23:00.001-08:00</published><updated>2010-12-11T10:30:25.965-08:00</updated><title type='text'>El techo blanco</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Una combinación extraña se daba cuando Leonard leía a Virginia Woolf en compañía de la musicalidad de la cantante Dido. Una melancolía particularmente insana, no obstante no existía pretexto alguno, así eran los fines de semestre: particularmente insanos.&lt;br /&gt;Los altibajos educativos se discernían claramente entre: tener una ligera preocupación (al inicio de fin de semestre), una tensión por la planeación (según avanzaba en la recta final), estrés total al momento de entregar las piezas, ensayos, exposiciones y todos los trabajos en cuestión; casi al final Leonard se quedaba con un par de entregas pendientes, entregas que solían ser meramente superfluas y sin interés, por lo cual la tarea se hacía tediosa por no decir obtusa. Cuando todo estaba listo se acercaba al inicio del fin.&lt;br /&gt;Ese día en particular se refería a uno de aquellos sin gran significado o sustancia intelectual. La escuela le llenaba de muchas maneras, y aunque recientemente no estaba satisfecho con la desenvoltura de sus docentes, ya empezaba a extrañar el semestre. Era jueves, la materia de ese día estaba saldada, no tenía razón alguna para asistir a la universidad. Tirado en la cama con su nuevo libro de Virginia Woolf (uno de cuentos que hasta la fecha había ido recopilando de manera particular, pero ahora, al fin había encontrado el ansiado volumen) veía a momentos el blanco techo de su cuarto propio. –Así será en adelante- sentenció no sin un aire masoquista- las mañanas, las noches, en especial las tardes, estaré aquí con un libro en mano, el techo en el mismo lugar, la mirada de forma ecuánime pasará las letras, los renglones, las páginas y al final los libros. Uno y otro, y otro- en cada periodo vacacional leía un aproximado de siete o diez libros, todo dependiendo del grosor e interés del texto. En esta ocasión pretendía dedicarle el tiempo a dos libros de la Woolf (incluyendo el que tenía en ese momento en las manos), alguno a las Brontë (el que se le antojara de cualquiera de las tres… aunque ya había leído todos los de Anne y Emily… lo que le daba a entender que obviamente sería Charlotte la seleccionada, pues no tenía mucho de la última vez que leyó los de las otras hermanas y era muy pronto para releerlos), quizá tomaría a Austen del librero porque ya la había dejado empolvarse prácticamente dos años desde su última fiebre Austeniana; seguro leería el libro de Luis Spota que le prestó su amigo Paris, ese chico inteligentísimo cuyas charlas en los café eran deliciosas. Estimaba mucho a Paris, tanto que cuando estaba con él no tenía ojos u oídos para nadie más, era esa especie de hermano que nunca había tenido. Siguió pensando, se levantó de su cama.&lt;br /&gt;-Podría tomar a Ken Follet, me regalaron sus libros y son muy pesados para estarlos cargando por toda la universidad- revisó su librero, ahí estaban los relatos de Marion Zimmer Bradley. Se le estrujó el corazón. Cada libro tenía su historia, los de Zimmer Bradley se los había recomendado su amiga Virginia… tanto tiempo atrás cuando entraron a la facultad. Ella era inteligente de una forma en que intimidaba a cualquiera, incluido Leonard.&lt;br /&gt;Le intrigaba cada libro con su relato personal, más allá del que contenía, de cómo se había hecho de ellos, la forma en que tuvo que emprender largas caminatas, numerosas visitas a librerías, infinidad de planes, de dinero (por supuesto) y tiempo invertido. Se sintió triste por no vislumbrar nada nuevo dentro de esas vacaciones. No era sólo porque en sí la navidad no le despertara el más mínimo interés, sino que el año anterior se deprimió muchísimo cuando terminó con Orlando meses antes de navidad. Él pensó que al fin tendría pareja para esos días, la publicidad le estaba afectando los sentidos. Desde mucho tiempo atrás los días festivos dedicados a las parejas le eran insignificantes, pero gracias a su primera pareja todo cobró sentido, uno que ahora estaba intentando erradicar.&lt;br /&gt;La verdad es que no podía ni llorar. Estaba seco. Agradecía que sus trabajos finales, en general, fueran fríos y sin emociones. Comparados con el semestre anterior, donde se desnudaba emocionalmente dentro de cada pieza, ahora prefería la frigidez, agradecía haberse acostado con Ludwig desde una zona meramente ocasional, también se contentaba el no regresarle más las llamadas al punketo Sid, dejar ir al Señor D y dejar de lado las relaciones, aunque fuera fácil enunciarlo sin dejar de pensar en ello. Pero dentro de todo pensamiento existía tal racionalización, lo que provocaba en cada sentimiento una tremenda frialdad.&lt;br /&gt;Se volvió a sentar en su cama mientras Dido cantaba “Let's Do the Things We Normally Do”. Siempre se decía que si estaba triste mejor le sería escuchar pop, pero ese día deseaba ser un masoquista. Volteó la mirada al techo blanco. No había igualdad en él, sólo una sincronía de amonestación emocional. Como si le dijera “Deja de mirarme y ponte a vivir”. Cerró su libro. Vivir no era lo mismo que leer. Su libro de Virginia Woolf tenía una inscripción en las primeras páginas. Perteneció, a juzgar por la letra manuscrita, a una mujer llamada Melisa quién compró el libro en el año de 1981… ocho años antes de que naciera Leonard. Le causó gracia el libro tuviera una vida más longeva e interesante que la suya. Abierto y cerrado en sincronía por quién sabe cuántas manos, perteneciente a un sinfín de casas, llevado a muchos lugares (porque lucía desgastado) o también podía ser que fuese un libro de biblioteca personal no tan preciado, leído una sola vez, olvidado en el estante, abandonándolo al inclemente entorno que terminaría por hacer amarillas sus hojas, derruyendo la portada y que al final en una crisis de espacio o económica, la dueña terminó por venderlo pues le era dispensable. También pudieron venderlo a la muerte de la dueña original, probablemente nunca tuvo un dueño original. Estaba subrayando y una de las frases delineadas que más le llamó la atención fue aquella que decía: La vida es lo que se ve en los ojos de la gente; la vida es lo que la gente aprende y, después de haberlo aprendido, jamás, pese a que procure ocultarlo, deja tener conciencia de… ¿qué? Que la vida es así, parece.&lt;br /&gt;-Parece que la vida es así…- suspiró Leonard al decidir que era momento de dar punto final al semestre. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-4097759582268830980?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/4097759582268830980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/12/el-techo-blanco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/4097759582268830980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/4097759582268830980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/12/el-techo-blanco.html' title='El techo blanco'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-5503284991526300711</id><published>2010-12-06T19:24:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T19:40:25.764-08:00</updated><title type='text'>Las parejas que nunca tuvo</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Una vez que había culminado una de las peores presentaciones de ballet a las que hubiera asistido Leonard, se levantó de su asiento junto a su amiga Susana y su novio Alan, los dos estudiantes de medicina.&lt;br /&gt;-¿No te pareció muy tosca la representación?- preguntó Susana.&lt;br /&gt;-Creo que en su intento de modernizar las cosas sólo terminaron por hacer un intento tímido de su nueva versión- contestó Leonard.&lt;br /&gt;-Pues a mí me gustó- comentó Alan con una afable sonrisa. El trío de amigos caminaba por la noche en una de las avenidas principales de la ciudad donde estudiaba Leonard.&lt;br /&gt;El semestre estaba por terminar, la mayoría de los trabajos de Leonard estaban entregados y algunos calificados, dentro de dicha proporción numérica destinada al supuesto conocimiento de los estudiantes, Leonard estaba un poco dudoso sobre su desempeño semestral. Aunque no podía estar muy mal si le habían ofrecido una beca de estudio dentro del país.&lt;br /&gt;-No me gustó, cuando fui a ver a la cámara nacional fue distinto ¿no Leo?, tú asististe el año pasado.&lt;br /&gt;-Sí, la cámara del estado es enteramente distinta a la nacional, pero… no sé, no deberíamos juzgarlos así.&lt;br /&gt;-¿Así?- conjeturó Susana- a eso se dedican, nada de conmiseración, todos dentro de la sociedad somos iguales, todos hacemos un papel importante. Tú mismo me dijiste que era lo mismo el artista que plomero, es más, hasta aseveraste que la sociedad está equivocada al pensar que el artista tiene más que aportar.&lt;br /&gt;-Me refiero a que eran unos bailarines muy jóvenes, no sabemos si quiera cuánto tiempo llevan estudiando.&lt;br /&gt;-Juventud es lo que todos tenemos justo ahora, y después de ver esto ¿no te parece que la juventud está algo sobrevalorada?- Susana caminaba tomada del brazo de Alan, quién sencillamente se dedicaba a dirigirle un par de miradas para tranquilizarla.&lt;br /&gt;La última vez que había asistido Leonard al ballet fue con Elizabeth. En aquella época recién había terminado con Orlando, y el ballet fue el único momento en el que dejó de pensar en su ex pareja, lo único que le dio un poco de aliento.&lt;br /&gt;-¿Sobrevalorada en qué aspecto?- Leonard no pretendía charlar sobre una de las ramas en las que poco estaba letrado, pero que sin embargo podía discernir entre una buena puesta en escena y otra algo decadente, como la que habían visto ese día.&lt;br /&gt;-Todos ellos tenían nuestra edad o eran ligeramente más jóvenes. Ni uno de ellos puede con el peso de un solo, ¿te diste cuenta? Las partes más contundentes donde se requería la habilidad de un buen bailarín, todas ellas, todos esos solos, los hacían en conjunto con un sin número de cambios para cubrir sus deficiencias, ¿qué no se deduce deberían tener un mayor desempeño?&lt;br /&gt;-No sabemos nada de ellos, no sabes si a eso realmente se dedican o sólo lo toman como cursos de verano, sabatinos, cosas así…&lt;br /&gt;-Leo, nada de eso, como crítico siempre dices que se debe tomar en cuenta lo que se ve y se tiene a la mano, nada de meras consideraciones y conmiseraciones, que de cualquier modo casi nadie le pone atención a la crítica.&lt;br /&gt;-Pero si te sabes todas mis viejas argumentaciones Sue, ¿hace cuánto que nos conocemos?&lt;br /&gt;-Como siete años- contestó Alan.&lt;br /&gt;La primera gran amistad de Leonard fue Susana, en algún momento intentaron tener algún tipo de relación más allá de lo amistoso, pero los dos eran demasiado complicados (en aquel entonces) el uno para el otro. Cuando Alan empezó a salir con Susana, hacía tres años de ello, pensó que en cualquier momento lo dejaría por Leonard. Todos los que le conocían opinaban que entre Susana y Leonard existía una sinergia crucial para cualquier relación. Ellos podrían casarse y tener una “magnifica” vida, en opinión de los demás.&lt;br /&gt;Alan siempre se había sentido amenazado por Leonard, hasta que recientemente se había enterado de su homosexualidad, lo que al fin le dejó tranquilo. Por eso podía contar los años. Siete años que Susana y Leonard se conocían, y aunque no eran muchos, eran un poco menos de la mitad de años que tenían. Lo que era evidente es que esos siete años irían creciendo, y con ello se iría la aclamada juventud.&lt;br /&gt;-Tienes razón Sue, la juventud se encuentra sobrevalorada. Mira nada más, somos los mismos quejosos de hace siete años.&lt;br /&gt;-Cuando te conocí no leías nada de nada, yo estuve ahí cuando tomaste tu primer libro de Virginia Woolf y de ahí… bueno, hasta escribiste una novela. ¿Escribirás otra?&lt;br /&gt;-Estoy en eso. En aquel entonces…&lt;br /&gt;-¿Hace cuánto que escribiste tu novela?- le interrumpió Alan.&lt;br /&gt;-Fue a los dieciséis, la terminé a los diecinueve. Aunque mi compilación de cuentos fue por la que me pagaron… no sé por qué, eran muy malos, como la novela.&lt;br /&gt;-Siempre dices eso- Susana entornó los ojos y se detuvo- sentémonos en esa banca- cambió de dirección hacia la placita central de aquella ciudad de provincia- seguro irás a ver el ballet de la cámara nacional ¿verdad Leo?&lt;br /&gt;-Lo haré si Elizabeth tiene tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;-¿Sabes qué pensaba yo? Que podrías estar con Elizabeth, son el uno para el otro. Claro, lo mismo decían de nosotros.&lt;br /&gt;-Dicen- corrigió Alan.&lt;br /&gt;-Bueno, no tienes por qué temer Alan, sabes que Susana no me interesa de ese modo- Leonard rió ligeramente y se cubrió la boca con su mano.&lt;br /&gt;-¿Elizabeth tiene novio? ¿Sabe que eres gay?&lt;br /&gt;-Sí Sue, Elizabeth tiene novio pero no sabe que soy gay. Es más, supongo se siente muy amenazado, ya ves que estudia en otro estado, su relación es a distancia y presiente que yo la tengo muy cerca.&lt;br /&gt;-¿Y por qué no le dice nada Lizzy?- Susana se sentó en la banca que había destinado metros atrás. El centro de la ciudad traía muchos recuerdos a Leonard, algunos buenos, otros severamente malos.&lt;br /&gt;-El novio de Lizzy es muy conservador y digamos que yo le agrado demasiado, si supiera que soy gay, bueno, las cosas se complicarían y no podría estar con ella.&lt;br /&gt;-No podrías ir al ballet con ellos como lo haces con nosotros- aseveró Susana. Para ella Leonard era su amigo “culto”, el que leía mucho, se instruía demasiado, pero que a la par también sabía divertirse. El problema es que Leonard no le había contado de su asunto con las drogas y la prostitución, lo veía mejor así, que se quedara en el pasado con los recuerdos severamente malos, ese tipo de cosas se las contaba a Samantha, quién era más liberal.&lt;br /&gt;-Es extraño que se sienta amenazado pero que le agrades el mismo tiempo- Alan prefería estar de pie. Era uno de esos chicos extremadamente maduros de gran porte que sabía exactamente lo que quería en su vida. Desde el instante en que pudo acercarse a Susana, no dudo en tenerla como novia, y hasta el momento su relación se hacía cada vez más íntima y longeva.&lt;br /&gt;Ese mismo día en la tarde, antes de ir al ballet, Susana le dijo a Leonard con tono grandilocuente: “Lo tengo todo”, y era verdad; tenía al novio de buen ver, adinerado, dedicado, quizá no tan culto pero sí inteligente, sin embargo lo más importante era que la amaba con locura, y ella, aunque no estaba loca por él, le amaba también. Era un punto a su favor, lo racional dentro de la relación se encontraba en ella. Su carrera como estudiante iba bien, estaba por terminar su semestre, la relación con su familia corría de forma amena, no tenía problemas económicos, estaba dentro de una gran estabilidad, ¿era la plenitud de la vida? Se preguntaba Leonard.&lt;br /&gt;-Por cierto, Samantha ya me dijo lo de su embarazo, supongo tú ya lo sabías.&lt;br /&gt;-Algo así.&lt;br /&gt;-Siempre te cuenta las cosas a ti primero, en mi no tiene tanta confianza. Ahí tienes otra mujer que te seguía para ser más que un amigo y tú la despechaste.&lt;br /&gt;-Prefería la amistad… eso y que desde ahí debí darme cuenta que las mujeres no eran lo mío.&lt;br /&gt;-¿Samantha fue la última que se te propuso?- preguntó Alan&lt;br /&gt;-Samantha nunca se me propuso, más bien se me insinuó de una forma muy seductora, como lo es todo en ella. Pero no, después de ella estuvo- y entonces pronunció el nombre de aquella mujer que no le agradaba a nadie dentro de bachillerato. A nadie de los ahí presentes y otros tantos compartían dicho sentimiento.&lt;br /&gt;-¡¿Ella se te propuso?!- gritó Susana -¿cómo no me lo dijiste? ¿Hace cuánto?&lt;br /&gt;-Fue hace siglos. Antes de salir del bachillerato, pero vez que igual le tenía gran aprecio.&lt;br /&gt;-Lo bueno es que se largó a otro estado.&lt;br /&gt;-Emigrar, todos deberíamos emigrar- suspiró Leonard.&lt;br /&gt;-No me has dicho nada de la beca que te ofrecieron gracias a tu prominente promedio&lt;br /&gt;-Nada especial, tuve que rechazarla, el siguiente semestre es mi último en la facultad y no podía tomar esa beca para estudiar en otro estado sin que se me truncara todo el plan de estudio.&lt;br /&gt;-¿Por qué? ¿Qué te ofrecían?&lt;br /&gt;-Estancia parcial por tres meses en otro estado con una suma considerable de dinero.&lt;br /&gt;-¡Pero qué tonto eres! Debiste aceptar.&lt;br /&gt;-Susana- sentenció Alan con moderación. Sabía que su novia podía explotar en cualquier momento, pues ella había estado ansiando una especie de intercambio, pero en su carrera esas cosas eran difíciles.&lt;br /&gt;-Me trunca todo el semestre y tendría que pasar otro más, no era muy conveniente.&lt;br /&gt;-Igual te ves triste por no aceptarla. Debiste hacerlo, un semestre más ¿qué más da?- dijo Alan.&lt;br /&gt;-No estoy triste por ello, sino que me dijeron se la ofrecerían a otro alumno. Yo dije que a Steve que es un gran grabador, pero ellos me dijeron que estaban buscando a alguien de semestres inferiores, así que me comentaron en ofrecérsela a Orlando o Berger.&lt;br /&gt;-¡No puede ser!, ¿Y tuviste que escoger entre tu ex o el ese multidisciplinario de la todología?&lt;br /&gt;-Realmente yo no podía escoger, pero claro que debía inclinar la balanza a un lado u otro, la mujer que me ofreció la beca confía demasiado en mi supuesto buen juicio.&lt;br /&gt;-¿Y qué dijiste?&lt;br /&gt;-Pues que por mí podrían dársela a Orlando, que Berger ya había tenido muchas oportunidades.&lt;br /&gt;-Eres un perra- le dijo sonriente Susana- sólo lo hiciste para evitar que Berger tuviera otro éxito y a la vez mandar lejos a tu ex.&lt;br /&gt;-Supongo- sonrió Leonard- pero también creo se lo merece Orlando, ha estado trabajando muy duro con su cortometraje. Ya tenemos todo, grabaremos dentro de poco y eso lo hacemos en dos días. Tiene todo bien planeado, me sorprende.&lt;br /&gt;-Y vas a dirigirle el numerito, ¿es de los que confía en ti, aún cuando le han llamado a tus piezas frías y sin emociones?&lt;br /&gt;-Creo que ahora confía en que sea frío y sin emociones respecto al cortometraje, sobre todo porque es sobre nuestra relación. Pero sigue insinuándoseme. Sólo quiere coquetear, le gusta tener a un séquito de admiradores. Pero no pretendo caer.&lt;br /&gt;-¿Sigue sin gustarte ningún chico?&lt;br /&gt;-Por el momento no. Estoy cansado de todos esos sentimentalismos.&lt;br /&gt;Se retiraron de ahí, lo que fue una alivio para Leonard, ya que notó los malos recuerdos supeditaban a los buenos. Estaba tan deseoso de hacer nuevos buenos recuerdos. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-5503284991526300711?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/5503284991526300711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/12/las-parejas-que-nunca-tuvo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5503284991526300711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5503284991526300711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/12/las-parejas-que-nunca-tuvo.html' title='Las parejas que nunca tuvo'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-228193872216121255</id><published>2010-11-22T19:37:00.001-08:00</published><updated>2010-11-22T19:37:37.087-08:00</updated><title type='text'>La vida es hermosa</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;No podía dormir. Estaba cual Elizabeth Bennet postmoderna con un libro en el regazo y al fondo escuchaba “Comforting Sounds” del grupo musical Mew. Debía escribir un par de ensayos, idear piezas, pensar en qué usaría la próxima vez que viera a Sid, ya había quedado con el chico punketo. Tenía tantas cosas en la cabeza pero nada parecía importarle. Leonard estaba en estado catatónico.&lt;br /&gt;La escritura se le estaba complicando, el arte conceptual también. La verdad era muy distinta a lo que le había dicho a su amiga Samantha; el semestre, aunque monótono al inicio, ahora no le dejaba dormir por la preocupación y a momentos le regresaban las ganas de vomitar. El Señor D se había largado a quién sabe dónde. Lejos, muy lejos estaría follándose a un par de jóvenes extranjeros o nacionales, made in presta-pronto. Todos esos hombres gustosos de sexo anónimo, fácilmente vendibles por una línea de cocaína. Leonard se sentía como un tonto. Había sido traicionado varias veces en toda esa semana. Traicionado primeramente por él mismo, pues confió en personas que no debía; después fue traicionado por el Señor D que se fue sin avisarle. Cuando él lo buscó resultó que ya se había ido de viaje –Aún cuando quedó de esperarme hasta el fin de mes- se recriminó. Le traicionó Ludwig ahora que veía los carteles pegados en la facultad sobre la nueva ponencia acerca de “Diane Arbus”. Resultó que Leonard le ofreció no sólo su ensayo, sino también todas sus imágenes de archivo. De algún modo no eran muchas pero representaban un año de trabajo. Le había facilitado las imágenes para una revista digital y ahora hasta daba ponencias con ellas. De algún modo le traicionó Eliee la última vez que presentó un trabajo final dentro de una clase, ya que utilizó datos personajes de la vida de Leonard para criticarlo… de otro modo, Leonard se sentía un tonto por no estar molesto con nadie más que consigo mismo. Pero ya había aprendido a responsabilizarse de sus acciones así como sus emociones. Su amiga Karen le dijo alguna vez: “Se tiene que ser responsable de las propias emociones. Yo decido a quién amar, decido si me dejo llevar por los sentimientos o las emociones. Decido que las cosas pasen. Por todo eso tengo que responsabilizarme”.&lt;br /&gt;-Responsable por lo que se escribe- pensó sentado en su cama y con las “Cartas de amor de la monja portuguesa” en sus manos –responsable por lo que se dice… por las palabras que se sueltan al aire, que a pesar de no quedar registradas adquieren un poder inimaginable. El lenguaje escrito tiene la ventaja de conservar cierta objetividad inmediata. Las palabras habladas no. El lenguaje oral se subjetivista, se pierde, se reinscribe en la memoria o se olvida momentáneamente. No sé qué es más peligroso- apartó su libro de la monja portuguesa. Iba justo al inicio cuando ella le pregunta a su ex amante mediante una carta “¿Cómo es posible que recuerdos de tan dulces instantes se hayan convertido en tan amargos y que contra toda naturaleza, sirvan solamente para desgarrarme el corazón?” –Seguramente muchos tacharían de intensa a la monja- sonrió al pararse y dirigirse a su computadora para apagarla y así intentar dormir un poco. Unas horas, no pedía mucho. Los ojos le ardían –La crítica ha acogido bien al libro… ¿pero qué sabe la crítica? No sabe nada. Le adoramos tanto como le odiamos. Y la monja ahí pone sus emociones por escrito pues era la única manera de hacerle llegar sus sentimientos, reproches y reclamos al hombre que era objeto de su amor y deseo. La monja no tenía más que escribir o callar, el gritonear con alevosía no le era permitido. ¡Aventar un florero!- tuvo que contener la risa estruendosa. Eran las cuatro de la madrugada y el resto de su familia ya se encontraba durmiendo- Karen también le dijo que esa ya no era la época de Ana Karenina, los trenes ya ni existían. ¡¿Dónde están los trenes justo ahora?!- rió por lo bajo - ¿dónde está el aparente espíritu suicida tan facilón que antes me rodeaba?, ¿por qué ahora que todo me sale mal igual deseo seguir viviendo cuando antes a la menor provocación deseaba tirarme por la ventana?- volvió a la cama para recostarse- ¡ah la vida y el deseo de vivir!&lt;br /&gt;Recordó a Catalina Howard diciendo “La vida es hermosa”, pensó en Catalina Howard deseando estar con su amante y no con el rey, creyó ser Catalina Howard orinándose antes de morir decapitada. Pero Catalina Howard estaba muerta a los dieciocho años yaciendo en la cima del eurocentrismo como quinta reina de Inglaterra. Catalina Howard… torpe Catalina Howard que confió en Cromwell aún cuando fue ese hombre quién abandonó a su prima, Ana Bolena, ante la guillotina; tonta Catalina Howard que creyó Enrique VIII le amaba de verdad; estúpida Catalina Howard que tomó como confesora a Lady Rochford, esa dama que traicionó a su esposo porque era gay; amargada Catalina Howard con menos de veinte años y apenas conoció el amor con Thomas Culpeper, pero eso sí, cuán feliz debió estar al acostarse con tal mozo.&lt;br /&gt;Pensó en Catalina Howard, pero no como reina desleal, sino cual chiquilla, moneda de cambio frente a lo social y lo político, una niña boba que carecía de educación en comparación con su prima la Bolena; esa Howard cuyo tío la puso en el palco para ser decapitada. Pensó y repensó que todos eso reyes y reinas eran gente simple, común y corriente. Siempre los había visto así, sólo que tenían roles mucho más subjetivos, el peso de una nación por aparente decreto divino, toda una concepción llena de expectativas prestas por las mayorías y las minorías dentro de un tiempo donde la sublimación no llegaba a niveles extremos –Claro, claro, pobres de ellos ¿no?, pobre Howard ¿quién le hizo tan puta como para tener una vida licenciosa?- pensó con ironía- si tan siquiera la vida de esas personas fuera realmente hermosa, pero seguramente sólo era vacía…&lt;br /&gt;Pensó, antes de quedarse dormido, que ojalá no fuera siempre juzgado porque le gustaran esas historias de reyes y reinas, cortes y culebrones sociales, historias de gente en el poder, gente que le parecía interesante por inercia pero al analizarlo tenía un discurso racial. En el mundo del arte, al parecer, los gustos, las influencias y todos los pensamientos (aún los personales) debían ser políticamente correctos. Tanto que se asimilaban a una corte de los Tudor. Todos deben decir lo que se quiere escuchar. Lo demás está fuera de lugar y es banal.   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-228193872216121255?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/228193872216121255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/11/la-vida-es-hermosa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/228193872216121255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/228193872216121255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/11/la-vida-es-hermosa.html' title='La vida es hermosa'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1586642354339921806</id><published>2010-11-11T22:21:00.000-08:00</published><updated>2010-11-11T22:22:21.381-08:00</updated><title type='text'>La importancia de un viernes por la noche</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Para un viernes cualquiera de la vida anterior de Leonard (que se enmarca en el bachillerato y los primeros dos años de su carrera estudiantil) era normal quedarse en su casa o departamento rentado a leer o escribir sobre cualquier cosa, e incluso poco le interesaba. Una vez asistió a una mesa redonda donde alguien dijo: “Se sabe que ya maduraste cuando llega el viernes por la noche y no esperas a que suene el teléfono para concretar una salida social”. En efecto, Leonard, cuanto tuvo escasos dieciocho años (y no es que ahora tuviera muchos más) se sentía lo suficientemente maduro para saber hacia donde quería que su vida ascendiera. Todo dependía de los planes y la dedicación, sin realmente interesarle los sacrificios que dentro de su juventud tuviera que hacer.&lt;br /&gt;Posteriormente su tercer año en la facultad fue un desastre descomunal. Sus objetivos de vida cambiaron como quién edita el texto final de un escritor amateur. Drogándose, alcoholizándose e incluso prostituyéndose, encontró una forma de sublimar sus tenciones sociales; asistiendo a varias fiestas, inauguraciones, bares, antros, cocteles y distintos tipos de centros nocturnos; parecía que la vida al fin de cuentas no tenía sentido si alguien no le llamaba el viernes por la noche para salir. Pero ahora en su cuarto año de universidad y posiblemente el último, las cosas habían cambiado de forma radical, y paradójicamente, usual.&lt;br /&gt;Volvió al intento de madurez frustrada, ¿realmente quería convertirse en un gran escritor y quizá un buen crítico de arte?, antes estaba muy claro, podría decirse que la frase “Crítico de cine” era sinónimo de “Conquistar al mundo”, pero ahora con su gusto por el ocio, sumergiéndose a diario bajo la tutela de textos teóricos del arte, no tenía más que preguntarse: ¿realmente para qué sirve todo esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el viernes por la mañana y se arregló el cabello en una coleta; asistió a su clase histórica y después terminó un libro sobre teoría visual de una escritora muy crítica y vehemente; entregó el plan de su proyecto preliminar de fin de semestre para una de sus materias con contenido escultórico; todo parecía perfecto… todo parecía tan aburrido. Fue cuando recibió un par de invitaciones para salir, todas y cada una de ellas en la ciudad de provincia donde estudiaba, el único problema: no tenía dinero.&lt;br /&gt;Cuando un chico logra tener todo lo que desea gracias a la prostitución (ya sea la intelectual al vender sus proyectos, o la carnal al usar su cuerpo) es difícil que una vez dejada atrás esa etapa de vendimia social, no pueda tener nada, y mucho menos en esa semana.  Era ligeramente miserable… pero sólo económicamente.&lt;br /&gt;En todo lo demás las cosas iban muy bien, escalofriantemente bien, le asustaba la aparente estabilidad estudiantil que había obtenido, pero que sin embargo estaba a punto de comprometer muchos de sus proyectos por cuestiones monetarias. Sin empleo en revistas independientes, trabajo constante, becas por venir, o cualquier otro tipo de remuneración económica, Leonard estaba en un apuro económico, se había convertido en el niño enteramente dependiente de mamá y papá, y eso era algo que detestaba, así como temía.&lt;br /&gt;Tuvo que decir no a todas las invitaciones para aquella noche de viernes –De cualquier forma no tendría manera de conocer a alguien distinto- se dijo para consolarse torpemente. Era cierto que estaban ahí los dos hombres “nuevos” dentro de sus avatares lascivos, Sid y Ludwig no eran más que una opción de sexo oportuno, nada emocional. Se preguntaba si acaso el chico punketo no era muy peligroso, mientras que el editor quizá era heterosexual, o un bisexual con ganas de jugar. Ya había vuelto a ver a los dos después de aquella exposición de fotografía. A Sid en uno de sus paseos por el centro de la ciudad, mientras a Ludwig lo saludaba en el pasillo de la facultad. Nada sustancial, hasta que ambos le invitaron a salir y tuvo que negarse, ¿era posible tanta belleza desplomada de lo sublime a lo grotesco? Al parecer sí, como decía aquella canción de Garbage: Si Dios es mi testigo, Dios debe estar ciego.&lt;br /&gt;No tuvo más opción que revertir la ecuación, pues si nadie le llamaba entonces sería el quién tomaría el teléfono para hacer el llamado social. Le marcó a Samantha y quedó de verse en un pequeño café dentro de la ciudad donde vivían ambos. No era una salida nocturna, pero al menos no pasaría mal la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Samantha pertenecía a las dos amigas más íntimas y cercanas de Leonard. Entre Susana y Samantha, Leonard se sintió lo suficientemente a gusto para terminar el bachillerato, desde entonces se conocían y platicaban de todo en poco tiempo. Se veían en intervalos de dos a seis meses. Los tres, dentro de su lenguaje personal, se habían propuesto conquistar el mundo. Leonard como escritor; Susana como médico; Samantha como publirrelacionista. Tres jóvenes que se creían inteligentes y capaces de patear los traseros necesarios para triunfar. El único problema es que ahora uno de ellos había desertado.&lt;br /&gt;-Estoy embarazada- le dijo Samantha mientras Leonard le tomaba su café con leche.&lt;br /&gt;-No puedes decirme eso mientras tomo algo caliente, debes soltarlo con cuidado- Leonard dejó su taza de café en la mesa, se limpió los labios e intentó controlarse-  ¿Y la escuela?, sabes de quién es ¿verdad?&lt;br /&gt;-Claro que sé quién es el padre. Estamos viviendo juntos desde hace un mes y ahora abrimos un pequeño negocio muy modesto.&lt;br /&gt;-Prácticamente me perdí de todo un capítulo de tu vida.&lt;br /&gt;-Sí Leo, pero siempre estás ocupado con tus proyectos de la escuela.&lt;br /&gt;-Es un semestre muy ligero… hasta económicamente- Leonard torció su boca y desvió la mirada de su amiga.&lt;br /&gt;-¿Sigues con problemas económicos?, ¿No los tenías desde antes que iniciara el semestre?&lt;br /&gt;-No tenía problemas económicos, pero después lo gasté todo en el internado, tú sabes, historia vieja.&lt;br /&gt;-No tan vieja. No puedes quejarte, tú no me dijiste que te recluirías hasta que saliste del internado. No contestabas el teléfono, no estabas en casa, no tenías departamento, tus padres me dijeron que te fuiste a una especie de viaje o retiro, me sorprendió que con toda la vigilancia que te tenían no te preguntaran nada.&lt;br /&gt;-Lo sé, fue cruel, pero también era algo que tenía que hacer yo sólo sin intervención de nadie, no te enfades más de lo necesario.&lt;br /&gt;-No me enfado. Sólo digo que no te molestes porque no te dijera sobre mi embarazo.&lt;br /&gt;-Y tu nuevo aparente esposo, así como tu nuevo negocio, ¿qué sigue?, ¡¿Qué dejaste la escuela o algo así?!&lt;br /&gt;-Me di de baja temporal…- la frase de Samantha realmente no estaba terminada, de hecho, las vidas tanto de ella como de él jamás estaría concretadas a esa edad, era sólo un pequeño esbozo aquello que delimitaba su existencia. El punto era que ahora Samantha lo estaba cambiando todo por aquello que ellos mismos habían despechado en su juventud, espacio temporal donde eran lozanos e inteligentes que pretendían no tener relaciones amorosas. Ninguno de los tres se enamoró en el bachillerato, sólo tuvieron relaciones esporádicas, y aunque Leonard tuvo un amorío con Cecelia, no podía dejar de pensar que entre amar y amante había una gran diferencia. Por su lado Samantha salía con hombres adinerados que le pudieran ir a recoger a la escuela y llevar a cenar a costosos lugares, mientras Susana se consagraba a sus estudios.&lt;br /&gt;-¿Entiendes lo que estás diciendo?- preguntó Leonard sin mayor interés que en una respuesta en específico. Quería que Samantha le dijera: “Sí, entiendo que estoy arruinando mi vida, porque al darme de baja temporal en una escuela como la mía, que es un internado, no podré separarme después de mi hijo y que me estoy atando a un hombre gracias a éste nuevo negocio que abrimos juntos”, pero sabía que eso jamás pasaría ¿era acaso que Leonard se prestaba como el único feminista sobreviviente de aquella triada?&lt;br /&gt;-Es muy simple. Abrimos el negocio para tener fondos para cuando nazca el bebé, después de que el bebé pueda despegarse un poco de mí, terminaré mi carrera.&lt;br /&gt;-¿Cuándo pueda despegarse un poco de ti?,¿ quieres decir que hasta que termine la universidad o cómo? Además, no pensé que éste chico con el que estás fuera el definitivo, tú que querías un tórrido romance y no una relación lineal.&lt;br /&gt;-En ocasiones es mejor lo seguro- se remitió a contestarle Samantha.&lt;br /&gt;-No es nada seguro- Leonard agitó la cabeza así como su coleta de cabello- no tienes la carrera terminada, ese negocio no sabes si fructificará más allá de lo requerido, y ese chico… es lindo pero…&lt;br /&gt;-Entiendo tu renuencia Leo, pero no todos buscamos al hombre imposible.&lt;br /&gt;-No estoy buscando al hombre imposible.&lt;br /&gt;-Pues ya dejaste pasar a varios.&lt;br /&gt;-Tengo veintiún años, ¡puedo dejar pasar a todos los hombres que me vengan en gana! Ninguno ha demostrado ser lo suficientemente especial, además, ya sabes que por el momento no creo en el amor.&lt;br /&gt;-Dices “por el momento”, como si eso fuera a cambiar de inmediato o de un día para el otro de forma mágica. Entiendo que Orlando te lastimara tanto que ahora saltas de cama en cama, pero debes darte una estabilidad, al menos económica.&lt;br /&gt;-Sam, sólo porque has estado muy ausente en mi vida tanto como yo en la tuya, pero ahora soy muy estable. Efectivamente no he salido con ningún hombre, ni con mis amigos porque no tengo dinero, y hasta cuando te llamo apenas puedes darme un par de horas porque tienes asuntos que atender.&lt;br /&gt;-Leonard, ese eres tú. Nunca tienes tiempo para nadie que no seas tú. Por eso no sales con nadie, por eso te aseguro Orlando tuvo que ir a parar a los brazos de Edgard pues no le complacías ni en tiempo.&lt;br /&gt;-En cuestión de relaciones, sólo las personas involucradas en ellas saben qué es lo que sucedió dentro de la relación.&lt;br /&gt;-Mis prioridades han cambiado. Voy a tener un bebé, deberías alegrarte no ponerte celoso porque nuestra vida de solteros caza hombres terminó. Ya no quiero conquistar al mundo como al parecer tú sigues obstinado en hacerlo.&lt;br /&gt;-Somos muy jóvenes- Leonard se entristeció ¿en verdad Samantha estaba arruinando su vida o sólo era mucho más madura que él?, ¿y si no había nada más que el juntarse con el aparente amor de su vida para tener proyectos en común? ¡Pero si él no creía en esa clase de amor! Se negaba a creer que la vida se definía en la década de los veinte años como muchos teóricos, pensadores e incluso profesores se dignaban en profesar.&lt;br /&gt;-Soy mujer, mi tiempo es distinto al de un hombre gay.&lt;br /&gt;-Jamás te vi como una mujer de esposo, hijo, negocio, estabilidad…&lt;br /&gt;-Estancamiento ¿no?&lt;br /&gt;-¡No puedes hacerlo!, ¡no puedes dejar la escuela!&lt;br /&gt;-Leonard, está decidido, ya hice mis planes y te estimo, pero no tenía que ir a consultarte mis elecciones. Tú ni siquiera te puedes mantener o tener una relación estable, eres un gran estudiante, eso nadie te lo quita, pero ya va siendo momento de proyectar todas esas grandes ideas en algo específico, ¡se realista!&lt;br /&gt;-¡Ni siquiera he terminado la carrera!&lt;br /&gt;-Y después no habrás terminado tu primer postgrado o el segundo, y estarás como esos investigadores que tanto criticas cuando lo que ahora te interesa es la creación.&lt;br /&gt;-Creo que nuestros tipos de vida ya no son tan compatibles después de todo.&lt;br /&gt;-No creerás que las cosas seguirían igual que en el bachillerato. Como siempre dices, éramos tan jóvenes.&lt;br /&gt;-¿Pero por qué parece que ya no lo somos?&lt;br /&gt;-Lo seguimos siendo, pero de alguna forma toda esta loca sociedad nos ha hecho madurar de una forma mucho más acelerada. Leo, es momento de dejar los libros, lo sabes y lo hiciste por un tiempo, sencillamente no pudiste con eso.&lt;br /&gt;-¿Y lo sabe Susana?&lt;br /&gt;-No, y no se lo digas. Quiero que lo sepa por mí. Si tú diste el grito en el cielo, con ella corro el riesgo de que me retire su amistad.&lt;br /&gt;-No es para tanto.&lt;br /&gt;-Lo mismo digo con respecto a tu reacción. Pero ya sabes que ella no cree en el matrimonio, mucho menos en los hijos o el estar con un hombre por mucho tiempo si esto trunca tu educación. Como tú, pero algo más exacerbado.&lt;br /&gt;-Lo sé- Leonard terminó su café. ¿Cómo podía ser que dos personas que habían vivido tanto, experimentado infinidad de cosas, en especial Samantha con sus constantes viajes, ahora se veían bajo el régimen de establecerse?, ¿era el momento para que la fiesta se consumara, que el teléfono de los viernes por la noche dejara de sonar?, ¿era momento de madurar?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1586642354339921806?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1586642354339921806/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/11/la-importancia-de-un-viernes-por-la.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1586642354339921806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1586642354339921806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/11/la-importancia-de-un-viernes-por-la.html' title='La importancia de un viernes por la noche'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-5835305966115094672</id><published>2010-11-04T15:32:00.000-07:00</published><updated>2010-11-04T15:48:50.493-07:00</updated><title type='text'>Chéri, juventud sin dinero</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Lo bueno de la juventud puede remitirse fríamente a las ventajas visuales de la misma. Cuando se es joven se puede tener un buen cuerpo (al menos uno delgado), cabello radiante, gran fuerza, mucha energía, una mente perspicaz, cutis limpio y sin arrugas, pestañas muy rizadas, estómago firme, cabida para el alcohol necesario, vomitar lo más que se pueda en una noche y al día siguiente despertar cansado pero firme como una roca. La vida parece que no alcanza, la fiesta puede nunca terminar.&lt;br /&gt;El problema de la juventud, o los jóvenes en su mayoría, es que no se tiene el dinero requerido para explotar todas las capacidades que desbordan la lozanía de los veintiún años, salvo se tenga un empleo adecuado, unos padres muy solventes o te prostituyas por un tiempo, el dinero siempre escasea cuando se es joven. El conseguirse un amante rico e influyente también es una opción para ganar dinero, ya lo había dicho Ana Bolena “El amor no es nada sin poder y una posición”, pero cuando se inserta al amante inadecuado lo único que se puede obtener es la completa disposición hacia la persona, pues se condena a la juventud.&lt;br /&gt;Normalmente los amantes son viejos o algo grandes, Leonard lo sabía muy bien cuando estuvo un tiempo con el Señor D, quién le pagana no sólo para estar a su lado sino también le llenaba de infinidad de regalos. El problema de ser el amante grande es que no se pueden hacer cosas de jóvenes y ahí entra la paradoja de la vida.&lt;br /&gt;Cuando se es joven, se tiene toda la energía pero no el dinero; cuando se tiene el dinero, puede pasar que se sea demasiado grande para gastarlo en cosa de jóvenes, siempre existirán otras exquisiteces en las cuales dedicar la ganancia monetaria, pero la juventud nunca regresa y la pérdida se encuentra latente.&lt;br /&gt;Leonard había accedido a una comida en un restaurante modesto en el centro de la ciudad con el Señor D. nada que le comprometiera, nada de sexo, nada de coqueteos… pero ¿entonces por qué estaba ahí?&lt;br /&gt;Sentado en una mesa y con poca audiencia en su entorno, Leonard tomaba de su segundo vaso con limonada. Se había arreglado para exaltar todas sus virtudes visuales dentro de la juventud. Estaba leyendo “Mephisto” de Klaus Mann, la película de István Szabó le había encantado, el director húngaro era uno de sus favoritos en la historia del cine. La semana pasada terminó por prestar la película al único chico de la facultad que le atraía, pero éste sin interés no la había visto. Leonard estaba renunciando a los amores jóvenes, renunciando a que chicos de su edad se interesaran en él pues podían tener algo mejor, pero con hombres como el Señor D. ahí parecía un campo distinto. –El amor no vale nada sin poder o posición- se quedó pensando en una de sus reinas predilectas de la historia –Ana Bolena y sin cabeza- últimamente no se podía concentrar en sus lecturas, tenía tantas cosas en la cabeza que si las analizaba detalladamente se remitían a nimiedades. Ese “todo” mental que surcaba sus neuronas, era un “todo” sustentado en la nada… ergo, sencillamente lo que le preocupaba era una nadería.&lt;br /&gt;Se sentía cual tautología con patas. El chico escritor arribista, sentado leyendo una historia sobre un actor arribista. No había más. La juventud dentro del arte, sin dinero, no es nada. Los métodos que cada persona se asegura para la subsistencia son personales tanto como privados, aunque existan maravillosas asociaciones cuasi punkis para hacer proyectos colectivos, aún bajo todo ese altruismo de supuesta ruptura social, altanería juvenil y dislocación al sistema, al final todos ellos sobrevivían gracias al sistema absolutista del arte.&lt;br /&gt;-Llegué tarde- dijo el Señor D, sacando a Leonard de sus pensamientos monetarios.&lt;br /&gt;-Lo noto- cerró su libro y lo colocó al lado suyo, se puso de pié, estrechó la mano del hombre y le dio un beso en la mejilla. El Señor D. se quedó estupefacto. Leonard se volvió a sentar.&lt;br /&gt;-¿Cambiaste tu frase de “lo sé” a “lo noto”?- preguntó el hombre mientras se sentaba tranquilamente- veo que ya ordenaste.&lt;br /&gt;-Sólo un par de limonadas, nada importante.&lt;br /&gt;-Está bien- mientras el Señor D. sonreía apaciblemente un mesero se acercó para tomarles la orden y después de un breve titubeo por parte de los dos, ordenaron algo sencillo –me alegra aceptaras mi invitación a comer. Por cierto, te ves muy bien.&lt;br /&gt;-Gracias, primero por invitarme y después por el cumplido. Preferí vestir bien para que no tuvieras complicaciones en cuanto a tus comentarios sobre mis ojos, mi ropa, mi cabello y todas esas banalidades.&lt;br /&gt;-No quería ofenderte el otro día en la cena de la editorial. Lo que me recuerda ¿estás con el editor ese?&lt;br /&gt;-¿Ludwig?- Leonard se empeñó en mostrar cierta extrañeza frente al comentario, aún cuando sabía que sería de los primeros temas que saldrían a flote.&lt;br /&gt;-Ese hombre. Te habrá contado cosas horribles sobre mí.&lt;br /&gt;-Nada que no supiera de antemano.&lt;br /&gt;-¿En tan mal concepto me tienes?&lt;br /&gt;-No realmente- Leonard sonrió tranquilamente. Le estaba coqueteando con cada conducta. La facilidad dentro de él para seducir a un hombre dependía exclusivamente del interés. Si el hombre en cuestión no le gustaba o atraía, entonces la seducción era sencilla, fingir le era fácil; pero si el hombre le atraía en gran manera, entonces Leonard se quedaba callado y reía tontamente, con la verdad no podía confrontarse descaradamente –Ludwig me está ayudando con unos textos, nada importante.&lt;br /&gt;-Tu escritura es importante, no te degrades.&lt;br /&gt;-Jamás has leído algo mío así que no intentes pulirte con los comentarios.&lt;br /&gt;-Es verdad, pero alguien como tú debe escribir bien.&lt;br /&gt;-No quiero incurrir en los errores especulativos que conlleva esa oración D…- era la primera vez que tuteaba al Señor D.&lt;br /&gt;-Nunca me habías hablado por mi nombre.&lt;br /&gt;-No te emociones- Leonard volvió a sonreír.&lt;br /&gt;-No me emociono ni me ilusiono. Leonard, no te entiendo. Ya no te prostituyes y lo entiendo, ya no estoy casado, mi ofrecimiento principal sigue siendo el mismo.&lt;br /&gt;-Me sorprende que llegues con total descaro y me propongas ser tu amante por manutención…&lt;br /&gt;-No- le interrumpió tajantemente el Señor D. viva y tajantemente, no había nada insultante en dicha irrupción, sólo parecía concreto a la aclaración- no quiero que seas mi amante, quiero que seas mi pareja.&lt;br /&gt;En ese instante el mesero se acercó y le puso su comida a cada uno enfrente de ellos. Leonard estaba ligeramente impresionado. Ser el amante de alguien era una facilidad eminente. Se amante representaba un contacto físico y sexual, una relación no estable y sin compromisos, ser amante de un hombre mayor era ser joven y con dinero. Pero al referirse a él como su pareja, entonces ahí yacía el problema medular de la relación; la pareja es compromiso, y Leonard no quería tener ninguna clase de compromiso con un hombre mayor.&lt;br /&gt;-No puedo ser tu pareja, soy demasiado joven- dijo Leonard una vez que se encontraba lejos el mesero.&lt;br /&gt;-Se es joven para muchas cosas. Me gustas Leonard. Creo eres un chico muy inteligente. Te puedo dar muchas cosas y creo lo tienes presente, pero sobre todo te puedo querer y mucho.&lt;br /&gt;-No lo sé D… apenas te conozco- Leonard atacó fría pero calculadoramente su ensalada- aceptaría salir contigo, pero eso no te da ninguna clase de seguridad. Quiero salir con otros hombres.&lt;br /&gt;-¿Estás enamorado de alguien más?, ¿te gusta Ludwig?, ¿te gusta alguien más?&lt;br /&gt;-No seas tonto D… no estoy enamorado de nadie, eso es para los de corazón débil- Leonard volvió a sonreír- yo, por el momento no creo en el amor.&lt;br /&gt;-Parece que te lo repites mucho para poder creértelo.&lt;br /&gt;-Puede ser, pero lo que es verdad, es que no me he enamorado de nadie en mucho tiempo.&lt;br /&gt;-¿Y que alguien más te guste, bueno, te interese?&lt;br /&gt;-¿Qué edad tienes, doce?- Leonard fue lo más mordaz que pudo con su pregunta.&lt;br /&gt;-Soné a un muchacho de veinte preguntándole a otro si acaso puede tener esperanza alguna.&lt;br /&gt;Leonard se sentía un poco incómodo. Estaba ahí para utilizar al Señor D. quizá económicamente, tal vez sexualmente. Como en la película de “Chéri”, el joven atractivo que se acuesta con la mujer atractiva pero un poco mayor. Ella es una prostituta retirada, él es el hijo de otra prostituta. Belleza e ingenio tiene Chéri, el hombre joven; ella aunque un poco mayor también es bella, pero sobre todo, tiene dinero. Su relación funciona hasta que se enamoran, parece que la tesis de la película es que a una relación entre dos personas de edad dispar, el sexo y el dinero les va bien, pero el amor, eso sólo es un problema.&lt;br /&gt;-La verdad es que no quiero volverme a enamorar. No va conmigo, sólo me saca de mis casillas, me hace irracional, sólo pienso en la persona y mi trabajo decae. Mis piezas, mi escritura, mis lecturas, me vuelto un inútil, aunque un inútil muy feliz.&lt;br /&gt;-Parece que prefieres ser infeliz con todas tus piezas, tu escritura y lecturas antes que ser feliz por un tiempo.&lt;br /&gt;-Creo estoy más cómodo estando decepcionado con el amor.&lt;br /&gt;-La comodidad no trae felicidad.&lt;br /&gt;-Pero sí tranquilidad emocional.&lt;br /&gt;-Entiendo que no quieras y no puedas amarme justo ahora, pero si me das la oportunidad de que salgamos por un tiempo, quizá pueda cambiar tu visión sobre el asunto.&lt;br /&gt;-No soy una cortesana que puedes conquistar con tus promesas de amor inefable e indeleble.&lt;br /&gt;-¿Entonces por qué estás aquí?, presiento que estás confundido.&lt;br /&gt;La confusión siempre es fácil de percibir en un rostro joven, aún cuando la cara pertenezca a un farsante. Leonard se encontraba perdido. Sin gran talento sobre las artes, careciendo de virtud alguna para todo aquello a lo pretendía dedicarse, siendo poco atractivo (más allá de las migajas visuales que le prestaba la juventud), sintió hundirse en la simplicidad de sus pensamientos y la nulidad de sus emociones, ¿era ese hombre el único hombre posible dentro de su vida? Prefería no verlo así, el único hombre en su vida era él mismo.&lt;br /&gt;-Tienes razón, estoy confundido, por lo mismo no sé qué hago aquí- deseó poder levantarse de la silla, dejar el tenedor y unos billetes para saldar su cuenta con el restaurante, pero eso pertenecía al estilo de un Leonard que dramatiza todo en cada instancia. Debía ser un poco más maduro, aunque dicha madurez viniera de la mano con la hipocresía, el cansancio y la diplomacia. Métodos alternativos de miles de artistas arribistas que se adjuntan al sistema para poder sobrevivir.&lt;br /&gt;En ese momento encestó dentro de su propio entendimiento la manera en que triunfaban muchos artistas jóvenes y sin dinero; artistas que se conseguían como “amante viejo” a un tutor, profesor, contacto que les apadrinara, y el término “amante viejo” no incurría en la correspondencia sexual, sino dentro de la misma analogía que se puede practicar al caso de Cherí y mujer/amante/ricachona. Todos estaban destinados a la vendimia por placer o sin él, la cuestión indicaba que la juventud por sí sola no obtenía nada –Depende del talento natural- pensó – y yo no tengo ningún talento específico más allá de actuar todo el tiempo, y ni lo hago bien. Una lástima, qué pena, ¡qué frustración!- Leonard en su exterior seguía comiendo sin mayor alteración corporal que la mano subiendo y bajando, la cadencia de la alimentación, el tenedor a su boca, la lechuga en el tenedor, el plato que contenía la lechuga; frente a él, se encontraba el Señor D. y con él la afirmación de que podía engañar a un hombre, dos, tres o los que fueran necesarios, pero si el único hombre en su vida era él mismo, entonces, ¿podía engañar al único hombre que importaba?, ¿se podía engañar a sí mismo?&lt;br /&gt;-En vacaciones podríamos salir de viaje-dijo el Señor D. e irrumpió en los pensamientos de Leonard –puedes arreglártelas con tus padres, por lo que veo siempre lo haces, ¿qué les dijiste para irte esa noche con Ludwig?&lt;br /&gt;-No tiene la menor importancia lo que les diga o no a mis padres, ¿o será que intentarás chantajearme con decirles algo?&lt;br /&gt;-Eso es para neonatos, además, si les dijera de lo tuyo con el mundo, porque seguro no saben que te prostituías y acostabas con infinidad de hombres… bueno, si les digo lo que sé de ti, entonces seguro te restringirán todo, no podríamos salir y no te tendría para mí.&lt;br /&gt;-El amor en cuestión es una cosa meramente egocéntrica. Me quieres a mí para ti, no es que requieras de mi compañía o desees mi bienestar. No tienes ni una fibra de altruismo, sólo quieres vivir tu reciente aceptación frente a la homosexualidad.&lt;br /&gt;-¿Y tu prostitución?, ¡¿qué me dices de eso?! No creo que seas diferente, seguro te acostaste con Ludwig.&lt;br /&gt;-Eso es irrelevante. De todas formas, yo no voy pregonando por el mundo que amo a la gente. Soy realista.&lt;br /&gt;-Tienes veinte años.&lt;br /&gt;-Veintiún años- Leonard sonrió cínicamente.&lt;br /&gt;-¿Qué me dices del viaje? Siempre decías que te gustaría escapar. Tengo bastante dinero después del divorcio. Fija un destino, ¿París, Barcelona, Venecia?&lt;br /&gt;-Escuché que Venecia se está hundiendo- volvió a sonreír.&lt;br /&gt;-Podría ser tu salvavidas.&lt;br /&gt;¿Podría ser? La tentativa estaba ahí, huir en las odiosas e insoportables vacaciones invernales al lado de la familia, ir a otro continente por primera vez, cual protagonista de “An Education”, querer a un hombre mayor, facilitarle las cosas… facilitarse las cosas.&lt;br /&gt;-No lo creo, puede ser que Venecia se esté hundiendo, pero yo no.&lt;br /&gt;Terminaron de comer y al salir del restaurante el Señor D. ofreció llevarle a casa.&lt;br /&gt;-No gracias, tengo que ver a un amigo.&lt;br /&gt;-¿Quién es? Si se puede saber.&lt;br /&gt;-Se puede. Es mi ex novio Orlando, le estoy ayudando con su cortometraje, hoy vamos a ver las tomar preliminares y afinar su guión técnico, nada especial, lo difícil para mí será escoger a los actores- Leonard no sabía la razón de la última oración. Quizá le molestaba un poco saber quién le interpretaría en la ficción. Seguro sería un tipo atractivo y bien parecido, o quizá alguien horrible y detestable. Con Orlando no se podía ser intermedio, más bien se remitía a ser dicotómico.&lt;br /&gt;-¿Te puedo llamar?&lt;br /&gt;-No durante éste mes. Tengo fin de semestre y me gustaría estar concentrado en mis trabajos.&lt;br /&gt;-Me parece bien, no tienes que descuidar tus estudios.&lt;br /&gt;Ansioso de que no fuera otro error, Leonard le dio su nuevo número telefónico. Se despidió del Señor D. y emprendió su camino hacia el departamento de Orlando que se encontraba muy cercano a la universidad pero muy lejano del centro de la ciudad. Por primera vez en esa ciudad caminó por casi tres&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt; horas hasta llegar a su destino. Tenía tanto en qué pensar y el caminar era algo que le había ensañado su escritora favorita, Virginia Woolf, para aclarar las ideas. “¡Y tendrás que gritarlas!”, le habría dicho ella, “Perderte en tus murmullos y sólo fijarte en que un pie esté delante del otro”. Sin importarle que la gente le viera mal, Leonard caminó murmurando por todo ese tiempo hasta llegar con Orlando. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-5835305966115094672?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/5835305966115094672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/11/cheri-juventud-sin-dinero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5835305966115094672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5835305966115094672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/11/cheri-juventud-sin-dinero.html' title='Chéri, juventud sin dinero'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-668784158918956896</id><published>2010-10-27T22:33:00.000-07:00</published><updated>2010-10-27T22:35:18.311-07:00</updated><title type='text'>Partir...</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Algunas personas para desaparecer de un departamento ajeno dicen: "Hazme un té bastardo" y luego salen corriendo, otras, como lo es el caso de Leonard, sólo dicen "Tengo un desayuno". Acto seguido se recogía el cabello en una coleta y salía por la puerta.&lt;br /&gt;Finalmente había pasado. Se acostó con Ludwig después de un tranquilo coqueteo, sin embargo eso no ponía en perspectiva nada dentro de la aparente relación, pues de cierto modo, la relación no existía.  Es más, sólo se refería a un desliz, sobre todo por parte de Leonard quien no quería al editor, sin embargo como en el pasado, el sexo y el amor no tienen porque servirse dentro de un mismo plato. Sobre todo porque apenas se conocían y era demasiado prematuro hablar de amor.&lt;br /&gt;Todo surgió porque Ludwig le llamó al teléfono celular para invitarlo a una cena. El problema se refería a que Leonard seguía encerrado y se negaba a salir de su autoexilio.&lt;br /&gt;-Lo amarás- dijo Ludwig por teléfono.&lt;br /&gt;-Estoy muy ocupado.&lt;br /&gt;-Has tenido el celular apagado por unos días, no es la primera vez que te llamo- se hizo un silencio bastante incómodo- mira, irán los editores de una revista y quiero los conozcas, ya les hablé de tu trabajo.&lt;br /&gt;-¿Cuál trabajo? Sólo tienes un ensayo mío.&lt;br /&gt;-Es bueno, pero desgraciadamente no les hablé de ese trabajo, sino de las ficciones sobre tu vida.&lt;br /&gt;-Esas no valen la pena.&lt;br /&gt;-Me gustaría tenerte pasado mañana en la cena, es casual, no te preocupes, se tú mismo.&lt;br /&gt;-No tengo dinero y llevo fácil una semana sin bañarme.&lt;br /&gt;-Lo segundo se soluciona con un buen baño, lo primero no te preocupes, yo te pago el viaje y te puedes quedar en mi casa.&lt;br /&gt;“¿Dónde he escuchado eso antes?” fue lo único que pudo pensar en su momento Leonard. De cualquier modo no tenía solución la pieza, ya estaba terminada.&lt;br /&gt;-Bien, ¿en dónde te veo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estando en la cena, fiesta, un coctel, trago o lo que fuera (como alguna vez dijo Carrie Bradshaw) Leonard se sentía terriblemente incómodo. Ahuyentando su misantropía intentó hablar con un par de individuos bien vestidos bastante elegantes pero poco inteligentes. Uno de ellos era extremadamente atractivo, pero él ya no se hacía ilusiones, ciertamente desde hacía unas semanas atrás se creía sobradamente feo, quizá sus problemas de baja autoestima provenientes del colegio le estaban afectando. No pudo más que reír ante la fría tentativa. Él volviendo al colegio de la escuela secundaria, el pobre niño nerd regordete ofendido por cualquier comentario. Después la amarga experiencia de distintos rechazos amorosos, ahora, la ya nada novedosa experiencia de sentirse poco atractivo. Ahí de pie, ese momento donde no vestía nada hermoso o que le hiciera lucir interesante, con su cabello agarrado, portando un nuevo peinado que él mismo tituló “La matrona rusa”. Estaba algo cansado. No solía pasar tanto tiempo rememorando, eso sólo le traía malas reacciones, sólo que antes, en los primeros semestres, él era distinto por cada poro, pesaba un poco más, vestía muy mal, pensaba de forma distinta, era poco letrado y lo único bueno que tenía eran sus ganas de aprender… ahora, sus ganas de olvidar.&lt;br /&gt;-¿Y qué piensas sobre eso Leonard?- preguntó uno de los hombres elegantes con los que se encontraba Leonard de pie a un costado del salón de eventos.&lt;br /&gt;-¿Perdón?- no podía creer le estuviera pasando eso. Perderse en plena conversación sólo por estar prestando más atención a sus monólogos interiores.&lt;br /&gt;-Sobre los documentales ¿qué opinas de los nuevos temas? Creo que son bastante cotidianos. Dentro de esa aparente monotonía lo único que logran es el desinterés y no la empatía. ¿Qué piensas tú?&lt;br /&gt;-¿Honestamente?- Leonard guardó silencio por un momento- bueno, soy muy malo comentando documentales y cortometrajes. Me parece es muy fácil criticar un documental o una producción sin antes efectuar alguna en la técnica. Suele ser que la teoría es más fácil que la práctica.&lt;br /&gt;-El chico cree que eres un criticón- dijo otro de los hombres ahí presentes.&lt;br /&gt;-No, claro que no- Leonard llevó la mano derecha a su pecho y movió la cabeza en signo de negación- creo, sí… creo que la cotidianidad puede ser obsoleta si se lleva a un grado hiperrealista dentro del documental, a tal grado que sólo importa a los allegados al tema, sea la misma persona retratada en el documental, familiares, amigos o el mismo realizador, que muchas ocasiones es cualquiera de lo anterior. Por lo mismo pierden objetividad y creen que el tema de su documental es importante. Al final sólo las personas dentro de nuestra propia cotidianidad sabemos el grado de importancia que tienen las cosas, pero eso no significa que todas tengamos el talento para comunicar esa importancia e interés.&lt;br /&gt;-Pero todo es cotidiano, todo es común de alguna forma. Sólo temas aparentemente exóticos son netamente desconocidos, y eso sólo bajo la visión de un esnob- dijo el hombre elegante.&lt;br /&gt;-Claro… pero ¿y qué pasa con aquello que realmente nos es desconocido o puesto con una nueva visión? Todo documental es una visión subjetiva del acontecimiento vista desde la lente del documentalista y su equipo de producción. La vida es tan basta como el saber… y las vivencias, y todo. Es inagotable.&lt;br /&gt;-Mucha fiereza para estar en la era postmoderna- concluyó el hombre elegante antes de echar una risotada.&lt;br /&gt;Leonard prefirió separarse del grupo e ir a la mesa de los bocadillos. Odiaba rondar dicha mesa, le hacía parecer un necesitado o interesado, pero en ese momento estaba necesitado e interesado de la separación de cierto grupo social.    &lt;br /&gt;-Suis pathétique- susurró para sí mismo.&lt;br /&gt;-Pour rien- contestó un hombre a sus espaldas. Siempre a sus espaldas los hombres que intentaba olvidar aparecían de la nada. Era el Señor D, aquel con el cual se había acostado infinidad de ocasiones. El Señor D era un doctor ligeramente acaudalado que había tomado a Leonard como prostituto predilecto, pero la relación terminó cuando Leonard se internó y el Señor D empezó a divorciarse, por lo tanto requería espacio.&lt;br /&gt;-Hola…- Leonard se quedó callado, no esperaba ver a ese hombre dentro de la reunión.&lt;br /&gt;-Casi no te reconocí cuando te vi desde el otro lado del salón, pero entonces parpadeaste y supe que eran tus ojos. Tus tristes pero hermosos ojos.&lt;br /&gt;-Mientes con todas las palabras que salen de tu boca. No has perdido el toque adulador.&lt;br /&gt;-No es del todo un halago, he dicho que son tristes más no por ello dejan de ser hermosos, es más, creo el que seas una persona tan triste te hace hermoso dentro de lo que cabe, porque debo decirte que no te ves muy bien.&lt;br /&gt;-Gracias… creo o quiero creer.&lt;br /&gt;-No me agradezcas nada, no fue muy cortés de mi parte lo que te acabo de decir. ¿Qué ha sido de ti? Cambiaste de número teléfono ¿verdad? No te pude contactar.&lt;br /&gt;-Lo cambié, ya no me prostituyo. Estoy intentando terminar mi carrera…&lt;br /&gt;-Me divorcie. Hace más de un mes que estoy libre. La mayoría de la gente aquí presente sabe que soy gay, después de todo eso ayudó en el juicio.&lt;br /&gt;-Me alegro tanto por ti…&lt;br /&gt;-Leonard. Está bien que te des a desear, supongo que tanta literatura francesa se te ha metido en la cabeza, pero quiero que entiendas soy un hombre libre con todas las palabras que salen de mi boca. Me gustaría volver a salir contigo sin escondernos, sin evadirnos, sin pagarte- El Señor D terminó de hablar con tono calmo. Siempre había sido esa su forma de proceder en persona, pero Leonard estaba seguro que si esa conversación se hubiera dado por teléfono, entonces, el hombre habría gritado con gran enfado.&lt;br /&gt;-No estoy buscando una relación. No quiero problemas, no quiero compromisos.&lt;br /&gt;-¿Te era mejor el dinero?- preguntó tranquilamente el Señor D&lt;br /&gt;-Me caía mejor el dinero- dijo Leonard en tono desafiante.&lt;br /&gt;-Leonard- dijo Ludwig metiéndose en la conversación- veo que ya conoces a uno de nuestros lectores más acérrimos de la editorial, él es el Señor…&lt;br /&gt;-Ya nos conocemos- le interrumpió el Señor D.&lt;br /&gt;-¿De dónde se conocen? Si se puede saber.&lt;br /&gt;-¿Por qué no se lo dices tú Leonard?&lt;br /&gt;Leonard entornó los ojos. No caería en el estúpido remordimiento de la escena del cliché. Nada de sospechas, nada de arrepentimientos, no sería poca cosa, estaría feo pero no inseguro, no con su peinado de matrona rusa.&lt;br /&gt;-Trabajé para él por un tiempo, le ayudé con los documentos de su divorcio.&lt;br /&gt;-¿Qué?- Ludwig no tuvo más que una cara de extrañeza ante tal respuesta.&lt;br /&gt;-Sí, tenía un desastre en su estudio, le ayudé a clasificar sus documentos del divorcio, de pacientes, de contratos, cosas así, es que soy muy ordenado.&lt;br /&gt;- Me ayudó a hacer limpieza, tanto que me encontré con lo que realmente necesitaba. Le debo mucho es este muchachillo.&lt;br /&gt;-Me alegra. Acaban de decirme los documentalistas que los insultaste de una forma desmedida pero honesta. No sé realmente si les agradaste- dijo Ludwig- pero bueno, es momento de marcharnos. Tengo que regresarlo a casa a tiempo porque sino sus padres se molestarán.&lt;br /&gt;-Claro- sonrió el Señor D.&lt;br /&gt;-Adiós- Leonard estaba algo molesto con eso de “regresar a casa”. Ni siquiera había conocido a los editores por los cuales estaba ahí. Igual siguió a Ludwig quien le llevó a su departamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No quiero que te involucres con ese hombre- decía Ludwig mientras conducía.&lt;br /&gt;-¿Por qué? Siempre ha sido muy amable conmigo.&lt;br /&gt;-Por eso. Apenas se divorció y se rumorea contrataba chicos para acostarse con ellos.&lt;br /&gt;-¿Chicos como yo?- preguntó Leonard irónicamente.&lt;br /&gt;-Sí, chicos de tu edad pero dedicados a la prostitución. No sé qué es lo que pasa por la cabeza de esos tipos, mira que acostarse con alguien por dinero, con alguien tan despreciable como lo es ese hombre. Es un gran doctor, pero se divorció precisamente de su esposa porque era un gay de clóset.&lt;br /&gt;-¿Qué esperabas? No creo la vida le fuera fácil en su época de juventud. Nuestro país es muy conservador en esos aspectos.&lt;br /&gt;-Mira que yo tengo quince años menos que él y todo mundo sabe que soy gay- un silencio abrumador inundó al vehículo en movimiento.&lt;br /&gt;-Yo no lo sabía- rompió el silencio Leonard después de un lapso prolongado- y mira que no tienes quince años menos… tendrás veinticinco.&lt;br /&gt;-Como sea, no quiero que lo vuelvas a ver.&lt;br /&gt;-No tienes potestad sobre mí. Sólo yo puedo decidir a quién veo.&lt;br /&gt;-Te ayudo a editar tu libro, pero no lo vuelvas a ver.&lt;br /&gt;-Coerción o soborno, eres igual que ese hombre.&lt;br /&gt;Ludwig paró el coche de un golpe. Se quitó el cinturón de seguridad y volteó a ver fijamente a Leonard.&lt;br /&gt;-Mira chico, no quiero que te involucres con él, hazme caso- regresó el enorme silencio al vehículo, pero ahora el editor tomaba la mano del bobo escritor- se ve que eres un buen chico, estudioso e inteligente.&lt;br /&gt;-Está bien. Gracias por el consejo- al decir esto Leonard soltó suavemente la mano de su acompañante. En todo el camino al departamento estuvieron en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El departamento de Ludwig no era como él se lo imaginaba. Esperaba algo pequeño pero de buen gusto. Al contrario, era grande pero con una nulidad en cuanto “al gusto”. Estaba prácticamente vacío, de amplias paredes blancas, cortinas blancas, un sofá, una televisor, una cama grande igualmente blanca, una bonita vista a una fea ciudad. Era mejor de lo que había esperado.&lt;br /&gt;-Deja tus cosas donde gustes.&lt;br /&gt;-No pude hablar con los editores- justo en el departamento y con la charla del automóvil, Leonard se sentía un joven estúpido, quizá bastante ingenuo. Era evidente que Ludwig estaba intentando tirárselo desde el primer momento en el que le preguntó si podía tomarle una fotografía, y ahora sentado en el sofá de aquel hombre, no había duda de ello ¿editores? ¡Qué editores sino una farsa!&lt;br /&gt;-No asistieron. La verdad es que era una fiesta menor.&lt;br /&gt;-¿Eso era una fiesta?- dijo Leonard con mucho sarcasmo.&lt;br /&gt;-No- Ludwig llegó a espaldas del sofá y se sentó sigilosamente al lado de Leonard- era un pretexto para traerte aquí.&lt;br /&gt;-Lud, mira, sí que eres atractivo y todo un profesional, un gran partido, inteligente, algo adinerado, pero no quiero una relación justo ahora…&lt;br /&gt;-No te traje para tener específicamente una relación.&lt;br /&gt;Leonard se sintió como en una absurda novela romántica escrita por esas torpes mujeres que quieren simular a Jane Austen, pero que en urgencia de sus calenturas corporales, olvidaban la elegancia del relato. Sólo que eso no era un relato, sino que lo estaba viviendo. Un prometedor editor. Nadie, desde el insufrible doctor, se había interesando en él.&lt;br /&gt;Se besó con el editor y al final tuvieron sexo en su departamento mínimal. A la mañana siguiente tomó un baño de forma presurosa y dijo “Lo siento, debo irme, tengo un desayuno”. El problema fue que el editor no le creyó ni por un instante y no lo dejó partir…  &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-668784158918956896?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/668784158918956896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/partir.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/668784158918956896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/668784158918956896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/partir.html' title='Partir...'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-2143795211898959751</id><published>2010-10-17T21:45:00.000-07:00</published><updated>2010-10-17T21:57:12.566-07:00</updated><title type='text'>Ese niño Gerber: cuestiones de nacimiento y crecimiento</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;-Claro- dijo Leonad- ¡claro que sí!, es obvio que preferiría mil veces ser una especie de Kristof Kieslowski antes que James Cameron, ¿por qué la pregunta Sue?- Leonard hablaba con su amiga Susana por su teléfono celular. La última semana se la había pasado encerrado en su habitación, producto de una pieza que se negaba a ser gestada.&lt;br /&gt;-Quería invitarte al reestreno de “Avatar”- dijo su amiga del otro lado del auricular, y específicamente, al otro lado de la ciudad.&lt;br /&gt;-Bromeas ¿verdad?- bufó Leonard por el teléfono. Lo único que tenía activo era ese celular. Ya había arrancado el teléfono de la línea de su casa cual Sartre pero sin el ingenio del teórico existencialista; también cerró su puerta con seguro por la parte de adentro; cerró sus cuentas tanto de chats sociales así como sexuales. No deseaba saber nada del mundo hasta que la pieza estuviera terminada.&lt;br /&gt;-Claro que bromeo. Te conseguí la primera película de Kieslowski.&lt;br /&gt;-¡¿BLIZNA?!&lt;br /&gt;-Esa misma, “La cicatriz”, ¿Qué te parece una charla de café?&lt;br /&gt;-No puedo… ¿es un chantaje verdad?...&lt;br /&gt;-Bueno, en parte. Carlota me habló y me dijo que tienes una semana metido en tu habitación, como la canción de Mecano sólo que tú intentas producir algo aparentemente grandioso.&lt;br /&gt;-Es mala, la obra va mal… llevo dos días sin bañarme. Antes de juzgarme considera que es poco tiempo.&lt;br /&gt;-Tu habitación luce como en reconstrucción.&lt;br /&gt;-Mi hermana no debería hablar contigo tan seguido. En fin. Sue, aunque amo a Kieslowski no puedo ir justo ahora, ¿te parece la próxima semana?&lt;br /&gt;-Está duro si no quieres salir por una película de tu director favorito, eso y una de tus amigas más antiguas.&lt;br /&gt;-Sue, no hagas eso, tú estás sobre todos esos chantajes emocionales.&lt;br /&gt;-Como dirías tú: lo sé. Sale pues, nos vemos la semana entrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard no sentía más que  pena al dejar a su amiga y director de cine favorito para continuar una pieza destinada al fracaso, pero no podía parar, Shirley le entonaba por las bocinas de su computador la canción “Happy Home” y Garbage inundaba su habitación.&lt;br /&gt;-La basura- pensó- la basura inunda mi habitación- tomó la brocha y volvió a lo suyo. Era la tercera capa que le daba al muro y ya alucinaba el color blanco, le pareció risible que el blanco significara la igualdad, cuando por falta de la misma estaba ahí sometido ante sus propios demonios- Berger tiene toda la culpa. Él y su inaudita forma de producción, para que después me venga a echar esa mirada de “tú eres trivial” y confirmarlo con el diálogo “pero si eres un citadino nada más”, ¡claro!, con esa mirada y ese diálogo lo único que concreto es que para él soy un citadino bastante trivial. Sólo faltó decirme “a ti que todo te fue dado”. ¡Desgraciado!&lt;br /&gt;Evidentemente Leonard estaba teniendo una mala semana provocada por una histeria personal vinculada al chico que él creía extremadamente talentoso –Ese Berger… ese niño Gerber- mascullaba- pero ya le enseñaré a todos los que me toman por un citadino banal y esnob prepotente. Ya les mostraré que puedo producir obra tan buena como ellos y que no sólo soy un bobo escritor- la culpa no la tenía más que Leonard, quién teniendo el ego bastante hinchado fue desinflado por un par de frases por parte de alguien a quien admiraba. De la noche a la mañana Berger se había erguido como el estudiante perfecto: actor, teórico, fotógrafo, bailarín y posiblemente cantante. El problema fue cuando le dijo a Leonard: No podrás ver lo que yo porque tendrías que volver a nacer. No sé como lo veas tú desde tu mirada de chico citadino.&lt;br /&gt;-¡Decirme que más me valiera volver a nacer!- medio gritoneó en su habitación el bobo escritor- ¡Pero ni en la cátedra eclesiástica me han insultado tanto! Me niego a creer que es necesario volver a nacer para tener conciencia sobre aquello que me ha sido vetado por el simple hecho de no nacer en un contexto específico- para Leonard era difícil comprender que por más estudio que tuviera jamás alcanzaría los niveles de comprensión de otros de sus compañeros cuyas experiencias en la infancia le habían brindado. Él que sólo se la había pasado en su habitación leyendo por tanto tiempo, ahora le decían que de nada le servía- ya lo verá, presenciará algo natural e innato, y no sintético como me dio a entender- aventó la brocha sobre su cama y manchó las sábanas- ¿pero será posible?, ¿jamás entenderé nada de lo que él ha vivido?, él tan pleno que es ¿será que logra todo lo que se propone por las oportunidades y restricciones que tuvo en los primeros quince años de su vida?, ¡quince años!, creo que a esa edad lo único que yo hacía era leer el cuarto tomo de Harry Potter y ver algunas películas de fantasía, ni llegué al grado de otros escritores prodigio para leer a Poe, Kafka o Lovecraft. Y él… ¡y él! no tuvo más que cultivar el físico y la habilidad física porque vivía alejado de la ciudad, y ahora que vive en ella la explota al máximo, mientras yo estoy, y estaré, en el intersticio. Aquí en mi ciudad de provincia no logro más que encerrarme a producir. No tengo acceso a programas o eventos culturales, a becas, talleres, al teatro, al cine, no existe nada más que lo netamente comercial, ¡ni un buen puesto de piratería sobre cine de arte tenemos!, pero claro que él aprovecha vivir en la ciudad donde se encuentra la universidad, ahí todo marcha sobre ruedas ¡no lo sabré yo que viví dos años ahí!- se quedó por un momento mirando al vacío para después explotar en cólera- ¡pero ni lo aproveché! Sólo me metí en  un par de juntillas sociales a beber cocteles y probar canapés… Lo que daría por regresar a la ciudad, lo que daría por estar en el apabullante ritmo de la ciudad y su siseo imparable durante la noche. La vida nocturna y las escuelas vespertinas. La ciudad, la universidad, la gente corriendo por las aceras para ir por el desayuno o cultivarse en su curso matutino; mojándose las ganas de aprender más. Amaba esa ciudad y ahora me sofoco en la absurda monotonía de la extra provincia. No estoy teniendo ningún avance, voy en retroceso mientras los demás, el mundo mismo, siguen girando sobre su eje. Repite la vuelta una y otra vez, reiterando y rectificando el ritmo. No soy más que un trauma malinterpretado por la sociedad. Tendría que estar produciendo obra seria, textos serios, ser más serio. ¡Carajo!- volteó hacia donde se encontraba la brocha chorreante. Seguramente le costaría mucho trabajo sacar la mancha, es más, se resignaba a que nunca saldría- ¡carajo!&lt;br /&gt;De fondo Shirley Manson cantaba “Androgyny” y eso a Leonard le parecía bastante irónico. Ella decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;When everything is going wrong &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;And you can't see the point of going on &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Nothing in life is set in stone&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;There's nothing that can't be turned around&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí claro- rió Leonard lo más alto posible- como digas mujer. Yo sin una buena pieza, sin experiencia, sin oportunidad de cultivarme y sin novio, no sólo quedaré solterón sino también seré un ignorante.&lt;br /&gt;¿Por qué le frustraba tanto los avances de un chico como Berger?, ¿por qué él niño Gerber había logrado tanto en tan poco mientras él apenas podía mantenerse en dos piernas? Gatear, caminar, correr o volar, en el arte uno nunca sabe realmente en qué estado se encuentra, siempre existe una terrible subjetividad en la evaluación de las piezas y los proyectos, así como una devastadora autocrítica por parte de quién efectúa la obra. Leonard quería volar en muchos aspectos aún cuando las piernas no le reaccionaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Shirley empezó a cantar el coro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boys &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Boys in the girl's room &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Girls &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Girls in the men's room &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;You free your mind in your androgyny &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Boys &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Boys in the parlor &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Girls &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;They're getting harder &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;I'll free your mind in your androgyny&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la par Leonard retomaba su brocha y daba una cuarta capa de pintura a la pared –El blanco será blanco o no será- fue lo último que pronunció en voz alta ese día. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-2143795211898959751?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/2143795211898959751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/ese-nino-gerber-cuestiones-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2143795211898959751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2143795211898959751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/ese-nino-gerber-cuestiones-de.html' title='Ese niño Gerber: cuestiones de nacimiento y crecimiento'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-4152600644975791109</id><published>2010-10-11T21:42:00.000-07:00</published><updated>2010-10-11T21:44:15.350-07:00</updated><title type='text'>Lo añejo del suicidio</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;El suicidio, le dio a entender el filósofo Slavoj Zizek a Leonard, debe ser permitido sólo si es propiamente metafísico – Aunque al final creo el suicidio metafísico es imposible –pensó Leonard- Zizek es un utopista, por lo mismo muy idealista, creo que con eso sólo dice expresamente que no es permitido matarse por bobadas, nada de sentiste triste o tener un mal día, nada anímico, nada orgánico. Ser metafísico es razonar, y una persona así no se suicida con facilidad; ni el mismo Zizek lo haría, aún cuando encontrara la razón puntual y metafísica para hacerlo- sorbió un poco de su té de hierbabuena, ya no tenía permitido tomar tanto café; su doctor le dijo que dentro de poco tiempo desarrollaría una catastrófica gastritis, así que mejor se cuidara un poco más- el suicidio por el café –sonrió lúcidamente- Mishima se mató por cuestión de idealismo, la falla frente al debate es la muerte. Como bien nos dio a entender Teresa Margolles, el suicidio es la nota final de lo irreversible, después de ello ¿Qué se puede hacer? No hay nada, y para finalizar la acción el suicida deja una nota dedicada a un par de personas específicas- dejó la taza de té sobre la mesita del café. Se encontraba en un establecimiento sumamente caro para sus ingresos, pero aquel lugar le gustaba, daban el mejor té natural dentro de la ciudad y él tenía la tarde libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acababa de ver a Orlando por asunto de su guión. Le hizo un par de correcciones nada sustanciales que muy bien podía tomar o ignorar. Orlando se había mostrado tranquilo pero algo distante, al parecer aún no le perdonaba el haberle dejado en la exposición para después irse con un extraño. Le reclamó en su momento.&lt;br /&gt;-¿Y con quién te fuiste?&lt;br /&gt;-Con un conocido, nadie especial.&lt;br /&gt;-¿Quién es?, ¿cómo se llama?&lt;br /&gt;-Se llama Sid, le conozco de una de las tantas exposiciones.&lt;br /&gt;-No es tu tipo, no se nota que sea muy letrado- dijo Orlando alzando ligeramente una ceja.&lt;br /&gt;-Jamás dije que fuera mi tipo… aunque sería prudente definieras el término “tu tipo”, y dentro de qué términos alguien puede ser “mí tipo”, ¿mi tipo de amistad, coqueteo, romance? - la voz de Leonard era cálida dentro de la cortesía mutua, pero por lo mismo se tornaba demasiado distante e impersonal. Como quién dice “salud” a la persona que estornuda, o “gracias” cuando le ceden el paso. Leonard era propio y encantador, cosa que Orlando sabía identificar muy bien, pocas personas se resistían al poder de su sonrisa así como a su tono de voz edulcorado pero certero al momento de querer conseguir lo que deseaba.&lt;br /&gt;-Tu tipo de persona, cualquier tipo que frecuentes y ya.&lt;br /&gt;-Por supuesto- en ese momento Leonard tenía el guión de Orlando entre manos y no pudo más que desviar la mirada al escrito para revisar una vez más las correcciones que había hecho.&lt;br /&gt;-Es en serio Leo, no me ignores. No es tu tipo de persona, se le ve que es un chico reventado y muy liberal, tú eres… más recatado.&lt;br /&gt;-¿Recatado como alguien snob o como una monja sin piedad?- sonrió Leonard al alzar la vista del guión –deja ya de una vez por todas de decir que no es mi tipo de persona, yo sé muy bien con quién me relaciono. Sid es sólo un chico que me acompañó a la terminal de autobuses.&lt;br /&gt;-Pudiste habérmelo pedido a mí- Orlando no usaba un tono de reproche, más bien de desilusión, como aquel que se ha dado cuenta es prescindible en la vida de aquel a quién estima.&lt;br /&gt;- Te vi muy ansioso en la exposición, creí querías escuchar a la banda- Leonard había regresado al escrito y hablaba sin despegar la mirada a las hojas.&lt;br /&gt;-¿Qué tanto revisas?, ¡mírame por favor!- Orlando estaba ligeramente exasperado, y cuando Leonard le vio a la cara no pudo más que sentir un poco de gracia ante la aparente alteración de su compañero de mesa. Le recordó a Berger, aquel chico de la facultad que deseaba estudiar actuación; sólo lo había visto en un par de cortometrajes, pero era usual en él terminar llorando en alguna escena. El procedimiento siempre era el mismo: La toma era muy cercana a la cara de Berger, quién se ponía muy rojo y empezaba como a hincharse para que después le brotaran las lágrimas. Sin ese procedimiento meticuloso parecía que las gotas del aparente sufrimiento no surgían. En muchas ocasiones, después de ver su actuación, Leonard se preguntaba en qué pensaba Berger cuando lloraba frente a la cámara, ¿era que pensaba en algo o sólo por el efecto de enrojecerse e hincharse salían las lágrimas? Inclasificable, al menos Leonard sabía para sí mismo que no era bueno actuando, ya que para él la actuación dependía exclusivamente de la atracción del sentimiento primario. Si quería representar la felicidad, entonces debía pensar en cosas felices; si deseaba llorar, entonces se concretaba a recordar cosas tristes, depresivas e incluso terriblemente traumáticas. Por ello la actuación no se le daba, era una eterna rememoración de lo que había sido su vida hasta el momento. Pero en el caso de Berger, un chico tan alegre y encantador, ¿qué le incitaría al llanto? Pero sobre todo, frente a él, Orlando, ese chico con una facilidad para la actuación social, ¿en qué estaría pensando justo en ese momento para representar el papel del ex amante ofendido?, ¿estaba haciendo una representación dramática, o sólo una presentación innata y libre de sus sentimientos?&lt;br /&gt;-Que llore si lo que quiere es llorar- pensó Leonard mientras volvía sus ojos hacia el guión y continuó hablando:&lt;br /&gt;-Creo que no podemos decir que es una adaptación de “Las amistades peligrosas”, bien podríamos utilizar eso para atraer al público, pero sondee a nuestro público más letrado y puedo decirte que Laclos no es de sus autores más conocidos.&lt;br /&gt;-Como si Virginia Woolf lo fuera- bufó Orlando.&lt;br /&gt;-Claro que lo es. Yo la puse de moda en la facultad- sonrió Leonard aún leyendo el guión.&lt;br /&gt;-Está bien. Mándame el guión con tus correcciones y nos vemos en la semana. Tengo clase dentro de una hora.&lt;br /&gt;-Pensé que tenías la tarde libre- suspiró Leonard sin dirigirle la mirada- es una pena, creí la pasaríamos juntos- sólo lo estaba tentando. Justo en ese momento que no sentía ni la menor estima por su ex novio, únicamente un ligero agradecimiento por ayudarle a encontrarse consigo mismo. Leonard gustaba de ver las reacciones de aquel muchacho que no sabía ni siquiera qué sentir.&lt;br /&gt;-Lo mismo creía yo, pero estás muy ocupado con el guión.&lt;br /&gt;-Está bien. No pagues, yo lo haré por los dos. Nos vemos luego- seguía ignorando a Orlando, así lo prefería, así lo deseaba, y aunque no tenía dinero, sabía sonaría petulante decirle que la cuenta iba por su parte, que sólo era un gasto fácil de consumar y nada más.&lt;br /&gt;-Adiós- se despidió de modo cortante Orlando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces Leonard llevaba un tiempo sólo en aquel café con su libro de Wittgenstein sobre la mesa y su ensayo de Diane Arbus. Apenas la instructora le había regresado su escrito con un par de correcciones, nada garrafal, al parecer se estaba puliendo.&lt;br /&gt;-Mi tocayo- apuntó un hombre algo alto y bastante elegante a su lado, casi detrás de él. Leonard no pudo más que voltear y alzar la cabeza. Era Ludwig.&lt;br /&gt;-Ah…- divagó, los hombres intelectuales, o los de “su tipo”, como diría Orlando, le ponían algo nervioso –Lud… hola, ¿cómo estás? Ya no te pude ver ese día en la exposición- le sorprendió con cuánta impropiedad le hablaba a un extraño con el cual apenas había caminado un par de cuadras en la oscuridad, y al que además le había negado un par de fotografías.&lt;br /&gt;-Bien- contestó Ludwig al rodear la pequeña mesa- ¿me puedo sentar?&lt;br /&gt;-Adelante, claro…&lt;br /&gt;-Gracias. Sólo vengo por un café expreso para llevar. Tuve una semana horrible y cansada en la editorial. Necesito un café para terminar la revisión de un escrito. Sólo te acompaño en lo que me lo dan, ya lo encargué.&lt;br /&gt;-Debe ser devastador tu trabajo- fue lo único que pudo concretar Leonard cual colegiala absurda.&lt;br /&gt;-Un poco- Ludwig desvió su mirada hacia el libro de Wittgenstein que se encontraba sobre la mesa- ¿te gusta?- acto seguido tomó el ejemplar en sus manos- a mí siempre me ha parecido un poco confuso.&lt;br /&gt;-A mí me parecer muy lúcido… claro, no digo que lo entienda en su totalidad, tiene muchas cosas que se me escapan.&lt;br /&gt;-Seguro- Ludwig revisó el libro, la contraportada y el índice, o eso parecía que hacía- me gustaría editar cosas así de poderosas. Suena absurdo, lo sé, pero últimamente los escritores de éste estado se preocupan demasiado por la poesía ¿no crees?&lt;br /&gt;-Ya me gustaría poder escribir poesía.&lt;br /&gt;-Pero Leo, tú escribes, algo así me dijiste.&lt;br /&gt;-Escribía… bueno escribo…- entonces dirigió su mirada a su ensayo sobre Diane Arbus que se encontraba ahora descubierto por la ausencia del libro de Wittgenstein. Lo miró rápidamente como un niño que ve de reojo su travesura frente a la madre.&lt;br /&gt;-¿Es tuyo?- entonces Ludwig dejó el libro y tomó su ensayo- ¡sí!, es tuyo.&lt;br /&gt;-No es nada, sólo una tontería para una clase- se excusó algo apenado ante sí mismo por degradar su propio trabajo.&lt;br /&gt;-¿Me lo prestas? Me gustaría leerlo. Bueno, por lo que recuerdo, me dijiste que tu única novela conclusa no las ha publicado y no tienes interés en hacerlo.&lt;br /&gt;-Claro que tengo interés en hacerlo… sólo que es muy mala, le falta pulirse para que al menos sea medianamente mala.&lt;br /&gt;-Entonces me prestas tu ensayo… oh… ya veo, es sobre Arbus. Nunca me ha gustado su obra, quizá cambies mi visión sobre ella. No me gustan las mujeres que se suicidan, son muy… pasionales.&lt;br /&gt;-Eso suena algo misógino.&lt;br /&gt;-No me malinterpretes, nada más creo que la mayoría de las mujeres suicidas parece que no se matan por ellas, por algo ontológico, sino por cosas circunstanciales.&lt;br /&gt;-¿Pero qué es la vida sino un conjunto de circunstancias?&lt;br /&gt;-Bueno, sí, circunstancias un poco ajenas a ellas. Como Arbus, aunque no me gusta, acepto que era buena fotógrafa y quizá tenía varias cosas resueltas en su vida…&lt;br /&gt;-Creo evidentemente necesitas llevarte mi ensayo- bromeó Leonard con una sonrisa en la cara –pero ¿sabes? El suicidio siempre ha sido algo muy presente en mi cabeza. Antes que llegaras estaba pensando en Zizek y su visión del suicidio.&lt;br /&gt;-Pero Zizek es un amargado. Un chico tan inteligente y atractivo no debería desperdiciar tanto tiempo pensando en esas cosas del suicidio y leyendo a gente vieja- fue en ese momento cuando llegó la mesera y le entregó su café- bueno, te dejo. Busca autores más frescos. Cuídate, ¡ah!, ya pagué tu cuenta- Ludwig desapareció por la salida principal dejando a Leonard con las mil y un palabras en la boca, algo que poca gente lograba.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-4152600644975791109?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/4152600644975791109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/lo-anejo-del-suicidio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/4152600644975791109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/4152600644975791109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/lo-anejo-del-suicidio.html' title='Lo añejo del suicidio'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-8810602853596938134</id><published>2010-10-05T20:36:00.000-07:00</published><updated>2010-10-05T20:51:00.508-07:00</updated><title type='text'>Los problemas con una idea preconcebida</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;En el país donde había nacido Leonard y en el cual vivía actualmente, el matrimonio entre personas del mismo sexo sólo estaba permitido en un estado, que era a la vez, la capital. Apenas conocía un par de parejas gay casadas, y la mayoría lo habían hecho después de haber estado juntos casi una década; al parecer dentro de dichas asociaciones maricas, el matrimonio era sólo la confirmación social del amor y el compromiso, pues ahí el primer hervor no tenía nada que ver.&lt;br /&gt;El matrimonio, para Leonard, era una cuestión dicotómica. Se casa uno por razón social (que envuelve la imagen social, los intereses económicos, los bienes mancomunados, la asociación entre dos personas como tal); o por amor, así de sencillo. No existían puntos medios, mixturas, matices o lo liminal, el intersticio se encontraba caduco, por primera vez la función fática del momento importaba más que el contexto, pues al final, ante la propuesta del matrimonio sólo existen dos respuestas: “sí” o “no”.&lt;br /&gt;Leonard no pensaba en atarse a una persona por cuestiones sociales, arribismo o pura imagen gregaria, al igual que a Carrie Bradshaw, a él le faltaba el gen nupcial. No pudo dejar de preguntarse ¿para qué casarse? Era evidente que nadie desea quedarse sólo, la compañía en su actualidad se definían por ser amigos, hermana y padres, no obstante los amigos se disgregan y no se puede vivir a su costado; la vida junto a los hermanos y hermanas son dignas de una era gótica más no postmoderna; y los padres evidentemente no viven para siempre (y aunque suene cruel, Leonard estaba feliz con eso). Se estaba preparando para una vida dentro de la soledad, uno de los miedos más usuales dentro de la sociedad occidental.&lt;br /&gt;El problema no era tanto el matrimonio, sino su reacción ante él. Cuando supo que una de sus primas iba a casarse no tuvo más que una reacción: horror. Después supo que una de sus compañeras de generación dentro de la facultad se iba a casar, a lo que se dijo: quizá sea para ella eso del matrimonio. Pero en suma todas esas reacciones podían bien ser una falacia.&lt;br /&gt;No solía pensar mucho en la supuesta santa unión desde que se deslindó por completo de su heterosexualidad así como a los lineamientos moralistas de su familia. Tenía en claro que la gente podía o no casarse, era cuestión de elegir, algo curioso, pues cuando pequeño pensaba que todos, sin excepción alguna, debían casarse. Después al encontrarse frente a su homosexualidad no pudo más que concretar que el matrimonio ya no era una opción, no hasta que lo legalizaran en su país.&lt;br /&gt;Así, cuando estaba viendo las noticias y apareció la nota periodística de que el estado donde él vivía y estudiaba podía convertirse en el segundo estado dentro de su país que permitiera el matrimonio entre dos personas del mismo sexo, sólo pudo pensar “Y yo sin novio”, después se sintió el hombre más ridículo del universo.&lt;br /&gt;Él que no creía en el matrimonio, y actualmente tampoco en el amor, se descubrió pensando que si acaso legalizaban el matrimonio de homosexuales en su estado, él no tenía novio -¡¿Pero para qué carajos lo quiero?!- se recriminó al apagar el televisor- el matrimonio, sea entre personas del mismo sexo o de sexos opuestos, no es una asociación que se deba tomar a la ligera. No es que deba ser en la actualidad algo que dure toda la vida, pero se debe tomar en serio si es acaso que te vas a lanzar a profesarlo y vivirlo, de todas formas, el divorcio no es algo muy viable que digamos- Leonard refunfuñaba para sus adentros cuando subía las escaleras hacia su habitación. Se volvería a encerrar en ella. La gente a su alrededor le preguntaba porque ahora se inclinaba más por el exilio voluntario. La razón era simple: la falta de dinero, su economía no iba muy bien, y era algo usual en él que su humor estuviera acorde a su economía. La culpa la tenían todos esos libros y su imposibilidad para no comprarlos. Haciendo cuentas se pudo percatar que fácilmente una tercera parte de su presupuesto mensual lo gastaba en libros.&lt;br /&gt;-Da igual, ¿de qué sirven tantos libros si no puedo concretar una idea fija sobre el matrimonio? Es una idea tan preestablecida, tanto que cuando era niño pensaba que los aún los padres te escogían la pareja para casarte. Después me di cuenta que la cosa era mucho más complicada pues uno era quién la escogía… ¿para qué casarnos? La homosexualidad ha roto tantos cánones que me es imposible pensar que ahora nos instalemos felizmente en uno de ellos. ¿Han existido tantas feministas en la historia para que al final, los feministas de ahora esperemos un “Y ahora los declaro marido y marido… mujer y mujer”? Parece ser que sólo estamos derruyendo los  principios iconoclastas de nuestra ética marica.&lt;br /&gt;Cuando tomó su clase de “Cine queer”, su instructora dijo “Ya vimos muchos documentales sobre la vida homosexual en distintas culturas, les pregunto si quieren que sigamos en esta línea o prefieren que veamos un poco de películas cursis que hablen sobre amor. Porque no hemos tocado el punto del amor y al final es por eso que hacemos todo esto… por amor”.&lt;br /&gt;-¿En verdad se acepta uno gay por amor?- se preguntó Leonard en aquel instante y ahora lo volvía a hacer- amor no es lo que busco, incluso sólo quiero satisfacción física, lujuria, sexo y nada más, pero…- la gran interrogante se hacía evidente. Sí. La respuesta era un rotundo “SÍ”, la gente acepta su homosexualidad por amor. Él mismo la había aceptado frente a Orlando, porque en aquel entonces le amaba demasiado. Aunque anteriormente había sentido lujuria por otros hombres, no se atrevió a lanzarse ante el pozo de la aceptación y la existencia bajo la tutela de la homosexualidad; fue hasta que conoció a Orlando cuando se dijo a sí mismo que valía la pena toda la contrariedad, el abuso social, la lucha contra el miedo, que valía la pena dejarse amar y tocar por un hombre que a la vez pudiera ser amado y tocado. Efectivamente se había enamorado –entonces vengo a decirme a mí mismo que estoy frustrado por un amor frustrado, ¿no?- pensó de forma risible –Orlando ya no me importa, pero cuando me enamoré de él y rompimos fue como si el mundo careciera de interés. Actualmente es distinto, actualmente no creo en el amor.&lt;br /&gt;Ni en el amor, ni en la paternidad. No quería ser esposo de nadie, ni padre de nadie. Como una especie de reina virgen, de Elizabeth I, requería erguirse para ser su propio dueño, ser independiente con el tiempo, “No existirá ningún señor aquí –dijo Elizabeth I- sólo habrá una señora”, el problema es que Leonard era hombre y quizá se estaba aferrando demasiado a los sistemas de las feministas retro. Sin matrimonio o maternidad, sin el falo dentro o fuera del organismo, ¿se podía ser una mujer completa? Al final, si Leonard no fuera ni por asomo inteligente (como muchos de los homosexuales letrados y algo viejos que conocía) como para dedicarle su vida al estudio, si no podría llegar al grado de los eruditos o quizá lo hacía pero terminaba como  Paco Vidarte o Michael Foucault, ambos bien muertos por causa del sida (aunque siempre pensaba que era una blasfemia compararse con tales teóricos del arte) ¿qué le queda al homosexual que no se selecciona como esposo, amante, compañero, pareja de alguien? Y ahora, gracias al aparente avance dentro de su país, hasta podría ser padre. Cuestiones que muchos de los homosexuales del pasado no podían más que soñar –Ellos no se podían casar- pensó- ellos no podían adoptar o fijar cualquier otro procedimiento para tener hijos… ellos tenían menos opciones para elegir, yo al contrario tengo más para desdeñar. ¿Estoy despreciando los avances de mis antecesores? Al parecer el homosexual pasa por etapas tan definidas como escalofriantes, tanto que seguimos sin hacer conciencia. Sólo queremos tener sexo, ir de fiesta, drogarnos y alcoholizarnos… eso es perfecto, pero ¿después? Creo que mis escasos veintiún años me encuentro en el “después”, después de drogarme, alcoholizarme, prostituirme, pasarla bien, pasarla mal, flagelarme, ¿qué sigue? Nada, un hombre gay no es nada sin su apología de la homosexualidad que se traduce en el sexo: gozar el sexo, tener sexo, presumir del sexo, untar el sexo; después, si se antoja, comprometer al sexo, regalar el sexo, casarse con el sexo de alguien más y que ese sexo te pertenezca. La unión por amor ¿o por aburrimiento?... ¿resignación? &lt;br /&gt; “El matrimonio depende enteramente de la suerte”, le había dicho Jane Austen. Pero al parecer Leonard era un tipo sin suerte. Ya hacía un año que no se enamoraba, y si el matrimonio depende, según Austen, tanto de la suerte como del amor, entonces según la escritora británica (una de las favoritas de Leonard) él estaba jodido con todas sus letras. Estaba en el más allá. Allá del alcohol, allá de las drogas, allá de la fiesta, allá de la suerte, del amor, más allá del compromiso con cualquiera porque no tenía con quién estar comprometido. Ya tenía más de un año que se aceptaba como gay, que gozaba como tal y que sin ningún afán, también tenía un año estando soltero. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-8810602853596938134?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/8810602853596938134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/los-problemas-con-una-idea-preconcebida.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8810602853596938134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8810602853596938134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/los-problemas-con-una-idea-preconcebida.html' title='Los problemas con una idea preconcebida'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-8754254640184113893</id><published>2010-10-01T23:09:00.000-07:00</published><updated>2010-10-01T23:17:28.180-07:00</updated><title type='text'>El editor, el guionista, su director y Sid el punketo (Parte II)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Terminando una pieza tridimensional a la cual no sabía si quería o no ponerle una base como tal, Leonard divagaba entre el basamento y el pedestal. Si le ponía una base subordinaría al objeto a un espacio determinado y entonces no importaría el lugar, aula, galería, su misma habitación, donde se le pusiera sería un objeto aparentemente independiente; no obstante, si optaba por colgarlo del techo, la historia sería distinta. El asunto se remitía a la colocación, aunque el discernir e identificar tal asunto en su cabeza de nada le servía al momento de actuar. Por lo regular la teoría le servía muy bien para inspirar la pieza, pero la cuestión técnico/manual siempre se le dificultaba, terminando por remarcar sus dificultades como intento de artista… así que se sentó a ver “Ciudadano Kane”, como alguna vez le dijo Virginia Woolf: es bueno recurrir a los clásicos, siempre tenerlos a la mano.&lt;br /&gt;Por lo mismo era un clásico de Leonard intentar disociar las cosas cuando le pesaban demasiado, prueba de ello es la postergación de la pieza para dar paso a la película… así como sus renuentes patrones personales interrelacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso de los patrones personales, e incluso de la verdad misma del existir, es que sin importar el conocimiento que se tenga sobre ello, sencillamente no se puede hacer nada al respecto pues están muy adentro de nosotros.&lt;br /&gt;El patrón relacional de Leonard era que le gustaban dos clases de hombres:&lt;br /&gt;-Los letrados y sofisticados.&lt;br /&gt;-Los inmaduros y alebrestados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada podía hacer con ello como verdad aparente. Sabía que en su mayoría los letrados eran ariscos y poco flexibles, incluso salió alguna vez con un hombre que bien le dejó por un documental sobre la vida de Rosario Castellanos… y no es que a Leonard no le gustara Castellanos, la amaba, el problema es que esta clase de hombres se apasionan más por la estratificación de su ego que la relación con las demás personas. Aquella ocasión conversando con el individuo, Leonard comentaba sobre sus gustos, a lo que el otro tomaba cada palabra como un reto particular. Si decía Woolf, el otro Castellanos; si decía “me gusta escribir”, el otro decía “yo leo y escribo en inglés”; si comentaba que le gustaba el cine, el otro contestaba que estaba especializado en cine mexicano; el colmo fue cuando su cita le preguntó “¿Y entonces por qué no tienes novio?”, a lo que torpemente Leonard contestó: Porque creo que idealizo un poco a las personas. Así el chico dijo que él también lo hacía, describiendo uno a uno sus exnovios y la razón por la cual terminaron, enmarcando los defectos de todos esos hombres con un tono gravemente altanero. En esa ocasión Leonard supo muy bien que era momento de retirarse.&lt;br /&gt;Por eso cuando conoció a Ludwing intentó no ponerle mucha atención a toda su carrera de escribano, fotógrafo, editor, gran estudiante de postgrado; caminaron juntos dos cuadras del parque a la galería, tiempo suficiente para empezar a idealizar al editor; otro patrón en Leonard. Entrando a la galería se separó de él para no erguirle un pedestal.&lt;br /&gt;-Gracias Lud- dijo Leonard aquella noche no tan lejana- tengo que ir a ver a unos amigos.&lt;br /&gt;-Estaré por aquí dando un vistazo, pero dudo que mi opinión cambie sobre la obra.&lt;br /&gt;-La mía tampoco lo hará, créeme- se despidió estrechando la mano de aquel glorioso editor, para ir en busca de Orlando y decirle que su tiempo ahí había caducado.&lt;br /&gt;Tardó un poco en encontrarlo, pues a pesar de ser una pequeña galería, empezó a llegar más gente, una un poco más alebrestada.&lt;br /&gt;-¿Qué es todo éste gentío?- preguntó al llegar al lado de Orlando.&lt;br /&gt;-¡Qué bueno que regresas! Estaba por ir a hablar con los integrantes de la banda- dijo Orlando con un tono de voz aterciopelado.&lt;br /&gt;-¿Va a tocar una banda?, ¿no es algo poco elegante considerando que esto es un intento de exposición extremadamente snob?&lt;br /&gt;-Bueno, ya viste que el “artista” que hoy expone es muy convencional dentro de lo poco convencional. Su hijo toca en una banda de música y les pidió vinieran para ilustrar al joven público.&lt;br /&gt;-Igual ya me voy, es algo tarde y tengo escuela mañana.&lt;br /&gt;-Yo también Leo, pero quédate un rato más por favor, no hemos platicado sobre nada.&lt;br /&gt;-¿De qué quieres platicar?&lt;br /&gt;-De todo, de lo que sea y lo que piensas.&lt;br /&gt;-Eso no va a pasar, al menos por hoy. Así que nos vemos después- al exclamar esto, Leonard se precipitó hacia la entrada y se topó con un chico desgarbado, muy delgado y de tez blanca. Tal fue el golpe que el chico cayó al piso.&lt;br /&gt;-Lo siento tanto- Leonard le tendió la mano al chico que tenía no sólo la ropa algo desgastada, sino también el cabello bastante descuidado.&lt;br /&gt;-¡¿Mucha prisa?! ¡Eh!- le amenazó el muchacho mientras se incorporaba- verás semejante hijo de puta que todos ustedes son una mierda.&lt;br /&gt;-En verdad no quería tirarte- aunque Leonard sabía el accidente era su culpa, no se resignaba a ser insultado por un chico bastante insulso.&lt;br /&gt;-Bueno, no hay tanto problema- dulcificó la voz aquel chico cuando se vieron a la cara fijamente- la gente es así y yo soy un bastardo bastante estúpido. ¡Ah!, Sid- el chico le tendió la mano de una forma burlesca, no en una tónica de burla hacia Leonard, sino al mismo hecho de presentarse.&lt;br /&gt;-Leonard- dijo éste al estrecharle la mano.&lt;br /&gt;-¿Y por qué te vas?, ni siquiera ha empezado la banda ¿eres de esos que vino a ver la mierda de la exposición?&lt;br /&gt;-Sí, soy de esos.&lt;br /&gt;-Oh, lo siento- fingió pena aquel muchacho- pues no entiendo ni mierda de arte, pero me gusta la música. Yo también tengo una banda, soy baterista, me jode que hagan sus toquines en lugares como éstos.&lt;br /&gt;-Bueno, igual ya me iba.&lt;br /&gt;-Te acompaño, ¿a dónde vas?&lt;br /&gt;-A mi casa chico, y no necesito compañía.&lt;br /&gt;-A ver Leo. Tú me tiraste así que me debes algo.&lt;br /&gt;-Eres un total extraño, sólo sé tu nombre que ni siquiera creo sea el verdadero.&lt;br /&gt;-En verdad me llamo así, mis padres estaban locamente obsesionados con Sid Vicious, hasta querían ponerme Simon John y mamadas como esas, pero mi madre le dijo a mi padre: te jodes y se llama Sid, nada de Simon.&lt;br /&gt;-Muy diplomática tu madre.&lt;br /&gt;-Lo era, ya murió hace como cinco años. Vivo solo con mi padre, bueno y tengo  un medio hermano que mi padre se roló cuando mi madre se murió, creo que se fue a coger piadosamente y le salió mal, pero ese bastardo no cuenta. ¿Ves? Ya sabes varias cosas de mí.&lt;br /&gt;-Ciertamente cosas aterradoras.&lt;br /&gt;-Eres un puto anacrónico con el lenguaje.&lt;br /&gt;-Y me sorprende que sepas utilizar la palabra anacrónico.&lt;br /&gt;-Mira, que sea punk no quiere decir que sea estúpido- entonces Sid jaló a Leonard del brazo hacia la salida de la galería.&lt;br /&gt;-No creo que seas punk. En mi poca experiencia con los de tu especie, los punks están bien muertos, lo que tienen ustedes es una mera necrofilia social.&lt;br /&gt;-Pues los cadáveres no son especialmente lo mío, pero yo si te daba si estuvieras muerto.&lt;br /&gt;-¿Qué?- Leonard no pudo dejar de alebrestarse con tal afirmación. Ese chico parecía sacado de una película de Hitchcock, requería huir de él, lo cual ya se sentía patético pues era el tercer hombre del que corría en una sola noche.&lt;br /&gt;-Era broma. No estoy enfermo y no soy peligroso, déjame acompañarte a donde tengas que ir, al menos a tomar tu taxi o lo que sea que tomes a éstas horas. Me lo debes.&lt;br /&gt;-No te debo nada. Estás enfermo.&lt;br /&gt;-Tan enfermo estoy pero sigues hablando aquí conmigo.&lt;br /&gt;Era cierto, existía algo en el tal Sid que intrigaba y atraía tanto a Leonard. Era otro patrón del cuál no podía despegarse, ese gusto por los chicos inmaduros y alebrestados.&lt;br /&gt;-Iré a tomar mi autobús a unas cuadras de aquí y nada más.&lt;br /&gt;-¿No eres de aquí? ¡Ves!, tú eres el que no me ha dicho nada. Corro peligro a tu lado, ¿y si eres un tipo de esos que van bien arreglados y resultan secuestradores? Me estoy exponiendo al acompañarte.&lt;br /&gt;-Siempre puedes no hacerlo.&lt;br /&gt;-Es broma, es broma ¿por dónde es?&lt;br /&gt;Sid hablaba demasiado, incluso para Leonard, sin embargo era un chico bastante agradable y se notaba que era homosexual, al menos bisexual. Dentro del camino le hizo un par de propuestas algo indecorosas a Leonard, quién después de todas sus experiencias con los hombres, prefirió ignorar. Tenía una sensación de peligro al lado de aquel intento de punketo, sin embargo le atraía dicho vórtice. Intercambiaron números telefónicos y después Leonard tomó su autobús no sin antes recibir un abrazo bastante expresivo por parte de Sid.&lt;br /&gt;-Si no me llamas o mandas mensaje en la semana, ¡entonces yo lo haré!&lt;br /&gt;-Como gustes.&lt;br /&gt;-Eres un puto anacrónico.&lt;br /&gt;-Soy un clásico- dijo Leonard antes de partir.&lt;br /&gt;-¿Y qué? Los clásicos se deben tener a la mano ¿Qué no?&lt;br /&gt;-¿Quién te dijo eso?- se sorprendió bastante Leonard al escuchar eso de los labios de un extraño&lt;br /&gt;-Pues nadie, sólo que los clásicos siempre serán clásicos, no se les puede desdeñar- después le guiñó el ojo y Leonard se fue con esa imagen en la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-8754254640184113893?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/8754254640184113893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/el-editor-el-guionista-su-director-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8754254640184113893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8754254640184113893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/10/el-editor-el-guionista-su-director-y.html' title='El editor, el guionista, su director y Sid el punketo (Parte II)'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1057898488022888622</id><published>2010-09-20T22:25:00.000-07:00</published><updated>2010-09-20T22:31:22.015-07:00</updated><title type='text'>El editor, el guionista, su director y Sid el punketo (Parte I)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;En búsqueda del texto perdido sobre el barroco, especialmente en los países bajos. Leonard desempolvaba sus libros sobre aquel siglo que tanto le gustaba: el de la ilustración. Amaba el barroco italiano, el rococó y el neoclásico francés, ya había escrito sobre todo ello, específicamente de arquitectura y escultura, pero ahora lo haría acerca de la fotografía.&lt;br /&gt;Ante el aparente éxito de su ponencia sobre la fotógrafa Diane Arbus, ahora debía ir preparando el ensayo final para su materia teórica/genérica/fotográfica.&lt;br /&gt;Leído “Por una filosofía de la fotografía” de Vilem Flusser, se dignó a efectuar su cometido: la comparación entre el cine (fotografía en movimiento), fotografía fija, literatura y el barroco. Era un ensayo algo ambicioso, trataba de la comparación entre la novela de Tracy Chevalier, “La joven con el arete de peral”, con la adaptación del texto por el director Peter Webber, específicamente con la fotografía de Eduardo Serra, quién se inspiraba en los cuadros del pintor holandés Vermeer. Y aunque carecía de información técnica, como lo era la modulación de la luz, técnicas de iluminación y el uso teórico de la caja negra, Leonard tenía entendido que su tarea era sencilla: leer.&lt;br /&gt;Por ello subió al estad de su biblioteca personal para revisar los pequeños fascículos que le habían regalado sobre el barroco, recordaba tener un específicamente sobre Vermeer, con él ya tendría tres libros entorno al pintor. Pero a pesar de todo su interés, no dejó de sentirse raro. Cuando terminó de fabricar su ponencia sobre Diane Arbus para presentarla al próximo día, lo único que pensó era que no valía la pena –La valía de una ponencia se remite exclusivamente al interés de quién la escucha. Por mi parte ya tengo bien clara la visión de Arbus, pero a esos fotógrafos poco les importa- pensaba, pues evidentemente Leonard creía que la mayoría de los fotógrafos en la facultad era estúpidos, pocos iban más allá de la imagen bonita para brindar algo poderosamente conceptual –Todos se respaldan en la gestión de la postmodernidad mediante la imagen, que sin darse cuenta, no llega a ser una buena imagen. En términos críticos, no debería llamarse ni fotografía- rumiaba algo malhumorado. Efectivamente al exponer sobre Arbus, fueron pocos de los fotógrafos que le pusieron atención, y al compartir opinión con ellos, algunos le preguntaron: ¿Pero qué es un freak?&lt;br /&gt;-¡Al demonio con los fotógrafos!- sacó un libro y tosió, ahí estaba Vermeer así como su teléfono celular sonando. Bajó del estad con el libro en mano. Contestó el teléfono, era Orlando.&lt;br /&gt;-¿Diga?- dijo Leonard como si no supiera quién le llamaba.&lt;br /&gt;-Leo, dime que estás disponible. ¡Ah!, soy Orlando.&lt;br /&gt;-¿Cómo estás? Pues sí, tengo el día libre, entre comillas realmente- era su día perteneciente a la larga suspensión proveniente de las fiestas patrias nacionales. Con las manecillas del reloj marcando las diez de la mañana, tenía tanto tiempo como deseara para leer sobre el barroco, pero Orlando exigía atención. Seguro se referiría a la grabación de su cortometraje.&lt;br /&gt;-¿Cómo entrecomillas?- inquirió Orlando&lt;br /&gt;-Pues sí, no tengo nada que hacer más allá de lo que yo he planeado, y eso es leer.&lt;br /&gt;-Tú siempre leyendo. Mira, te necesito aquí en la ciudad para que te presente al equipo de grabación. Conocerás al director de fotografía y podrás charlar con él.&lt;br /&gt;-¿Tiene que ser hoy mismo? Estoy fatigado. Quedamos en que calendarizarías todo.&lt;br /&gt;-Sí, lo recuerdo. Pero también quiero que vengas a una exposición de fotografía en la galería principal del centro. Tenemos la posibilidad de encontrar a un patrocinador.&lt;br /&gt;-Es absurdo, no quiero molestar a los supuestos grandes empresarios con nuestra propuesta.&lt;br /&gt;-No seas necio. No llevaré capeta de trabajo ni nada. Sólo nos mezclaremos, charlaremos sobre fotografía, que últimamente bien se te da y después comentaremos sobre nuestro proyecto.&lt;br /&gt;-Quieres que lo venda a los tipos esos ¿verdad?&lt;br /&gt;-De todo el equipo, eres el que tiene más encanto.&lt;br /&gt;-¿A qué hora es la exposición?&lt;br /&gt;-A las siete, pero prefiero que vengas a las cinco para que hables con el equipo.&lt;br /&gt;-Está bien.&lt;br /&gt;-Gracias Leo. Puedes traer tus cosas para que te quedes en mi departamento.&lt;br /&gt;-No creo salir tan tarde de la exposición. Regreso a mi casa.&lt;br /&gt;-Como gustes- refunfuñó Orlando y acto seguido, colgó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultaba que no sólo tenía que dar ponencias frente a fotógrafos que poco les importaba la obra de Arbus, sino también convencer a uno de que patrocinara el cortometraje. En la exposición su blanco a perseguir era un hombre bonachón, fotógrafo que tomaba imágenes de casi cualquier cosa. Lo que no le había dicho Orlando era que el mismo exponente de ese día, era aquel al que pretendía pedirle el patrocinio.&lt;br /&gt;-Es prácticamente una adaptación de “Las amistades peligrosas”, bueno podría decir que de ahí se inspira- hablaba Leonard con el fotógrafo bonachón, posible patrocinador.&lt;br /&gt;-Suena prometedor, ¿será de época?&lt;br /&gt;-No, para nada. Es una adaptación muy libre, una donde el personaje de Madame Tourvel es quién toma la delantera para la venganza, enloqueciendo y privando de su libertad sexual a sus acompañantes- Leonard volteó a ver a su acompañante de charla, quién al parecer no entendía nada- es básicamente un drama pasional.&lt;br /&gt;-Eso me gusta. ¿Ya tienen… a la jovencita que hará a Madame de Tourvel?&lt;br /&gt;-Es…- maldijo mil veces a Orlando. No le había dicho al fotógrafo bonachón que el cortometraje era sobre homosexuales. Si era un homofóbico cualquiera, el patrocinio sería imposible. Además, después de todo ¿para qué quería el dinero de éste hombre en específico?, ¿Qué acaso el mecenazgo con una persona en particular no era algo añejo? Para eso estaban las instituciones y los programas de becas y… Leonard estaba en una encrucijada.&lt;br /&gt;-¿No la tienen? No hay problema. Mándame la carpeta del proyecto el próximo lunes y ya veremos si les puedo ayudar con cosas o dinero.&lt;br /&gt;-Gracias- fue lo único que pudo decir Leonard antes de deslizarse a la barra de bocadillos. Se sentía abochornado. Alguna vez en su clase de “Postproducción” le dijeron que ciertos productores y patrocinadores se creían con potestad sobre sus trabajadores, específicamente con las de sexo femenino. Así que el fotógrafo bonachón querría follarse a la inexistente actriz principal.&lt;br /&gt;-¿Cómo te fue?- llegó Orlando en compañía de Michael, el director de fotografía. Un joven no mayor de los veinticinco años que estudiaba el grado de maestría en “Arte” como producción, dentro de su facultad. Era heterosexual, hasta donde sabía.&lt;br /&gt;-No muy bien. Me dijo que le mandáramos la carpeta de trabajo, pero honestamente no le veo pinta de ser progay, es más, creo que quiere tirarse a nuestra supuesta actriz principal.&lt;br /&gt;-¿No le dijiste que era un drama gay?- Orlando se notaba algo sorprendido.&lt;br /&gt;-Mira, tu plan tiene muchos hoyos negros. Primero, no me dijiste que el supuesto patrocinador era el mismo que exponía hoy. Bien podría haber investigado sobre él y así tener en claro si está a favor de la homosexualidad o mínimo del cine. Tu segundo error fue no decirle nada previamente, me mandaste sin que antes supiera sobre nuestra existencia y tercero, no creo que necesitemos el patrocinio de éste hombre, me haces sentir ridículo… -para la última parte del diálogo Leonard había alzado un poco la voz.&lt;br /&gt;-Leo, tranquilo. Le mandamos la carpeta y si resulta bien, sino también. Ven vamos a pasear por la galería.&lt;br /&gt;-Su obra es malísima. No gracias, voy afuera a fumar. Ni se te ocurra acompañarme- adelantó a decir Leonard. No podía creer que aceptara la tarea de ser director del estúpido guión de Orlando, y además ser intermediario monetario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evitó los balcones. Le traían malos recuerdos. También las entradas. Los primeros le trajeron a Orlando, las segundas a Nick. Salió a sentarse en una banca del parque más cercano, a dos cuadras de ahí. Estaba oscuro y sólo veía a un par de novios besarse sobre el frio césped, así como un hombre de entre veinticinco y treinta años de edad tomando fotografías.&lt;br /&gt;-Pero ¡qué absurdo!- bufó succionado la nicotina de su cigarro –tomar fotografías a éstas horas, venir a una exposición de fotografía. Podría estar estudiando sobre el barroco.&lt;br /&gt;Apreció cómo el hombre se iba acercando poco a poco con su cámara en mano. O eso parecía, bien podía ser un arma, viéndolo un poco más de cerca no estaba seguro de lo que tenía en mano aquella silueta antropomórfica. Quizá debió quedarse en las entradas y los balcones, posiblemente le asaltarían, en el mejor de los casos.&lt;br /&gt;-Hola- dijo el hombre ya estando a una distancia pertinente, y que sí llevaba una cámara fotográfica en mano- ¿te puedo tomar una foto?- más de cerca, el hombre le pareció algo conocido.&lt;br /&gt;-Mejor no- contestó Leonard ya con el miedo disuelto y su espíritu corrosivo made in Karenina activado.&lt;br /&gt;-¿Por qué no? Mira, me gusta tu silueta con el cigarro en mano en pleno parque.&lt;br /&gt;-No estoy de humor para nada que tenga que ver con la fotografía, además, ni te conozco.&lt;br /&gt;-Soy Ludwig, puedes decirme Lud- el hombre le tendió la mano- además, no soy fotógrafo, lo hago por mero pasatiempo, soy algo malo en todo esto. La verdad es que las cosas están ahí y yo sólo puedo manipular la cámara para que me salga una imagen agradable.&lt;br /&gt;-Si no eres fotógrafo ¿por qué tanta insistencia? Además, la reducción de una fotografía al término “agradable”, es muy obtuso.&lt;br /&gt;-Bueno, soy editor, no me critiques tan severamente.&lt;br /&gt;-Te me haces vagamente conocido.&lt;br /&gt;-Estudio la maestría de Literatura en la facultad de Arte, quizá me hallas visto ahí- dijo Ludwig y se sentó a su lado.&lt;br /&gt;Ahí estaba, claro que lo conocía. Era ese hombre atractivo que veía por los pasillos fumando en contrapposto recargado en algún pilar. Leonard no le prestó mucha atención en su momento, ya que por un lado, con su corta experiencia, comprobó que los alumnos de primeros semestres no eran muy brillantes y que poco les interesaba tener una charla amena sobre arte contemporáneo; por otro lado no quería saber nada sobre los alumnos de postgrado, con Nick ya había tenido suficiente. Así que seguramente una cara nueva era o de primer semestre, o de postgrado.&lt;br /&gt;-¿Sí es de ahí?, ¿estudias arte?- insistió levemente.&lt;br /&gt;-Sí, estudio arte en la misma facultad donde tú haces el postgrado sobre Literatura. ¿Y qué tal?, ¿es bueno?&lt;br /&gt;-Es una mierda- lo volteó a ver. Como estaban sentados uno al lado del otro su cara le quedó muy cerca a Leonard, quién no tuvo más opción que permanecer ahí, muy cerca- ¿Tienes un cigarro que me regales?&lt;br /&gt;-Claro- sacó el cigarro y le prestó su encendedor.&lt;br /&gt;-Ese postgrado es una mierda, muy ligero, debí hacer otra cosa.&lt;br /&gt;-Como tomar fotografías, quizá…&lt;br /&gt;-Puedes burlarte- empezó a reír Ludwig- pero me gusta. No me gradué de una universidad de arte así que tengo muchas deficiencias. Estudié historia y éste es mi segundo postgrado.&lt;br /&gt;No podía negarlo, a Leonard los hombres letrados le atraían bastante, sin embargo no se encontraba de humor para ir idealizando a los de su propio sexo y mucho menos sin saber si éstos eran homosexuales.&lt;br /&gt;-Suena interesante, pero debo regresar a la galería que está aquí a un par de cuadras, se supone debería estar socializando a la antigua.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te acompañe? Está algo oscuro.&lt;br /&gt;-Como desees, la exposición es de fotografía, quizá te interese.&lt;br /&gt;-Lo sé. También fui a la inauguración, la obra es muy mala.&lt;br /&gt;-Lud, ya me caes bien- sonrió Leonard y se dejó conducir en la oscuridad por aquel hombre letrado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1057898488022888622?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1057898488022888622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/el-editor-el-guionista-su-director-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1057898488022888622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1057898488022888622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/el-editor-el-guionista-su-director-y.html' title='El editor, el guionista, su director y Sid el punketo (Parte I)'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1007045601657502193</id><published>2010-09-11T23:47:00.000-07:00</published><updated>2010-09-12T13:17:36.115-07:00</updated><title type='text'>Souviens-Toi Du Jour</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Era extraño para el mismo Leonard que en el mes actual todo se condujera con una gran sencillez. El ambiente era afable y no creía estar asfixiándose dentro de su monotonía. Todo era distinto al año pasado, que por las mismas fechas, no hacía más que cuestionar su trabajo creativo así como su sexualidad, incluso osó enamorarse y escuchar las canciones de Mylene Farmer, aquellas como “Innamoramento”, una conjunción de nostalgia, incomprensión, amor y enamoramiento.&lt;br /&gt;Pero si hace un año escuchaba “Innamoramento” y “Je M'ennuie“, ahora su espíritu se remitía a tonadas como “Souviens-Toi Du Jour...” y “Je Te Rends Ton Amour”. Casi todas pertenecientes al quinto álbum de Mylene llamado como la canción, “Innamoramento”, era el favorito de Leonard por su gran profundidad literaria, casi todas las canciones se inspiraban en algún autor francés o en las experiencias personales de la cantante. Mezclaba su romanticismo tempestuoso con la independencia del ser.&lt;br /&gt;Sólo le quedaba recordar y de ahí nacía la pertenencia. Aunque el recuerdo traiciona, normalmente es a favor de la histeria personal, lo cual solapa la esencia del individuo, la posible disociación.&lt;br /&gt;Se encontraba en la casa de sus padres, específicamente el cuarto que ellos le dieron como propio. Al paso del tiempo era lo único que le quedaba: nuevamente una pertenecía del espacio prestado o que quizá por potestad de sangre le era otorgado. Dejó su libro de “Las amistades peligrosas”, le estaba dando otra revisión cuando encontró la frase “Conocer a los hombres para influir en ellos”, una manía a la que pocos habían sobrevivido.&lt;br /&gt;Ya no deseaba influir en la gente (aunque siguiera en su torpe intento de escribir crítica de música) ergo tampoco deseaba conocer a los hombres. El conocimiento de los mismos le había traído en un pasado muy cercano una tortura poco satisfactoria que ni a él, como fiel masoquista, le interesaba en un presente. Esa develación de la esencia humana (o de hombres homosexuales que se hacían pasar por humanos) le cayó como mierda cuando recibió en la mañana de aquel día el guión de Orlando. Se llamaba “Así de fácil” y describía su relación sin gran omisión más que la reducción formal de las cosas. Los pasos del guión eran los siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Introducción: Dos chicos se conocen en una fiesta. Uno se llama Ted (el alter-ego de Orlando) y el otro Luciano (la representación de Leonard)&lt;br /&gt;-Noción: Luciano hace una apuesta con su amigo Edivaldo (representación de Edgard) para ver quién conquista a Ted con mayor facilidad.&lt;br /&gt;-Transcurso: Ted es conquistado por Luciano. El segundo se empieza a enamorar del primero, dejando de lado la apuesta.&lt;br /&gt;-Giro sorpresivo: Cuando Luciano está muy enamorado, se entera que durante casi toda la relación Ted le ha sido infiel con Edivaldo.&lt;br /&gt;-Conclusión: Luciano enloquece, desapareciendo en las entrañas de un psiquiátrico, mientras Ted deja a Edivaldo, ya que sólo estaba jugando con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un guión que se solucionaba fácilmente con un par de escenas clave. El título, “Así de fácil”, hablaba de la supremacía por parte de Ted para jugar con las emociones de los dos chicos que apostaban en su nombre. El único problema que veía Leonard (desde un punto de vista severamente objetivo) era que los personajes aparentemente secundarios, Luciano y Edivaldo, estaban mejor delineados que el mismo protagonista. Ted era el pretexto para crear grandes emociones romanticonas en Luciano así como un tórrido deseo sexual en Edivaldo.&lt;br /&gt;-Es como si Madame de Tourvel de “Las amistades peligrosas”, se enterara que la Marquesa de Merteuil y el Vizconde de Valmont están jugando con ella, apostando por placer- le dijo Orlando a Leonard en un paseo que tuvieron- así que ella decide tomar venganza.&lt;br /&gt;-Me parece razonable- fue lo único que pudo contestar Leonard, intentando obviar que él era la Marquesa de Merteuil y Edgard representaba al Vizconde de Valmont, mientras Orlando se respaldaba en la carismática y angelical figura de Madame de Tourvel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso de Orlando era que frente a Leonard no era aquella fiera desafiante que en su momento conocieron muchos de sus anteriores novios. Con Leonard de por medio, Orlando era dulce, casi enfermizo y muy frágil; llevaba a cabo una actuación digna de ser reconocida, en su interior lo único que deseaba Orlando era que Leonard le llamara “Mi ángel mortecino”, como en los viejos tiempos, como en el recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard estaba un poco confundido por el guión, ¿no había notado un mórbido interés por parte de Orlando? Le pareció que le coqueteaba, sin embargo él se remitió a disuadirlo de sus intenciones, no deseaba nada con él. Pero ahora con el guión en sus manos, uno donde él era un tal Luciano, el loco de la historia, ¿no era una forma muy torpe de querer reconquistarlo? Además, el pintar a Edgard como el tal Edivaldo, un hombre cuyos deseos sexuales le llevan a la frustración al no poder tener al objeto deseado, convirtiéndolo en un promiscuo algo mecanizado, pues al final de la historia Edivaldo se va a tener sexo con cuanto hombre se le ponga enfrente ya que queda frustrado ante el abandono de Ted.&lt;br /&gt;-Los personajes secundarios dicen más sobre las características del principal, eso es bueno- se quedó pensando Leonard frente a su ejemplar del guión, apenas duraba poco más de veinte minutos. Estaba bien cohesionada la acción- Orlando logró algo que yo jamás pude con mi guión. Es tan bueno que me da algo de envidia- prendió un cigarro y se acercó a la ventana. Vio el guión, abrió la novela de “Las amistades peligrosas”, recordó aquel día mientras paseaba con Orlando:&lt;br /&gt;-¿Pero entonces por qué quieres que dirija el cortometraje?- inquirió Leonard.&lt;br /&gt;-Porque ya te dije cuál es mi inspiración, la novela de Pierre Choderlos de Laclos es sublime y no conozco a nadie que la haya estudiado tanto y tan bien como tú- fue la respuesta muy calma pero risueña por parte de Orlando.&lt;br /&gt;-La leí hace tres años, y mi estudio sobre ella fue de hace tres años.&lt;br /&gt;-Entonces tendrás que releerla. Lees muy rápido, no tendrás problema en tenerla terminada así como hacer otras investigaciones antes de la grabación. Es inicio de semestre, aún no hay mucho trabajo.&lt;br /&gt;-Supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aceptó esa proposición de ser director sin antes preguntarse: ¿Y cómo será la visión de Orlando ante nuestra antigua relación? Leonard tenía muy en claro que él no hizo bien en apostar en su nombre ni pelearse con Edgard por un hombre; también concluía que su actitud hacia Orlando fue despectiva y hostil, por lo mismo buscó algún tipo de redención, aunque por ello se sintió un obtuso moralino. En efecto esas eran las razones por las que decidió aceptar el trabajo con Orlando, pero el peso emocional tenía una recalcitrante angustia, ¿y si volvía a pasar algo con Orlando? Pero si él ni lo amaba, ¿volvería a cometer los mismos errores?, ¿estaría malinterpretando a Orlando? Probablemente sólo deseaba, igual que él, hacer las paces con su ex para seguir adelante. Cuestionamientos, recuerdos…&lt;br /&gt;Si con Neil Jordan y su película “The End of the Affair”, comprendió que cada relación tiene una doble versión (o quizá hasta más), le parecía justo que Orlando expresara su versión de los hechos, pues él ya la había escrito y hasta publicado en la Web, un lugar donde todo mundo podía leerla. Era el turno de Orlando para producir su corto “Así de fácil” -¿Y después?- se preguntó Leonard- seguro lo sube al You Tube- se sonrió.&lt;br /&gt;Terminó su cigarro, después se separó de la ventana para volver a su libro dentro de las comparaciones con el guión. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1007045601657502193?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1007045601657502193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/souviens-toi-du-jour.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1007045601657502193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1007045601657502193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/souviens-toi-du-jour.html' title='Souviens-Toi Du Jour'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-7124765432447367516</id><published>2010-09-09T23:17:00.001-07:00</published><updated>2010-09-09T23:17:38.199-07:00</updated><title type='text'>Los protagonistas de su propia película</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Carrie Bradshaw dijo alguna vez, citando a Lennon,  que la vida es aquello que sucede mientras estás demasiado ocupado haciendo planes, por eso  cuando Leonard recibió una llamada de Orlando para tomar un café, no pudo negarse, era la vida que regresaba, y aunque tenía montes enteros de tarea, prefería ignorarla para platicar al fin con aquel único chico de quién se había enamorado. Tiempo pasado, en la actualidad no tenía entendido ni qué sentía, lo único que deseaba era salir.&lt;br /&gt;Estaba a un par de calles del establecimiento donde había quedado de verse con Orlando. Corrió un poco desesperado, iba tarde y detestaba dejar a las personas esperando. Tenía su cabello extremadamente esponjado con el viento azuzándole la existencia. Entallado en el único pantalón Astral Freaks  en el que cabía (subió tres kilos en el internado) así como su más holgada playera blanca de cuello en V de la misma marca, escuchaba en su iPod “Mr. Brightside” de The Killers. Recordó el texto de su crítico favorito sobre aquella canción: “Al pobre de Flowers le han venido a meter una voz de corneta. Es una canción muy bailable, lo cual no es del todo algo malo”. Ese mismo hombre comentó en alguno de sus tantos ensayos que la juventud actual usaba sus reproductores de música para crear un aura digna del soundtrack, donde los muchachillos se sienten protagonistas de su propia película ambientándola con su música favorita.&lt;br /&gt;No fallaba en el veredicto aquel probable cincuentón. Leonard corría con la  canción en los oídos pisando torpemente el asfalto con sus gastados Converse; en ésta ocasión realmente creía poder enmendar sus errores del pasado, no quería volver a drogarse tanto, incluso la gente drogada le hastiaba. Decidió retirarse de la prostitución, dejaba dinero pero poca sustancia emocional, después de su estancia en el internado las cosas habían cambiado, aunque como decía el crítico de música: Lo cual no es del todo algo malo.&lt;br /&gt;Entró en el café, se quitó los lentes de sol y también los audífonos. Orlando le esperaba desde hace tiempo, al menos así lo atestiguaba su té helado a medias.&lt;br /&gt;-¿Qué escuchabas?- fue lo primero que dijo Orlando, incluso antes de saludar. Su voz era firme pero afable.&lt;br /&gt;-Nada importante, realmente algo sin importancia- Leonard se sentó y acomodó su cabello instantáneamente. Le faltaba un corte nuevo, pero en  el internado siempre lo tenía agarrado con una liga, no le permitían el tenerlo al aire libre.&lt;br /&gt;-Nada, dime qué escuchabas. Supe que te has vuelto una especie de melómano citadino.&lt;br /&gt;-¿Citadino?&lt;br /&gt;-Que llevas tu reproductor a todos lados y empezaste a escribir crítica de música.&lt;br /&gt;-¿Quién te dijo todo eso? Espera, lo supongo. Eliee-. La mesera se acercó a tomarle la orden. Pidió un té Chai.&lt;br /&gt;-Es algo comunicativo- Orlando sonrió de un modo poco detectado por Leonard. Será que cuando se estima o socializa tanto con una persona se tienen bien registrados sus ticks tanto corporales como faciales, sobre todo para Leonard quién era una especie de detector semiológico adicto al lenguaje corporal. Pero con Orlando los signos estaban algo empolvados, poco recordaba sus gestos. Efectivamente le idealizó en algún momento de la relación y después, cuando rompieron, pretendía recordar sus gestos de forma romántica, por eso le pareció tan distante aquella sonrisa. No significaba lo que él creía debía representar.&lt;br /&gt;-¿Puedo fumar?- sin importar la respuesta Leonard sacó su cajetilla de cigarros y prendió uno –lo siento, igual ya lo estoy haciendo, ¿quieres uno?&lt;br /&gt;-No, estoy bien, pero gracias.&lt;br /&gt;Leonard se preguntaba qué diablos sucedía entre ellos dos, no recordaba tanta amabilidad dentro de su relación… aún cuando se separaron jamás hablaron y él prefería la hostilidad, le daba más espacio para le inmersión en los propios pensamientos. Tanto tiempo intentó decodificar a Orlando cual si jeroglífico se tratara para después mandar todo al vacío.&lt;br /&gt;-Bueno, pues quería saber cómo estabas- habló Orlando al percatarse del tan recurrente desvarío mental de Leonard. Si algo le conocía, era la facilidad con la cual se enredaba en sus monólogos internos.&lt;br /&gt;-Pues, justo ahora bien. Estuve en una especie de retiro, nada espiritual, no me malinterpretes, sencillamente fue para poner las cosas en orden, fue frustrante porque no me dejaban escuchar música, ni leer o escribir.&lt;br /&gt;-Tú sin escribir, eso es difícil.&lt;br /&gt;-¿Recuerdas la película “Quills” sobre el Marqués de Sade con  Geoffrey Rush y Kate Winslet? Era algo así, me daban papel de contrabando y garabateaba sobre él con mucho más entusiasmo. Odiosamente creo que mi escritura ha decaído mucho. Es mala ¿sabes? Antes de internarme escribí mi primera opinión sobre un disco de música, la envié a un grupo de crítica y fue rechazada con las mil y un correcciones. No me importó mucho en el momento porque me iba a internar, pero ahora que lo intento no sale, ni sobre música, ni cine, literatura, no he podido escribir ni una sola ficción.&lt;br /&gt;-Estás bloqueado, eso es todo.&lt;br /&gt;-¡Ay Orlando!, tu comentario es tan tajante como mi bloqueo, incluso diría que es tautológico- Leonard rió un poco tapándose la boca con la mano, como si aquel comentario fuera una blasfemia- claro que estoy bloqueado, desde hace una semana mi vida adquirió una estabilidad muy escandalosa. Creo que soy algo masoquista, y como diría Susan Sontag: El masoquista busca el dolor por las ganas de tener nuevas y más grandes emociones. Pero yo, para ser sincero, ya no quiero tantas emociones-. La mesera le puso su bebida en la mesa.&lt;br /&gt;-¿Volviste a tu etapa Kristof Kieslowski made in Bleu?, ¿quieres sentir la ausencia de las emociones?&lt;br /&gt;-No es eso exactamente. Más bien deseo olvidar las pasadas, quizá un poco como el personaje de Juliette Binoche pero sin el drama a flor de piel, con ella era más bien la reducción de la vida, todo…&lt;br /&gt;-Le era dado- interrumpió Orlando para completar la frase- ¿no es así?&lt;br /&gt;-¿Leíste mi ensayo sobre la película? Tardé semanas en concretarlo, es de las pocas cosas de las que estoy orgulloso. ¿Dónde lo conseguiste?&lt;br /&gt;-Encontré algunos de tus textos en la Web, eso y tus ficciones sobre las sociedades del arte, ¿tanto daño te hice? Pones nuestra relación como algo mortífero.&lt;br /&gt;-Fue algo mortífero en su momento, espero no te moleste, efectivamente nadie sabe que eres tú.&lt;br /&gt;-¿Nadie?- Orlando alzó una ceja.&lt;br /&gt;-Bueno, un par… quizá una docena- Leonard volvió a reír- te aseguro que no pasa de cinco personas.&lt;br /&gt;-Y cada una de esas cinco se lo contó a otras cinco y así sucesivamente.&lt;br /&gt;-No lo creo, esas cinco personas no están muy interesadas en mi trabajo determinado con las personalidades en las que me baso para mis personajes.&lt;br /&gt;-No me importa, en verdad que no me molesta. Es más, creo que me pintas más atractivo de lo que soy.&lt;br /&gt;-Nunca has sido muy egocéntrico como para aceptar tu belleza, eso me agrada de ti.&lt;br /&gt;-Pude entenderte mucho mejor después de leer todos esos textos. Me di cuenta de por qué te sentías tan ofendido después del engaño con Edgard aún cuando todo fue una apuesta. Tampoco es que te justifique.&lt;br /&gt;-No quiero que me justifiques. La apuesta fue algo un poco ruin, pero a ésta edad ¿qué no lo es?&lt;br /&gt;-No sabía que yo era tan importante para ti. Bueno así lo haces ver. No tenía ni idea.&lt;br /&gt;-Eso está en el pasado. Mejor cuéntame un poco de ti…&lt;br /&gt;-Salí con Tony por dos meses, casi tres, pero preferí dejarlo, Silvio se estaba entrometiendo en la relación, y también el concepto de su ex amante llamado Berger pesa demasiado en la historia amorosa del mismo Tony. Ahí tienes otra historia que contar.&lt;br /&gt;-No estaría mal- Leonard reía con mesura. Poco le interesaban las relaciones de Orlando, prefería no saber nada de eso- aunque yo me refería más bien a tu trabajo como creador, me quedé en tu intento por hacer fotografía.&lt;br /&gt;-Lo dejé, no soy muy bueno pero escribí un guión… ¿en verdad no quieres saber nada sobre amoríos? Ahora me vas a decir que no has salido con nadie.&lt;br /&gt;-Pues honestamente, salir con alguien de un modo serio, después de ti, nadie, sólo sexo oportuno, citas poco estimables, ¿nadie te lo dijo? El amor ya no existe- Leonard profirió sus palabras con una sonrisa en el rostro y sus ojos bien abiertos, moviendo su cabeza de un lado a otro –mejor dime de qué trata tu guión.&lt;br /&gt;-Pues de nuestra relación… todo incluido, hasta cuando me regresaste las flores con la nota de “Guárdalas para mi funeral”&lt;br /&gt;-No puedo creerlo- Leonard reía- pero fue un horrible ataque. Perdóname por tanto drama. ¿Y ya está listo?&lt;br /&gt;-Sí, un chico de la facultad quiere producirlo, pero desea que lo dirija porque quiere una visión “gay”.&lt;br /&gt;-Espero alguien lindo me interprete. Es más, hasta podría interpretarme yo mismo.&lt;br /&gt;-Me gustaría más que me ayudaras dirigiendo- le soltó de repente Orlando –sé que tienes buen ojo para el cine.&lt;br /&gt;-Pero Orlando, soy muy mal director, apenas pasé con buenas notas la clase de Actuación, fue difícil pasar el ejercicio sobre la dirección de actores, eso y que no puedo planear las tomas.&lt;br /&gt;-De las tomas no tendrías que preocuparte, eso se lo dejas al director de fotografía, es un alumno de postgrado.&lt;br /&gt;-Tendría que pensarlo. No quiero ningún compromiso más allá de la escuela, es mi último año y éste semestre es muy corto.&lt;br /&gt;-Estoy preparando la calendarización. Serían cuatro días de grabación y claro, una eternidad en la edición, dentro de la cual estarías incluido. Pero podemos hacerlo en mi departamento después de clases.&lt;br /&gt;-Orlando, querido ¿qué pretendes?&lt;br /&gt;-No te quiero seducir- la oración sonó poco convincente, efectivamente Orlando no sólo buscaba un director para su cortometraje, sino también recuperar a su ex pareja.&lt;br /&gt;-Debo pensarlo.&lt;br /&gt;-¿Qué tienes que pensar?&lt;br /&gt;-Más que nada mis tiempos. No estoy rentando aquí en la ciudad, no conseguí departamento, mi economía va en picada, las cosas han cambiado desde que estuvimos juntos.&lt;br /&gt;-Pues por eso te quedas en mi departamento si es necesario.&lt;br /&gt;-Vamos a dejar algo en claro. Si acepto será para ayudarte con tu corto después de clases pero con un horario adecuado para poder regresar a mi casa.&lt;br /&gt;-¿Y si no tienes tiempo para regresar?&lt;br /&gt;-Tengo amigos para solicitar asilo.&lt;br /&gt;-No tendrías por qué hacerlo si decides quedarte en mi casa- señaló Orlando algo cansado de discutir el asunto.&lt;br /&gt;-No tendría que quedarme en tu casa si no te ayudo con tu proyecto. Es mi única condicionante, lo tomas o lo dejas.&lt;br /&gt;-Lo tomo- Orlando no lo dudó, ya tendría tiempo para estar con Leonard y convencerle de estar juntos, si ya lo había logrado una vez, nada le detendría con una segunda ocasión… o al menos eso pensó.&lt;br /&gt;-Bien- sorbió lo poco que quedaba de su té- ¿paseamos?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-7124765432447367516?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/7124765432447367516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/los-protagonistas-de-su-propia-pelicula.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7124765432447367516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7124765432447367516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/los-protagonistas-de-su-propia-pelicula.html' title='Los protagonistas de su propia película'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1579282527594010201</id><published>2010-09-01T21:20:00.000-07:00</published><updated>2010-09-01T21:48:22.402-07:00</updated><title type='text'>Wicked Ways</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Y se movía. El mundo al fin de cuentas se movía sin él. Eso molestaba en gran manera al joven y carismático de Eliee. Un chico bastante enfático con respecto a sus actos cotidianos que desembocaban en la monotonía. Ahora estaba solo. Cohibido por la partida de sus amigos, rememoró el destino de cada uno de ellos. Primero estaba Leonard, el cual se internó en alguna especie de psiquiátrico durante las vacaciones de verano, para después no presentarse a la primera semana del semestre. Después se encontraba Trish, quien por razones económicas no regresaría a la facultad, además, ahora tenía un nuevo novio llamado Armand, el músico que tanto tiempo obsesionó al mismo Leonard. Por otro lado ni Edgard regresaría, pues dado de baja temporal, se atrevió a prestar sus servicios en una galería de renombre dentro de la capital y para colmo de los mil males ¡fue aceptado!&lt;br /&gt;Se enteró también por los chismes de pasillo que el nuevo amante de Antonio (profesor de actuación, mejor conocido como Tony) era Orlando (ex amante de Leonard) pero que al parecer la relación se tambaleaba por la intromisión de Silvio, un homosexual bastante vulgar que un par de años atrás tuvo un tórrido romance con el profesor.&lt;br /&gt;Eliee conocía bien la vida de todos en la facultad, incluso mucho mejor que Leonard. Tenía entendido que el profesor de actuación y Silvio tuvieron un amante en común, y ese fue Berger, el chico dulce que varios codiciaban pero que al parecer ahora pertenecía a un bailarín de la capital llamado Armando.&lt;br /&gt;Armando era un ente competitivo hasta la médula dentro de su medio, y fue dentro de la “Academia de danza y artes histriónicas" de la capital, donde conoció a Berger. Pero como en todo y con apenas un par de semanas de relación, Berger se quejaba un poco de la obsesión “artística” que yacía en Armando, pues se la pasaba entrenando para obtener una beca. Su competencia era una tal Florence, lesbiana enclosetada dentro de un medio que le demandaba mesura.&lt;br /&gt;Florence parecía estar todo el tiempo bajo la lupa. Una bailaría que pasó de suplente a protagónica en menos de un año, al igual que Armando, su carrera apenas había empezado a despuntar y ambos tenían veinte años, una edad muy avanzada dentro de una actividad que demandaba flexibilidad, jovialidad y precisión. Lo más probable era que sin importar el esfuerzo de ambos, quien ganara la beca no tendría gran oportunidad contra los chicos de quince y dieciséis años, que serían su competencia en el extranjero.&lt;br /&gt;Si Armando no conseguía la beca, podía refugiarse en Berger. Su relación estaba creciendo ágilmente a pesar del fehaciente interés del primero por bailar hasta la muerte. Berger siempre le respaldaba con una sonrisa o un comentario edulcorado… en verdad parecía que el chico no tenía maldad dentro de sí mismo.&lt;br /&gt;No obstante la situación de Florence era distinta. Ella no encontraría un seno sexual después del fracaso. Si llegaba a ser derrotada por Armando o cualquier otro bailarín, el resultado sería el cambio inmediato de carrera, conseguir un trabajo y pensar en relegar la danza a un pasatiempo alejado de cualquier culminación artística. No sería una artista, fracasaría como feminista, no se permitiría el regresar como bailarina de remplazo, ¡eso jamás! Su orgullo era inmenso y por lo mismo terminaría con su novia Jenny; sentiría no estar a su nivel de identidad. Jenny sería esa brillante pianista que toca a Chopin, mientras ella sólo una lunática que zapateó sobre un tapanco frente a un espejo replegado al muro escolar.&lt;br /&gt;La verdad era que pocas cosas debían importarle a Florence. Ella era una excelente bailarina y su profesora (“La rusa”) estaba viendo la forma de que recibiera la beca antes que Armando, el cual tendría una segunda oportunidad el año entrante. En cuanto a Jenny… pues la pianista no le amaba tanto, es más, suspiraba por un tal Richard egresado de la facultad de artes donde estudiaba Eliee. Pero Richard ya pertenece a otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y Eliee?, ¿qué pasaría con él? Normalmente era el más relumbrante de sus amigos. El semestre anterior, cuando desayunaba con Leonard, Trish y Murat, Eliee contaba la vida de todos ante todos sin menor mesura. Proporcionaba de datos a Leonard que incitaran su imaginación dentro de la escritura (logrando una torcida asimilación con Jenny Shecter, de “The L Word”); lograba indignar a Trish con su constante usurpación social y conseguir algunas opiniones muy certeras de Murat, quién reafirmaba o refutaba el chisme. Pero justo cuando todo se disolvía, ya no le quedaba ni Murat, pues se había graduado el semestre pasado.&lt;br /&gt;Desposeído se guareció en el pequeño estudio que sus padres le brindaron años atrás cuando entró a la facultad. Considerándose a sí mismo como pintor, su obra siempre era criticada. Ácida y destructiva, la crítica de sus compañeros le habían dedicado comentarios tales como: “Tu estudio del color es tan básico como la primera capa que usaría un aprendiz barato de Vermeer, en un intento fallido de copiar su obra”, “El difuminar la forma no consigue ni remotamente una abstracción respetable”, o su favorito por ser tan mundano como insultante: “Lo que para Pollock fue una especie de espagueti, para ti viene a ser la concepción de la mierda… en forma y contenido”.&lt;br /&gt;No podía negarlo, le daba gracia la opinión ajena, pero más que nada le dolía hasta el alma. Verdaderamente su obra, a pesar de los años, no lograba definirse. Por un lado tenía sus intentos de realismo ligeramente sobrecargado con rasgos barrocos, pero tenía un problema evidente con el color: no sabía manipularlo. Quizá le habría ido mejor intentar con la línea fovista. Por otro lado ostentaba a la abstracción, sin embargo le parecía que su obra se remitía meramente a lo retiniano sin generar gran placer superficial… por lo mismo decían que su obra era una mierda.&lt;br /&gt;Eran todos esos ataques lo que le hacía seguir adelante, porque aún con toda la crítica posible, era de los pocos de la facultad que había desarrollando un “estilo”, una mínima conciencia dentro de su trabajo pictórico, un discurso que se crea con el ataque social y se reafirma dentro de la sinapsis neuronal del autor. Efectivamente, estaba a un par de años de la obra maestra, de la gran mierda, la gran cagada que la gente sencillamente amaría u odiaría.&lt;br /&gt;Empezó un boceto de lo que sería su siguiente pintura. Ésta tendría que unir sus dos coqueteos visuales, lograría con ello el reconocimiento de sí mismo, saber que estaba haciendo las cosas bien y no quedarse con un vacío que cada vez le decía: “Terminado… ¿terminado? Jamás estará terminado, pero tengo que ponerle punto final”. El vacío de la insatisfacción.&lt;br /&gt;Quizá por ello hurgaba en la vida de los demás, por lo mismo le encantaban los chismes, le parecían tan efímeros, ligeros, absurdos, sin importancia más allá de la cháchara, prefería veinte chismes antes de ponerse a discutir sobre sus dudas del amarillo sobre el lienzo, “¿Quedaría mejor un café? Pero no cualquier clase de café”, seguro le diría a Leonard, a lo que éste contestaría, “No lo sé, tendría que ver el cuadro”, ahí caería en pánico, la dureza del asunto. Mostrar el cuadro sin acabar, con tantas decisiones por tomar y viene un ojo ajeno en plena etapa de gestión a decirle “Sí, no, quizá, podría ser, funcionaría así, funcionaría asá”, dudas, ¡más dudas!&lt;br /&gt;Tomó asiento, no podía con un simple bosquejo. La verdad es que no había logrado culminar ni un solo cuadro en todas las vacaciones a pesar de salir poco y enterarse de mucho.&lt;br /&gt;Su mirada rodeó el estudio en búsqueda del consuelo pero sólo encontró la soledad. Un tonto pintor chismoso, a quien sus padres le dieron un estudio para mantenerlo aislado. Efectivamente era una pesadilla para sus padres, quienes eran muy conservadores y católicos. La homosexualidad de su hijo fue aceptaba bajo la disociación de ambos. El estudio era el lugar donde pintaba y se cogía a sus amantes ocasionales, muchos de ellos eran sus “modelos”, aunque él jamás había pintado la figura humana más allá de un breve ejercicio. Ese estudio era su cuarto propio, la estabilidad monótona de su homosexualidad. Tenía entrada alterna a la casa, así que los chicos bien podían entrar y salir sin que sus padres lo notaran, ponía música a todo volumen y a darle…&lt;br /&gt;Pero eso ya no le satisfacía. En algún momento de su creciente pubertad intentó mantener sus malas maneras al margen, pero no pudo, no pudo dejar de ver a su madre como una apegada a las imágenes del Papa; a su padre como un viejo pscicotizante que veía en Dios un ser dador de guerra y paz. Sus padres, un par de adultos mayores (pues le tuvieron ya algo pasado el tiempo) aferrados a encerrar a toda clase de vírgenes tras el cerrojo de la mojigatería, mientras él encerrado tras el cerrojo de su estudio con una homosexualidad negada. Lo más inteligente era seguir de esa manera, terminar la carrera (le faltaba un año), pintar como desquiciado, esperar otra beca, tener más sexo con más hombres (aunque en aquella ciudad de provincia los jóvenes ya se le estaban agotando), coquetear con varios estilos visuales, ser un mantenido del conservadurismo paternal.&lt;br /&gt;-Pero algo faltaba- Eliee seguía sentado frente al bastidor, al lado de su escritorio. Nada. Resumió que sin la compañía de la gente que conocía, el ruedo no valía mucho la pena. Todas esas personas que a inicio de semestre se cambiaban de casa, de ciudad, rentaban con amigos trabajaban por su cuenta, la identidad, la definición… la existencia. El paso a la madurez. Estuvo a dos segundos de ponerse en pie, tomar todo su dinero ahorrado, hacer las maletas y lanzarse a la aventura, pero eso pertenecía tanto a la modernidad y él era un chico postmoderno, así que telefoneó a Leonard. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1579282527594010201?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1579282527594010201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/wicked-ways.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1579282527594010201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1579282527594010201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/09/wicked-ways.html' title='Wicked Ways'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-7440528948951328910</id><published>2010-08-26T11:04:00.000-07:00</published><updated>2010-08-26T23:05:49.462-07:00</updated><title type='text'>Dumb</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;“Deja de analizar mi comportamiento si eres demasiado bobo para resolverlo”. Esa era la frase exclusiva que habría deseado utilizar Silvio el día en que rompió con Berger, palabras aunadas a la particularidad de al aquiescencia egocéntrica del mismo Silvio, pues no podía estar tranquilo, para él (sin siquiera notarlo o verbalizarlo) el ego no era una cuestión netamente personal que se expande en el interior de la habitación frente al espejo, o se reafirma con el hedonismo visto en el lago de nenúfares. Su ego no existía si no se encontraba alguien cerca para reafirmarlo. Ese “alguien” solían ser su pareja, y de manera poco consciente, así como en su mayoría inconscientemente, los amantes de Silvio le encumbraban en las auras del placer, pues le proporcionaban todos los halagos requeridos para que el sistema existencial de Silvio siguiera andando, y con ello, la relación.&lt;br /&gt;Por lo mismo, las relaciones de Silvio eran interesantes así como repulsivas para el público, gente más bien mórbida que se dejaba encantar por las peripecias amorosas de un homosexual poco recatado, ya que Silvio siempre contaba sus aventuras sexuales así como las relaciones que él consideraba “amorosas”. Las personas a las que besaba eran sus trofeos.&lt;br /&gt;Todo se remitía al circo de la ignorancia; Silvio no se daba cuenta de la necesidad de tener un sinfín de amoríos así como relacioncillas para que su “persona” en conjunto, entendido como alma, cuerpo y espíritu, pudiera existir; sin embargo, dicha existencia se desarrollaba a medias tintas, ya que una existencia compartida no puede llamarse “existencia”. Silvio no se daba cuenta que la necesidad de un hombre desembocaba en la vaciedad de su propia hombría e incluso de su homosexualidad, era un homosexual roto, trunco y en su defecto: no desarrollado. El problema se establecía que, para poder llegar a ser “un homosexual pleno” se requiere de la conciencia, y esa jamás la obtendría.&lt;br /&gt;Desde muy joven, quizá desde el útero materno, Silvio sabía que era gay como se sabe repentinamente que la nariz se ocupa para respirar, jamás requirió el erguirse como homosexual, lo vivió por instinto, al paso del tiempo sólo ha desarrollado la intuición, cuestión de la cual se enorgullece y es poco desdeñable, pero con cada pareja se reafirmaba la necesidad de otra.&lt;br /&gt;Pasaron los años. Ahora más viejo que todos sus compañeros de estudio y trabajo, la trayectoria de la vida había pasado del cuarto de vida, surcando los veintiocho años, casi a los treinta, a Silvio le urgía definirse.&lt;br /&gt;Por otro lado sus parejas jamás quisieron hacerle algún daño, es más, se quedaban prendadas de él con tanta facilidad. Silvio era un coqueto, amplio conquistador refinado con los años; eso no incluye que sus conquistas fueran chicos muy inteligentes o desarrollados, más bien podrían caer en el estándar de jóvenes recién nacidos dentro de la homosexualidad, recién salidos del clóset, ansiosos por una primera relación o una nueva pero más excitante comunión corporal. Los amantes de Silvio no se daban cuenta que con tal entrega sólo reafirmaban el ego de su amante y a la vez le creaban una dependencia curiosamente sustituible, ya que Silvio no se obsesionaba con la persona sino con lo que representaba: aquella posibilidad de entereza. Pero como todos ignoraban la naturaleza de su acción, lo único que quedaba era el disfrute efímero cuyas consecuencias bien podían ser duraderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Berger tuvo una relación poco efímera y muy placentera con Silvio un par de años atrás. Era un cliché pero no se sentía como tal, no existía conciencia del cliché en la cabeza de Berger, era muy inocente. Llegó a la nueva ciudad donde estudiaría con grandes expectativas y mucho ánimo, siempre se ha definido por su purismo emocional, el gran problema fue su relación con Silvio que le vino a abrir tantos panoramas vivenciales que su existencia cambió por completo. Duraron meses y después Silvio lo dejó al decirle: Creo que ya no funcionamos, aquí tenemos que dejarlo, mejor así.&lt;br /&gt;Las palabras podían mascarse en la boca de Silvio cuando Berger le dio un beso de despedida. Ahora Berger las repetía frente a cualquiera y con total soltura, sólo que la frase cambiaba: “Creo que lo dejamos aquí, es mejor así… es que ya no funcionamos”, o cualquier otra variante.&lt;br /&gt;Lo irónico es que la verdadera frase deseada por Silvio no se asemejaba a la proferida en el momento de la ruptura.&lt;br /&gt;“Deja de analizar mi comportamiento si eres demasiado bobo para resolverlo”, esa era la frase, una muy dura para Berger, quien era demasiado dulce, siempre humilde, siempre encantador, “Siempre tan niño, siempre tan bobo”, solía pensar Silvio e incluso externarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo dejé porque era muy niño, le falta madurar- le decía en ese momento Silvio a su ex amante y profesor Antonio. Por alguna razón estaba ahí para organizar una obra de teatro pero terminaron hablando de sus relaciones amorosas pues Antonio salía con un chico llamado Orlando, pero la relación iba en picada por la diferencia de edad y la falta de ambición por parte del chico.&lt;br /&gt;-Creo que es lo que a mí me gusta de los jóvenes, la falta de madurez, la facilidad para moldearlos- contestó Antonio. Se encontraban en el comedor de su casa tomando una taza de café, ya era tarde, los arreglos para la obra estaban a medias, faltaba confirmar la escenografía. No era mucho el presupuesto con el que contaban y Silvio le estaba haciendo el favor de conseguirle patrocinadores.&lt;br /&gt;-Eso es una cochinada Tony, tomar a tus alumnos y hacerlos a tu medida.&lt;br /&gt;-Ya quisiera que lo hubieran hecho conmigo, justo ahora sabría más de actuación de lo que comprendo.&lt;br /&gt;-Siempre sometes a tus amantes a un ritmo imparable, es como si necesitáramos ser muy cultos para estar a tu lado. Por eso terminamos tú y yo.&lt;br /&gt;-Eso es una tontería- Antonio suspiró. De todos sus ex amantes y alumnos, el que más le había decepcionado por ser muy prometedor había sido Silvio. Le dejó cuando comprendió que de alguna manera se aferraba a él… que de algún modo no existía.&lt;br /&gt;-Yo no podía estar a tu nivel- Silvio se enfurruñó un poco al presentir que el recuerdo le lastimaba ligeramente.&lt;br /&gt;-Terminamos nuestra relación porque tenías muchos proyectos personales- decía Antonio mientras recordaba que todos y cada uno de ellos eran fallidos incluso antes de ser gestados- y yo quería seguir con la relación tal y como estaba. De algún modo estoy atado a ésta ciudad porque doy clases aquí y me hago cargo de mi pequeña compañía de teatro- era verdad, Antonio podía estar ligeramente atado a la ciudad de provincia, pero la realidad radicaba en que a sus cincuenta años, no había encontrado a nadie especial para emprender el viaje homerístico del héroe con el que tanto soñó en su juventud, así que cuando Silvio le dijo que se marchaba a la capital con un sinfín de proyectos vanos, se dio cuenta que no valía la pena arriesgarse por un mocoso que no entendía de arte. De alguna manera se veía reflejado en Silvio… veía que Silvio terminaría como él. Como profesor en una facultad de arte sólo para acostarse con cualquiera de sus alumnos, esperando un viaje heroicamente artístico que jamás llegaría, existiendo por otros, para otros, dentro de otros, justificándolo todo en una relación amorosa.&lt;br /&gt;-No lo creo- dijo algo exaltado Silvio. Jamás había podido mantener la calma, le gustaba armar un escándalo por cualquier cosa, sobre todo por su necesidad de atraer la atención ajena -¿Y sabes por qué no lo creo? Pues porque estoy seguro que le harás lo mismo al chico bobo, Orlando- Silvio alzó un poco más la voz, no le preocupaba pues Orlando había salido a unas compras.&lt;br /&gt;-Orlando es distinto.&lt;br /&gt;-Porque es muy hermoso y se nota talentoso- dijo Silvio con desdén.&lt;br /&gt;-Y porque le amo, aunque me molesta que no tenga mayor interés en madurar, le gusta que lo resguarden fingiendo ser un desprotegido.&lt;br /&gt;-Eso lo hace un maldito, no un inmaduro, y para ser maldito se debe tener cierto grado de madurez.&lt;br /&gt;-Comparto un poco tu opinión, es un maldito por su facilidad de aparentar lo que no es, para eso se requiere un amplio nivel de conciencia- Antonio tomó su taza y bebió un poco de café, después volvió a suspirar; sabía que Silvio atacaba a Orlando porque aún le amaba, además la mayoría de las parejas que había tenido Silvio, él mismo las había dejado, mientras que en su relación fue Antonio quién la terminó.&lt;br /&gt;-Creo que quieres influenciarme para que lo deje por inmaduro. Pero no es mi estilo.&lt;br /&gt;-Jamás podría influenciarte- dijo Silvio con exageración sólo para denotar un vacuo sarcasmo. Con el tono de su frase insinuaba que si así lo deseaba, podría influenciar a Antonio- ¿y a qué te refieres con que no es tu estilo?&lt;br /&gt;-Dejaste a Berger, un chico muy valioso.&lt;br /&gt;-E inamadurón, la verdad Tony, yo lo dejé por bobo y estuve con él porque tenía buen cuerpo, pero ¿tú?, ¿sólo estuviste con él para cogértelo como a todos tus alumnos o qué?&lt;br /&gt;-Estuve con él porque es un chico fantástico en todos los sentidos, no sólo en lo sexual y lo sentimental, sino por sus buenas intenciones y amplia humildad. Si lo dejé fue por la misma razón, no quería atarlo a un viejo como yo- Antonio sorbió más café, recordó cuando tuvo que terminar con Berger… de eso tan poco tiempo atrás cuando le dijo: “Voy a aplicar para el examen de actuación”, fue ahí cuando supo que debía dejarlo ir. Lo único que le dolió fue la facilidad con que Berger aceptó la ruptura. Eran ciertos los rumores; después de que Berger había estado con Silvio, se volvió menos cálido, más facilón para todo lo demás, un poco depravado en lo emocional.&lt;br /&gt;-Bueno, después de mí Berger se volvió una zorra.&lt;br /&gt;-No hables de él como su fuera un promiscuo- Antonio, que era de humor carismático y sensible, en ese momento se alteró.&lt;br /&gt;-Ahora es una zorra y por lo que sé, cuando rompiste con él ni le interesó, ¿sabes la razón? Por zorra. Va a ser igual con tu Orlando, es otra zorra ¿sabías que estuvo con otro de tus queridos alumnos llamado Leonard, y que le fue infiel con su mejor amigo? Dignísimo de una telenovela, de esas que te gustan.&lt;br /&gt;Antonio intentó contenerse. Hablar de sus amores pasados bien podía tolerarlo con afán de mantener el buen recuerdo, pero tragarse los malos comentarios sobre su actual relación era imperdonable.&lt;br /&gt;-No te creo en nada Silvio, Orlando no sería capaz de eso. Mejor te vale que mantengamos nuestra buena relación, vamos a trabajar un buen rato juntos.&lt;br /&gt;-Es una zorra.&lt;br /&gt;-¿Es sobre zorras su historia?- dijo Orlando quién entraba por la puerta del patio trasero.&lt;br /&gt;-No lo sé, puede ser, con eso de que la escribió Tony- Silvio sonrió de modo muy falso ante Orlando.&lt;br /&gt;-Orlando, creo que ya conoces a Silvio.&lt;br /&gt;-Claro, siempre es un gusto- Orlando extendió su mano hacia Silvio. Estaba interpretando su papel de joven gustoso y encantador así como desvalido; le salía a la perfección pues nadie notaba la falacia, sólo Antonio que sabía la verdadera opinión que tenía Orlando sobre Silvio.&lt;br /&gt;-Para mí también… siempre un gusto- Silvio profirió su saludo con un encanto totalmente fingido, pero no porque así lo deseara, sino que no se le daba la actuación.&lt;br /&gt;-¿Encontraste todo lo que buscabas?- preguntó Antonio a Orlando al pararse de la silla para denotar que la reunión se había terminado.&lt;br /&gt;-Todo y más. Pude sacar unas ideas para mi escrito- Orlando dejó las bolsas en el piso -y… ¿adivina qué?&lt;br /&gt;-¿Qué?- preguntó Antonio poco interesado.&lt;br /&gt;-Me topé con Armand, un amigo de generación. Ya ves que la próxima semana empieza el semestre y pues está viendo lo de su departamento. Me contó que está saliendo con Trish, el amigo de…- Orlando guardó silencio por un momento, dudó y después empezó a sacar las cosas de las bolsas para ponerlas en la mesa- sí… amigo de Leonard. Me dijo que Leo salió de su internado ésta semana, bueno, lo sabe por Trish.&lt;br /&gt;-Eso supe, que se internó el pobrecito- comentó Silvio aparentemente poco interesado.&lt;br /&gt;-Tal vez lo vea, no he hablado con él desde hace mucho tiempo, un café no nos hará daño- dijo Orlando.&lt;br /&gt;-¿Y si el café lo vuelve loco?- preguntó insidiosamente Silvio- además, me contó su amigo Edgard- Silvio volteó a ver la reacción de Orlando, pero éste ni se inmutó-que se internó porque se prostituía o algo así, y que le gustaba cortarse la piel.&lt;br /&gt;-No digas tonterías- refutó Antonio&lt;br /&gt;-¿En verdad te dijo eso?- Orlando se contoneaba por el comedor y de ahí a la cocina, habitaciones que estaban conectadas no sólo por la puerta, sino también por una gran ventana.&lt;br /&gt;-Sí- Silvio no prestó mucha atención a la pregunta de Orlando.&lt;br /&gt;-No lo creo. No creo siquiera que Edgard te dirija la palabra, yo lo traté por un buen tiempo y es una elitista de lo peor, además cree que eres un patético vulgar, eso y que jamás diría algo malo sobre Leonard, no sólo porque fueron amigos, sino también porque le quiere de una forma muy especial.&lt;br /&gt;-Parece que sabes mucho del carácter de Edgard ¿por qué será?&lt;br /&gt;-Pues porque me acostaba con él, le fui infiel a Leonard con él.&lt;br /&gt;-Eso sí que es revelador, eh Tony- dijo Silvio dirigiéndose a Antonio.&lt;br /&gt;-Y es tarde, mejor te vas- dijo tranquilamente Antonio.&lt;br /&gt;-Mejor- dijo Orlando- y no finjas que no lo sabías Silvi. Eres el mayor hervidero de chimes, podrá ser que Leonard sea un escritor de mierda que usa a sus amigos para crear ficciones, pero tú sólo eres un chismoso, por eso le vas diciendo a todo mundo de tus relaciones con todo mundo. Pobre el tal Berger por salir contigo.&lt;br /&gt;-Orlando, ya basta de tonterías- Antonio seguía calmado.&lt;br /&gt;-Mira Silvi, no me vengas con boberías, no seas un bobo, porque eso es lo que eres cuando vas por el mundo diciendo que chicos como Berger, Leonard y Edgard lo son, sabes lo que sabes y apuesto que quisieras poder soltarlo, no sé si porque te pesa la información y el exceso de conciencia, pero ya no puedes venir chupándote el pulgar, vas a recoger lo que sembraste.&lt;br /&gt;-Estúpido chico de mierda- escupía Silvio cuando Antonio lo arrastraba hacia la salida.&lt;br /&gt;-El estúpido de mierda es él- se quedó pensando algo alterado Orlando- pero ni tiene pizca de encanto, ¿cómo pudo salir con él Tony? Entre él y yo… e incluso entre Berger no existe ningún parecido. Lo voy a hacer, lo voy a dejar, no soporto éstos gustos de Antonio y estoy casi seguro que no sabe ni qué pensar de mí.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-7440528948951328910?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/7440528948951328910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/dumb.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7440528948951328910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7440528948951328910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/dumb.html' title='Dumb'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-5458338983890763629</id><published>2010-08-18T20:53:00.000-07:00</published><updated>2010-08-23T17:50:48.847-07:00</updated><title type='text'>Special</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Sonó el teléfono impetuosamente cual alarido de leyenda local, de esas que el mismo Orlando no creía por ser demasiado cínico en todo y fingir ser un santo niño gay. Trinó el aparato con más descaro, realmente deseaba ser escuchado, ¿quién podría ser? Era una blasfemia cacarear con tanto ajetreo en un horario poco propicio. Si esa fuera su casa no lo permitiría, sin embargo veía de forma peculiar la manera en cómo se permitía dormir en camas ajenas de los mil y un hombres, “ni uno más” se dijo después de terminar con Leonard meses atrás, “me gustaría algo estable, eso aprendí de mí mismo” y dentro de los meses que le envolvían encontró algo aparentemente efectivo con un hombre mayor, cercano a la facultad, era uno de sus profesores.&lt;br /&gt;-¿Quieres que conteste?- balbuceó Orlando entre las sábanas pero Antonio no contestó -¿Tony?- insistió -¿Tony?- se volteó y pudo percatarse que su amante no estaba en la cama. Orlando aún no se acostumbraba a las costumbres poco rutinarias de Antonio. Normalmente se levantaba temprano para ir al gimnasio o en su defecto nadar en su alberca particular que se encontraba instalada justo en su jardín; en otras ocasiones sencillamente no se paraba hasta las doce del día y ordenaba comida chatarra por teléfono. Miró el reloj, podía bien estar en el gimnasio o nadando. Tomó el auricular justo cuando al parecer ya había dejado de sonar el teléfono.&lt;br /&gt;-Es una verdadera pena- escuchó que decía la voz de Antonio, quién hablaba con otra persona.&lt;br /&gt;-Me deprime un poco, realmente esperaba pasar el examen- dijo una voz de un hombre muy joven, quizá de la misma edad que Orlando.&lt;br /&gt;-Pero bueno chico, no se puede esperar todo, primero termina tu carrera aquí y luego te vas a la capital- dijo Antonio.&lt;br /&gt;-Lo mismo pensé. Perdón por llamarte a ésta hora, pero supuse que estarías despierto.&lt;br /&gt;-Supones bien, ¿qué te parece si cuando regresas salimos a tomar algo?&lt;br /&gt;-¿No estás con nadie justo ahora?&lt;br /&gt;-Realmente… - Antonio se quedó callado, un silencio que enervó ligeramente a Orlando- sí, pero eso no quiere decir que no te pueda ver, lo entenderá, no es un chico tonto, es de la escuela.&lt;br /&gt;-Sigues saliendo con alumnos- la voz del otro lado del auricular rió un poco- nunca cambias Tony. Eres joven… aún podrías cambiar, pero no lo hagas.&lt;br /&gt;-No soy joven, pero no discutiremos eso…&lt;br /&gt;Orlando decidió colgar el auricular, prefería ignorar la vocecita de algún alumno y seguramente ex amante de Antonio… de Tony –Fueron amantes- se dijo mientras se sentaba correctamente en la cama- le dice Tony, ríe torpemente con cualquier insinuación, claro que fue su amante- no estaba molesto, sólo preocupado por el número de amantes de su profesor y ahora pareja aparentemente sentimental.&lt;br /&gt;Empezó con la cuenta de los hombres con los que él había estado, no eran muchos, no pasaban de los treinta… ¿cuarenta? La verdad se remitía que al estar en el bachillerato su vida sexual fue más activa que en su primer año de universidad; estaba a mediados de los dieciocho, con pocos novios en su camino pero grandes expectativas para el futuro, tantas y a tal grado que cuando Antonio tardó en contestar “Sí” a la pregunta de si acaso estaba con alguien, le incomodó, ¿era que el archivo ex debía abrirse a horas tan tempranas de la mañana y la relación? Tenía poco más de dos meses de relación y ya era el tercer alumno que le conocía como ex amante, justo el día anterior fue un tal Silvio para planear unos ensayos para la obra de teatro que montaría junto con Antonio.&lt;br /&gt;No pretendía analizar las cosas más de lo necesario, en Orlando era usual los pensamientos matutinos aparentemente didácticos donde se decía a sí mismo lo que haría y evitaría hacer. Justo cuando estuvo con Leonard y se enteró que su relación era producto de una apuesta, a la mañana siguiente se despertó para decir “Lo voy a engañar, no me importa”, el asunto se tornó bastante fácil pues Edgard, mejor amigo de Leonard en aquellos tiempos y con quién había hecho la apuesta, se le ofrecía con descaro. No le interesaban mucho las emociones de Leonard, quién fingía ser honesto con él junto con su homofobia e inseguridades respecto a su sexualidad –Seguro ya hasta se había acostado con el modelo ese… Nick- musitó Orlando mientras se metía a la regadera y dejaba que cada poro correspondiera a las gotas que caían sobre su cuerpo.&lt;br /&gt;Pero por más que se dijera que Leonard era un promiscuo, en Orlando creció una necesidad de investigarlo; poco encontró en la opinión ajena, la gente le quería o le odiaba, no existían medias tintas u objetividad dentro de la opinión estudiantil, era el alumno dedicado e inteligente o el escritor de mierda lleno de fingimientos, dos polos que podrían mezclarse más prefería quedarse con su propia opinión… no obstante con el tiempo se percató que su opinión ya no existía, ¿el romance?, ¿existió el romance? Se conocieron en una fiesta bajo la misma noche, bajo una torpe luna, podría haber existido el romance, él le llamó desde la penumbra con una voz muy tranquila, Leonard parecía distante, lo observó por mucho tiempo notando que siempre salía a fumar al balcón, al parecer amaba los balcones, la razón nunca la supo.&lt;br /&gt;Leonard parecía entregado pero distante, jamás hablaba de sus emociones de una forma clara, requería para él poner las cosas “en contexto”, como si deseara no influenciar a nadie con su opinión, creía que era sincero, apenas duraron un mes y Orlando supo de la apuesta, una donde los términos eran simples: Entre Leonard y Edgard ver quién se quedaba con Orlando.&lt;br /&gt;Por ello una mañana se dijo “Lo voy a engañar, no me importa”. Dos semanas le duró el encanto, dos semanas le fue fiel y las dos posteriores le engañó con Edgard, Dorian (quién fue su novio anterior a Leonard) y Armand, un músico que era de su mismo semestre. Cuando Leonard descubrió el engaño salió corriendo como damisela, pero él no lo siguió.&lt;br /&gt;-Le mandé flores- siguió musitando Orlando al salir del baño, más bien refunfuñaba- me enteré que estaba en uno de sus típicos procesos depresivos por el rompimiento, y que vomitaba, y que se fue de viaje, y por más que le llamé la llamada nunca entró, después le envié un e-mail para decirle que las cosas con los hombres eran así, un asunto de total erosión emocional, el sexo perdura, los sentimientos no… pero creo fui hipócrita con eso pues me molestó mucho la apuesta- Orlando se vistió con unos jeans severamente entallados y una camisa roja muy ajustada, se puso unas botas que recalcaban lo delgado de sus piernas. Seguía siendo el mismo muchacho delgadísimo de piel cetrina con facciones delicadas y muy afiladas, era hermoso.&lt;br /&gt;Cuando le envió flores, Leonard se las regresó algo destrozadas con una nota que decía “Guárdalas para mi funeral”, al parecer eso significaba que no le perdonaba la infidelidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya estás hasta vestido- le dijo Antonio, quién vino a sacarlo de sus pensamientos.&lt;br /&gt;-Distinguidamente dispuesto- Orlando se le acercó para besarlo pero Antonio le evadió.&lt;br /&gt;-Hoy vuelve a venir Silvio, terminaremos lo de la obra de teatro.&lt;br /&gt;-Pensé que ya estaba hecho- Orlando suspiró mientras se separaba de aquel hombre. Le odió por un momento viéndolo como un viejo de cincuenta años que desea conservarse en la fuente de la vida, la plenitud de la vida, era mejor que se resignara al guardar las expectativas, ya lo decía Bachelard, que los genios aportan más en su juventud, pues en la vejez parece ser que sólo arruinan todo.&lt;br /&gt;-No te molestes, es sólo un colega.&lt;br /&gt;-Me tengo que acostumbrar a que mínimo te acostaste con un par de hombres de otras generaciones de la facultad, Silvio es uno de ellos, uno de tantos- Orlando no pretendía ser hiriente, aunque odiaba en ese momento a su pareja aún estando consciente de que era un sentimiento circunstancial, breve más no reiterativo, era la primera vez que le molestaban las aventuras de su profesor –En fin, ¿quién llamó?&lt;br /&gt;-Otro alumno- Antonio dudó por un momento- era Berger, creo que lo conoces, el semestre pasado tomó la clase de actuación.&lt;br /&gt;-Lo conozco, va un año más arriba que yo, es un chico muy… aseado…&lt;br /&gt;-¿Aseado?- preguntó irónicamente Antonio&lt;br /&gt;-Y atento, una de mis amigas tenía problema con su examen de segundo idioma y él le ayudó, es lo poco que sé de él, honestamente no me parece muy atractivo.&lt;br /&gt;-Eso es irrelevante.&lt;br /&gt;-Claro- contestó secamente Orlando, quién había ido avanzado poco a poco hacia la cocina arrastrando a Antonio con él. Prendió la cafetera, era un adicto al café, “Soy afecto al buen café” fue una de las primeras oraciones que le compartió a su profesor, “Yo también, no tolero el soluble” contestó Antonio y así de manera tan pueril tomaron café e inició la relación.&lt;br /&gt;-Lo rechazaron en la academia de danza y artes histriónicas de la capital, tenía muchas ansias de quedar. Es un muchacho muy talentoso.&lt;br /&gt;-Lo supongo- continuó Orlando con la metódica tarea de hacer café mientras se acercaba a su iPod y lo conectaba a una grabadora para poder poner a Nina Simone cantando “Sinnerman” a un volumen moderado. Empezó a menear el cuerpo mientras cantaba a la par:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sinnerman where you gunna run to&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Sinnerman where you gunna run to&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Where you gunna run to&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;All on that day…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo se interrumpió a sí mismo para preguntarle a Antonio:&lt;br /&gt;-¿Y de dónde te llamó Berger?&lt;br /&gt;-Del departamento de uno de sus amigos de la capital, se llama Armando.&lt;br /&gt;Orlando puso cara de que el asunto le tenía sin cuidado, no conocía al tal Armando -¿Y por qué tenía que llamar a ésta hora?&lt;br /&gt;-Él sabe que me levanto temprano y a ti no te iría mal trabajar en tu guión.&lt;br /&gt;-MI guión…- volvió a suspirar Orlando, pensó en que aparentemente le debía ser irrelevante la llamada de Berger ya que no significaba nada. Tony se acostaba con quién le viniera en gana, seguía teniendo contacto con los alumnos que se vieron influenciados por él… alumnos y alumnas, eso le encandiló un poco reafirmando sus emociones al pensar que Antonio creía propicia la llamada como una alarma para la creación, la escritura del guión.&lt;br /&gt;-No va mal, le falta un poco de poder en el clímax- dijo Antonio.&lt;br /&gt;-¿Poder?, ¿cómo defines esa recomendación tan subjetiva?, ¿qué clase de poder?, ¿uno agresivo que se da en el momento más visceral del escritor?, ¿uno frío y planeado, poderoso por ser calculador?, ¿uno triste por ser desperdiciado?, ¿qué clase de poder?- Orlando se volteó drásticamente para poder verlo a la cara y desafiarle con la mirada.&lt;br /&gt;-Orlando, no te presiones tanto, sabes a lo que me refiero. El guión necesita un buen clímax, recuerda los libros que te presté de Sydfield, tómalo un poco en cuenta…&lt;br /&gt;-No lo voy a tomar en cuenta porque tú mismo me dijiste que no me apegara tanto al argumento del hombre sobre la fórmula de la división de los tres actos y los dos picos de tensión, me dijiste que eso sólo lo obtiene un guionista avanzado y yo no lo soy, dijiste que eso no funciona en un cortometraje.&lt;br /&gt;-Ten paciencia, lee los guiones que te envié por correo y los que te dejé en el escritorio.&lt;br /&gt;-El escritorio- bufó Orlando. Ese escritorio que le había “dado” Tony un mes atrás, ahí mismo en su casa para que pudiera trabajar, un bobo escritorio donde sujetarlo, ¡él deseaba ser escritor! Requería de plantear una historia sobre el papel sustentada en la vida diaria así como las observaciones del entorno, no requería de un lugar de trabajo sino de la transurbancia y el errabundeo basado en el vagabundeo. Era en lo único que realmente le había influenciado Leonard, después de su relación con él comprendió que también le interesaba escribir desde la misma intención social, con todas esas palabras bellas con las cuales le había excitado el oído “Son esos movimientos como el dadaísmo, el situacionismo, el surrealismo, un recorrido a la derivé, caminando se sacan tantas ideas, caminando saqué mi primera novela” le dijo alguna vez Leonard; el problema es que Orlando no creía tener el talento, la noción, la suspicacia, ¿el genio? Lo que fuera necesario. Antes pensaba que sólo se requería de mucha dedicación, de lectura y redacción… el problema es que tenía dieciocho años, quizá cuarenta parejas sexuales pero escasamente había escrito como cuatro textos “serios” en toda su vida.&lt;br /&gt;-Sí, todo lo que te dejé leer, los libros, los guiones, los ejemplos, puedes salir a caminar. No sé porqué desperdicias tu tiempo…&lt;br /&gt;-¿Desperdiciarlo? Me ha pasado leyendo todas las vacaciones.&lt;br /&gt;-No veo te dediques demasiado a la escritura.&lt;br /&gt;-No tienes por qué mandarme, no tengo tu nivel de redacción y tampoco tu nivel de lectura… ¿y sabes qué tampoco tengo? Tu edad- las últimas dos palabras Orlando las profirió con gran severidad justo cuando Nina Simone subía de intensidad y creaba un estruendo al cantar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lord, Lord, hear me prayin'&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;Lord, Lord, hear me prayin'&lt;br /&gt;Lord, Lord, hear me prayin'&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;All on that day…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Podrías quitar esa cosa?- exclamó algo molesto Antonio.&lt;br /&gt;-Esa cosa es Nina Simone- contestó vehementemente Orlando.&lt;br /&gt;-Claro que sé quién es, por mi edad la escuchaba antes de que tú nacieras, es más, la fui a ver en vivo.&lt;br /&gt;-Bien, lo que para mí es mítico y atemporal para ti significa una etapa específica de la vida, ya veo por qué no podría funcionar la relación, carecemos de una conexión.&lt;br /&gt;-No lo hagas, no digas tonterías- Antonio se acercó y abrazó a Orlando –yo te quiero mucho.&lt;br /&gt;-Dos meses no podrían ser suficientes para amarme- Orlando había soltado la frase, ni siquiera sabía de dónde venía tanta bazofia, quizá porque Antonio era un dramático y le gustaban los dramas intensos e incluso televisivos, posiblemente se estaba contaminando de todos esos sentimientos facilones, posiblemente requería que le dijeran “te amo”… “amo tu literatura”… ¿pero qué literatura? Apenas tenía un guión en segundo tratado, iba por el tercero y Antonio siempre le hacía infinidad de anotaciones sobre sus recomendaciones muy personales que bien podía tomar o dejar, pero ¿cómo podría saber él por qué cosas optar?, ¡era su primer guión!&lt;br /&gt;-¿Eso te molesta?- el tono de Antonio era condescendiente.&lt;br /&gt;-No realmente- Orlando se separó y con él la confusión de la necesidad de si requería que le amaran o amaran su trabajo- me molesta un poco que todos esos hombres te frecuenten.&lt;br /&gt;-Son parte de mi historia, eso ya lo sabes- el tono de Antonio seguía siendo ampliamente condescendiente. Orlando sintió como si le estuviera hablando a un bebé o en su defecto, a un niño pequeño.&lt;br /&gt;-Me voy a trabajar en el guión, espero puedas terminar tu trabajo son Silvio- Orlando se encerró en el pequeño estudio en donde se encontraba su escritorio con sus textos estancados.&lt;br /&gt;Pero no pudo escribir. Prefirió abrir su ejemplar de “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera, todo ahí le parecía tan irónico. Gente aparentemente especial, con una opinión y elecciones propias. Imaginó a Leonard viviendo sin él, alejado de todo contacto, meses sin hablar, meses, casi un año sin que le dijera “mi ángel mortecino”, Leonard lo sabía todo sobre él… sin embargo el conocimiento no era recíproco, él no sabía nada de Leonard.&lt;br /&gt;Recordó más y más a Leonard, el chico que le adoraba, que no disimulaba su felicidad cuanto estaba a su lado, el que hacía todo para estar cerca de él, con el que se divertía y aún así sabía que lo perdería… ¿algún día le suplicaría por una oportunidad? No podría, seguramente Leonard le mandaría al infierno, ya lo había hecho. Y él que fue especial para Leonard, pero se le acabó la paciencia, los buenos comentarios, nunca discutieron, Leonard corrió alejándose aparentemente de la violencia.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-5458338983890763629?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/5458338983890763629/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/special.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5458338983890763629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/5458338983890763629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/special.html' title='Special'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-8731342151771269980</id><published>2010-08-14T02:57:00.000-07:00</published><updated>2010-08-14T03:10:34.029-07:00</updated><title type='text'>Push It</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Había terminado de ver “Manhattan” de Woody Allen con la magnífica partitura de George Gershwin, “Rhapsody in Blue”, como punto final. El día anterior se revisó las tres películas de Stephen Daldry, sin lugar a dudas su favorita era “Billy Elliot”, seguida por la no menos virtuosa “The hours” y aquella titulada “The reader” que no terminaba por impresionarle o realmente importarle. Pensaba que el guión de David Hare para “The reader” no era tan impresionante como el que facturó en “The hours”, pero claro, una cosa era adaptar a Bernhard Schlink y otra muy distinta Michael Cunningham, cuestión de jotería.&lt;br /&gt;En “The hours” todo parecía un cántico a la vida lésbica con trasfondo de evidente naturalidad, el mismo Daldry era gay, Hare también, Cunningham ni dudarlo, no tenía entendido si el encargado de la banda sonora, Philip Glass, lo era, pero estaba seguro que al menos bisexual bien podía ser; claro que las actrices principales no lo eran, pero Meryl Streep le había hecho de tantas cosas que justo ahora en “Manhattan” también le hacía de lesbiana, de una muy concreta y audaz. Una tal Jill que escribía sobre la relación que había tenido con su anterior marido “Todo lo que escribí ahí es honesto”, “No hice más que retratar desde una visión honesta nuestro rompimiento” era lo que ella le decía a Issac, el personaje que interpretaba Woody Allen.&lt;br /&gt;Armando se reía estrepitosamente de sólo recordarlo, sabía de un par de personas que no podrían con toda una novela sobre una relación “íntima” entre dos personas… o más. Sin embargo en su última asistencia al nuevo Bloomsbury en la ciudad de provincia, pudo hablar con un semi escritor llamado Leonard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es una novela sobre mí. Suena egocéntrico, pero es lo que es- le había dicho el chico sobre su nuevo libro.&lt;br /&gt;-No creo que tenga nada de malo escribir sobre uno mismo y las personas que nos rodean- la verdad era que Armando intentaba coquetear con aquel muchacho, pero después se enteró que Leonard estaba con un tal Orlando, de eso ya un par de meses atrás.&lt;br /&gt;-Verás, creo que es difícil, retrato mi primera relación gay con todo y el chico que me apasionó entre muchas más cosas, pero en esencia es la decadencia de mi personaje. Quién sabe qué tan bajo puede caer.&lt;br /&gt;-Uno nunca puede saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armando no había vuelto a ver a nadie de aquella ciudad provinciana que tanto le encantaba como disgustaba, mucho menos frecuentó otra vez el nuevo Bloomsbury, se le hacía una cosa muy estúpida hasta que conoció a Ernest, mejor conocido como Berger.&lt;br /&gt;Le pareció un chico encantador, y el uso de la palabra no se remitía a una especie de efímero ardor veraniego. Sintió en Ernest un niño muy lindo, humilde y atractivo, por no mencionar también que le veía como alguien extremadamente paciente. Se conocieron cuando Armando estaba muy molesto pues no se concentraba para su número de ballet clásico, así que había puesto el primer movimiento de la sinfonía número cuarenta en SOL menor de Mozart para poder relajarse, pero el resultado fue todo lo contrario, se le crisparon aún más los nervios, “Es un número sin sentido” le comentó la rusa en la clase anterior “no tomes mis palabras con mera resolución social, si digo que es un número sin sentido, no me refiero a que no valga la pena efectuarlo, sino que requiere de sustancia. Debes cambiar la coreografía”&lt;br /&gt;-Cambiarla, sería como cambiarme a mí mismo- Armando se encontraba postrado en el piso, bañado de sudor y con mucha frustración –tanto para nada- escuchó que alguien tocaba la puerta del aula, la cual de cualquier manera se encontraba abierta.&lt;br /&gt;-Hola- dijo Berger- perdón, es que estoy buscando el salón para el examen de actuación.&lt;br /&gt;-¿Te parece que esto sea un aula de prueba?- contestó muy molesto Armando.&lt;br /&gt;-Pues no… al menos no exactamente para actuación, pero para baile quizá sí.&lt;br /&gt;-Te consideras muy perspicaz ¿verdad? No tengo ni tiempo, ni humor.&lt;br /&gt;-Pues honestamente no me veo así, pero bueno, sólo quería un poco de información – Berger agachó su cabeza para ver el papel que tenía en mano.&lt;br /&gt;Armando amó su respuesta calma, de un modo poco usual le transmitió esa pasividad que requería.&lt;br /&gt;-Deja me calzo y ahora mismo te muestro- dijo Armando aún sin mostrar que verdaderamente ya estaba calmado.&lt;br /&gt;-Gracias- sonrió Berger con gran aliciente.&lt;br /&gt;Después de que le llevó al aula de prueba y le esperó, sin entender realmente porque lo hacía. Al final fingió que estaba de paso cuando Berger salió del aula.&lt;br /&gt;-¿Y cómo te fue?&lt;br /&gt;-No muy bien. Me puse nervioso, reí y después… bueno, después improvisé muy mal- Berger estaba un poco afligido.&lt;br /&gt;-¿Qué te parece si te invito a comer algo?&lt;br /&gt;Y así inició lo que sería una amistad que al bailarín le interesaba evolucionara. Ahota expresamente terminó de ver la película de Woody justo antes de salir con él a cenar a un lugarcito muy sencillo, se sintió como en un filme de Allen, bien podría ser su “Manhattan”, su “Annie Hall” o mejor aún, su “Comedia sexual de una noche de verano”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… cuando entró Berger ya estaba en el lugar, lo que no previó es que uno de sus ex novios era mesero de ahí, ese chico siempre cambiaba de empleo aún dentro de una gran ciudad como lo era la capital. Posiblemente se le estaban terminando las opciones.&lt;br /&gt;-Hola- sonrió Armando muy seguro de sí mismo, justo ahora se lo parecía, el muchacho indocto que había sido estaba muerto y sepultado.&lt;br /&gt;-Hola- Berger también sonrió pero agachó la cabeza con un poco de timidez. Era un gesto que le encantaba a Armando de él.&lt;br /&gt;-Perdón por la tardanza, es que me quedé viendo una película.&lt;br /&gt;-¿En verdad?&lt;br /&gt;-Sí&lt;br /&gt;-No estarías con alguien más- Berger sólo coqueteaba alegremente.&lt;br /&gt;-Pues no, ya no soy así- dijo Armando. Era un diálogo muy usual en él.&lt;br /&gt;-Eso siempre lo dices pero nunca explicas nada.&lt;br /&gt;-Bueno, el silencio es oro, estoy salvo dentro de mi propia piel, aunque en el silencio yo no sea muy real.&lt;br /&gt;Berger sólo sonrió.&lt;br /&gt;-Bueno. Te voy a contar muy poco…&lt;br /&gt;-Hola chicos, ¿qué les ofrezco?- dijo el mesero, uno que alguna vez fue novio de Amando- ah, hola Armando- fingió sorpresa- ¿cómo estás?&lt;br /&gt;-Bien, mira, te presento a Berger.&lt;br /&gt;-¿Es nombre o cómo?&lt;br /&gt;-Me llamo Ernest Berger, pero me conocen más por el segundo nombre.&lt;br /&gt;-¡Ah!, entonces sí es un nombre.&lt;br /&gt;-Y bueno- dijo Armando- él es Simon.&lt;br /&gt;-Un enorme gusto- Berger le tendió la mano a Simon, quién la estrechó afablemente.&lt;br /&gt;-¿Y qué van a ordenar?&lt;br /&gt;-Nada- se adelantó a decir Armando- sólo quedamos de vernos aquí- se levantó y Berger le imitó- gracias de todos modos Simon.&lt;br /&gt;-De nada… creo- Simon parecía indginado.&lt;br /&gt;-Adiós- Berger volvió a sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Espero me perdones por lo de allá adentro- dijo Armando –pero no pensé que Simon trabajara ahí, lo percibí cuando entré pero no me precipité para salir.&lt;br /&gt;-¿Una mala ruptura?&lt;br /&gt;-Una mala relación. Viene de la mano con lo poco que pretendía contarte sobre mí. Con Simon salí muchas veces, hemos ido y venido, pero desde hace más de seis meses que no regresamos ni nos contactamos, él está acostumbrado a las relaciones tortuosas, yo no- Armando se quedó parado en medio de la banqueta- perdón, ¿tienes frío?&lt;br /&gt;-No, pero me incomoda caminar de noche en esta ciudad.&lt;br /&gt;-Claro, con tantas noticias amarillistas. Ven, vamos a mi departamento.&lt;br /&gt;-Me encantaría- por alguna curiosa razón Berger siempre sonreía y eso era lo que más le atraía a Armando.&lt;br /&gt;Caminaron un poco en silencio, entraron al subterráneo y cuando salieron la noche había caído con total apogeo, era evidente que Berger se quedaría a dormir con Armando, pero dentro del apelativo “dormir” tendría que definirse si tendrían sexo o sólo compartirían la cama… o quizá la habitación.&lt;br /&gt;-Ponte cómodo- recitó Armando al entrar en el departamento.&lt;br /&gt;-Se lo dices a todos- Berger se paseó alegremente por el departamento, era uno muy bonito más no del todo elegante, tenía un estilo cuasi minimalista por el interés de tener espacio libre para practicar algunos movimientos. Se acercó a la pila de películas que tenía Armando- no sabía que te gustaba Woody…&lt;br /&gt;-No, ya no se lo digo a todos.&lt;br /&gt;-Perdón, no sabía que te incomodaba.&lt;br /&gt;-Esa frase predeterminada de “Crea fama y échate a dormir” se aplica mucho conmigo. Antes era un chico al que le gustaban mucho las fiestas, quizá desde los trece años estuve saltando de una a otra. A los quince entré a la escuela de danza e intenté controlarme un poco, pasé casi cinco años como suplente, apenas me dieron un protagónico en “El lago de los cisnes”, fue difícil obtenerlo, pero para lograrlo dejé todo; alcohol, drogas, la poca nicotina que me metía, la comida… la buena comida- Armando tomó una fotografía del único estante que estaba ahí –así era antes.&lt;br /&gt;En la imagen se podía ver a un chico delgado y pálido de cabello horriblemente decolorado, no tenía los rizos impecables que ahora portaba Amando. Vestía unos pantalones muy entallados de “brinca charcos”, pensó Berger. Abrazaba a una chica pelirroja.&lt;br /&gt;-¿Ella quién es?&lt;br /&gt;-Florence. Por aquel tiempo- Armando se sonrió al pensar que la foto sólo tenía cuatro años, sin embargo él había cambiado tanto al igual que Florence – éramos amigos o conocidos. Ella estaba iniciando su bachillerato en arte y yo en idiomas, después dejamos de vernos porque siempre fue algo conservadora, hasta apenas salió del clóset, está con una chica llamada Jenny quien estudia en una reputada escuela de música. Últimamente no le caigo muy bien a Florence.&lt;br /&gt;-¿Por qué?- Berger intentaba no sentirse un poco bobo al hacer preguntas de una o dos palabras, pero prefería que su acompañante hablara.&lt;br /&gt;-Dan una beca cada año para irse al extranjero por todo un año. Florence era la estudiante que al parecer ganaría la beca sin mayor problema, pero llegué yo en los últimos meses. Presiento que ella cree que no merezco ni competir, tengo ante sus ojos una vida muy “fácil”, los hombres homosexuales no son mal vistos pero las mujeres son cosa distinta, no en todas las escuelas de danza, pero en ésta específicamente sí.&lt;br /&gt;-¿Y si fuera una actriz lesbiana?- se divirtió preguntando Berger&lt;br /&gt;-Pues sí, que lo tuyo es la actuación. No sé cómo esté el plan de estudios en la escuela, como se destaca por la danza ni idea de la actuación.&lt;br /&gt;-No importa. No me aceptaron. Hoy entregaron los resultados.&lt;br /&gt;-Lo siento- se remitió a decir Armando.&lt;br /&gt;-No lo sientas, mejor culmino mi carrera en arte.&lt;br /&gt;-¿Eres bueno?&lt;br /&gt;-Pues… sí, iba a decir que no tanto como en la actuación… pero pues me rechazaron.&lt;br /&gt;Hablaron de arte, que Berger era pintor, “uno no muy bueno”, según sus propias palabras, también le gustaba la animación así como la fotografía, le apasionaba Caravaggio, cosas normales, cosas personales. En esa noche sólo charlaron, a la mañana siguiente Berger hizo una llamada y después se fue.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-8731342151771269980?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/8731342151771269980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/push-it.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8731342151771269980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/8731342151771269980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/push-it.html' title='Push It'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-2924283953041718064</id><published>2010-08-08T14:47:00.000-07:00</published><updated>2010-08-10T01:39:11.329-07:00</updated><title type='text'>The trick is to keep breathing</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Eran tan estrechas las calles que comunicaban con su colegio que le daba un poco de vergüenza así fueran. Un lugar para duelos dentro del uso del cuerpo cual interfaz del cerebro, la magia de las extremidades y el contoneo de la carne y el hueso. Era vida, lo que se encontraba en la escuela se presumía inefable por su esencia pero disfrutable gracias a la pupila y el cuerpo. Sabía que estaba ahí, Florence entendía de ello, no bajo la aparente sensualidad del movimiento sino ante la evidente comparsa de la emoción. Era su catarsis, el momento de sublimar, crecer al desarrollar lo que más le gustaba: la danza&lt;br /&gt;Tenía problemas con las definiciones, lo suyo ¿la danza o el baile?, ¿tributo o autosatisfacción? En eso se parecía a Jenny, su novia, la muchachilla que tocaba a Chopin sin piedad o discreción, aquella que no deseaba entender la propia interpretación del creador y el músico, sino la suya. La entendía cuando preguntaba: ¿Soy un músico? No existen a caso los designios para la mujer dentro de “la música” ¿es que somos como “las musas”? Bellas, atractivas, pero sólo un catalizador. Es como cuando se expone la determinación de la palabra “escritor” y “escritora”, ¿pero con los compositores es igual?, ¿”compositor” y “compositora”?, ¿músico y… música?, ¿“intérprete” como generalidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Es que nos hacen lucir como un instrumento!- le había dicho Jenny- ellos son los músicos con todas las letras que compenetran a la palabra y su uso, mientras nosotras la pianista, la cellista, la violinista, no existe un ¡LAS MUSICAS!, nos toman como un proyecto incompleto, de creadoras tenemos el inicio mas no el final.&lt;br /&gt;-Exageras, como en todo lo haces- contestó Florence antes de partir a su clase de danza.&lt;br /&gt;-No lo hago, es evidente las generalidades del masculino en el lenguaje…&lt;br /&gt;-No sé si llamarte de doble moral política, si es que eso existe- le interrumpió Florence- tú que eres tan bisexual y aparentemente feminista, sin darte cuenta que no dejas de comparar el poder con la masculinidad ¿cuándo va a cambiar tu percepción?, ¿cuándo la mujer será sinónimo de poder sin la necesidad de aplastar al hombre, equiparársele o demoler a la feminidad?&lt;br /&gt;-De doble moral política, si como bien dices existe tal cosa, eres tú. Me imploras prácticamente que sea lesbiana para cumplir con los requisitos del feminismo, estos no son los años sesenta ni los setenta, es el siglo XXI, además ¿qué mayor disolución de la feminidad que el mismo lesbianismo lleno de machorras?&lt;br /&gt;-¡¿Qué tan políticamente incorrecto puede ser tu comentario?!- Florence sacudió su cabeza acompasada con su voz, su hermoso cabello rojo incendió el aire- no yace más feminidad que en el amor por la misma, de ahí nace gran parte del lesbianismo.&lt;br /&gt;-¿Quieres decir que si no fuera “femenina” no me querrías?&lt;br /&gt;-Quiere decir que si no fueras bisexual no me interesarías- se remitió a contestar Florence.&lt;br /&gt;-Nuestra relación no es cuestión de política, es de amor, lo que tanto profesas.&lt;br /&gt;-¡Y tú no entiendes!&lt;br /&gt;-¿De amor?- Jenny se notaba irritada, pero más bien era sarcástica con su forma de expresarse, incitaba a Florence a la histeria- quizá mi concepto no te ajusta.&lt;br /&gt;- Quizá estoy tan llena de afecciones, eso te gustaría que aceptara ¿verdad?&lt;br /&gt;-Yo no estoy hablando de ningún tipo de definición, ni social, sexual, política, personal…&lt;br /&gt;-¡Ni siquiera emocional!- le gritó Florence dando media vuelta para alejarse torpemente de aquella mujer que tanto amaba pero que sin mayor recato parecía demostrarle día tras día no amarle tanto como ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente me amo más a mí- pensaba Florence mientras se introducía en su pequeño vestidor para cambiarse de ropa- por lo mismo me irrita que yo cambiara tanto a su merced. No precisa que sea ahora lesbiana por ella, lo soy porque en verdad es lo que significa ser yo misma, pero salir del armario nunca ha sido fácil…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡La rusa te está esperando!- le gritaron desde el exterior del vestidor.&lt;br /&gt;-En un momento salgo- contestó con la pregunta de si acaso su instructora, apodada “La rusa”, sabía de su homosexualidad. Florence no tenía ningún estereotipo adjudicado dentro de la sociedad homofóbica, esa gente le llamarían “una chica normal” aunque extremadamente bella, nadie pensaría que le gustaban las mujeres.&lt;br /&gt;Al inicio pensaba que sólo era un gusto, nadie tiene que enterarse si te gustan los hombres o las mujeres, y mucho menos saber si tienes sexo con unos o con otros (que ella ya se había acostando con ambos sexos, pero a los hombres… pues definitivamente no) no obstante al paso del tiempo concretó que la homosexualidad es una cuestión que se debe hablar, pues ante una heterosexualidad predominante así como aparentemente “evidente”, se es necesario gritar a la cara “Soy lesbiana” o un “Me gustan las mujeres”, no era sencillo pero era cuestión de definición. Como mujer homosexual proveniente del aparente prototipo de belleza cuasi eurocentrista, requería marcar una línea evidente que le erigiera como mujer, lesbiana, bailarina, bella ¡sí!, estúpida para nada pero consciente de su propia identidad.&lt;br /&gt;Se recogió el cabello y salió al encuentro con su instructora.&lt;br /&gt;-Llegas tarde- dijo “la rusa” con aire autoritario y áspero. Le decían rusa por glacial, no existía gran anécdota dentro de aquella mujer, sólo que era impasible pues su instructora había sido rusa y ella adoptó gran parte de su manera de enseñar.&lt;br /&gt;-Perdón, no se volverá a repetir- dijo Florence apenada no exactamente por esconder que había tardado gracias a una discusión con su novia, ni que en efecto fuera novia y no novio, sino más bien por no tener el coraje de salir del clóset dentro de su mismo ámbito que tanto amaba, casi nadie sabía.&lt;br /&gt;-En efecto, no se repite. Después tengo clase con Armando, se encuentra más avanzado que tú. Apenas tienes cinco horas y llegas media hora tarde, inaceptable, ponte en posición, tenemos que calentar.&lt;br /&gt;-Calentar- pensó Florence- una persona tan fría, risible que lo dijera tomando en cuenta su fama dentro de la exigencia y frialdad académica.&lt;br /&gt;Tenía suerte, pues “la rusa” no practicaba con novatas y poco soportaba a las neófitas con las piernas, y más allá era estricta con lo clásico mientras en ese momento le ayudaba a cerrar su número alternativo donde bailaría “Drumming Song” de Florence and the machine, le parecía hermoso que la cantante se llamara como ella… o ella como la cantante.&lt;br /&gt;-Te estás haciendo vieja Florence- la rusa hablaba tranquilamente, con una emoción gélida pero contenida, como si estuviera presenciando una violación pero no mostrara la menor intención de escándalo.&lt;br /&gt;-Es…- Florence se calló a sí misma, no podía calentar con todos esos movimientos y al mismo momento hablar.&lt;br /&gt;-El truco es respirar bien, no lo olvides. Llegaste aquí para que te entrenara y sigues sin poder respirar en su momento. No debes hacerlo como cuando corres o trotas, existen tiempos, cadencias.&lt;br /&gt;Florence no podía contestar, pero aunque pudiera no debía hacerlo. Estaba consciente de su falta de condición física, la había perdido y más ahora que estaba saltando de fiesta en fiesta por insistencia de Jenny. Si algo lograba mantenerla activa era su pensamiento, se salía del cuerpo y entonces el organismo se ajustaba al exterior sin la necesidad de concretarlo todo dentro de un estado consciente. Era como desconectarse.&lt;br /&gt;Y así mientras una parte de ella se estiraba en búsqueda del perfecto calentamiento, una más remota pensaba en la oportunidad que perdería si acaso volvía a llegar tarde.&lt;br /&gt;-Seguramente le dará todo el tiempo a Armando para entrenarlo, no sé cómo logra llegar a tiempo- pensaba cuando la voz de su instructora la volvió a interrumpir.&lt;br /&gt;-Eh visto más talento en la televisión nacional- bufó no sin cierta gracia.&lt;br /&gt;A Florence le parecía injusto así como ilógico que Armando lograra todo lo que hasta la fecha tenía. Él era un gay bastante expuesto que bailaba al son del clasicismo y lo clasicista, sabía que no tenía novio, pero si conocía a alguien que fuera promiscuo bien podía ser él; un chico fácilmente identificable con cualquier personaje made in “Queer as folk” de la serie norteamericana, y con todo eso bailaba excepcionalmente bien, llegaba a sus lecciones a tiempo, era un gay declarado y eso no le afectaba en lo más mínimo pues “la mayoría de los bailarines son homosexuales”, se comentó en una reunión social de bailarines. Las chicas siempre cuchicheaban entre ellas compartiendo opiniones de la línea de tal o cual chica.&lt;br /&gt;-¿Pero qué pensarían de una lesbiana?-preguntó Florence aquella vez en la reunión.&lt;br /&gt;-Sería un poco desagradable saber que te están viendo mientras te cambias, ¿no te molestaría saber que alguien te ve en el vestidor general?- comentó una de ellas.&lt;br /&gt;-Pues honestamente no, es cuestión de ética social y laboral, el que alguien sea homosexual no implica que opte por el acoso sexual dentro de un vestidor.&lt;br /&gt;-Una nunca sabe- hablo otra- una cosa es con los chicos, que sean gay los convierte en uno de nosotras pero con algo colgante, el punto es que la percepción es distinta.&lt;br /&gt;-Quizá no tendría que escandalizarnos si nos desnudamos frente a un hombre o una mujer, son compañeros de escuela, quizá hasta estemos en el mismo ballet o practiquemos en una compañía alternativa- dijo Florence y se odió por ir a medias tintas, era como decir “la amiga de una amiga es lesbiana y la discrimina su grupo estudiantil”&lt;br /&gt;-El ballet es enteramente femenino, no se hizo para lesbianas-culminó una tercera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Florence, no estás concentrada- exclamó un poco impaciente la rusa.&lt;br /&gt;-Eso intento- se encontraba tirada en el suelo. Por un momento su cabeza le jugó un mal pensamiento viniéndole a la mente esa oración donde “el ballet es enteramente femenino, no se hizo para lesbianas”, pero ¿qué clase de retrógrada decía eso?, se preguntó aquella noche en la juntilla social, después supo que esa retrógrada era una de las mejores bailarinas del lugar.&lt;br /&gt;-¿Cómo pretendes dominar ambas ramas de lo clásico y lo alternativo si no te concentras? Ya hablamos de las libertades que se convierten en condicionantes con una canción como la que elegiste, “Drumming Song” contiene un estilo que no me encanta pero lo puedes hacer bien, sólo no te confíes en que lucirás como protagonista de un videoclip.&lt;br /&gt;Era verdad, Florence adoraba su vestuario para la competencia, se parecía mucho al de la Florence del video: un vestido muy entallado con una máscara negra y velos que iban de la cintura a las muñecas, todo un espectáculo; le costó en su momento convencer a la rusa para que accediera ante todo ese “efectismo pagano”, según sus propias palabras.&lt;br /&gt;-Lo siento, lo volveré a intentar- se excusó Florence con un tono humilde y sutil, debía lograrlo, si ganaba el certamen podría decir “Y lo ganó una lesbiana”, entendía el dramatismo que conllevaba tal acto, llegar y recibir el reconocimiento a nivel nacional sólo para dar la gran frase de “Soy lesbiana”, después acotaría el tema sobre la discriminación que se lleva a cabo dentro de tal medio, el arquetipo que se ha venido manejando entorno a la figura de la bailarina y el pensamiento política y artísticamente incorrecto que tienen la mayoría de las colegas, ella era homosexual y no le hacía menos capaz de soportar un régimen educativo, alguna norma y mucho menos carecía de ética, eran unas estúpidas retrógradas.&lt;br /&gt;-No lo sientas, cambia. Más vale que hagas algo más que intentarlo- volvió a hablar la rusa con su acostumbrado tono glacial, el cual significaba que apreciaba, después de todo, el interés de su pupila.&lt;br /&gt;Inició la canción, se escuchaban los primeros tamborileos y la voz de la cantante decir: There's a drumming noise inside my head, that starts when you're around, I swear that you could hear it, It makes such an all mighty sound, there's a drumming noise inside my head, that throws me to the ground, I swear that you should hear it, It makes such an all mighty sound… &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663300;"&gt;&lt;br /&gt;Louder than sirens&lt;br /&gt;Louder than bells&lt;br /&gt;Sweeter than heaven&lt;br /&gt;And hotter than hell&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I run to a tower , where the church bells chime, I hope that they , would clear my mind, they left a ringing, in my ear, but that drum's still beating , loud and clear&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Louder than sirens&lt;br /&gt;Louder than bells&lt;br /&gt;Sweeter than heaven&lt;br /&gt;And hotter than hell&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el coro se volvió a repetir entre el tamborileo, la rusa detuvo la música.&lt;br /&gt;-Es que no lo sientes- suspiró con indignación- la mujer está diciendo que escucha un tamborileo en la cabeza cuando cierta persona que supongo ama, desea, le excita o quizá odia, se acerca, empieza a escuchar un bendito tamborileado que es más fuerte que las sirenas, las campanas, más dulce que el cielo y caliente que el infierno, ¡el maldito infierno!- justo en la última oración la rusa parecía tocada por alguna clase de ardiente furia- ya te he dicho que analices la canción e intentes canalizar la intención de la misma, de ahí nace una parte de la danza alternativa e interpretativa. Te aseveré que hicieras un símil, ¿es acaso que nunca has amado?, ¿deseado, te has excitado, sentido asfixiada por la presencia de alguien que te hace explotar el pensamiento?, ¡mínimo odiado a alguien!, entiendo que seas joven pero me debes proyectar algún sentimiento en el baile. Si no puedes con el inicio que es mera introducción ¿qué me presentarás cuando la canción llegue al clímax donde la mujer se desgarra cada vez más y más por el tamborileo que tiene en la cabeza?- la rusa guardó silencio con una sola ceja alterada en su rostro- ¡contesta!, ahora sí puedes hablar, igual tu respiración es un desastre.&lt;br /&gt;-Es…- efectivamente su respiración era un desastre. Ya se había caído infinidad de veces en toda la clase y no podía siquiera seguir respirando, su pensamiento se había fugado y empezó a considerar que hacer el símil con Jenny no era buena idea. Jenny no le hacía tamborilear la cabeza, no creía que lo que despertaba en ella fuera algo tan fuerte como la dulzura del cielo.&lt;br /&gt;-¿Es?- dijo tranquilamente la rusa.&lt;br /&gt;-No tengo emoción más fuerte que mi propia frustración.&lt;br /&gt;-Pues ocupa eso, dame algo aunque sea visceral, te lo he pedido por semanas.&lt;br /&gt;¿Cómo podría darle algo visceral cuando su frustración provenía del miedo y el rechazo por su homosexualidad dentro de un grupo de viejas homofóbicas?&lt;br /&gt;-Aún no termina. Oh, lo siento- dijo un muchacho delgado y estilizado de tez blanca, cabello oscuro y rizado, era Armando.&lt;br /&gt;-Aún me quedan quince minutos con Florence- la rusa pestañeó, pero dentro de su aparente desinterés se detuvo antes de correr a Armando al apreciar que Florence se alteraba ante su presencia, le ponía un poco inquieta, quizá molesta, quizá le odiaba, quizá le amaba, posiblemente le envidiaba, así que decidió que se quedara para así estimular a su pupila. Una táctica muy sucia, se reprendió, aunque necesaria- puedes quedarte Armando, quizá aprendas algo.&lt;br /&gt;Florence no pudo contener su furia, aún así no debía decir nada, sólo pensó que cuando conoció al tal Armando ella era una culta estudiante de arte y él un bobo de idiomas que usaba unos horribles pantalones capri entalladísimos color café, tenía el cabello decolorado, un rubio que denotaba las deficiencias del estilista que terminaba por acentuar lo maltratado de sus rizos, eso y que era extremadamente afeminado- Y hablaba como nena- se dijo para sí misma mientras se ponía en posición. Todo le parecía tan injusto. Efectivamente Armando ya no era el tipo de los capri y que su habilidad para el baile era más intensa que un brinca charcos, ahora era un gay muy masculino, tenía unos rizos que bien acompañaban a la música con gran candor; hablaba con elegancia algo seductora, de voz aterciopelada y vestía con mucho más elegancia, por no decir “caro”. Y ella… ella… una mujer que se concentraba en respirar bien.&lt;br /&gt;-A mi señal Florence- habló la rusa, después hizo la señal y de “Drumming Song” empezó a tocar.&lt;br /&gt;Florence logró un magnífico clímax al minuto tres con siete segundos de la canción. La rusa estaba contenta y orgullosa de su hazaña, había logrado que su alumna tuviera la liviandad de una bailarina con toda la pesadez que representaba la interpretación personal de una canción. Armando abrió recatadamente los ojos cuando su compañera (y principal competidora dentro de la academia) daba un salto enorme, cayendo con tanta gracia como seguridad y ligereza, no parecía estar sintiendo la dulzura del cielo, más bien todo el calor del infierno… era bello pero aterrador, cualquier cosa que le inspirara a Florence podía destrozarla a ella o a cualquiera que deseara.&lt;br /&gt;-Es todo por hoy- dijo la rusa. Era una frase que le fascinaba proferir con tanta displicencia, una muy fingida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-2924283953041718064?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/2924283953041718064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/trick-is-to-keep-breathing.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2924283953041718064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/2924283953041718064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/trick-is-to-keep-breathing.html' title='The trick is to keep breathing'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-7551038029556910396</id><published>2010-08-04T23:40:00.000-07:00</published><updated>2010-08-05T00:03:03.468-07:00</updated><title type='text'>Night Work</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Las bandejas con aperitivos y bebidas giraban en torno a la canción “Heads Will Roll” en conjunción con un mix bastante interesante que ponía en juego las canciones “Rich”, “Pin” y “Tick” de los Yeah, yeah, yeahs. Cualquiera pensaría que al ser una fiesta snob de una chica aburguesada la música tendría que variar entre Mozart, Chopin y Beethoven, y aunque a momentos se apreciaba música clásica, era más en una tónica de crossover clásico.&lt;br /&gt;Los meseros se notaban poco animados, usar un pantalón negro entallado así como una camisa blanca translucida que no era sinónimo de comodidad, pero así se les solicitó asistieran, hasta les mandaron a comprar el “uniforme” a su medida, la mayoría de ellos eran gay, y cierto ámbito no era muy estable tomando en cuenta las reglas de jotería con los meseros.&lt;br /&gt;Trish terminaba de entrar en su apretadísimo pantalón. Era delgado, pero no lo suficiente como otros de sus amigos, se sentía algo ridículo, no podía ufanarse de tener el buen físico que varios de ahí ostentaban.&lt;br /&gt;La verdad era que necesitaba el dinero, y le habían comentado que aquella agencia era famosa por el uso de jóvenes atractivos y en su mayoría homosexuales. El punto era pasear las bandejas, dar de comer y beber, en ocasiones hasta en la boca, y si el mesero se prestaba… pues podía hacer lo que una geisha cuando le proponen ir más allá de lo visual así como lo recatado.&lt;br /&gt;-Es como en las películas porno gay. Una vez vi una donde los hombres se iban al baño y bueno, tú sabes… -le decía Berth a Trish, un joven muy delgado que se podía considerar un bobo ignorante sin mayor propósito que el de tomar oxígeno y sacar dióxido de carbono.&lt;br /&gt;-Me lo imagino, pero yo no estoy aquí para dejarme tocar por alguien de “mayor dinero”, eso es prostitución.&lt;br /&gt;-¿Y tú nunca lo has hecho? Yo un par de veces, en alguna ocasión me puse en una esquina, todito vestido de mujerzuela, esas de peluca morada. Se me acercó un tipo en un coche, muy mono el coche y el tipo también, todo como en una película porno pero hetero, bueno, fue hasta que le dije: Nene, no soy nena, soy nene, entonces me contestó que eso es lo que buscaba, fue ahí donde se tornó como una película porno gay.&lt;br /&gt;-Claro- suspiró Trish al abotonarse la camisa blanca. No lo entendía, sabía que la anfitriona era lesbiana o al menos se hacía llamar bisexual, sin embargo al tomar su primer bandeja y salir a la habitación principal, se pudo percatar que la mayoría eran jotonas amigas de una mujer aburguesada que se creía de mente abierta.&lt;br /&gt;Sólo podía repetirse en la cabeza que estaba ahí para ganar dinero, cuestión de sobrevivencia pura.&lt;br /&gt;-No esperaba verte aquí y mucho menos vestido así- dijo la voz que menos le habría gustado escuchar a Trish, una que sabía se estaría burlando de él por el resto de la noche.&lt;br /&gt;-Pues yo tampoco te esperaba aquí Edgard, aunque la verdad cuando entré al salón me di cuenta que muchos de los homosexuales que se creen sofisticados estarían presentes.&lt;br /&gt;-El problema de Jenny es que dejó de lado sus precauciones para no mezclar a las personas. Mira, allá está Armand y se deduce estaría presente Richard, pero ya sabes que es un homofóbico.&lt;br /&gt;-No me interesa nadie que esté o no presente. Si te diste cuenta estoy aquí para servir los tragos.&lt;br /&gt;-¿Es verdad lo que dicen?, ¿Qué si deseas a un mesero te lo puedes llevar con un módico precio?&lt;br /&gt;-Por más cierto que sea eso, no estoy a la venta.&lt;br /&gt;-Pero tu amigo Leonard lo estuvo.&lt;br /&gt;-Fue tu amigo antes que mío, pero no me gustaría estar con gente que se acuesta con los novios de sus amigos.&lt;br /&gt;-Leo se lo buscó, después me retiró la palabra y ahora es lo más descortés y hostil que le es posible. Ahora está en su internado ¿cierto?&lt;br /&gt;-Ed, no quiero hablar de Leonard. Es un gran chico, si tienes algo que decir, tendrás que hablarle de frente.&lt;br /&gt;-Él me evita y no desea verme, en la última exposición fue muy cortante.&lt;br /&gt;-¿Qué esperabas, una adulación después de lo que pasó con Orlando? Leonard sólo deseaba una llamada, que le llamaras tú u Orlando para explicar todo.&lt;br /&gt;-Él huyó&lt;br /&gt;-Y yo también. Me retiro, tengo bebidas que dar.&lt;br /&gt;-Primero dame una a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí mientras los Scissor Sisters tocaban “Night Work”, Trish repartía bebidas, atendía el llamado de ebrios despechados, unos muy felices, otros amargados, el resto se bamboleaba al son de la música, prácticamente el nuevo disco de los Scissor inspiraba toda la velada. La pista de baile estaba llena, el tercer piso de la lujosa casa de Jenny vibraba con todo el candor que la homosexual se podía permitir. Ella llevaba su estilo “Ana Matronic”, vocalista de los Scissor Sisters, se había pintado el cabello de un color castaño rojizo enchinándolo hasta la saciedad, usaba un vestido amplio de estampados con tantos colores como la bandera gay, enormes pestañas negras y hermosos brazaletes morados en sus muñecas, coronando su estilo con anillos dorados y unas sandalias del mismo color. A pesar de ser una cuestión algo sobrecargada, en su total esencia resplandecía sin ser ostentosa.&lt;br /&gt;-Creerías que es lesbiana… ¿o sí?, ¿tú qué piensas de ella?- le dijo una mujer gloriosamente hermosa, pelirroja natural de tez muy blanca, vestía un esmoquin de hombre de corte femenino en el pantalón, quizá el único defecto que se le podía apreciar a la mujer era una facción algo varonil en la quijada, pero eso le convertía en una rareza dentro de toda su feminidad algo andrógina.&lt;br /&gt;-Que es la que me paga y no puedo opinar.&lt;br /&gt;-Te he estado observando. Parece que no te diviertes mucho en la fiesta.&lt;br /&gt;-Pues claro que no, estoy trabajando.&lt;br /&gt;-Pero el punto de tu agencia es que hasta los modelos se divierten. No te había visto antes. Siempre le digo a Jenny que los contrate a ustedes, conozco a casi todos.&lt;br /&gt;-¿Conoces a Berth?&lt;br /&gt;-¿A ese pedazo de carne con pene? En ocasiones desearía no conocerlo.&lt;br /&gt;-Es gracioso, con sus reservas.&lt;br /&gt;-¿Sabes de dónde proviene toda el asunto de tu empresa en nuestra querida capital?- la mujer no esperó a que Trish respondiera- claro que no, sino ya estarías repagándote a un cliente. Pues mira que el dueño es un tal Fidel que vino del otro continente, donde la gente era tan aburguesada como de doble moral en las altas esferas sociales. Él es un arribista como muchos de los que se encuentran aquí. Trabajó como mesero muchos años  y se percató que la mayoría de sus colegas eran homosexuales que se iban a los baños con los invitados para meterse unas buenas líneas de coca y después dejar que se las mamaran por un buen precio, así obtienen coca y sexo al mismo tiempo. Pensó que sería un buen negocio en la actualidad.&lt;br /&gt;-Pues me sorprende, no sé cómo alguien podría mamármela con éste pantalón entallado de mierda.&lt;br /&gt;-Ahí está el punto, tienes los pantalones muy apretados ¿sabes lo que necesitas? Esnifar un poco de cocaína. Ven.&lt;br /&gt;Y ahí en el baño con “Harder You Get” de los Scissor Sisters, Trish se metía sus líneas de la belleza por primera vez en prácticamente dos años. Ya la había probado, pero no era del todo de su agrado, sin embargo, al estar en una fiesta tan espantosa prefirió acceder ante la oferta de su querida compañera.&lt;br /&gt;-Me llamo Florence y soy la novia de Jenny- ambos ya estaban algo colocados-  y me fastidia que la vieja esa sea una bisexual de mierda. No tolero que se bese con hombres cada vez que salgo de viaje… no viajo mucho, sólo que no estudio en la capital como todos sus amiguitos que le rodean. Soy un espíritu libre y me gusta estudiar lejos. Bueno, honestamente hasta hace poco yo también me consideraba bisexual, me sacó del clóset como si fuera un juguetito que se extrae de la caja de plástico, juega a las barbies con mi cuerpo, me decía que seguro era una lesbiana reprimida y después, me salió lo lesbiana sin lo reprimida, pero qué cosas digo… ¡y su puto estilo de Ana Matronic!&lt;br /&gt;-Pues sí tiene algo de puto su estilo- Trish estaba un poco más ido que Florence, todo le daba gracia- digo… todos los Scissor son putones de mierda ¿no? Y la Matronic… ¿es lesbiana?&lt;br /&gt;-Ya entiendes el punto, ¿cuál es su interés por lucir como cabaretera hetero metida entre pura jotona?  Quiere agradarles y que todos la amen aunque sea una histérica por no poder tocar a Chopin con toda la elegancia, está algo loca, es bipolar.&lt;br /&gt;-¡O tripolar! Estúpidos bisexuales, yo salí con uno hace mucho, de vez en cuando me llama para tener sexo y pues yo le doy todo lo que quiere, es fácil, tomando en cuenta que no he tenido éxito con algunos pretendientes. Un amigo siempre está coqueteándome, se llama Leonard, pero él no entiende que no me gusta… es lindo, pero ya. Se prostituía y drogaba hasta morir, se cortaba el brazo, todo un drama, quería sentirse Shirley Manson cuando era niña.&lt;br /&gt;Los dos se empezaron a destartalar de la risa. Trish no podía dejar de imaginar a Leonard con cabello rojo, lleno de pecas, transparente y diciendo: Me gustaría tener una lluvia dorada de Tom Cruise.&lt;br /&gt;-Quisiera que la mujer no me diera tantas redadas, ¿sabes? Más honesta, sin tanto drama, me sale, “me acosté con una mujer”, “me acosté con un hombre”… “sólo le di una mamada, a la otra le lamí el coño”, “salí con mis amigas, me embriagué y pasaron un par de cosas, pero ¿quién diría? Se decían heterosexuales”, cosas así, cosas que yo no hago porque la amo, también porque antes era medio hetero, medio bisexual, medio todo, pero ahora soy lesbiana, eso de la identidad cuesta, no es tanto como ser hipersexual, es un asunto de inteligencia y erguirse… y… &lt;br /&gt;De repente se abrió la puerta del baño.&lt;br /&gt;-Aquí estás querida- dijo Jenny coqueteando con sus rizos exagerados- pero si quiero bailar “Sex and Violence” contigo, vamos, deja a tu amiguito, seguro se las podrá resolver él solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya afuera Trish retomó la bandeja no con mucha facilidad, se dedicó más al servicio de segunda mano, donde después de repartir los tragos, los hombres le dejaban buena propina en el pantalón entallado; se sentó a platicar con un par de invitados, besuqueó con tres más y dejado tocar por otros cuatro. Sentía poder hacerlo todo al momento. Creía las cargas se desvanecían, no le preocupaba el no poder regresar a la escuela, tener que trabajar como loco un año, establecerse en la capital de agregado con unos primos.&lt;br /&gt;-Vivo con unos primos que son arquitectos, bueno, uno es médico… ¿qué digo? Bueno, es que son aburridos y muy estudiosos- decía Trish a las cinco de la madrugada. La mayoría de los invitados estaban algo desvanecidos en los sillones y el piso, mientras el resto bailaba otra vez “Invisible Life” por petición de Jenny.&lt;br /&gt;-Pero tú eres inteligente ¿no Trish?- le contestó Armand&lt;br /&gt;-Definitivamente no lo sé, no me importa diagnosticar eso.&lt;br /&gt;-¿Ya te diviertes?- Florence se sentó al lado de Trish.&lt;br /&gt;-Mucho- Trish no sólo estaba drogado, sino también muy ebrio- eso y gané mucho más dinero que estando en mis cinco sentidos.&lt;br /&gt;-Yo estoy más tranquila con Jenny, me dijo que no se iba a tirar a nadie que no fuera yo por un rato. Tenemos una relación libre.&lt;br /&gt;-Una relación libre es lo que mató a mi amante más íntimo- dijo Edgard sentándose al lado de Armand.&lt;br /&gt;-¿Qué le dio?- preguntó algo escandalizada Florence.&lt;br /&gt;-Sida.&lt;br /&gt;-¿Cómo es que te viniste a salvar Ed? Tanto bien qué harías estando muerto- Trish no creía tener gran control sobre su lengua.&lt;br /&gt;-Pues no lo sabes, claro que lo tengo, me tiré a Leonard y él se metió contigo, así que seguro estás infectado- Edgard meneó la cabeza con tanta soltura y malicia que realmente aterró un poco a la falta de estabilidad en Trish.&lt;br /&gt;-Muy gracioso- Armand no dejaba de reír- pero qué hilarante eres Edgard. Ni te creas Trish, a éste tipo me lo tiro a cada rato y mi último examen de VIH resultó negativo, de eso la semana pasada, además, conozco a Ed, no podría estar tan tranquilo. Una vez fui a una fiesta de “sexo seguro”- Armand parecía tan contento contando sus anécdotas de perdición- y bueno, tenías que ir desnudo y todo lo demás, una fiesta donde los condones se daban a borbotones en las vitrinas, eso sí, debías llevar tu propio lubricante, lo que era muy incómodo porque lo debías meter en tus calcetas- volvió a reír- pero lo mejor no fue el número de hombres con los que me acosté, sino que contrataron a un tipo delgaducho para ir corriendo de un lado a otro dentro de la estancia y gritaba “¡Cuidado con el sida!”&lt;br /&gt;Florence empezó a reír estrepitosamente, Trish se reía de todo sin mayor interés, mientras Edgard se mantenía serio.&lt;br /&gt;-Sí, sí, chicos, todos pensamos que estaba algo drogado pero después nos explicaron que era su forma de prevenirnos, un tipo desnudo con el pene del tamaño de una colilla de cigarro gritando “¡Cuidado con el sida!”, hilarante pero no tanto cuando estás teniendo un orgasmo, era más para meterte miedo.&lt;br /&gt;-Pues deberías tenerlo, la gente se muere por eso- dijo Edgard y después se fue muy enfadado.&lt;br /&gt;-¿Y qué le pasa a ese?- preguntó Florence y una vez más no dejó que le contestaran- ustedes dos hacen una bonita pareja, deberían salir a tomar aire fresco o algo así… o quizá no tan fresco pero sí más íntimo- guiñó el ojo mientras se dirigía a Jenny, quién se veía estable y sin un rizo fuera de lugar- voy con mi mujer, al menos me agrada ser la lesbiana más completa de las dos.&lt;br /&gt;-Suerte- dijo Armand para después dirigirse a Trish- ¿nos vamos? Tengo departamento aquí en la capital, lo digo para no molestar a tus aburridísimos primos.&lt;br /&gt;-Tengo que terminar la fiesta, me contrataron hasta las ocho de la mañana.&lt;br /&gt;-Soy amigo de Jenny y tú de Florence, nada va a pasar, vamos, la noche se acaba, podemos aún gozar lo que queda y después dormir todo el día.&lt;br /&gt;-Más te vale que valga la pena- Trish seguía risueño dentro de su aspecto enfiestado. ¿Pasaría?, ¿algún día pescaría sida?, ¿hasta el indestructible Edgard le tenía miedo, él que se sabía todos los métodos anticonceptivos y formas de protección? Sin embargo no era momento para ponerse moralino, deseaba estar con Armand.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-7551038029556910396?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/7551038029556910396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/night-work.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7551038029556910396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7551038029556910396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/08/night-work.html' title='Night Work'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-6297723099555228981</id><published>2010-07-26T21:14:00.000-07:00</published><updated>2010-07-26T21:15:16.049-07:00</updated><title type='text'>Medication</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Si Edgard contara en público su historia sería un relato bastante adusto y serio, pues si era necesario ocultar la verdad así como las emociones entonces él era el hombre indicado –De cualquier modo, las emociones se esfuman, lo sentimientos son lo que verdaderamente cuentan- había escrito una vez cuando tenía quince años dentro de su perfil en una página de internet gay para buscar pareja dentro de cualquier cuestión que se pusiera frente a sus ojos: una pareja estable o sexo casual. Desde los doce años tenía muy en claro que las mujeres no le atraían sexualmente, eran una perfecta compañía para la cháchara, ¿por qué negarlo? Era un poco misógino, quizá porque sus primero flechazos amorosos fueron con hombres heterosexuales torpemente enamorados de torpes mujeres igualmente heterosexuales, no le quedó más que optar por las salidas con extraños y fue un año después cuando conoció al hombre que le cambió toda la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No gracias, no fumo- dijo el jovencísimo de Edgard a su acompañante.&lt;br /&gt;-Tienes cara de estar en esto desde hace mucho tiempo- el hombre con el que se veía aquella tarde cuando aún lustraba los inicios de sus dieciséis años, era maduro, posiblemente rozaba los cincuenta años de edad, un sujeto lo suficientemente persuasivo en Internet para lograr que un chico tan joven accediera a verlo.&lt;br /&gt;-No tanto como tú. Viste mi perfil, decía que tenía quince años.&lt;br /&gt;-Verdaderamente me extrañó que alguien tan joven se paseara por esa página.&lt;br /&gt;-No creo que sea el más joven, el otro día charlé con alguien de doce años, quedamos en vernos y pues pasó lo que debía pasar.&lt;br /&gt;-Con que le quitaste la virginidad a un chico de doce&lt;br /&gt;-¡Oh!- fingió escandalizarse Edgard- seguro le he quitado la virginidad a alguien, pero a ese sujeto no, créeme, sabía lo que hacía.&lt;br /&gt;-¿Y tú?&lt;br /&gt;-¿Qué si sé lo que hago o si sólo estoy dispuesto?&lt;br /&gt;-Pues verdaderamente no lo sé, jamás he estado con alguien tan joven.&lt;br /&gt;En ese momento Edgard deseaba desconfiar de aquel hombre, huir por la puerta principal de aquella fuente de sodas pues podría ser un típico acosador de la web, ya tenía experiencia con un par y quitárselos de encima representaba una extenuante tarea, pero existía algo en la esencia de aquel sujeto que le inclinaba a confiar en él.&lt;br /&gt;-Y yo honestamente tampoco he estado con alguien tan maduro- fue lo que dijo Edgard.&lt;br /&gt;-Eres muy atractivo Edgard y me gustaría poder intentar algo serio contigo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras aún le retumbaban en la cabeza a Edgard en la actualidad. Estaba en su departamento rentado en la capital, se arreglaba para su primer día de trabajo en la galería. Ya le había presentado el mismo padre de Jenny y confiado una larga lista de labores para el día de hoy, pero por alguna razón John había regresado a su cabeza, tenía un presentimiento –Cuando me lo pidió tan seguro de sí mismo con toda esa pomposidad en la fuente de sodas, en esa absurda fuente de sodas porque yo no era ni mayor de edad- se cepillaba el cabello, después cepilló sus zapatos de gamuza, le querían presentable pero no ostentoso –y yo accedí a ir a su casa para después compenetrarme más y más con él. Ahora me pregunto si el primer amor es el que te define para el resto de las relaciones- a Edgard no le agradaba pensar que su vida se encontraba predeterminada por el hombre que le había dado una educación adecuada dentro de las artes, por hospedarlo cuando sus padres se enteraron de su homosexualidad y le corrieron de casa, por regalarle su primer cámara fotográfica a los diecisiete años pues habían cumplido un año juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te gusta?- le preguntó John&lt;br /&gt;-¿Pero qué pregunta?, es una tontería preguntarme, ¡es de las mejores!, mira el lente, es perfecta, tanto como tú- Edgard sentía en su momento que estaba dándole al hombre indicado su juventud, esa donde se llega a la mayoría de edad con tantas sonrisas y llantos regalados a una sola persona, cuando no tenía ya ni padres, hermanos, tíos, primos o abuelos, tenía pocos amigos que le vieran con buenos ojos por tener una relación con un hombre de cincuenta años. Se decía a sí mismo que todo eso tenía algo enfermizo, John era el perfecto amante y a la vez una especie de padre, con él efectuó un par de viajes, aprendió no sólo de fotografía sino también de pintura, redacción, literatura, historia del arte en general, pero sobre todo pensaba que le estaba enseñando a amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro que siempre se tiene sus divergencias- Edgard bajaba por el elevador principal de su edificio. Con Jenny se franqueó al mecenas indicado, su padre le estaba pagando todo, ahora debía sobrevivir sin John, ya hacía más de un año que no lo veía –él me enseñó todo lo que debía aprender incluso antes de su debido tiempo, no necesito realmente que me enseñen, igual me llamaba codependiente y de algún modo ponía la culpa sobre mí, le molestaba que me irritara cuando él salía algunas noches para probar sexo libre con otros chicos quizá más vigorosos, jóvenes o mayores, de mejor cuerpo, pero jamás más inteligentes, siempre me decía que eso es lo que le gustaba de mí: mi inteligencia, audacia y facilidad para resolver o crear problemas, “eres todo un hallazgo”, me decía, “pero no soy tú hijo, ¡no estoy para que me trates como a un crío y sientas que cometes incesto!, ¡soy tu amante, me cojes y yo te amo!” yo le decía,  él sólo contestaba que quizá había ido demasiado lejos conmigo… después le dio por darme un cuarto propio “como en la literatura inglesa donde los escritores necesitan su propia habitación, como Virginia Woolf” a mí ni me interesaba, yo pensé que cambiaba la cuestión a camas individuales porque no me deseaba más, me preguntaba si acaso mi cuerpo de diecinueve años le parecía obtuso o absurdo, teníamos ya tres años juntos y ahora me hacía esto de separar camas con fines intelectuales, para mi creación “me importa un pito la literatura inglesa y esa vieja escritora, además, yo soy fotógrafo, me la mama la literatura”, él siempre decía “no te pongas en ese plan” y ya, no había más. Sentía la necesidad de ser rescatado dentro del olvido de aquel hombre por el cual lo había dejado todo a los dieciséis años, creía estarme desgarrando a mí mismo. Tuve que medicarme para poder dormir, somníferos ligeros, nada serio, pero por las mañanas necesitaba estimulantes, lo pude sobrellevar, pero sabía que algo me estaba ocultando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tenemos más de un mes y medio sin tener sexo- le planteó una mañana ya muy agotado Edgard de su aparente relación en declive.&lt;br /&gt;-Tengo entendido que estamos en una relación libre.&lt;br /&gt;-Tengo entendido lo mismo, y por mi edad me puedo ufanar que me he acostado con más hombres en una semana de los que tú te puedes granjear en un mes.&lt;br /&gt;-Eso te hace más puta de lo que yo a tu edad era, eres un puto muy puta- le decía John aún en pijama preparándose su desayuno. Veía a Edgard arreglado y dispuesto a irse a la universidad, tenían todos esos años juntos, evidentemente escogió la facultad de artes de la localidad y él no tenía más que apoyarlo… más como benefactor que como pareja.&lt;br /&gt;-No me salgas con sandeces. Sabes son cuestiones fisiológicas, pero al que amo es a ti y tú ya ni me ves o me tocas, me siento peor que una mujer olvidada del siglo pasado. ¡Carajo John! ¿Tan poco deseable te soy?, ¿es porque ya no me amas?- soltó el par de preguntas con gran irritación, ni una lágrima, había aprendido a controlar ciertas emociones o al menos a transfigurarlas en algo más.&lt;br /&gt;-Entonces dices que me amas, ¿cuánto me amas?&lt;br /&gt;-Lo suficiente podría decirte, como que he pasado desde los dieciséis a tu lado, dentro de poco cumpliré veinte.&lt;br /&gt;-Eres muy joven para condenarte a una relación como ésta. Creo que te tengo más cariño que amor, y me parece que tú también, no sientes todo lo que profesas.&lt;br /&gt;-No puedes saber lo que siento, ponme a prueba.&lt;br /&gt;-No te he tocado a ti ni a nadie más porque es posible que tenga sida. Me hice unas pruebas hace tres semanas que resultaron negativas, después las volví a hacer pero fueron positivas, me dijeron que quizá estaba en periodo de ventana, temía decírtelo, pero quizá tú también tengas el virus. Ha sido irresponsable de mi parte porque si lo tienes ya has de haber infectado a todas tus aventuras semanales, lo siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sentí que me moría en ese momento, ahí mismo estaba siendo desgarrado desde adentro. Mi hombre predilecto y perfecto se había metido con sabría cuál hombre que le contagió el sida, y posiblemente yo lo tenía, pero aún así no le mostré el terror que yacía en mi interior, sólo le dije “Bien, habrá que ir al laboratorio en la tarde, cuando termine mis clases”. Salí del departamento con la cabeza en alto cual Elizabeth I en la corte de María Tudor, pero al estar en el exterior y lo suficientemente lejos me puse a llorar, berré, golpeé los muros, pateé todos los objetos que estuvieron cerca de mí, no sabía si estaba realmente frustrado por la traición de John al no cuidarse, de que posiblemente lo perdería, que nuestra relación ya no sería lo que en ese momento era, él se deterioraría, eso estaba seguro, tenía sida… pero ¿yo? Ese día no fui a la escuela, pedí una prueba rápida de casete la cual salió negativa, pero igual solicité una prueba serológica para estar seguro, pedí fuera urgente, me la entregaron al día siguiente- Edgard tenía mucho frío mientras caminaba por la avenida que le llevaba al trabajo. No paraba de tener en aquella tarde lluviosa un mal presentimiento –algo va a pasar, algo pasará, lo tengo presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te hiciste la prueba?- preguntó John cuando Edgard llegó a casa ese día.&lt;br /&gt;-Me tomaron la muestra, pedí una serológica urgente, mañana me dicen.&lt;br /&gt;-¿No optaste por una prueba rápida, al menos por el momento?&lt;br /&gt;-No deseo ilusionarme.&lt;br /&gt;-Entiendo que estés molesto&lt;br /&gt;-Verdaderamente John no sé a qué te refieres, no tengo derecho a estar molesto, desde hace tiempo debería haberme dicho que eras un promiscuo, no tanto como yo, pero al menos a tal grado como para alejarte de mí en el plano afectivo. Si alguien sale contagiado tendré que decir que ha sido por mí, no tienes la culpa de nada, además, esto es una relación abierta, ¿no es así?&lt;br /&gt;-Precisamente.&lt;br /&gt;-Entonces no tenemos porqué pelear, no es necesario, quizá sólo me empujaste a esto, pero ya estaba parado en el borde, es más, te debo toda mi educación.&lt;br /&gt;-Lo has hecho muy bien. Honestamente yo te amaba mucho, pero llegó un momento en que me di cuenta que ya lo había dejado de hacer, nunca tuve una relación tan larga hasta estar contigo.&lt;br /&gt;-Lo entiendo. Pero ahora tengo trabajo que hacer.&lt;br /&gt;-¿Mañana a qué hora te dan los resultados?&lt;br /&gt;-Desde las siete de la mañana puedo pasar por ellos.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te lleve?, ¿Qué te acompañe al menos?&lt;br /&gt;-Está bien, puedo ir solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Negativo fue el resultado, otro negativo. Ahora tenía que definirme, podía pasar el resto de la vida de John atendiéndolo, siendo el enfermero de un hombre que ya no me amaba, claro que me estimaba y me tenía “cariño”, jamás esa palabra me ha dolido tanto como cuando él la dijo. Pero fue ahí cuando ennegrecí mi conciencia. Decidí dejar de amarlo pero lo necesitaba, requería su dinero, ¿me seguiría manteniendo aún cuando le dijera que ya no deseaba vivir con él? No tenía ningún vínculo, no era mi padre, ni mi hermano, justo en ese momento pasó de ser mi amante al hombre con el cual tenía sexo, el que me dio el cuarto propio. Pasé seis meses con él, los peores meses de mi vida, él se deterioró mucho y al final lo dejé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No puedo sacrificar mi juventud a tu lado, ya tengo veinte. Me gustan otros chicos, uno en especial.&lt;br /&gt;-Leonard no te hará caso, no está declarado.&lt;br /&gt;-No me interesa si me hace caso o no. Tú estás confinado a estar en cama o sentado la mayor parte del tiempo, se me va la vitalidad por la ventana y lo sabes. He decidido dejarte.&lt;br /&gt;-Está bien- John ya no era muy atractivo. En su cara se figuraban surcos nunca antes imaginados por la vejez. El pecho se encontraba muy deteriorado, su piel era pálida y cetrina, sus piernas delgadas, la enfermedad le había carcomido en tan poco tiempo. Ya no comía y vomitaba lo poco que entraba a su organismo –no sé qué puedo hacer para impedirlo si ya tomaste tu decisión. Pero no creas que te dejaré de pagar los estudios, sabes que puedo solventar esos gastos con gran facilidad.&lt;br /&gt;-No me interesa que me mantengas. Regreso con mis padres, ya hablé con ellos, ha sido muy extraño pero decidieron acogerme, al menos hasta que encuentre un empleo y un departamento.&lt;br /&gt;John rió tranquilamente –Pero si tú no sabes hacer nada- era el primer insulto concreto que le dirigía con total malicia en todos esos años.&lt;br /&gt;-Te engañas John, me ensañaste bien. Soy un maldito arribista como tú a mi edad, sé moverme en la sociedad de artistas y manipular a las personas. Lo aprendí de ti, de tus libros, tus viajes.&lt;br /&gt;-También aprendiste a dejar a los amigos y los amantes… eso no te lo enseñé.&lt;br /&gt;-No puedes sujetarme a ti, porque sino empezaré a desear que mueras y ese es un sentimiento que pretendo evitarme.&lt;br /&gt;-Siempre has sido tan egocéntrico.&lt;br /&gt;-Eso no es verdad. Te amaba tanto hace tan poco tiempo, fuiste tú el que dejó de amarme mucho antes, quién sabe cuándo fue eso.&lt;br /&gt;-Un día cuando me di cuenta que eras tan joven y muy brillante para estar a mi lado sujetando mi mano por la vejez, no precisamente por la enfermedad. Después te espabilaste, te quise de otro modo, te quiero ahora de una forma distinta, pero en verdad no te amo, pero te pido que te quedes a mi lado al menos hasta mi deceso.&lt;br /&gt;-Lo siento, me temo que eso no va a suceder, eso sólo me haría infeliz y después empezaría a hacer de tu vida una tortura, siempre incómodo, testarudo, sintiéndome un torpe mártir y no lo vale. No gastes dinero en mí, contrata un enfermero.&lt;br /&gt;-Llámame cuando tengas el empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había pasado más de un año cuando habló por última vez con John, y ahora tenía el empleo de asistente de galerista en un lugar de gran renombre. Ameritaba una visita, mínimo una llamada pero ¿cómo reaccionaría?, ¿estaría siquiera consciente o quizá se encontraba internado? Su celular sonó antes de entrar a la galería.&lt;br /&gt;-¿Diga?- contestó Edgard con seriedad al no reconocer el número.&lt;br /&gt;-¿Tengo el gusto con el joven Edgard Strachey?&lt;br /&gt;-El mismo, ¿qué necesita?&lt;br /&gt;-Su amigo John Carrington acaba expirar. Quería que usted fuera uno de los primeros en saberlo, tendrá que asistir a la lectura del testamento, es el día…&lt;br /&gt;¿Qué sucedía?, ¿qué testamento? Pero si apenas le conocía a John una hermana maldita y un padre que le odiaba, ¿en verdad había muerto?, ¿qué sentía?&lt;br /&gt;-Muchas gracias.&lt;br /&gt;-De nada. Mi más sentido pésame.&lt;br /&gt;-Claro, claro- dijo Edgard al hombre del otro lado del auricular. No había tenido tantas ganas de caer en llanto como en aquel momento, pero como él era un hombre desconfiado prefería no creer que John estaba muerto, podía ser una mala pasada de alguien, incluso del mismo John que le quería ver después de un año. No podía estar muerto, no debía.&lt;br /&gt;Se quedó petrificado en la entrada de la galería. No supo cuánto tiempo quedó perplejo pero después retomó todo lo que había aprendido, ocultó sus sentimientos y siguió adelante, si John estaba realmente muerto no le gustaría que se perdiera dentro de sus emociones en su primer día de trabajo, le diría cosas como “la presentación y la actitud lo es todo”, “no te dejes llevar por tus emociones superficiales”, “que nada te afecte”, “sonríe y seduce”.&lt;br /&gt;-John, no necesito que me enseñen, aprendí todo cuanto necesito de ti, ellos me han de poner bajo observación y medicación, mi punto de equilibrio estaba torcido, ello evita que suba mi temperatura, mi sangre bombea por mis venas. Sigo vivo, pero eso querido mío no es por ti, sino por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se introdujo en la galería.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-6297723099555228981?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/6297723099555228981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/07/medication.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/6297723099555228981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/6297723099555228981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/07/medication.html' title='Medication'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-7465441334456365248</id><published>2010-07-16T19:28:00.000-07:00</published><updated>2010-07-21T21:58:44.723-07:00</updated><title type='text'>Temptation waits</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Cuando Jenny tocaba el piano existía una impasibilidad sorprendente dentro de cada movimiento que efectuaba. Sus dedos recorrían al instrumento con singular sobriedad, cada tecla era un miembro selecto dentro de un plan bien elaborado, y cualquiera que supiera un poco de música podría notarlo con facilidad. Jenny era despiadada, no sólo el momento de la interpretación sino también dentro de la reinterpretación de las historias personales de sus amigos, amistades pasadas, peligrosas o amorosas, prefería mantener separados a casi todos aquellos que le habían escuchado en estado de ebriedad, drogada o en el peor de los casos: molesta.&lt;br /&gt;Su filosofía recaía en no juntar a sus amigos de distinta índole; sus amigos de la escuela de música dentro de la capital no tenían por qué conocer a los que había hecho en su ciudad de provincia dentro de la educación media; de igual modo los que conocía en alguna fiesta no tendrían por qué saber de la existencia de sus amigos que estudiaban en su ciudad natal, pero con el poco tiempo que llevaba estudiando música, que eran cuatro años pero ella se sentía mal de haber ingresado “tan vieja” a dicha rama del arte, comprendió que los círculos sociales se remitían a pocas personas, sobre todo si esas personas eran cuanto menos muy talentosas.&lt;br /&gt;Terminó con una nota aberrante –Decadente- bufó ella entre dientes, ¿cuál era la razón de tanto calor en aquella época del año?, ¿no acaso todas las delegaciones colindantes estaban inundadas?, ¿eran tan pocas las gotas que caían de cielo que sólo se evaporaban en lugar de refrescar el paraje? -¿O sólo es porque no pude completar bien la partitura?- alzó una ceja, la noción actual se refería a su molestia que iba acrecentándose, después alzó la otra ceja – ¡Pero qué insensata soy!, ¿a qué se refiere la palabra “bien”?, ¿de dónde se saca la idea de “completar bien la partitura”?, ¡maldito historicismo! Debería hacerle caso a Richard con su idea de predecir una música donde el virtuoso no exista como tal dentro de un rubro clásico sino más bien experimental y así no diría que la partitura no había sido “bien” completada, quizá si me aferro a las nuevas ideas experimentales postmodernas del siglo XXI podría crecer más como artista… -interrumpió sus pensamientos por un instante y después gruñó, bajó ambas cejas e intento serenarse pero no pudo, tuvo que gritar dentro de su “pequeña” casa de tres pisos bien situada en una de las zonas urbanas más cotizadas, en efecto Jenny era una burguesa.&lt;br /&gt;Lilian, una mujer con vestimenta sencilla y un trapo en mano se introdujo en la habitación con cara de preocupación.&lt;br /&gt;-¿Jenny, estás bien?&lt;br /&gt;-No lo estoy Lilian, pero gracias por preguntar, y quita esa cara de aparente estupefacción.&lt;br /&gt;-Lo siento, no es precisamente que me asusten tus alaridos, sino más bien toda tú.&lt;br /&gt;-¡Ah!, pero si eres igual que esos cavernícolas rudimentarios que enseñan música, sacrifican el todo por las piezas, si tan sólo me permitiera el no sentirme culpable por fallar en la nota final, sólo así quizá lograría perfeccionarla, ¡pero no!, han de juzgar el conjunto para frustrar mi crecimiento paulatino.&lt;br /&gt;-Jenny, cielo, si no fueran distintas notas ¿acaso no estaríamos hablando de otro tipo de música? Como- la mujer se quedó callada por un momento mientras sus ojos se dirigían hacia el techo en busca de la palabra indicada- oh, sí, música mínimal.&lt;br /&gt;-¡Dios santo Lilian!, cuando mis padres se mueran y yo no tenga ni un mísero quinto para seguir contratándote te irás a otra casa de burgueses prepotentes ¿y sabes lo que dirán?&lt;br /&gt;-Pues no cielo, no lo sé.&lt;br /&gt;-Dirán, mira nada más, ésta mujer sirvió en casa de los Guest cuya hija estudió música y resulta que no sabe nada.&lt;br /&gt;-Jenny, cielo, si un día tus padres mueren, que Dios no lo quiera pronto, y tú no puedes contratarme, créeme que conseguiré empleo por mi facilidad para limpiar superficies, no por mi conocimiento musical.&lt;br /&gt;-Ni por tu labia del labio.&lt;br /&gt;-Bueno cielo, como veo que ya estás mejor, entonces me retiro para seguir mis labores&lt;br /&gt;-Si llega Edgard dile que pase, hablé con mi padre sobre la galería y todo se encuentra arreglado, que pase a mi habitación si es necesario y no me vengas con eso de la filosofía de una buena dama.&lt;br /&gt;-Ni idea de lo que hablas. Igual el joven es gay ¿no? No creo que tenga malas intenciones.&lt;br /&gt;-Ahora me saliste muy buga ¿no?&lt;br /&gt;-Siempre te he apoyado a ti cielo.&lt;br /&gt;-¡Siempre te ha salido lo muy buga! Además, ya te dije que existe una gran diferencia entre ser lesbiana y bisexual.&lt;br /&gt;-Si cielo te entiendo, sino no callaría ante tus padres tantos improperios- Lilian se mantenía en un extremo bastante cálido dentro de la calma, era una paciencia portentosa que evitaba lo glacial. El timbre de la casa sonó –Ese ha de ser el joven Edgard.&lt;br /&gt;-Bien, dile que suba a mi habitación en diez o quince minutos, me voy a dar una ducha rápida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la habitación de Jenny, Edgard pudo escuchar la sinfonía Alpina de Strauss, en la escena que se llamaba “Elegía”… ¿o era “Puesta del sol”? No se consideraba una persona muy docta en eso de la música y era algo que le encantaba a su amiga, quién se la pasaba fastidiándole al respecto de su ignorancia.&lt;br /&gt;-Supongo que cuando escuchaste el timbre corriste escaleras arriba para poder darte un baño.&lt;br /&gt;-Yo las llamo duchas, pero puedes decirles como gustes.&lt;br /&gt;La habitación de Jenny era un lugar muy amplio donde el tiempo se encontraba suspendido. A pesar de ser una casa de estilo colonial dentro de esa habitación en específico se encontraba una perturbadora mezcla de estilos. La cama tenía decorados estilo rococó, mientas algunos muebles eran rústicos otros pertenecían al art decó y un escritorio que supuestamente pertenecía a la bauhaus, al lado una pequeña cajonera que albergaba su enorme equipo de sonido que en ese momento ponía en acción al glorioso Strauss.&lt;br /&gt;-¿No lo sientes?, ¡ah!, es una delicia.&lt;br /&gt;-Jen, eres un cliché, una melómana del cliché, siempre que vengo a tu casa tienes a un compositor diferente y preguntas “¿No lo sientes?”, es una expresión de lo más banal.&lt;br /&gt;-Primero que nada debo decirte que la vida es un cliché infinito, no sé de dónde sacan eso de que una frase o palabra puede venir a clasificar los momentos de la creación como “bueno o “malo”- dentro de la conversación los amigos se veían separados por un biombo detrás del cuál Jenny se vestía tranquilamente- segundo, ¿cómo sabes que son compositores diferentes, acaso debo recordarte tu incesante ignorancia, y le llamo así porque por más que vienes a mi casa no aprendes nada, y tercero no existe nadie que sea melómano, o cinéfilo o zoofilico del cliché, porque todos somos unos excéntricos, quizá cumplimos con un prototipo dentro de nuestra propia sociedad que es vista desde afuera y por ello nos estereotipan como un cliché, pero claro, eso es de ignorantes. La música es el toque de Dios.&lt;br /&gt;-Tú ni en Dios crees Jennifer, así que mejor te callas.&lt;br /&gt;-Lo decía para poder enmarcar mi figura de melómana del cliché- se empezó a reír mientras a la par salía por atrás del biombo- pero estoy molesta, me jode que todo deba ser clasificado como bueno o malo.&lt;br /&gt;-No creo que sea tan simple como eso- Edgard se encontraba tirado sobre su vientre en la cama King size de su amiga.&lt;br /&gt;-En la música lo es. El otro día lo hablé con Richard, ese chico de tu facultad… o antigua facultad de arte ¿cómo es que tienen semejantes talentos ahí?&lt;br /&gt;-¿De dónde lo conoces? Es insoportable hasta la médula.&lt;br /&gt;-De tu escuela sólo conozco un par de personas, y específicamente de tu facultad son tres, que eres tú, Armand y Richard.&lt;br /&gt;-El violinista y el pianista.&lt;br /&gt;-Y el fotógrafo.&lt;br /&gt;-Ese soy yo. El otro día me encontré a pobre de Armand en un antro gay de la ciudad.&lt;br /&gt;-¿Por qué pobre, le pasó algo malo? ¡Ay! Pero si es un dulce.&lt;br /&gt;-Pobre porque no sabe el mundo en el que vive. Como apenas ingresó a la facultad no se ha dado cuenta que estudiamos en el mismo lugar. Nos conocimos hace tiempo en un antro de aquí, después en una de tus fiestas, estuvimos un tiempo acostándonos…&lt;br /&gt;-Hasta que te dije lo de su novio del psiquiátrico.&lt;br /&gt;-Me dijo, literalmente y lo cito de modo verbal: “Fue al psicólogo, y no creo fuera mi culpa”&lt;br /&gt;-Al demonio, lo trató como mierda, por eso te dije que te separaras de él.&lt;br /&gt;-Pues hace unas semanas me lo encontré, la pasamos bien, nos acostamos y después salí de su apartamento.&lt;br /&gt;-¿Y qué pretexto pusiste ahora?, ¿tenías que alimentar a tu conejo?- Jenny se paseaba por la habitación seleccionando los accesorios adecuados para su conjunto.&lt;br /&gt;-Le dije que tenía asuntos importantes por atender.&lt;br /&gt;-Oh ese Armand es un encanto, tanto que ni va a notar que saliste de su departamento porque era de coje y corre.&lt;br /&gt;-Seguro se da cuenta, lo que me sorprende es que no sepa que vamos en la misma escuela, pero supongo es por los horarios.&lt;br /&gt;-También porque se droga mucho y se la vive en las fiestas. A mí el que me interesa es el pianista.&lt;br /&gt;-¿Richard?&lt;br /&gt;-Por supuesto, es muy… interesante&lt;br /&gt;-Supongo es un adjetivo que le podemos acomodar al pobre de Richard.&lt;br /&gt;-¡Para ti todos son pobres! Eres un desdichado, lo dices desde la perspectiva de la ignorancia, donde no sabes nada pues no eres músico.&lt;br /&gt;-Digo que es pobre si tú te fijaste en él.&lt;br /&gt;-Tiene ideas distintas en cuanto a la música.&lt;br /&gt;-Jen, seguramente has hablado más con él de lo que yo podría pensar. Sólo sé que le agrada dar clases y es docto, en varios aspectos, un usurpador de vidas en otros varios aspectos, pero de esos en mi facultad existen muchos.&lt;br /&gt;-No iras a hablarme una vez más de Leonard ¿verdad? Prefería el cuento posterior de Orlando.&lt;br /&gt;-De eso hace meses.&lt;br /&gt;-Meses sin que me digas nada nuevo, estoy cansada de escuchar lo mismos malos nombres de porquería, deberá existir algo nuevo en tu vida… ¿o es que sigues enamorado de Leonard?&lt;br /&gt;-No… lo sé&lt;br /&gt;-Siempre fue un lío de celos por lo del modelo ese Nick, después te acostaste con Orlando para joderle la existencia y ahora no sabes nada.&lt;br /&gt;-Siempre ha sido una especie de jugueteo incluso para mí, porque aunque éramos amigos no me interesaba hasta que empecé a perderlo.&lt;br /&gt;-Eso fue hace más de un año…&lt;br /&gt;-¡Y después me sustituyó con Trish!&lt;br /&gt;-Y la historia continúan damas, caballeros, escritores y fotógrafos frustrados. Me das pena y el pobre aquí eres tú, si le hubieras dicho que lo querías desde un inicio entonces todo sería distinto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;-En ese tiempo estaba con Armand.&lt;br /&gt;-Y yo abrí mi fiel boca para decirte que trataba a los hombres como mierda, en verdad Edgard que estaba muy drogada pero es la verdad, te lo digo ahora que sólo me encuentro enojada, Armand dejó a su antiguo amante con el psiquiatra tomando chochos.&lt;br /&gt;-Nada me sorprende, sé mucho pero prefiero no decir nada.&lt;br /&gt;-En eso te diferencias de la mosca muerta esa de Leonard, él es un lobo que le encantaría usar ropa de cordero y es una droga para ti, lo bueno es que te vas, adiós- Jenny empezó a degustar con mayor fervor a Strauss que seguía de fondo -¿en verdad que no lo sientes?&lt;br /&gt;-No&lt;br /&gt;-¡Ah!, papá te consiguió el trabajo como asistente en la galería, espero te agrade porque no puedes decir “no” sino mi papá no te volverá a hacer algún favor, y por cierto, no te olvides de mi fiesta de cumpleaños que es en una semana, te lo digo ahora por si al rato estoy muy ebria, drogada o en su defecto molesta. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-7465441334456365248?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/7465441334456365248/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/07/temptation-waits.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7465441334456365248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/7465441334456365248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/07/temptation-waits.html' title='Temptation waits'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-6969813899438497078</id><published>2010-07-14T19:19:00.000-07:00</published><updated>2010-07-14T20:17:51.529-07:00</updated><title type='text'>When I grow up</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Armand se encontraba tirado en su cama con los ojos abiertos de par en par, ya tenía dos días estando sobrio pero no podía entender cómo lo había logrado. Las horas de escuela terminaron y con ello el curioso recato de la mojigatería. Se desatrampó desde el primer día de vacaciones, ya dos semanas, los primeros días ebrio, vomitó al tercero, no recordaba el haberlo hecho con tanto ahínco y felicidad, cuando los restos representan el recuerdo de una vida pasajera, así fue y procuraba que se mantuviera la actividad caótica; la última vez se drogó con un chico de semestre “superior”, el muchacho no dejaba de decir “¿Y si somos las palabras Armand?, ¡¿Y si somos las palabras?!” le descubrió en una exposición besándose en el balcón con lo que él creía era su amigo, pero ahora suponía eran novios.&lt;br /&gt;Armand le había llevado a su casa para fumar un poco de marihuana, pero el chico se notaba algo renuente, después demostró tener cierta facilidad en el acto de drogarse “¡Somos las palabras!” decía una y otra vez mientras colocaba su iPod con esa horrible música de “Garbage”, la vocalista decía que creía estar paranoica e iniciaban la charla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres un chico muy atractivo Armand.&lt;br /&gt;-Gracias, pero trato a los hombres como mierda&lt;br /&gt;-Lo sé, me lo dijo Alina&lt;br /&gt;-Alina trata a las mujeres como mierda también&lt;br /&gt;-Lo sé, eso siempre lo he notado- Leonard empezó a reír como estúpido mientras Armand le veía bajo una sonrisa encantadora. No pasaría nada, Armand lo tenía previsto, aún estando ambos muy drogados no dejaría que Leonard le tocara, tampoco le diría algo sustancial pues ya le habían comentado que Leonard escribía mierda de todos y sobre todos.&lt;br /&gt;-Te vi besándote con tu novio- Armand tenía una cerveza en mano, no entendía como a pesar de toda la cebada que introducía a su organismo seguía siendo un joven delgadísimo. Mientras veía a Leonard tomar de su vodka una y otra vez, parecía tener todo bien controlado, se bamboleaba por la habitación con el vaso pero no derramaba ni una gota mientras se reía histéricamente de su afirmación.&lt;br /&gt;-¿Trish?- preguntaba Leonard entre risitas- ¿Trish? Ese hombre es una fechoría, me gusta y mucho, pero no lo nota, procuro que no lo note. Dentro de mí odio a los hombres en los que me fijo, puedo decirte cordialmente que no existe ni uno con el que me haya besado o cojido que valga la pena, Trish es diferente, pero pues ya se va, no tiene dinero- el chico se quedó un poco pensativo- no debí decirte eso, bueno, la verdad es que yo me interno dentro de dos días.&lt;br /&gt;-¿Cómo que te internas?, ¿en tu casa?&lt;br /&gt;-Sí, en mi casa- Leonard alzó el vaso torpemente y ahí derramó casi todo el contenido del recipiente- perdón, lo limpiaría justo ahora pero no me siento bien, tengo que ir a vomitar, ¿el baño?&lt;br /&gt;-Por allá- le indicó el músico mientras apreciaba cómo el escritor se tropezaba con su agraciado departamento. Lo había arreglado bien con base en su trabajo como ayudante de editorial, no se ganaba mucho pero aún dependía de sus padres, lo que de daba un ingreso extra. Lo único que le reclamaban sus amantes ocasionales era la falta de un televisor, pero sencillamente a él no le interesaban los programas televisivos, el cine muy poco, más bien se consideraba nefasto dentro del séptimo arte, además ¿para qué deseaban un televisor cuando lo único para lo que asistían a su departamento era para tener sexo? –También drogarnos un rato- pensaba Armand cuando prefirió seguir a su amiguito que catalogó como “delgado” pero no lo suficiente para superarlo.&lt;br /&gt;-Leo ¿quieres agua?&lt;br /&gt;-Sí, por favor, eres muy amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le sorprendía que un tipo fuera tan adicto a la pose, aún ensuciando sus rizos en el inodoro, decía “eres muy amable”. Le vino a la mente cuando asistió a su primera boda gay, esos dos chicos bien torneados se casaban el uno con el otro, se llamaban Jorge y Jorge, y dentro de la mesa de homosexuales treintañeros con los que le había tocado comer, uno muy guapo dijo “Oh, qué rico, es camarón relleno” a lo que otro no tan atractivo pero efectivamente más glamuroso contestó “Como tú cuando tienes suerte”; después dentro del cotilleo y el divertimento salieron preguntas como “¿A quién se le cae el cabello en la bañera?” o “¿En verdad quién contesta eso? Es como preguntar ¿quién se rasura el culo en el baño?” Armand se sintió agotado, ¿así sería la vejez dentro de la homosexualidad?, ¡pero si sólo tenían treinta y tantos años!&lt;br /&gt;Evidentemente crecería, ¿tendría que cortarse la lengua para no decir tales cosas?, ¿sería como estar atrapado, como un gigante de fuerza destructiva?, podrían acabarse las horas felices y las lluvias doradas, olvidar el festejar esforzándose para acostumbrarse a dejar de flotar sobre las tierras maravillosas del planeta, cuando creciera… ¡Cuando creciera!... ¿cuándo crecería?, ¿se ofendería consigo mismo por permitirse tal sandez?, ¿arreglaría las cosas o mejor volvería todo en cenizas y lo dejaría ir?&lt;br /&gt;Estuvo a punto de deprimirse, pero se ligó a un mesero con el que bailó toda la noche hasta que el show terminó, y por ahí de las cinco de la madrugada se encontraban teniendo sexo en aquel mismo departamento donde Leonard volvía el estómago de forma tan patética. Había tenido tres orgasmos, era natural, el mesero se movía bien y tenía su misma edad, veintitrés, el problema es que el hombre no era muy amigo de las drogas, así que salió corriendo de la casa un par de horas después cuando vio que tomaba una jeringa y se inyectaba su dosis acostumbrada de cada mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero no lo hago muy seguido&lt;br /&gt;-No me gustan las drogas sintéticas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la respuesta del muchachote quién se largó. De cualquier modo Armand salió a bailar esa misma noche después de una tarde bastante alucinante entre las drogas “naturales” y las sintéticas. El hombre con el cual se topó en el antro era una epifanía pues le conocía de otro antro pero de la capital, era amigo de Jenny, la pianista que parecía extraída de una novela de Alan Holllinghurst. Quedaron en verse para ir a visitar a Jenny, pero como muchos otros hombres, después de llevarlo a su departamento para tener sexo se esfumó a la mañana siguiente porque tenía “muchas cosas que hacer”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te vas tan temprano?- le preguntó Armand aún con la cruda encima&lt;br /&gt;-Asuntos importantes que tengo que atender, pero después nos vemos en casa de Jenny, ya va a ser su cumpleaños y me encantaría verte ahí.&lt;br /&gt;-Yo creo que ahí voy a estar, es más mi amiga que tuya.&lt;br /&gt;-Pues sí&lt;br /&gt;-Te habló mal de mí ¿verdad?&lt;br /&gt;-Estaba muy drogada, ya sabes cómo se pone después de que su profesor la regaña por fallar una pieza de Chopin.&lt;br /&gt;-¿Qué te dijo?- Armand, aún en su estado de postebriedad quería saber aquello que se divulgaba sobre él dentro de los círculos sociales a los que pertenecía.&lt;br /&gt;-Pues que tratas a los hombres como mierda, y que a tu primer novio lo enviaste hasta al psiquiátrico.&lt;br /&gt;-Fue al psicólogo, y no creo fuera mi culpa.&lt;br /&gt;-Como sea, lo haces bien y eso es lo que importa.&lt;br /&gt;-Gracias… creo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así vio aquella noche a Leonard contonearse por la galería y no se resistió el invitarle a salir, sin embargo parecía el muchachito ese creía ser mucha pieza pues salió corriendo al momento de ser invitado, aún cuando la única verdad era que poco le interesaba; no obstante al momento en que lo dejó su novio o amigo, el tal Trish, creyó adecuado invitarle una cena y un porro. Lo primero lo estaba vomitando y como de costumbre, a la mañana siguiente el chico había desaparecido. Igual Leonard no valía mucho la pena.&lt;br /&gt;Su juicio no se refería a un análisis punzante de la persona, más bien se apegaba a la situación, al menos el chico escritor se había tomado la molestia de dejar una nota tras de él: “Gracias Armand por la noche, tenía que desfogarme y fue divertido, nos vemos después de las vacaciones. Espero no haberte manchado nada, recuerdo que vomité. Saludos y Besos. Leo.”&lt;br /&gt;-Fino hasta el final- murmuró Armand mientras arrugaba el papel y lo aventaba con total desinterés –Bien Leo, ahora sí ensuciaste mi departamento- empezó a reír pero se obligó a detenerse pues era un acto muy doloroso, entre tanto alcohol y con todas esas drogas no recordaba muy bien ni cómo había terminado la noche… ¿y si lo habían hecho?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-6969813899438497078?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/6969813899438497078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/07/when-i-grow-up.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/6969813899438497078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/6969813899438497078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/07/when-i-grow-up.html' title='When I grow up'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-1843694445543084163</id><published>2010-06-29T17:46:00.000-07:00</published><updated>2010-06-29T18:01:50.587-07:00</updated><title type='text'>Dog days are over</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;Era oficialmente la última exposición a la que asistiría en varias semanas, no tendría la oportunidad de estar en las grandes galerías y museos de la capital, les informó a sus padres de un pequeño sitio al cual quería asistir “Es como el lugar en el cual nos hospedamos en navidad” había dicho con una sonrisa sencillamente cálida. No esperaba que sus padres preguntaran más allá del tiempo que pretendía quedarse en aquella posada a la que tanto ansiaba ir. La semana pasada habían hablado con la mujer que dirigía el grupo de adictos y les informó que su hijo tenía prácticamente dos meses limpio y que sospechaba realmente no era un adicto, sólo un joven llevado por las tentaciones pueriles del entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tentaciones pueriles del entorno?&lt;br /&gt;-Eso dice chico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semanas atrás Leonard convenció a la jotona gorda del grupo de adictos para ingresar en el archivo de la institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Será como en “Girl interrupted”- le había dicho Leonard.&lt;br /&gt;-Pensé que no te gustaba la película.&lt;br /&gt;-No mucho, sólo espero no terminar pintando las uñas de alguien.&lt;br /&gt;-¿Qué te hace pensar que serás tú el que las pinte y no el pintado?&lt;br /&gt;-Muy bien niño, ¿me vas ayudar o no?- sentenció porque sabía la jotona gorda tenía la llave de la oficina así como la clave de la computadora o en su caso del archivero donde se guardaban los documentos físicos.&lt;br /&gt;-Te ayudo… pero…- aquel chico gordo adquirió cierto aire de patetismo&lt;br /&gt;-¿Pero?- Leonard movió la cabeza de modo exagerado meneando los rizos.&lt;br /&gt;-¿Me presentarás a alguno de tus amigos?... para salir, sólo quiero una cita.&lt;br /&gt;-¿En verdad quieres salir con alguien que yo conozca? No soy muy buena Celestina, aunque honestamente odio a todas y cada una de ellas.&lt;br /&gt;-Leonard, es fácil. Sí o no.&lt;br /&gt;-Sí- dijo sin pensarlo mucho, ya vería si Eliee se permitía una cita con aquel muchachote a cambio de alguna prenda de ropa, así de factible podía ser ¿cuánto valía el trato de satisfacción o insatisfacción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingresaron al archivo sólo para descubrir que las autoflagelaciones del chico gordo habían sido detectadas mientras Leonard era absuelto gracias a la “magnífica” capacidad deductiva de aquella mujer para poder enunciar que él era un seguidor de las tentaciones pueriles del entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todos a tu edad caemos en ello- le había dicho el muchachote.&lt;br /&gt;-¿Pues qué edad tienes tú? Vamos chico, que a lo mucho tendrás dos o tres años más que yo, así que no me vengas con eso.&lt;br /&gt;-Pero no soy tan pueril.&lt;br /&gt;-La afirmación dentro de tu oración cobra su clímax en la palabra “tan” y se reafirma con “pueril”.&lt;br /&gt;-Al menos a ti no te descubrieron las cortadas en los brazos.&lt;br /&gt;- Eso es sólo un breve incentivo. Me van a dar de alta pero… -deseaba sincerarse con aquel chico cuyo rostro le daba no sólo lástima sino también un poco de confianza, no obstante no podía permitirse el que mucha gente supiera sobre sus planes de internarse, sólo Trish y Emily lo sabían –no importa- terminó la oración –igual no le digas nada a nadie por favor.&lt;br /&gt;-Honestamente lo haría si fuera mi estilo, digo, no soy como tú que hace todo lo necesario para llegar al punto en el que quieres estar.&lt;br /&gt;-¿Y en qué punto quieres estar tú?&lt;br /&gt;-Pues me gustaría seguir viéndote, las charlas contigo son divertidas, los que se quedan en el grupo son una bola de gente depresiva, amargada, pero eso no es lo importante, sino que son mayores y heterosexuales.&lt;br /&gt;-Eso no lo sabes, ¿viste al viejo de cincuenta? Siempre te tira el ojo- Leonard le sonrió pero aquel chico poco le interesaban sus chistes ligeros –nos volveremos a ver, tranquilo, aquí en esta ciudad todos se conocen y es facilísimo contactarnos, no te preocupes por ello.&lt;br /&gt;-¿En verdad?&lt;br /&gt;-Claro, nos volveremos a ver- en su interior Leonard no tenía ni la mínima intención de frecuentarlo, sin embargo como bien había dicho, sólo él sabía lo que era necesario hacer para llegar al punto en que deseaba estar, y en ese momento necesitaba la ayuda de la jotona gorda, así que se repitió en su cabeza las reglas que le había enseñado la Marquesa de Merteuil, son sencillas: sólo hay que mentir, engañar y traicionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello era oficialmente la última exposición a la que asistiría en varias semanas. Justo en la galería donde un año atrás vio exponer a Edgard, ambos burlándose de Pixel y Marko, los dos pavoneándose por los pasillos. Edgard volvía a exponer pero eso no le intimidaba, ahora ostentaba a mayor experiencia frente a su antiguo amigo. No pretendía igualársele, no podría (aunque quisiera) tener todo aquello que Edgard cargaba dentro de su existencia misma, mientras él era un recién nacido, como bien le había dicho, un chico que yacía desnudo con un año de edad, caótico y desproporcionado, pero un año –No supe controlar mis excesos- fue lo que se dijo a sí mismo. Volvía a fumar en público, dejaba de interesarle la impresión ajena sobre si acaso se consumía en el cáncer o la depresión, valía más bien poco.&lt;br /&gt;-No puede fumar aquí adentro joven- le dijo uno de los cuidadores.&lt;br /&gt;-¿Y si me voy al balcón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió y pudo apreciar cuánto, dentro de esos escasos años, amaba esa ciudad. Parecía verse caminando con su valija negra toda desproporcionada buscando departamento en el centro “Con lo que ofreces lo único que conseguirás será un cuarto sin muebles, con goteras, muchas ratas y aún más cucarachas, te dirán como a Juan Preciado, que el cansancio es buen colchón para el sueño” fue lo que le comentó Edgard al momento de conocerse. Por aquellas fechas no sabía nada de Rulfo, ni entendía de arte, ni creía pervertirse tanto, sólo sabía que al fin podía salir de su habitación y dejar de creerse Emily Dickinson.&lt;br /&gt;-Como la primera vez- le dijo una voz cerca del oído.&lt;br /&gt;-La primera vez no te conocía y ni siquiera tenía idea de tus intenciones- Leonard se volteó con el cigarro en mano; por un momento fue consciente de todas sus deficiencias físicas y visuales, una vez más Orlando le servía de reflejo. Se sentía viejo, con grandes ojeras y bolsas bajo los ojos, la piel cetrina, poco cuidada, con los ojos irritados y quizá ni tan delgado como el verano pasado, pero frente a Orlando sentía ser poca cosa pues él mantenía su aura de ángel intachable.&lt;br /&gt;-Te iba a preguntar si acaso no te molestaba la perfección ajena- prosiguió Leonard- tú sabes, vi por allá a Virginia con todos sus amigos perfectos, ella expone y viene su corte para acompañarla.&lt;br /&gt;-Su Bloomsbury- dijo Orlando con una sonrisa enorme pero celestial.&lt;br /&gt;-Eso mismo. Todos lucen tan frescos, me estoy muriendo de calor, casi me derrito y todos ellos se ven tan frescos.&lt;br /&gt;-Con piel mate, especialmente el novio de Virginia.&lt;br /&gt;-En especial él.&lt;br /&gt;-Te gustaba Virginia ¿verdad?&lt;br /&gt;-En su momento, pero si hablamos de ello en su momento también me gustabas tú.&lt;br /&gt;-Pensé que todavía te gustaba- Orlando era de semestre “inferior” pero sin duda alguna su capacidad de manipulación era enteramente superior a muchos de los que había conocido Leonard en toda la carrera, incluso en su vida. Cuando le conoció llegó hablándole en la oscuridad con voz de niño asustado, parecía tan débil y susceptible, tanto que pretendía defenderlo de Edgard. Pero era otro como muchos, como lo era ahora él, un arribista absurdo que sabe mezclar el placer con la obligación, pero en definitiva Orlando no caía en el terrible caos en el que se encontraba Leonard, pero ¿cómo perseguir el develar la conciencia ajena? Jamás sabría lo que le llevó a Orlando a la traición, pero dentro de su honestidad interior se percató que ya no le interesaba saberlo, efectivamente era uno más.&lt;br /&gt;-Será que piensas muchas cosas- terminó por contestar- creo que nunca compartimos mucho ¿verdad Orlando? Un tonto mes.&lt;br /&gt;-Pues a mí me gustó, no pensé que te molestara si al final estabas apostando con Edgard, ¿pensabas que no lo sabía?&lt;br /&gt;-En aquel momento no pensé que lo supieras, en la actualidad no me interesa.&lt;br /&gt;-¿Recuerdas la nota?- insistió Orlando.&lt;br /&gt;-No me interesa- tiró su cigarro y lo apagó con la suela del zapato –nos vemos después.&lt;br /&gt;-¿No te interesa lo que se dice de ti?&lt;br /&gt;-Mis consignas corporales pueden pertenecerle a la sociedad, pero los designios de mi corazón son privados. Sigue sin interesarme- pretendía alejarse de él. El llorarle y suspirarle había quedado en el pasado, le hacía sentir viejo pero eso no era sinónimo de agonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y te gustará ver películas en el sofá por la noche?- le había dicho Orlando meses atrás cuando tuvieron su relación.&lt;br /&gt;-¿Crees que estaremos tanto tiempo juntos como para llegar al grado de vivir uno al lado del otro?&lt;br /&gt;-Leo, no te gusta ver a futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Quizá no me gusta ver a futuro porque siempre acierto” pensó Leonard aquella vez cuando Orlando se quedaba a dormir en su antiguo departamento. Cómo extrañaba tener su habitación propia, escribir y tener alguna clase de remuneración, sus tardes lluviosas de fin de semana exentas de cualquier compromiso familiar, sólo él y el televisor con alguna buena película para desentrañar, él y los libros de la Woolf, por aquel entonces había terminado de leer “Entre actos”. Sintió un escalofrío… “¿Y cómo llegamos a esto?” se preguntó uno de los personajes principales de aquella novela.&lt;br /&gt;-¿Y cómo llegamos a esto?&lt;br /&gt;-Con mucha práctica Lenny.&lt;br /&gt;Edgard estaba a su lado y él ni se había percatado.&lt;br /&gt;-No me refería precisamente a las fotografías.&lt;br /&gt;-¿No te gustan?- Edgard era de esos que lucían perfectos dentro de su camisa de manga corta color azul metálico. Portaba un pantalón café de gabardina en conjunto con una boina de un tono similar.&lt;br /&gt;-Sí, podría enamorarme de su autor.&lt;br /&gt;-Sabes que son mías ¿verdad?- Edgard se permitió una risa apagada.&lt;br /&gt;-Y tú sabes que no sé nada de fotografía ¿verdad?&lt;br /&gt;-Para ello tomaste tu seminario.&lt;br /&gt;-Era sobre mujeres y la fotografía, así como la perspectiva de género, cuestión que no aprecio en tus imágenes, pero no entremos en determinaciones insufribles.&lt;br /&gt;-Mira nada más en lo que te has convertido- el significado de la mirada de Edgard se presumía contundente ¿qué escondía detrás de aquellos ojos color café? No era un juicio presuntuoso, eso lo podía asegurar, tampoco ira o desdén.&lt;br /&gt;-Estoy esperando a que me digas “yo te creé”- Leonard expresó su pensar sin mucho ahínco.&lt;br /&gt;-No Lenny, fueron ellos, todos ellos, nos influenciamos y desconectamos, modificamos y aturdimos, criticamos y viciamos, por eso me voy.&lt;br /&gt;-¿Conseguiste tu intercambio? Todos desean irse a algún lado.&lt;br /&gt;-No lo conseguí, puedes regodearte en ello. Pero me doy un semestre de baja temporal, me ofrecieron empleo en una galería en la capital.&lt;br /&gt;-Igual que a Eliee, pero él será en el extranjero, se va la semana entrante.&lt;br /&gt;-Igual yo. Sabía lo de Eliee, también que te vas de viaje.&lt;br /&gt;-Si eso se le puede decir el irse de paseo a las provincias aledañas.&lt;br /&gt;-Bueno, sabes cómo son las malas lenguas.&lt;br /&gt;-Lo sé, saco la mía frente al espejo y aprecio mi mordacidad con galante satisfacción.&lt;br /&gt;-Si quieres ser rudo Lenny no lo lograrás aplastando a los demás.&lt;br /&gt;-Bueno –Leonard sonrió –alguna experiencia tendrás para poder decirlo con tanta certeza.&lt;br /&gt;-Nos vemos luego, en ocho meses o menos, que disfrutes tu viaje de internado.&lt;br /&gt;-Tú también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó el día que salió de la ducha con el cabello acomodado en una coleta. Todo chorreante se envolvió en una toalla y sentándose en el escritorio contó el dinero que había ahorrado para huir de cualquier forma que le fuera posible. “Me voy por un tiempo” le había dicho al Señor D después de sus constantes insistencias, “¿Por cuánto?” el tono del Señor D era calmo, “Ni idea, tengo que solucionar algunos problemas pendientes, sirve que terminas con el asunto de tu divorcio, no querrás a un chico husmeando por ahí y que tu esposa lo descubra para tomarlo a su favor” cuando le soltó las palabras frente a frente, la última ocasión que se vieron con Leonard sentado en la cama enteramente desnudo, apreció la cara de sorpresa e indignación de su cliente más acérrimo. Sintió el pensamiento retumbando en la habitación “Lo sabe, ¡lo sabe! Lo usa a su conveniencia”, pero el hombre sólo contestó “Podría tardar meses”, “O años” dijo Leonard, sonrió y fue la última vez que le vio o escuchó… hasta el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Te dije que vendría!- se le acercó Emily con un vaso de vino- ahí está, sin instrumento pero él mismo basta- señaló a Armand.&lt;br /&gt;-Se ve muy bien. Supe que regresa a la capital, él es de allá, todo un chico cosmo.&lt;br /&gt;-Bebe un poco y tomarás las confianza que te hace falta, deja ya de renegar de tu suerte, dentro del internado no tendrás ninguna posibilidad de ligue, eso sería aún más patológico de lo normal.&lt;br /&gt;-¿Más?- se puso frente a Emily y abrió mucho los ojos para que éstos se salieran de órbita.&lt;br /&gt;-Deja de hacer eso, da un poco de miedo.&lt;br /&gt;-Hola- escuchó una voz tímida y ligera detrás de él, era Armand.&lt;br /&gt;-Hola- hablaron los amigos al unísono y después Emily se disculpó para poder ausentarse dejando solos a los dos chicos.&lt;br /&gt;-¿Tienes planes para el verano?- comentó el chico delgado y de formas sutiles.&lt;br /&gt;-No realmente, pero ¿quién los tiene?- Leonard intentaba evitar ponerse nervioso, poco sabía de Armand, no tenían ninguna clase juntos, podía ser que el músico iba tan debajo de él que jamás estarían uno al lado del otro dentro de la misma aula, pero lo poco que sabía al inicio siempre le incitaba a creer que era perfecto. Era músico, escritor y poeta, también tenía su habitación propia, un departamento que rentaba con su trabajo de ayudante de editor así como ilustrador ocasional, era más grande que Leonard en edad pero por desgracia no en conocimiento. Cuando asistió a una exposición se percató del mediocre trabajo de Armand, le pareció increíble que tanta perfección culminara en algo sumamente fútil; después se enteró que no sólo llegaba crudo a la escuela, sino que había perdido su empleo de ayudante de editorial pues nunca “terminaba lo que iniciaba” (en propias palabras de aquel chico) además “era un trabajo muy aburrido”, le comentó. Siempre partía de fiesta en fiesta todos los fines de semana, tomaba el poco dinero que le sobraba gastándolo en alcohol y mariguana, así el concepto principal socavado por Leonard se vio derribado por su investigación posterior.&lt;br /&gt;-Tienes razón, yo no tengo planes para el verano… incluso, no sé, podríamos vernos o algo así.&lt;br /&gt;¡La oportunidad!, ¡el triunfo!... es lo que habría pensado una semana atrás Leonard, pero ahora no le interesaba aquel chico, no era culpa de nadie más que de sí mismo, pues se adelantó a conocerle en carne y hueso buscándole por los rincones de la opinión ajena hasta encontrarse con el propio prejuicio, uno muy malo.&lt;br /&gt;-Podría ser, no sé, me encantaría- Leonard guardó silencio “¿No silbarás como la última vez?” pensó “¿No querrás romper el silencio? No me interesas tanto como yo creía”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armand empezó a silbar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Me permites?- dijo Leonard- tengo que ir a saludar a alguien por allá- señalando a Trish se escapó del joven cuyo sentido musical se expandía hasta en los silencios necesarios&lt;br /&gt;-Ojalá no hubiera empezado a silbar- se encontró diciéndole a su amigo.&lt;br /&gt;-Ya olvídalo, cuando salgas del internado ya tendrás más músicos, pintores, grabadores, escritores, orfebres, lameculos y todas esas patrañas gestadas en el interior de una facultad como ésta.&lt;br /&gt;-¿Crees que salga dispuesto a una relación?&lt;br /&gt;-Son sólo dos meses, quizá tres, no sabes lo que pasará cuando estés ahí adentro. Me suena más a una casa de retiro, a esos retiros espirituales que tanto critica Eliee&lt;br /&gt;-¿Sabes por qué los critica, verdad?&lt;br /&gt;-No Leo, ni idea, tu pregunta me hace suponer que tú lo sabes.&lt;br /&gt;-Pues no- Leonard se encogió de hombros- realmente no lo sé-. La verdad era que Leonard sabía mucho sobre muchos, y dentro de esos tantos Eliee era uno de ellos, pero prefirió no decirle nada, ya se prestaría la ocasión para esclarecer los fantasmas del pasado por la boca de quién tenían que ser expresados.&lt;br /&gt;-Ya me imagino que tienes tantas cosas en la cabeza que ahora temes expresarlas, ¿tanto te afectó la crítica “constructiva” de nuestro querido escritor en turno?&lt;br /&gt;-Ah- Leonard balbuceó un poco- eh… ¿el profesor?&lt;br /&gt;-Sí, ¿quién más?&lt;br /&gt;-¿Cómo lo supiste?&lt;br /&gt;-Chismes de corredor&lt;br /&gt;-¿No se te hace algo tautológico el asunto, el chisme sobre el chisme?&lt;br /&gt;-Bueno cabrón, no sé cuál sea tu versión, sólo me enteré que te reprendió por usar cuestiones vulgares y banales.&lt;br /&gt;-Bueno Trish querido, lo que pasó fue algo mucho más denso que recibir una crítica “constructiva” con palabras destinadas a lo vulgar y lo banal, es más, comentó que la palabra “vulgar” era inadecuada para referirse a mi texto, dijo que más bien era intrusivo.&lt;br /&gt;-¿Pues de qué se trataba?&lt;br /&gt;-Sobre arte, exposiciones, sexo y curadores&lt;br /&gt;-¿No lo hiciste sobre ella o sí?&lt;br /&gt;-Era una historia demasiado jugosa para dejarla pasar, además, el ejercicio era realismo, pues si así lo deseaba tuvo lo que pretendía, ¿sabes qué es lo que realmente me molesta? Que nuestro querido profesor lo sabía todo y por ello se indignó, le molestó supieran que uno de sus colegas se acostaba con una alumna, y que eso fuera puesto frente a él cual elefante blanco, como si se tratara de la película “Election” o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos amigos avanzaron por la galería hasta que se colocaron frente a las fotografías de una chica rubia cuyo talento para la fotografía era cuestionable. Todos sabían que había obtenido un lugar en aquella exposición porque se acostaba con el curador, que a la par era su profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entonces aquí está el material de tu inspiración.&lt;br /&gt;-No es lindo que te llamen usurpador de vidas, estoy esperando a que me apedreen en la calle.&lt;br /&gt;-Pues si eso es lo que esperas ya deberías traer tu casco- Trish empezó a reír sin mesura- perdona, no sólo me rio de tu caso de puta apedreada, sino de las fotos de esta chica. Son muy malas, no pasan del ejercicio de mediana calidad, así que pensé ¿cómo consiguió el lugar? Para lo que tu presencia me resolvió la verdad: el poder de la vagina.&lt;br /&gt;-Nunca dije que fuera verdad, sólo comenté que era algo circundante. Todos lo saben y nadie lo apunta, todos lo sospechan y ella misma inició el…&lt;br /&gt;-Chisme- completó Trish- admítelo, era un texto sustraído del chisme.&lt;br /&gt;-Lo fue, pero no me arrepiento de nada, ya me cansé de disculparme por lo que escribo, bien les puede agradar o si desean, le pueden odiar, la elección de escribir es mía, la de juzgar es toda suya.&lt;br /&gt;-Ya te salió lo Simone de Beauvoir.&lt;br /&gt;-Y ahí viene aquel que necesita existir por cuenta propia.&lt;br /&gt;-¿Quién?&lt;br /&gt;-A tus espaldas, no voltees porque…&lt;br /&gt;Trish volteó, lo que atrajo la atención de Silvio hacia aquel par de chicos.&lt;br /&gt;-Te dije no voltearas- Leonard refunfuñó tranquilamente, no le molestaba realmente el asunto, aquel gay le era un poco indiferente, tiempo atrás Silvio le coqueteaba y Leonard estuvo a punto de tomarlo en serio, sólo que al investigarle se dio cuenta que era coqueto con todos de una forma muy vulgar, su producción era mala y compartía su vida sexual de manera explícita con toda la facultad; pero de ello hacía un año atrás, para ese entonces Nick era su acompañante.&lt;br /&gt;-Carajo Leonard, ¡cómo lo odio!&lt;br /&gt;-Hola chicos- Silvio hablaba con un tono cantadito que pretendía ser sensual por no decir “muy sexual”&lt;br /&gt;“Silvi” habría querido Leonard, pues así le llamaban despectivamente a sus espaldas, sin embargo se contuvo con una sonrisa en los labios.&lt;br /&gt;-Silvio, hola.&lt;br /&gt;-Te ves muy bien hoy Leonard.&lt;br /&gt;-Es el mejor comentario que he recibido en toda la noche, se estima, sobre todo porque es mentira.&lt;br /&gt;-El que no te sientas guapo no es mi culpa.&lt;br /&gt;-Por el contrario- dijo Trish de forma sutil, tanto que asombró a Leonard- por culpa de ciertas personas podemos llegar a sentirnos de formas muy distintas, que por cierto hoy Leonard, luces como una mierda.&lt;br /&gt;-Gracias Trish, lo sé, no he dormido bien por el fin de semestre y he comido aún peor- Leonard hizo una reverencia con la cabeza a su amigo- ¿ves? Así debe ser, con la verdad- se dirigió a Silvio.&lt;br /&gt;-Huy Leo, si fuera con la verdad no sobreviviríamos la mayoría de nosotros. Claro, como a ti te ven como el alumno perfecto y te granjeas el amor de todos tus profesores, ha de ser fácil pasar las materias.&lt;br /&gt;-¿A qué te refieres?- Leonard pasó sus dedos por sus rizos poco acomodados&lt;br /&gt;-A la verdad, como tanto deseas, te digo que no soy el único que cree tus buenas notas son por tu facilidad para el arribismo cultural. Mientras otros soportamos las críticas destructivas en clase.&lt;br /&gt;-Que tu último videoarte fuera una porquería no es culpa de Leonard.&lt;br /&gt;-Pero si su pieza final no fue tan interesante y todos la celebraron. Mira chico, disfruta de tu posición acomodada y acaudalada, pero en el mundo de allá afuera es distinto.&lt;br /&gt;-Lo sé- se remitió a decir Leonard. No pretendía contradecir las palabras de Silvio. Eran verdad, al menos la mayoría. Se granjeaba el aprecio de sus profesores pero porque en verdad les amaba y admiraba, por lo mismo procuraba crecer en sus clases, cuestión que no era ignorada; tenía una posición ¿fácil?... posiblemente, ya muchos conocían su trabajo, no sólo eso, también pensaban era bueno, pero eso no le eximía de dar un avance considerable cada semestre; su amiga Emily le comentó que era un chico “pop”(por popular); Natalia dijo “está bien, siempre das de qué hablar”, y ¿por qué no? Había días en los que realmente se veía bien, pero ese no era uno de aquellos aclamados días. Por su cuenta tenía entendido que el mundo de allá afuera le guardaba una recepción más bien peyorativa, sin embargo no le asustaba la cuestión porque tenía tiempo que se movía en él, lo que le convertía en un arribista cultural.&lt;br /&gt;-Siempre dices “lo sé”- le refutó Silvio, a lo que Leonard rió.&lt;br /&gt;-Perdón, pensaba decir lo sé, pero creo no sería una respuesta muy seria, aunque la risa tampoco lo es, al menos es más sana.&lt;br /&gt;-Nos vemos luego Silvi- dijo Trish mientras jalaba del brazo a su risueño amigo.&lt;br /&gt;-Seguro le da una embolia- Leonard seguía riendo sin mesura, se encontraban en las afueras del balcón- me da un poco de pena, todo su estilo, la forma en que se viste, en la que habla y produce obra, todo ello es tan nefasto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard sintió como Trish lo callaba con un beso en la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Te das cuenta que estás ayudando a mi desarrollo teatral y telenovelesco dentro de mi vida?- dijo Leonard una vez que el beso había terminado.&lt;br /&gt;-Leo… es muy probable que no regrese a la carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ahora qué podía sentir o siquiera decir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué no me lo habías dicho?&lt;br /&gt;-Meda un poco de vergüenza, más ante ti… con todo lo que dice Silvio sobre ti, sobre lo que dicen de ti.&lt;br /&gt;-Sigo sin entenderlo&lt;br /&gt;-Me voy a salir porque no tengo dinero para continuar pagando la colegiatura, y sé tú tampoco lo tienes así que ni se te ocurra hacer una pendejada.&lt;br /&gt;-Pero Trish, somos amigos, podemos ver como solucionamos las cosas, en fin, debe existir más de una vertiente para todo esto, ¿desde cuándo tienes problemas económicos?&lt;br /&gt;-Yo, supongo que desde siempre, mis padres siempre los han tenido. Mira no voy ni un año atrasado, con un año podré estabilizarme económicamente y volveré, quizá.&lt;br /&gt;-Trish ¡te odio!, me lo hubieras dicho antes, gasté todo mi dinero de puta en ese internado, podría haberte pagado la inscripción, que no es mucho después de todo.&lt;br /&gt;-La inscripción sí, ¿y los materiales para fotografía?, ¿mi sustento diario? Leo, apenas tengo para el transporte público.&lt;br /&gt;-¿Y qué?, ¿me vas a dejar sólo? Soy un egoísta, lo sabes muy bien, no podre hacer mucho sin tu compañía.&lt;br /&gt;-Eso no te lo creo, tienes a Eliee y a Murat, además bien dijo Emily, eres un chico pop, compañía nunca te hace falta.&lt;br /&gt;-Pero…&lt;br /&gt;Trish levantó una mano para pedirle a su amigo se callara.&lt;br /&gt;-Vamos a disfrutar de la exposición, ¿te parece? El que me dé de baja temporal no quiere decir que dejaremos de estar acompañándonos en eventos como éstos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era oficialmente la última exposición a la que asistiría en varias semanas, pero sobre todo, en mucho tiempo con Trish.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-1843694445543084163?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/1843694445543084163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/06/dog-days-are-over.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1843694445543084163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/1843694445543084163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/06/dog-days-are-over.html' title='Dog days are over'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-9185412380537393095</id><published>2010-06-16T18:21:00.000-07:00</published><updated>2010-06-16T18:22:43.491-07:00</updated><title type='text'>Sex and art in the city (parte II)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;-¿No lo entiendes? Sin ti no valgo nada- dijo una mujer que tenía sobre su hermosa estructura ósea un sobrero aún más hermoso, bellamente ataviada con un vestido blanco y tacones negros.&lt;br /&gt;-No es cuestión de mi entendimiento, sino del tuyo, no puedo estar cerca de una criatura como tú- le contestó un hombre no mayor a los cuarenta años, finamente vestido con un esmoquin negro. La escena se llevaba a cabo en un lujoso balcón.&lt;br /&gt;-Jamás fue mi intención ser tan malévola- gemía ella sin caer en el llanto.&lt;br /&gt;-Lo fuiste, eres una harpía, ¿te crees elegante con tanto ornamento?, el vestido, el sombrero, los zapatos, todo eso lo eres desde hace poco tiempo, todo eso eres porque…&lt;br /&gt;-Así me dejaste, ¡lo aprendí de ti!- la voz de la mujer se desgarraba.&lt;br /&gt;-¿Ser una mujer de mal gusto?, ¡no seas idiota! De mí no aprendiste a meterte en las vidas ajenas, a ser una meretriz, una mujer del cotilleo, ¡terminaste con la intimidad de tantos!&lt;br /&gt;-Sólo fue un pequeño gusto, un desliz, además ¡te lo dije! - gritó ella evidentemente desesperada-  ¡TE LO INFORMÉ!, ¡soy una maldita!, ¡soy poca cosa y no valgo nada!&lt;br /&gt;-Sé que vales poco y por ello te dejo, no quiero hablar más contigo, me das pereza.&lt;br /&gt;-¡No puedes dejarme así!, no puedo sobrevivir sin ti, no podré vivir con la idea de que me desprecias.&lt;br /&gt;-Eso queda para ti, puedes engañarte todo lo que quieras, pero lo que ya destruiste así quedará. Todo queda en ti.&lt;br /&gt;-¡Pues sí!- chilló ella- y así lo elijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después la escena se fundió a negro y entró un comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Válgame, qué película tan más dramática ¿no?- le dijo Leonard a Trish. Ambos se encontraban en la sala de espera de un laboratorio/consultorio particular. Dentro de las instalaciones se encontraba el televisor por el cual emanaban las imágenes de la mujer y el hombre elegante.&lt;br /&gt;-Ella se lo merece, es una puta- sonrió Trish.&lt;br /&gt;-Una meretriz. Caray Trish, al menos usa el decoro del hombre con esmoquin- Leonard rió- yo creo que ella es libre de hacer lo que le venga en gana. Ahora resulta que lo mismo que le enseñaron lo aplica a la sociedad y le recriminan el acto.&lt;br /&gt;-La mujer no tiene derecho de inmiscuirse en las vidas ajenas, ya sabes lo que nos dice Hegel “Cada conciencia persigue la muerte…&lt;br /&gt;-… de la otra”- culminó Leonard.&lt;br /&gt;-Son cuestiones de moral y ética. Mira a la mujer- Trish señaló el televisor, la película había regresado de los cortes comerciales. Justo en la escena la mujer se introducía un revolver en el bolso y fraguaba su venganza –es una loca, desesperada, chismosa compulsiva.&lt;br /&gt;-Mentirosa compulsiva, una muy intrigante, pero ¿a qué te refieres con eso de la moral y la ética?&lt;br /&gt;-Leo, la película está ambientada en los años veinte, el personaje de la mujer vive encerrada dentro de todas estas constricciones moralinas de una época conservadora, donde la intimidad es preciada, y va esa mujer a mover sus hilos para dejar al descubierto la intimidad de todos ¿no crees que es molesto? Al menos para los años veinte.&lt;br /&gt;-Molesto para los demás.&lt;br /&gt;-Y para ella… mira nada más- Trish dirigió la mirada hacia el televisor induciendo a Leonard para que hiciera lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer sostenía el revólver frente al elegantísimo hombre a una distancia considerablemente adecuada para que no se acercara y le quitara el arma.&lt;br /&gt;-Existes- dijo ella- ¡EXISTES!- gritó- tú existes y la traición existe, si es así es momento de elegirse, no puedo vivir con eso en mi conciencia- la mujer estaba enloquecida mientras el hombre mantenía un gesto sombrío, serio.&lt;br /&gt;-¿Piensas matarme?- dijo él con cordura, en un tono calmo sin embargo la acción de preguntar era todo un desafío.&lt;br /&gt;-NO- dijo ella- ¡CLARO QUE NO!, ésta sí que no se te va a olvidar, ¡inútil!- entonces ella dirigió el arma a su cabeza y tiró del gatilló.&lt;br /&gt;Dentro de la escena sólo se veía la cara exaltada del hombre y después el sombrero ensangrentado de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y murió, no pudo con el monstro que ella misma gestó- dijo Trish mientras tomaba el control remoto.&lt;br /&gt;-Al menos lo dejó a él pensando.&lt;br /&gt;-¿Realmente crees que lo dejó pensando?&lt;br /&gt;-Se suicidó frente a él y le dijo que esa no se le olvidaría.&lt;br /&gt;-Sí, claro, pero yo creo que el pensamiento del hombre es “Una loca menos, ¡bien!, no tendré a alguien que me persiga” y no un “¡Oh no!, no podré dormir esta noche” Créeme, el hombre la va olvidar. Gozó de hacerle un drama y como ella era aún más dramática pues va y se da un tiro. Pero no creo que quede en la conciencia del hombre, ¡bla!- Trish cambió de canal- una mala película.&lt;br /&gt;-Sigo diciendo que ella no tuvo la culpa de nada, sólo de su muerte.&lt;br /&gt;-Años veinte Leonard, años veinte- canturreó Trish- no es como en la actualidad con todos esos medios hipertextuales que terminan por truncar la intimidad y te dejan expuesto. Hoy en día la gente está acostumbrada.&lt;br /&gt;-En eso no estoy de acuerdo. Digo que la mujer no tiene culpa, al final es libre de hacer lo que le venga en gana, sin embargo no creo que los prejuicios “informativos”- enmarcó Leonard la palabra oral con sus dedos en forma de comillas.&lt;br /&gt;-Sí- dijo Trish entornando los ojos- prejuicios y chismes.&lt;br /&gt;-Claro, que los chismes son chismes en este siglo o en el pasado, en mil novecientos veinte que en el dos mil diez.&lt;br /&gt;-La diferencia es el contexto de la moral y la ética, no estamos en pleno siglo XXI como para ir a regirnos por los valores y principios del siglo pasado ¿no?&lt;br /&gt;-Supongo, pero ¿no es la moral la misma esté donde esté el hombre?&lt;br /&gt;-No Leo, si fuera así el hombre no tendría historia y mucho menos distintas culturas.&lt;br /&gt;-Claro, en una época globalizada.&lt;br /&gt;-Tanto así que puedo ver a Christina Aguilera en la televisión- Trish había cambiado el canal- mírala nada más, ¿no es mona?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Christina Aguilera hablaba de la violencia intrafamiliar en la que había crecido, de la manera en que su madre escapó de su padre. Pero que después de todo, quizá le agradecía a la vida porque sin eso no habría llegado a estar frente a su público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trish empezó a cantar: “After all you put me through, you’d think I’d despise you but in the end, I wanna thank you,’ cause made me that much stronger”&lt;br /&gt;-Algún día no muy lejano alguien me va a dedicar esa canción- dijo Leonard- por sintético e hipócrita.&lt;br /&gt;-¿Ahora qué te pasa hombre? Estás nuevamente con todas esas pendejadas que me enervan el ánimo, ¿es porque hablaste con Armand? No me has dicho mucho del altercado.&lt;br /&gt;Leonard suspiró&lt;br /&gt;- Armand, él es lindo, dulce, atractivo dentro de cada centímetro de su ser, el problema es que no se encuentra ni mínimamente interesado en mí. Van varias ocasiones que hablamos y siempre pregunta lo mismo: ¿Cuál es tu semestre?&lt;br /&gt;-Es porque es de semestre inferior- Trish empezó a reír frenéticamente- ¡inferior!, ¿recuerdas que cuando nos conocimos fue en una clase donde nos sobajaban compañeros de semestres avanzados?&lt;br /&gt;-Sí, y dijimos que no trataríamos con desdén a los recién ingresados.&lt;br /&gt;-Y ahora son inferiores- reía- somos terribles, pero no sólo es nuestra culpa, ¿has visto sus trabajos?&lt;br /&gt;-Algunos son muy buenos.&lt;br /&gt;-Algunos, claro, en verdad que los veo y digo ¿son de semestres más abajo? Lo reverenció, no he logrado esa calidad y eso que estoy a poco de salir.&lt;br /&gt;-Lo sé, pero otros…- Leonard tiró una mueca muy al estilo Nina Cakts de “Sex and the city”, toda torcida y llena de angustia prejuiciosa.&lt;br /&gt;-¡Son horribles!, la mayoría son espantosos, más de aquellos que se sienten muy “in the mood”- justo con la última frase Trish parecía algún personaje bordado por Terry Zwigoff -¿recuerdas lo que hacíamos en nuestros primeros semestres?&lt;br /&gt;-Bueno, nunca hicimos algo juntos, apenas te conocí en el semestre pasado.&lt;br /&gt;-Lo sé Leo, pero de mi parte hice una videocasetera con condones introducidos en ella, en una VHS vieja y olvidada con el fin de aludir al sexo seguro como un concepto añejo, que debían refrescarlo dejando de lado tanta farándula absurda.&lt;br /&gt;-Era mala la pieza eh- dijo Leonard en un suspiro.&lt;br /&gt;-Malísima, ahora míranos, esperando el resultado de nuestros estudios, preguntando si el sexo seguro fue realmente seguro.&lt;br /&gt;-Yo alguna vez realicé un chaleco con mi cabello, otro fracaso.&lt;br /&gt;-El punto es que aprendimos a enfocar nuestros puntos de vista, ahora lo ves, ambos recibimos buenas críticas y quedamos satisfechos por nuestras incursiones finales del semestre, lo hicimos trabajando en lo mismo, yo con el sexo, tú con la identidad.&lt;br /&gt;-Jodida Ana Mendieta resulté ¿no?&lt;br /&gt;-Eres un terrible visceral, eso es todo, hablar sobre ti y tu identidad no te hace mórbido.&lt;br /&gt;-No, el problema es cuando me meto en la intimidad ajena.&lt;br /&gt;-Leo, eso sería difícil de evitar, vivimos en el contexto lleno de una tradición de ideas… de la historia.&lt;br /&gt;-Sofismos.&lt;br /&gt;-Leo, más vale que me digas a qué viene toda esta incomodidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard guardó silencio y después le soltó a su amigo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me prostituyo.&lt;br /&gt;-¿Intelectualmente?&lt;br /&gt;-No… corporalmente, por eso no he estado disponible los últimos días, por eso estoy tan cansado, por todo eso y quiero tomar el dinero y huir por lo menos un mes en vacaciones. Hoy me volví a sentar en ese estúpido sillón como hace un año, como cuando sólo pensaba en matarme y todo volvió a la cabeza. Me regresó el tiempo de la decadencia anímica.&lt;br /&gt;-Pues… ¿desde cuándo te prostituyes?&lt;br /&gt;-Desde la vacaciones intersemestrales, por abril. &lt;br /&gt;-Oh… eso me deja un poco sin aliento… ¿no te preocupa haber pescado algo? Digo… ¡Dios!, Leonard ¿en qué pensabas?... ¡¿EN QUÉ PIENSAS?! Lo vas a dejar.&lt;br /&gt;-Mira cómo te sobresaltas, hablando de la moral y la ética del siglo XXI&lt;br /&gt;-Esto es…&lt;br /&gt;-¿Diferente?, ¿por qué?, ¿por ser realidad y no ficción?, ¿por no estar enmarcado dentro de un televisor?&lt;br /&gt;-Esto es más cercano, es lo que iba a decir. Leo, ¿pretendes seguir haciéndolo?&lt;br /&gt;-No lo sé, no creo, tengo que quitarme a un cliente que aún me sigue molestando, creo que voy a tener que chantajearlo. Se está divorciando y sé las fechas de sus juicios, si investigo un poco más tendré alguna forma de darle miedo y que me deje en paz.&lt;br /&gt;-Con cuánta frialdad lo dices.&lt;br /&gt;-No me queda ni un trozo de calidez justo ahora. No estoy para suspiros románticos, lo único que tengo claro es que temo regresar a una depresión masiva vacacional, terminar por poner un revólver en mi cabeza y que mi boina salga ensangrentada.&lt;br /&gt;-Leonard…- dijo su amigo con un tono vago&lt;br /&gt;-Trish- contestó Leonard con un tono calmo, pero su rostro era algo adusto, había perdido toda expresión de bondad ¿era acaso que se le estaban terminado las buenas emociones?&lt;br /&gt;-Leonard… no pensé que estuvieras tan vacío.&lt;br /&gt;Leonard se quedó callado ante el comentario de su amigo.&lt;br /&gt;-Lo digo en verdad, nada justifica que un chico de tu edad se prostituya, embauque a la gente y después pienses en cómo sacudírtela.&lt;br /&gt;-Pues sí, estoy vacío, llevo así mucho tiempo pero no me importa venderme y divertirme a cuesta de esta gente que paga por mí, el problema es cuando me pongo en peligro, es ahí donde marco la retirada…&lt;br /&gt;-No sin lastimar a la gente. &lt;br /&gt;-Creo que me cansé de ser un niño angelical que pretende no lastimar a nadie.&lt;br /&gt;-Eso no te da ningún derecho a jugar con las emociones de los demás.&lt;br /&gt;-¿De los demás?, ¿personas que pagan por sexo?&lt;br /&gt;-Leonard, estás seco- Trish parecía preocupado, sin embargo se encontraba a dos centímetros de estar  realmente molesto.&lt;br /&gt;-Tal vez no estoy ni seco ni vacío, quizá estoy tan lleno, tan cargado que era tiempo de empezar a desbordarme un poco ¿no crees?&lt;br /&gt;-¿Y las cortadas en el brazo?- dijo apuntando con la mirada el brazo izquierdo de Leonard, quién lo tocó instintivamente- Las vi el otro día, no pensé nada malo, hasta ahora…&lt;br /&gt;-Lo he hecho un par de veces, nada serio, cuando creo que no voy a poder con las cosas, con lo que se viene encima, entonces claudico ante la navaja.&lt;br /&gt;-Necesitas ayuda.&lt;br /&gt;-Lo sé, pero soy muy orgulloso.&lt;br /&gt;-Ay Coco… - dijo Trish en un suspiro.&lt;br /&gt;-Sólo tú podrías sacar a Chanel en un momento como este&lt;br /&gt;-Lo digo porque ella era igual de orgullosa, pero ni por asomo eres tan talentoso o inteligente.&lt;br /&gt;-Lo sé- Leonard agachó la cabeza, por alguna razón no podía verlo a los ojos.&lt;br /&gt;-Ven acá cabrón- fue en ese momento cuando Trish lo abrazó y supo por un momento que dentro de su entereza, él con todas las partes que le correspondían, tanto el mal escritor o el artista frustrado, el homosexual sin identidad, el prostituto sin escrúpulos, el esnobista intelectual, el  adicto al tabaco que se autoflagela, el chico que se droga y se acuesta con cualquiera, el hijo deficiente o hermano poco accesible, el evidente mal amigo, el profanador de identidades, el tonto, frívolo, vulgar de Leonard, todas esas partes eran acogidas por alguien que las conocía cada una de ellas y las aceptaba por lo que eran. Todo dentro de una amistad.&lt;br /&gt;-Gracias- dijo Leonard sin ninguna lágrima en los ojos, no creía necesario el llorar ¿seguía dogmatizando sus emociones?, ¿necesario?, ¿cómo se determinaba el momento adecuado o inadecuado para llorar? Posiblemente ya no le quedaban lágrimas, tantos hombres le habían hecho llorar que ni siquiera tenía unas para sí mismo.&lt;br /&gt;-Gracias, sí, pero te vas a internar,  querías huir ¿no? Pues tomando tu dinero de puta vas y te internas al menos en el verano, qué se yo, para desintoxicarte de todas esas mierdas que traes en el organismo, a ver si se te quitan algunas ideas.&lt;br /&gt;-No quiero que mis padres sepan de todas mis deficiencias.&lt;br /&gt;-Eso es fácil, puedes decir que te vas de viaje y después te internas, eso lo veremos después, yo te ayudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Friedeberg y Giménez?- salió una joven con bata de algún consultorio.&lt;br /&gt;-Aquí- alzó la mano Trish&lt;br /&gt;-Ya están sus resultados, el doctor quiere hablar con ustedes.&lt;br /&gt;-En un momento- dijo y después se dirigió a Leonard- seguro quiere sermonearnos sobre sexo seguro, ¿cuántas parejas sexuales pusiste en la requisición? Yo no pude mentir.&lt;br /&gt;-Yo sí- Leonard parecía una estatua.&lt;br /&gt;-Eso no es un problema, es más, puede llegar a ser una virtud, siglo XXI, recuérdalo Leonard, estamos aquí para vivir en voz alta, pero más que nada, para cambiar ciertas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejaron su asiento y se introdujeron en el consultorio médico.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-9185412380537393095?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/9185412380537393095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/06/sex-and-art-in-city-parte-ii.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/9185412380537393095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/9185412380537393095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/06/sex-and-art-in-city-parte-ii.html' title='Sex and art in the city (parte II)'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-826341444397595240</id><published>2010-06-12T23:49:00.001-07:00</published><updated>2010-06-12T23:49:37.673-07:00</updated><title type='text'>Sex and art in the city (parte I)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;En el mismo escenario en el cual se acostumbraba ver con sus amigos pero dentro de un distinto acto, Leonard  estaba desayunando con Eliee, Trish y Murat en la cafetería universitaria, que más allá de ser un desayuno, almuerzo o comida, se podría llamar una junta catártica académico/sexual de fin de semestre.&lt;br /&gt;-A todos nos encantó tu pieza Leo, tiene tanto encanto- le decía Eliee mientras examinaba minuciosamente su ensalada césar.&lt;br /&gt;-Gracias, la verdad es que por ello no pude verlos toda la semana pasada, he tenido mucho trabajo pero ya terminé prácticamente todos mis trabajos, sólo estoy esperando la fecha de entrega.&lt;br /&gt;-¿Desde cuándo te convertiste en alguien tan perfeccionista? Me agradaba más tu etapa de fumador compulsivo- Eliee tomaba un jitomate fresco. Efectivamente Leonard había dejado de fumar frente a ellos pero por lo mismo ahora tenía un par de heridas más en el brazo ¿podría decirles a sus amigos que se autoflagelaba ocasionalmente? Impensable -¿Y esa playera de manga larga? Querido, ¡hace tanto calor!&lt;br /&gt;-Lo sé Eliee, pero cuando llegué en la mañana hacía mucho frío, ya ves, las clases con el escritor que inician a las ocho de la mañana me hacen despertar a las cinco y media para salir a las seis de mi casa.&lt;br /&gt;-Yo la habría dado de baja- bufó Murat al momento de beber lo que posiblemente era su cuarta taza de café- pero ¿saben lo que me agrada de los fines semestrales? Es que se adelgaza y muy bien, es por lo único que me alegro el haber tomado nueve materias.&lt;br /&gt;-Eso no es nada cabrón, Leo tomó diez- dijo Trish.&lt;br /&gt;-Pero Leo es un masoquista, además, nos ha tenido abandonados todo este tiempo, por más que sean buenas sus piezas para Artemisa, eso no le exime el descuidarnos. Pero por eso al final de todo esto nos vamos de antro en antro, bar por bar por toda una noche, iniciamos a las diez de la noche y terminamos a las siete de la mañana ¿qué les parece?- Eliee parecía muy emocionado.&lt;br /&gt;-Tengo que ver, últimamente no he tenido todo el ingreso económico que desearía tener, además debo buscar un lugar dónde pasar la noche, ¿recuerdan? Sigo sin tener departamento en esta pequeña ciudad.&lt;br /&gt;-Puedes quedarte conmigo Leo, tengo mucho espacio- Trish era el único que en ese momento comía carne, una gran hamburguesa de tocino. Como de costumbre Leonard no comía más allá de un jugo.&lt;br /&gt;-Pero nada de orgías en esta ocasión… por favor- Leonard entornó los ojos, la última vez que se había quedado en casa de Trish terminó en los pies de sabía qué hombre, junto a la espalda de no quería recordarlo, al lado de la boca de quién mejor no quería ni mencionarlo.&lt;br /&gt;-¡Pero si vamos a ir de bar en bar!- le gritó Eliee.&lt;br /&gt;-¿No están ni ligeramente cansados de ese tipo de vida? Somos un cliché, gastamos gran parte de nuestro ingreso en drogas, condones, alcohol y ropa bonita.&lt;br /&gt;-Ni lo digas Leo, que eres el que menos entra a nuestros menesteres, la otra ocasión te perdiste durante más de un fin de semana. Está bien que lo hagas por tus ponencias, pero ya van muchas veces que desapareces y reapareces algo cansado…- decía Murat cuando Eliee le interrumpió.&lt;br /&gt;-O chupado… ¿qué? No buscabas esa palabra Mur ¿querido?&lt;br /&gt;-No Eliee, no buscaba esa palabra, pero supongo que podemos usarla. Efectivamente apareces algo chupado, en el sentido que ahora te ves mucho más delgado y no de una forma saludable, ni si quiera comes.&lt;br /&gt;-Esa es discusión vieja ¿no?- sentenció Leonard- ¿no les aburre acaso ni un poco de ser esta personalidad gay de revista? Todos nosotros parecemos la representación del mismo patrón. Todos delgados, preocupados por lo que comemos, intentamos vestir con decoro, creemos que los veinte años se nos pueden acabar en un parpadeo y aceptamos el acostarnos con cualquiera, asistimos a esos horribles antros gay con música electrónica de la mierda, seducimos a hombres ebrios para que nos paguen un trago y así poder estar igual de ebrios que el resto….&lt;br /&gt;-Damos sexo oral en casi cualquier lugar que nos lo pidan- interrumpió Eliee.&lt;br /&gt;-Gracias por el recordatorio. Pero sí, ¿somos putas? O no, mejor dicho, sin importar el ser o no ser putas, lo que me molesta es esta visión imperialista de lo que significa ser homosexual dentro del mundo entero. Aquí y en Antioquía los antros son iguales, también el comportamiento de los gay, parece que debemos saber de ropita de diseñador así como de moda para poder ingresar en ese mundo. Me estoy cansando un poco.&lt;br /&gt;-El discurso te queda grande Leo- dijo Murat- pues aunque efectivamente seamos homosexuales de calca, lo somos por elección. Mírate tú mismo, te gusta vestir, cuando menos, de manera aceptable, con decoro, serían tus propias palabras, también adoras arreglarte el cabello de una u otra forma, eres una zorra por profesión pues seduces a quién se te pone enfrente, no eres ni por asomo inocente, y tus desapariciones- Murat alzó las cejas- dicen mucho, ¿a quién estás viendo que no quieres decirnos? ¡Oh! Y se me olvidaba, en esta ciudad no se paga por condones, bien sabes que la mayoría usan los que regalan en los antros y  bares, sólo Eliee que le gustan los saborizados para dar oral.&lt;br /&gt;-Gracias- Eliee se metió un huevo cocido a la boca en compañía de otro jitomate.&lt;br /&gt;-Sólo está frustrado, la mierda le cayó encima por culpa del fin de semestre y todas las tenciones. Eso y que antes se jactaba de ser todo un intelectual, ¿me equivoco Leo? ¡Ah! También siente que su escritura va en decadencia- dijo Trish.&lt;br /&gt;-Eso no lo habías dicho- dijo Eliee aún con la boca llena.&lt;br /&gt;-Siento que me quedé estancado, escribo sobre lo mismo a toda hora.&lt;br /&gt;-Mira que si tus influencias son la Woolf, la Plath y la Austen, todas ellas que escriben desde sí mismas para el mundo, no debería preocuparte mucho la cuestión- dijo Eliee.&lt;br /&gt;-Soy como la Plath, y también entiendo ser un blasfemo al respecto por compararme con alguien como ella, pero no puedo escribir nada más que de mí y sobre mí.&lt;br /&gt;-Y de nosotros- intervino Murat.&lt;br /&gt;-Y de ustedes, de la gente que me acompaña.&lt;br /&gt;-Es otra forma de realismo, tan a la Émile Zola pero con un aire de Carrie Bradshaw, ella es una de tus inspiraciones y mira que se conjuga contigo en todo, eres como una Bradshaw- Eliee le señaló con el tenedor.&lt;br /&gt;-Sólo que es hombre ¿no? cabrón, y que es gay, que somos uno de los grupos más discriminados en la puta ciudad, además de estar jodidos económicamente como para ir comprando zapatos caros o mochilas a la última moda- Trish se notaba algo molesto, quizá el asunto de identidad también le incomodaba, ese rubro en el cual se veía envuelto ¿se creía una jotona igual que todos? Él sí podía salir del patrón en el cual se encontraban sus otros amigos, pero al parecer no deseaba dejarlos solos.&lt;br /&gt;-Pero bien jodidos en todos los aspectos-apuntó Eliee con mucha alegría.&lt;br /&gt;-¡Jodidos!- le vociferó Trish- no es para bromear, ¿por qué nos pasamos saltando de cama en cama? ¡Eh!, ¿acaso le tenemos miedo a las relaciones estables? Putos de mierda resultamos, vamos a terminar pescando una maldita infección.&lt;br /&gt;-Trish, te estás alebrestando y apenas pasa del medio día. Nadie quiere condimentar su soya con  sífilis, VIH o gonorrea- dijo Murat.&lt;br /&gt;-Y herpes, no olvides el herpes- Eliee reía afablemente, era el único que realmente disfrutaba su almuerzo- No sé de qué se preocupan, ¿saben? Es el mismo asunto que hemos hablado durante meses, la heterosexualidad es una sexualidad que no se habla, por otro lado la homosexualidad no sólo debe ser exclamada con signos de admiración, sino debemos envolvernos en una identidad coactiva con los de nuestra propia preferencia sexual para no ser pisoteados por la homofobia. Así la homosexualidad se convierte en una mampara defensiva comunal, que por un lado nos da visibilidad, pero por el otro todo mundo sabe qué es lo que te gusta y prácticamente cómo te gusta. Es perder parte de nuestra intimidad, pero no debemos confundir intimidad con estar en el clóset. Que no es un insulto para aquellos que aún se encuentran en él- Eliee volteó a ver a Leonard- no siempre se puede ser un activista gay, pero si lo vemos por ese lado, ¿no es acaso lo mismo? El ser gay para algunos no sólo es sinónimo de promiscuidad, sino que debe ser antónimo de pasividad, si eres gay en una ciudad como ésta tendríamos que ser miembros activos de alguna asociación a favor de los derechos de los homosexuales y cosas así. También parece que debemos hacer obra gay y exponernos como las locas que somos, no sé ustedes, pero aquí lo que siempre sacamos como conclusión es que todos tenemos derecho a elegir, pero para ello se debe ser consciente de nuestras opciones y si ninguna nos gusta, pues creamos algunas nuevas.&lt;br /&gt;-Claro, las orgías son una novísima opción- bufó Leonard.&lt;br /&gt;-Tampoco la hipercastidad lo es- le contestó Eliee.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard se sintió como una mierda, no podía seguir ocultándoles a sus amigos que se prostituía, ni que se cortaba o que fumaba más de la cuenta, eso o que efectivamente prefería seguir saltando de cama en cama a tener una relación, pues había dejado de creer en el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No soy hipercasto.&lt;br /&gt;-Pero creo que al menos eres el que tiene una vida sexual menos ajetreada.&lt;br /&gt;-Eso no puedes saberlo Eliee.&lt;br /&gt;-Soy una jotona con estilo y mucha visión, percibo que no tienes más sexo que Murat- Eliee empezó a reír.   &lt;br /&gt;-Siempre me metes en tus discusiones como si fuera algo bonito con lo cual se pueda bromear.&lt;br /&gt;-Eres algo bonito Murat, ¿qué acaso no disfrutamos del sexo entre amigos? Además Trish, creo que relaciones amorosas estables por el momento no nos faltan, al menos no a mí. Estoy bien como me encuentro justo ahora, no querrás estar como él- Eliee señaló a un chico risueño de cuerpo bien formado, gafas de armazón negro y collares hechos con semillas en el cuello, era Berger, unos de los gays más ligeros de toda la facultad.&lt;br /&gt;-¿Qué tienes en contra del chico Gerber?- le preguntó Murat mientras los cuatro amigos volteaban al unísono hacia donde se encontraba aquel buen mozo de cabello corto.&lt;br /&gt;-¡No sean tan obvios!- gritó Eliee y entonces Berger volteó hacia su mesa, así que los chicos regresaron la mirada rápidamente hacia sus respectivos platos. A la par empezaron a reír.&lt;br /&gt;-A mí se me hace ligeramente atractivo- admitió Murat mientras terminaba por seccionar ágilmente su soya.&lt;br /&gt;-Es lindo, pero un bobo en toda la extensión de la palabra- Leonard dio un sorbo a su jugo- tomé un seminario con él; siempre estaba durmiéndose y sus comentarios son poco destacados, también me comentaron que no sabe lo que es una nota el pie de página ¿no les parece ciertamente patético?&lt;br /&gt;-Al menos es seguro de sí mismo, supe que se desnuda para las clases de dibujo y cobra por ello- dijo Trish.&lt;br /&gt;-Claro, claro, se desnuda y le gusta la actuación, por eso tiene tan buen cuerpo y lo hace bien- admitió Eliee.&lt;br /&gt;-¿Hacer qué?- preguntó Leonard con un aire socarrón.&lt;br /&gt;-¿Qué más? Vamos, no me van a decir que soy el único que se lo ha llevado a la cama.&lt;br /&gt;-“Llevado a la cama”- enunció Leonard con un tono que sugería sofisticación, pero más que nada intentaba ridiculizar la frase- por qué no dices sencillamente “ME LO TIRÉ”&lt;br /&gt;-Bien Leo, me lo tiré y me gustó- Eliee sacó la perfecta dentadura en una sonrisa burlona.&lt;br /&gt;-No puedo creer que te hallas adelantado, ese era mío- dijo Murat no sin cierto tono de indignación.&lt;br /&gt;-Es de todos y es de nadie, con eso de que le gusta la actuación y desnudarse en público supe que tomó esa clase de actuación, la que dan como materia de apoyo.&lt;br /&gt;-La tomé el año pasado- dijo Leonard.&lt;br /&gt;-Yo el antepasado- dijo Trish.&lt;br /&gt;-Y yo éste semestre, junto con Berger, ya conocen al maestro.&lt;br /&gt;-Sí- dijeron Leonard y Trish al mismo tiempo.&lt;br /&gt;-Yo no, no he tomado esa clase- alzó una ceja Murat.&lt;br /&gt;-Bueno Mur querido, el maestro se llama Antonio, pero le encanta que le digan Tony, usa falda en todos las manifestaciones gay. Nos obligó ir a la última para nuestra calificación final, y ven Tonyyyyyyyyyyyy- Eliee alargó la “Y” con una tónica jocosa, deseando señalar la estupidez de que un hombre como Antonio quisiera llamarse Tony a sus ya más de cincuenta años y sobre todo usar falda frente a toda la ciudad- se estaba poniendo su liguero más “sensual”, que no tendiendo qué tiene de sensual ese hermoso artefacto en unas piernas tan peludas y arrugadas como las de Tonyyyyyy.&lt;br /&gt;-El punto es…- le insistió Murat, quién se empezó a desesperar con los vaivenes narrativos de Eliee.&lt;br /&gt;-El punto es que va Berger y le ayuda a ponerse el liguero a Tonyyyyyyyy.&lt;br /&gt;-Ya entendimos que te parece estúpido su nombre cabrón, así que deja de alargarlo tanto- le interrumpió Trish.&lt;br /&gt;-Bueno pues, dejen de cortarme la inspiración. El punto es que me dijeron que se acostó con Tony.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos pusieron cierta cara de asco y desdén. En especial aquellos que conocían al profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No menores de quince ni mayores de cincuenta hermano- dijo Trish.&lt;br /&gt;-Bue…no- balbuceó Leonard-¿Qué tan malo puede ser tener sexo con alguien de cincuenta y tantos, casi sesenta?- se hizo la pregunta porque verdaderamente no lo sabía, sus clientes siempre eran de cuarenta y cinco para abajo, intentaba que ese escaso número que equivalía a cinco o diez años no le afectara.&lt;br /&gt;-¿Te has acostado con uno de cuarenta? Son buenos, tienen experiencia, además, siempre mantienen este estigma de tener un buen cuerpo, pero Tony no es uno de ellos, no señor- Eliee había terminado su ensalada e hizo a un lado su plato- No Leonard, eso no se hace, no te acuestas con tu profesor bisexual, porque es bisexual…&lt;br /&gt;-Porque les tira la onda a las mujeres- le interrumpió Trish- eso todo mundo lo sabe.&lt;br /&gt;-Yo no- aseveró Murat.&lt;br /&gt;-Es tu culpa, ¿eres el más grande, de semestre más avanzado que nosotros y no has tomado clase con Antonio? Igual no te pierdes de nada- Trish también había terminado con su comida.&lt;br /&gt;-¡Decía!- Eliee alzó la voz- no te metes con tu profesor de actuación para pasar el curso. Además tiene una larga lista de amantes, ¿saben que salió con Silvio? Y no sólo salir de tener sexo y nada más, sino de mantener una relación por un año, ¡UN AÑO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuatro amigos se escandalizaron un poco como un par de pájaros enjaulados, todos conocían a Silvio, era el gay más vulgar de toda la facultad, el problema es que él no lo veía así, Silvio creía ser un metrosexual por excelencia aún cuando no tenía buen gusto para nada, eso y carecer de talento, pues su obra intentaba hablar sobre la homosexualidad pero sencillamente su discurso se notaba falso y fallido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Uy ¿vieron el último video de Silvio?- Leonard chasqueó la boca- creo sería mejor que se dedicara a realizar videos pornográficos, quizá eso le salga bien.&lt;br /&gt;-Más si tiene a Berger como ayudante ¿no? Te aseguro que han de tener algún video en conjunto- susurró Eliee como si en verdad le importara ser escuchado.&lt;br /&gt;-¿Por qué susurras?- preguntó Murat.&lt;br /&gt;-Para dar un aire de suspenso a todo el asunto- dijo Eliee y después se empezó a reír- después de que Silvio dejara a Berger, porque según decía era un infantil, Berger salió fácil como con cuatro hombres más, hasta que encontró un poco de estabilidad con este hombre de nariz grande…  ¿cómo se llamaba?- Eliee se quedó pensativo- el que se cree punk- se perdió por un momento hasta que pudo exclamar-¡Petter!&lt;br /&gt;Entonces Leonard, quién se encontraba dando los últimos sorbos a su jugo, no pudo más que empezar a toser.&lt;br /&gt;-Leo ¿estás bien?- Trish empezó a darle unas palmadas en la espalda.&lt;br /&gt;-No idiota, claro que no está bien. Antes de que Leonard saliera con Orlando, Petter era su gran amor platónico, y en eso se quedó, en platónico- señaló Murat.&lt;br /&gt;-No lo sabía Leo- le miraba Eliee mientras Leonard no dejaba de toser.&lt;br /&gt;-Tranquilo- Trish seguía golpeándole la espalda.&lt;br /&gt;-Estoy bien- Leonard tomó aire- en su momento fue una enorme obsesión, pero ya no más. Pero no sabía que había salido con el chico Gerber.&lt;br /&gt;-Ven, ahí está, ahora le dice chico Gerber con total desdén porque está lleno de afecciones-  dijo Murat.&lt;br /&gt;-Da igual, sea el tal Petter o Berger, ambos son unas zorras, no supe bien quién dejó a quién, lo único que tengo bien claro es que Richard me comentó que Berger se estuvo revolcando en una cuasi relación con alguien de su grupo de música clásica, que quizá la ruptura con Petter se debió a ello, pero eso fue a los dos días de que terminaron, y no conforme con ello, después de terminar con el músico, Berger se metió con un fotógrafo- señaló Eliee con orgullo.&lt;br /&gt;-No veo la noción de escándalo en todo esto- dijo Leonard no sin cierta indignación- nosotros no somos sólo zorras, sino también putas, porque nos metemos con todo mundo a toda hora. No somos muy diferentes al niño Gerber.&lt;br /&gt;-Entiendo tu punto Leo, pero aquí la cuestión es que nosotros no vamos teniendo noviazgos con todos los tipos con los que tenemos sexo, sólo tenemos sexo y ya, es cuestión de fluidos, el chico Gerber va pregonando por el mundo que ahora tiene un novio, después tiene otro y otro y otro, eso es lo triste, que no busca sexo sino amor.&lt;br /&gt;-¿Es triste buscar amor?- ahora sí Murat parecía indignado.&lt;br /&gt;-Mur querido, no te indignes. Lo triste es tener una decepción amorosa por semana, es triste creer tanto en el amor y confundirlo con sexo cada tercer día. La cuestión es que si vamos por la vida buscando una relación como lo hace el niño Gerber lo único que encontraremos es un gran trauma existencial, así es mejor tener sexo sin compromisos- culminó Eliee&lt;br /&gt;-Y con protección, por favor- acentuó Trish- porque por mí puedes estar con quien quieras sin protección, pero eso sí, no lo vuelves a hacer conmigo.&lt;br /&gt;-No seas tan remilgón Trish, siempre me proejo- Eliee torció la boca.&lt;br /&gt;-Aunque no sería mala idea el que todos asistiéramos a un laboratorio para hacernos todas las pruebas, sífilis, VIH, gonorrea…- decía Murat cuando Eliee lo interrumpió.&lt;br /&gt;-Y herpes querido, no olvides el herpes.&lt;br /&gt;-Y herpes- terminó diciendo Murat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leonard se asustó un poco. Era verdad, se había protegido con todos y cada uno de sus clientes, pero aún así la tentativa de tener alguna infección venérea le aterraba. No podía negarse, se haría el estudio junto con todos sus amigos, ya que si no podía ser u gay activista, al menos sería una puta con decoro.  &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3405116332909749545-826341444397595240?l=lashoras18.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lashoras18.blogspot.com/feeds/826341444397595240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/06/sex-and-art-in-city-parte-i.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/826341444397595240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3405116332909749545/posts/default/826341444397595240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lashoras18.blogspot.com/2010/06/sex-and-art-in-city-parte-i.html' title='Sex and art in the city (parte I)'/><author><name>Las Horas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14450194637383064384</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_D8P2ywxVkY8/SeGkcliwImI/AAAAAAAAAFo/MHk-WFZi9Uo/S220/2000BE.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3405116332909749545.post-4444568492190752078</id><published>2010-06-07T20:52:00.001-07:00</published><updated>2010-06-07T21:05:52.653-07:00</updated><title type='text'>Toy Boy</title><content type='html'>&lt;span style="color:#663300;"&gt;Existían límites bien marcados dentro del despertar después del acto sexual, así prefería llamarlo Leonard, nada de hacer el amor o cuestiones somnolientas llenas de ensoñaciones idílicas. El sexo era sexo, y el amor para él, como bien le había dicho Edgard en algún momento, estaba bien muerto. Aún así podía presentir cuando su cuerpo estaba cómodo en compañía de otro. Tres poses; primero, cuando dormía con sus amigos no tenían ningún problema, el acostarse y tener sexo con Murat, Trish o Eliee podía ser un afable pasatiempo en correspondencia a las necesidades corporales de todos ellos, era parte de la mecánica que se venía trabajando en el nuevo Bloomsbury, también lo había hecho con Dorian, dentro de los pocos hombres que les faltaba por probar era siempre aquellos que admiraba, deseaba o en su momento había adorado. Ni Edgard, Orlando o Petter le habían pertenecido… ¿sencillamente no se habían correspondido? Cualquiera que fuera al caso, cuando lo hacía con un amigo su cuerpo se sentía cómodo, despertaba al lado del otro hombre sin el menor problema. Era distinto con un cliente, incluso con gente joven como Ferdinand el asunto no funcionaba. Al momento de prostituirse pasaba gran parte de la noche en vela, vigilando las acciones así como la respiración profunda del hombre que le había contratado. Pero a pesar de hacerlo por placer, necesidad o recurrencia adquirida a su perversión, su cuerpo terminaba por repudiar al del cliente. Odiaba que se quedaran durmiendo sobre su pecho, su espalda después de haber llegado al éxtasis, que se desplomaran y le usaran cual artefacto de masturbación –Se masturban con mi cuerpo- solía pensar Leonard cuando no tenía ni pizca de placer en el acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detestaba el sudor del hombre calvo pasado de peso, el bigote mal cortado que le recorría el cuerpo o los torsos velludos hediondos después de un día de trabajo. Él siempre se presentaba cual Belle de Jour; perfumado, bien vestido, peinado, gafas de sol, oportuna boina, sombrero opcional, sólo para descubrir que algunos sencillamente le citaban para una eyaculación oportuna en el sofá. Se estaba agotando, era cierto, también se preguntaba la razón de su afán frente a la prostitución –Porque pagan bien-se decía- me agrada la vida cara y el sentir que al fin estoy tomando una especie de riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esos hombres closeteros que le desnudaban sin pensarlo dos veces, aquellos que le obligaban a fingir algún papel para una fantasía erótica (y eso que Leonard siempre pensó que era un pésimo actor, ahora resultaba que la excitación ajena le ayudaba a enmascarar sus deficiencias histriónicas) a los que les daba sexo oral, los que le daban sexo oral, los que sólo querían verle y más allá, aquellos que ansiaban su compañía para pasar el tiempo hablando sobre cualquier nimiedad. En ese momento en específico Leonard se sentía como lo que siempre había ansiado ser: un hombre ligero que flota sobre las durezas de la humanidad y que gracias a un estigma otorgado a aquellos que carecen de ética o moral, había tenido que forjarse un concepto personal de moral, separarse de la humanidad. Curiosamente la prostitución le ayudaba a desarrollar su misantropía. En ese momento sentía que existía, el mundo tomaba el curso de su elección, se alejaba del entorno, no era exactamente aquello que el entorno le demandaba, un asunto paradójico, pues una puta siempre hace lo que el cliente desea. El único problema era que se presentaba el repudio que sentía su cuerpo ante la amenaza del cliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo especial después de tener sexo era cuando amanecía acurrucado en los brazos de su acompañante, eso sólo le había pasado con Trish, hasta esa mañana que despertó plácidamente en los brazos de su constante acosador de al menos veinte años más que él pero de un cuerpo quizá no del todo indeseable. Le había cedido un fin de semana entero, y ahora, después de los muchos cuerpos de sus clientes, su cuerpo, el Leonard de carne y hueso estaba cómodo con aquel que se encontraba obsesionado por él. Por aquel que le había chantajeado e insistido por más de una semana que le acompañara a su casa de descanso.&lt;br /&gt;Él era el Señor D. médico, sin hijos, casado pero como muchos otros al bode del divorcio, ¿víctima de una sociedad y un sistema dedicado a la salud que condena a la homosexualidad? El Señor D no era inculto, tenía miedo como muchos otros, pero se alejaba del estándar de viejo calvo necesitado y enclosetado. Era un hombre letrado dentro de su campo dedicado a la salud, un snob en cuanto a las artes y quizá de pensamiento algo cuadrado, no obstante sucumbía ante sus tentaciones, perdía los estribos y Leonard era una tentación innegable ante su pupila, pues desde su primer encuentro se percató que aquel chico de veintiún años no era estúpido, se expresaba con decoro y encanto, entendía de medicina, literatura y arte. Que de cualquier manera no era muy difícil seguirle el ritmo a un esnobista intelectual como lo era aquel hombre, sus temas eran por ende mil veces tratados en los primeros semestres de escuelas dedicadas al arte, las letras y la filosofía, en ese aspecto el Señor D se quedaba corto, pero Leonard no daba indicio de creerse o sentirse superior en algunas áreas, lo prefería así, no deseaba dar pista alguna de aquello que estudiaba, era como proteger una identidad secreta. Eso le daba mucha gracia a Leonard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana en que despertó en los brazos del Señor D, se sentía muy cómodo. Abrió los ojos y ahí estaban los de aquel hombre viéndole con ansias de posesión. Leonard pestañó un par de veces ¿lo había hecho?, ¿quedarse dormido en el regazo de alguien que no fuera su amigo Trish?&lt;br /&gt;-Tienes unos ojos muy bonitos, ¿te lo han dicho?- el hombre le besó la frente&lt;br /&gt;-Un par de veces- dijo Leonard de forma tajante. Que su cuerpo se sintiera cómodo sólo atraía a la incomodidad del raciocinio y aquel hombre lo entendía, se dio cuenta que su cuerpo le correspondía mientras su cabeza se resistía.&lt;br /&gt;-Pensé que despertabas de buen humor y después era cuando te enfurruñabas.&lt;br /&gt;-¿Qué te hace pensar que estoy molesto?&lt;br /&gt;-Nunca dije eso, pero ahora que lo dices, parece que lo estás.&lt;br /&gt;-Un poco. Perdón por quedarme dormido, estoy m
